Un anciano, muy querido por sus vecinos, pasaba sus días sentado en un banco en la plaza a la entrada del pueblo. Siempre respondía con gran sabiduría a cualquier pregunta que le hicieran.
Dos encuentros, dos perspectivas
Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
―Hola, señor, acabo de llegar a este pueblo, ¿Me puede decir, cómo es la gente de este lugar?
―Hola hijo, ¿De dónde vienes?
Al siguiente día pasó otro joven, que acercándose al anciano, le hizo la misma pregunta:
―Acabo de llegar a este lugar, ¿Me podría decir cómo son los habitantes de esta ciudad?
―¿Cómo es la gente de la ciudad de dónde vienes?
―Ellos son buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores… tenía tantos amigos, que me ha costado mucho separarme de ellos.
―Los habitantes de esta localidad también son así.

La explicación del anciano
Un hombre que también pasaba muchas horas en la misma plaza no pudo evitar escuchar las dos conversaciones. Cuando el segundo joven se fue, se acercó al anciano y le preguntó:
―¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes si los dos jóvenes te hicieron la misma pregunta?
―En realidad, todo está en nosotros mismos. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. «Todo lo bueno y lo bello de la vida que necesitas, lo llevas dentro de ti.
Una historia de ingenio y comprensión
En cierta ocasión, hubo una mujer viuda con un hijo que, según ella, era muy inteligente. Un día, el joven se ofreció a acompañar a un anciano al que acababa de conocer a hacer algunos recados.
―¿Cómo me vas a llevar a mí, que peso mucho más que tú?
―¿Cree usted que el agricultor se comerá esta cosecha o no?
―¡Qué callejón más oscuro y sucio!
Finalmente, el anciano regresó a su casa, mientras el joven emprendía también el regreso para ver a su madre.
―¡Ese chico no está loco, padre! -respondió la hija sorprendida-. Todo lo contrario.
A la mañana siguiente, la chica le envió treinta huevos y una gran hogaza de pan al inteligente joven, con la esperanza de que éste comprendería su mensaje.
―La hija del anciano al que usted acompañó ayer -respondió el recadero-.
Palabras de grandes personajes y parábolas / ¡Esta sabiduría conquistó el mundo entero!
Esta narración es una adaptación de Grian A. Bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA. También se basa en referencias como Al Mawrid (1996). Stories from Bethlehem: Manual for English language teaching y Arab Educational Institute (1999). Moral Stories from Palestine.