El cuidado de personas mayores: un enfoque integral

El cuidado de personas mayores es una labor que cobra cada vez mayor relevancia en el contexto demográfico actual. En Chile, el 17.6% de la población es mayor de 60 años, y la esperanza de vida al nacer alcanza los 78.9 años, siendo de 75.8 años para hombres y 82 años para mujeres. Este aumento en la esperanza de vida implica una mayor probabilidad de dependencia física y/o mental al superar los 80 años. Actualmente, el 24.1% de la población adulta mayor presenta algún grado de dependencia: un 6.7% leve, un 5% moderada y un 12.4% severa, de este total un 66,4% corresponde a mujeres adultas mayores.

Cuando se pregunta a las personas mayores en Chile quién quiere que los cuide, uno de cada tres cree que es deber de los hijos hacerse cargo de ellos y llevarlos a vivir a su casa cuando no pueden vivir solos. Sin embargo, el 19.4% de la población con dependencia no recibe apoyo de terceros para la realización de las actividades de la vida diaria (AVD).

La carga del cuidado en Chile: un rol predominantemente femenino

En Chile, el 85.6% de los casos, el cuidado es asumido por una mujer: esposa, hija o nuera. Estas cuidadoras dedican más de 12 horas diarias a esta labor, y dos de cada tres no han tomado vacaciones hace más de 5 años. A menudo, no comparten el cuidado, lo que les genera sentimientos de soledad, sobrecarga y agotamiento. Esta situación tiene varias consecuencias en las mujeres cuidadoras, incluyendo el abandono de sus empleos; se estima que 63.832 mujeres dejaron su último empleo por cuidar a un adulto mayor. Además, esta labor repercute gravemente en su salud física y mental, en sus relaciones interpersonales, en su previsión y proyección de vida.

Marco legal y programas de apoyo

El 1 de septiembre de 2017, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, promulgó el proyecto de acuerdo que ratifica la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, destacando el Bienestar y Cuidado como uno de sus principios fundamentales. En línea con esto, en Chile se están implementando programas de cuidado. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) cuenta con el programa de Cuidados Domiciliarios, que entrega servicios de apoyo sociosanitarios a adultos mayores en situación de dependencia moderada a severa en su domicilio, a través de asistentes domiciliarios capacitados.

Charla Magistral 2 "Cuidado de personas mayores dependientes"

Principios y recomendaciones para el cuidado de personas mayores

Para realizar el cuidado de una persona mayor se requiere tener conocimientos básicos que permitan apoyar sus actividades de la vida diaria, en el marco de un buen trato. Es fundamental prevenir acciones que puedan causar daño o agravar la situación actual. La dependencia que pueda afectar a las personas mayores no implica que no puedan tomar decisiones. Es importante compartir la labor de cuidado, ya que cuando esta recae en una sola persona puede ser muy agotadora y ocasionar situaciones de maltrato. Se debe respetar la intimidad de la persona que se cuida, proteger su seguridad personal y el ejercicio de su libertad y movilidad.

Claves para el cuidado en el hogar

  • Establecer una rutina: Horarios fijos para levantarse, comer, descansar y realizar actividades aportan seguridad y tranquilidad.
  • Nutrición e hidratación: Ofrecer una dieta variada y equilibrada, rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Controlar la hidratación es clave, ya que muchas personas mayores no sienten tanta sed.
  • Higiene personal: Ayudar a mantener una higiene diaria, prestando atención a la piel, el cabello, las uñas y la salud bucal.
  • Actividad física adaptada: Realizar ejercicios suaves y adaptados a sus capacidades (caminatas de 30 minutos, estiramientos, yoga, tai chi, natación, ejercicios de equilibrio) ayuda a mantener la movilidad, fortalecer músculos y prevenir caídas.
  • Estimulación mental: Mantener la mente activa con juegos de memoria, lectura, música o actividades manuales ayuda a preservar las funciones cognitivas.
  • Entorno seguro: Revisar la vivienda para evitar obstáculos, instalar pasamanos, barras en el baño y asegurar una buena iluminación. Eliminar alfombras o elementos que puedan causar tropiezos.
  • Control de medicación: Llevar un control preciso de la medicación, utilizando pastilleros organizadores y siguiendo siempre las indicaciones médicas. Nunca suspender ni modificar los fármacos sin consultar con el especialista.
  • Salud emocional e interacción social: Acompañar, conversar, compartir tiempo y mantener el contacto con amigos o familiares mejora su estado de ánimo y reduce la soledad. Mantener conexiones sociales activas contribuye a una mente y un corazón saludables.
  • Descanso y sueño adecuados: Un sueño de calidad entre 7 y 9 horas es esencial para la recuperación física y mental.
  • Autocuidado del cuidador: Es fundamental organizar descansos, pedir ayuda y establecer límites para evitar el agotamiento físico y emocional.
  • Considerar apoyo profesional: Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, o cuando el cuidador familiar se siente sobrepasado, es recomendable considerar servicios especializados de atención personalizada en el hogar o en centros especializados.
Guía de ejercicios suaves para adultos mayores

Manejo de situaciones específicas

  • Si una persona mayor rechaza los cuidados, es importante dialogar, comprender sus motivos y buscar alternativas respetuosas.
  • En cuanto a la alimentación, si hay dificultad para masticar, se debe adaptar la textura de los alimentos, incluyendo nutrientes esenciales y asegurando suficiente ingesta de agua.

La Cuarta Edad: una etapa de disfrute y cosecha

La “cuarta edad” es un concepto que se refiere a la etapa cúlmine de la vida, generalmente a partir de los 80 años en adelante. No hay una edad precisa en la que se inicie esta fase, que se considera una edad de disfrute y cosecha. La atención a la salud y el bienestar en esta etapa es fundamental para mantener una buena calidad de vida.

Afecciones comunes asociadas con el envejecimiento incluyen la pérdida de audición, cataratas, errores de refracción, dolores de espalda y cuello, osteoartritis, neumopatías obstructivas crónicas, diabetes, depresión y demencia. A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo, así como síndromes geriátricos como la fragilidad, incontinencia urinaria, caídas, estados delirantes y úlceras por presión.

Factores como el entorno físico y social (vivienda, vecindario, comunidad), características personales (sexo, etnia, nivel socioeconómico), y mantener hábitos saludables (dieta equilibrada, actividad física regular, abstenerse de tabaco) influyen significativamente en un envejecimiento saludable. Los entornos propicios, con edificios y transportes públicos seguros y accesibles, facilitan que las personas puedan realizar actividades importantes a pesar de la pérdida de facultades.

Registro de Persona Cuidadora en Chile: "Chile Cuida"

Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial en Chile, es necesario ingresar al Registro Social de Hogares (RSH) a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información apoyará el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”.

Requisitos y proceso

  1. ¿Quiénes pueden registrarse? Personas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado, entregando asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, necesidades educativas especiales permanentes (Programa de Integración Escolar - PIE o matrícula en establecimiento de educación especial).
  2. Tipos de cuidadores:
    • Cuidador principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente.
    • Cuidador secundario: Quienes destinan menos horas al día, en relación con el cuidador principal.
  3. Registro: La información es autorreportada y se valida con registros administrativos. No es necesario ir a una notaría.
  4. Cómo registrarse: Ingresar al sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl, acceder al Registro Social de Hogares y en los datos complementarios, ingresar al módulo de Cuidados.
  5. Requisitos de la persona cuidada: La persona cuidadora y quien requiera cuidados deben tener Registro Social de Hogares. La persona cuidada debe presentar dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del RSH, o encontrarse en el Registro Nacional de Discapacidad, Programa de Integración Escolar (PIE) permanente, o matrícula en establecimiento educacional especial.
  6. Ingresos: Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. Si recibe ingresos por las labores de cuidados, no puede acceder, ya que el objetivo es identificar a cuidadores no remunerados.
  7. Múltiples personas cuidadas: Se debe realizar una solicitud por cada persona que se cuida, pudiendo ingresar hasta tres personas por cada cuidador.
  8. Vínculo familiar: No es necesario tener vínculo familiar o de consanguinidad con la persona que requiere cuidados.
  9. Actualización del módulo de salud: Si la persona que requiere cuidados no está en los registros administrativos que reconocen discapacidad, dependencia moderada o severa, o necesidades educativas especiales, se debe actualizar el módulo de salud del RSH en www.ventanillaunicasocial.gob.cl.
  10. Evaluación de necesidades educativas especiales: Realizada por centros educativos y la información es entregada por el Ministerio de Educación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Beneficios de la credencial

La credencial de persona cuidadora entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, tales como:

  • FONASA (Fondo Nacional de Salud)
  • BancoEstado
  • SERVIU (Servicio de Vivienda y Urbanismo)
  • SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor)
  • ChileAtiende - IPS
  • Registro Civil e Identificación
  • SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad)
  • DICREP (Dirección General del Crédito Prendario)
  • Correos de Chile
  • Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades
  • SENCE (Servicio Nacional de Capacitación y Empleo)
  • SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor)
  • Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento
  • Tesorería General de la República
  • FOSIS

Una vez disponible la credencial digital, se puede solicitar la versión física en www.ventanillaunicasocial.gob.cl, junto al botón de descarga de cartola RSH.

No se considera el tramo del Registro Social de Hogares para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial, y esta actualización no afecta la calificación socioeconómica.

La solicitud de registro y la documentación correspondiente se derivarán al municipio de la comuna donde reside la persona que requiere cuidados para su tramitación. La Cartola Hogar puede solicitarse a través de un ejecutor (Municipio u oficinas ChileAtiende) presentando un poder legalizado ante notario, con una vigencia máxima de 6 meses.

Atención domiciliaria: una alternativa de cuidado

Las personas mayores pueden necesitar cuidados domiciliarios cuando están delicadas o débiles, especialmente después de haber sido dadas de alta de un hospital o centro de rehabilitación. Los cuidados simples suelen ser proporcionados por familiares o amigos, mientras que una atención más compleja puede requerir profesionales de la salud (enfermeras, terapeutas) y otros asistentes (ayudantes sanitarios, trabajadores sociales) en el domicilio. Estos cuidados generalmente están coordinados por una agencia de cuidados de salud en el hogar y supervisados por un médico.

Servicios de atención domiciliaria

  • Enfermeras: Para cambiar apósitos o administrar fármacos mediante inyección.
  • Fisioterapeutas: Para ayudar a recobrar la fuerza y el equilibrio o a recuperarse de un accidente cerebrovascular.
  • Asistentes en casa: Para ayudar con compras, preparación de comidas, movilidad (silla de ruedas, paseos) o higiene personal.
  • Trabajadores sociales: Para determinar si una persona está recibiendo los servicios que necesita, recomendar adicionales y organizar desplazamientos para citas médicas.

La comunicación entre todas las personas involucradas es fundamental, y cualquier cambio en la situación del paciente debe ser comunicado inmediatamente a la enfermera o al médico. El cuidado en el hogar puede reducir significativamente la ocupación en hogares de ancianos y es menos costoso cuando se programan adecuadamente las visitas del personal. La telemedicina también se presenta como una herramienta valiosa para monitorear el estado de salud, ajustar tratamientos y proporcionar orientación en tiempo real.

Equipo de profesionales de salud en atención domiciliaria

Financiamiento de la atención domiciliaria (contexto internacional)

En Estados Unidos, Medicare ofrece cobertura limitada para servicios de asistencia en el hogar que se clasifican como enfermería especializada. Una vez que ya no se necesita atención especializada, generalmente las personas se hacen responsables del coste. Los seguros de cuidado a largo plazo o Medicaid (para quienes cumplan requisitos) pueden cubrir servicios de atención domiciliaria. Los veteranos también pueden calificar para estos servicios.

Para que el cuidado de salud en el hogar sea cubierto por el seguro, se requiere una certificación médica de su necesidad y, para Medicare, que el paciente cumpla con los requisitos específicos.

Programas de Cuidados Todo Incluido para Personas Mayores (PACE)

Los programas PACE, cubiertos por Medicare y Medicaid en Estados Unidos, están disponibles en ciertas áreas para personas de 55 años o más que cumplen los criterios para atención en un hogar de ancianos. Permiten a los participantes vivir en casa, aunque se proporcionan cuidados institucionales si es necesario. Un equipo interdisciplinario (médicos, enfermeras, terapeutas, trabajadores sociales, dietistas) ofrece servicios en centros de salud de día para adultos y en el hogar, incluyendo transporte.

Otros modelos de atención sanitaria a domicilio

Se han desarrollado varios modelos de atención médica domiciliaria con el objetivo de proporcionar mayor calidad y gestión, manteniendo a los adultos mayores fuera de hospitales y residencias, permitiéndoles permanecer en su hogar y comunidad:

  • Independence at Home Demonstration (IAH): Patrocinado por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), este modelo proporciona atención en casa a personas mayores frágiles con dos o más enfermedades crónicas que no pueden salir fácilmente de su hogar.
  • Hospital en el Hogar (HAH): Permite a las organizaciones proporcionar atención hospitalaria a domicilio a adultos mayores muy enfermos, con el objetivo de reducir días de hospitalización, costes y mejorar la satisfacción y resultados del paciente.
  • Emergency Triage, Treat, and Transport (ET3): Desarrollado por los CMS, permite a los equipos de atención en ambulancia decidir dónde debe recibir atención una persona, pudiendo transportar al paciente a un centro de atención de urgencia, al consultorio del médico o iniciar el tratamiento en el domicilio según las indicaciones del personal de enfermería o asistente médico, incluso a través de telesalud.

Envejecimiento poblacional global y la respuesta de la OMS

Todos los países se enfrentan a importantes retos para garantizar que sus sistemas de salud y de asistencia social estén preparados para afrontar el cambio demográfico. El ritmo de envejecimiento de la población es mucho más rápido que en el pasado. En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Se estima que, para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, y para 2050, la población mundial de personas de 60 años o más se habrá duplicado, alcanzando los 2100 millones. Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta alcanzar los 426 millones. Los cambios más importantes se están viendo actualmente en los países de ingresos bajos y medianos, donde para 2050 vivirán dos tercios de la población mundial de más de 60 años.

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de daños moleculares y celulares, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, la muerte. Sin embargo, estos cambios no son lineales ni uniformes.

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, y pidió a la OMS que se encargara de liderar su puesta en práctica. Una respuesta integral de salud pública debe atender las enormes diferencias que existen en las experiencias y necesidades de las personas mayores, combatiendo actitudes edadistas que pueden llevar a discriminación y afectar la formulación de políticas.

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