Gloria Frances Stuart (nacida Stewart; Santa Mónica, California, 4 de julio de 1910-Los Ángeles, California, 26 de septiembre de 2010) fue una destacada actriz estadounidense que alcanzó reconocimiento internacional por su interpretación del papel de la anciana Rose DeWitt Bukater en la exitosa película Titanic (1997).
Una Vida Tan Fascinante Como la de su Personaje
La vida de Gloria Stuart fue excepcionalmente rica y multifacética, tanto como la del personaje al que dio vida en la gran pantalla. Nacida el 4 de julio, Día de la Independencia, su carrera en Hollywood se inició en la década de 1930.
Primeros Años y Carrera en Hollywood
Tras la temprana muerte de su padre, Frank Stewart, cuando ella tenía 9 años, y la pérdida de uno de sus hermanos menores a los tres años por meningitis espinal, Stuart forjó un carácter resiliente. A pesar de una educación católica y un breve paso por la escuela con el apellido de su padrastro, Fred J. Finch, con quien no mantenía una buena relación, Gloria descubrió su vocación en el teatro. Fue expulsada de la escuela por patear a su maestra, un incidente que ella justificó mucho tiempo después diciendo: "Para ser honesta, se lo merecía".
En la escuela, participó activamente en el grupo actoral, interpretando el papel protagónico en "El cisne", una obra de Ferenc Molnár de 1920. Este pasatiempo se transformó rápidamente en una pasión. Además de la actuación, Stuart desarrolló interés por la escritura, tomando clases de cuento y poesía durante sus últimos dos veranos de secundaria y trabajando como periodista para el Santa Monica Outlook.
Con el apoyo para su camino artístico, se fue a estudiar filosofía y teatro a la Universidad de California en Berkeley. Adoptó Frances, el femenino de Frank, como segundo nombre en honor a su padre, y modificó su apellido a Stuart. Durante su etapa en Berkeley, se interesó por la política, influenciada por su amistad con el periodista Lincoln Steffens, lo que le dio "una visión mucho más profunda de los abusos de los trabajadores" y la preparó "para trabajar por causas liberales cuando llegó a Hollywood". Se acercó a la Liga de Jóvenes Comunistas y mantuvo una postura demócrata y ambientalista toda su vida.

El Descubrimiento por Hollywood y la Época Dorada
En junio de 1930, se casó con el escultor Blair Gordon Newell y se mudaron a una comunidad de artistas en Carmel-by-the-Sea, donde Stuart continuó explorando diversas formas de arte mientras actuaba en obras de teatro y trabajaba como periodista o mesera.
Un día, mientras interpretaba en la obra "La gaviota" de Antón Chéjov, fue descubierta por directores de casting de Paramount y Universal. Universal Studios ganó la puja por ella, ofreciéndole a ella y a su marido la estabilidad económica que necesitaban. Su primera película fue "Mujeres de la calle" (1932).
El director inglés James Whale la eligió para su película "La vieja casa oscura" (1932), convirtiéndola en su actriz fetiche. Continuó trabajando con él en "El beso ante el espejo" y en la icónica película "El hombre invisible" (1933).

En diciembre de 1932, la Asociación Occidental de Anunciantes Cinematográficos la nombró una de las quince nuevas actrices "con más probabilidades de triunfar". A pesar del éxito, Stuart era consciente de la explotación laboral en la industria. "Me levantaba a las cinco todas las mañanas; en maquillaje a las siete, en cabello a las ocho, vestuario a las nueve menos cuarto, y luego, a veces, si la producción quería, trabajabas hasta las cuatro o cinco de la mañana siguiente. No hubo horas extras", relató. Esta situación la llevó a unirse a un grupo de actores para fundar un sindicato.
Su compromiso político se extendió más allá de las condiciones laborales. Con el ascenso del nazismo en Europa, ayudó a formar la Liga Antinazi de Hollywood y, junto a la escritora Dorothy Parker, creó la Liga de Apoyo a los Huérfanos de la Guerra Civil Española. Durante este período, su ritmo de trabajo fue frenético: cuatro películas en 1932, nueve en 1933, seis en 1934 y cuatro en 1935.
Su matrimonio con Blair Gordon Newell terminó amistosamente, y poco después conoció al guionista Arthur Sheekman mientras trabajaban en la comedia musical "Escándalos romanos". Se enamoraron, se casaron y tuvieron una hija, Sylvia. Durante el embarazo, Stuart hizo una pausa y luego se trasladó de Universal a Fox. Aunque en 1937 fue portada de la revista Time, su fama comenzó a declinar, y las críticas dejaron de ser entusiastas. En la década de 1940, decidió retirarse de la actuación.
Retiro y Redescubrimiento Artístico
Después de viajar por Asia, Egipto y Europa, Stuart se estableció en Nueva York tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Allí, retomó su sueño de ser actriz de teatro en Broadway, invirtiendo el camino habitual de Hollywood al teatro. Su fama volvió a crecer y continuó profesionalizándose en canto y baile, participando en funciones para la USO (United Service Organizations).

A sus 35 años, y tras algunas películas, decidió dar un paso al costado definitivo en la actuación. Sin embargo, su pulsión creadora la llevó al arte plástico, fabricando lámparas, espejos, mesas y otros objetos únicos. Abrió un local llamado Décor en Los Ángeles y sus obras se vendieron en varias ciudades estadounidenses.
En 1954, una visita al Museo Jeu de Paume en París, donde admiró las obras de Renoir, Degas, Gauguin, Monet y Van Gogh, la inspiró profundamente a dedicarse a la pintura. En septiembre de 1961, tuvo su primera exposición individual en la Galería Hammer de Nueva York. Sus pinturas se vendieron y expuso en numerosas galerías de Estados Unidos. Sus obras forman parte de colecciones privadas y museos como el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles y el Museo Metropolitano de Arte.

Stuart también exploró la serigrafía y el arte del bonsái. Tras la muerte de su segundo esposo, Arthur Sheekman, y a sus setenta años, encontró nuevamente el amor. En 1983, se casó con Ward Ritchie, un amigo de su primer marido, que era editor e historiador. Juntos crearon centenares de libros artísticos, fundando la editorial Glorias. Stuart aprendió el oficio de la edición, compró su propia máquina y escribió poemas que incluyó en sus sofisticadas ediciones, muchas de las cuales se encuentran en museos de Estados Unidos y Francia. Este matrimonio duró trece años, hasta la muerte de Ritchie en 1996.
El Resurgimiento con "Titanic"
Cuatro meses después de la muerte de Ritchie, en mayo de 1996, Gloria Stuart recibió una llamada de Lightstorm Entertainment. Le informaron sobre una película que se rodaría, "Titanic", dirigida por James Cameron. Aunque sin nervios, Stuart leyó el texto de la anciana Rose con la simpatía y ternura que Cameron deseaba. Dos meses después, Cameron le confirmó: "¿Te gustaría ser la anciana Rose?" Ese mismo verano, un avión la llevó a Halifax, Nueva Escocia, en Canadá, para comenzar el rodaje.

A pesar de haber tenido una carrera prolífica en sus inicios, el papel que la catapultó a la fama mundial llegó a una edad muy avanzada. Dirigida por James Cameron, intervino en Titanic (1997), protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet (quien interpreta el mismo rol de joven).
La Elección de James Cameron
James Cameron la eligió para el papel de Rose anciana porque buscaba a alguien que hubiera vivido la época dorada de Hollywood. Stuart, con 87 años en el momento del rodaje, era una de las pocas actrices de su edad "aún disponible, sin problemas con el alcohol, ni con reuma ni cayéndose por la edad", según sus propias palabras. La actriz rodó sus escenas en Nueva Escocia durante tres semanas, sometiéndose a horas de maquillaje para parecer aún mayor, ya que debía aparentar 101 años.

Impacto y Reconocimiento
En "Titanic", Stuart interpretó a la protagonista ya mayor y actuó como narradora, recordando el hundimiento del famoso transatlántico. Su frase inicial, "Han pasado 84 años...", se convirtió en un icono de la cultura popular.
Gloria Stuart habla sobre el aterrizaje del Titanic a los 87 años, su trabajo con James Cameron y...
Por su papel como la anciana Rose DeWitt Bukater, fue nominada al Óscar a la mejor actriz de reparto a sus 87 años, convirtiéndose en la persona de mayor edad en ser nominada en esa categoría. La película le devolvió la fama que ya casi tenía perdida y le permitió conectar con una nueva generación de espectadores. Su mirada apacible y su voz suave conquistaron al público, a los críticos y a todo el mundo del cine. Aunque no lo ganó, su nominación al Óscar fue un hito nunca antes logrado por alguien de su edad, colocándola en la cima más alta de la fama con un nivel de exposición que jamás había imaginado.
Últimos Años y Legado
En 1999, publicó su biografía, "Sólo seguí esperando", antes de su retiro definitivo. Tras el éxito de Titanic, Stuart continuó apareciendo en cine y televisión con personajes importantes hasta su retiro definitivo como actriz en 2004. Participó en el filme de Wim Wenders "Tierra de abundancia" (2004) y en series como "General Hospital".
En 2004, le diagnosticaron cáncer de pulmón, enfermedad que superó momentáneamente con tratamientos de radiación, lo que le permitió celebrar su centenario. El 4 de julio de 2010, se realizó una gran fiesta de cien años, donde asistieron amigos, familiares (tenía cuatro nietos y doce bisnietos), actores, cineastas, artistas, poetas, editores, pintores, galeristas, artesanos y decoradores, quienes montaron una exposición de sus obras.
Gloria Stuart falleció el 26 de septiembre de 2010 a la edad de 100 años, a causa de un cáncer de pulmón, casi la misma edad que tenía su personaje, Rose, en Titanic. Su legado perdura no solo por su actuación en la icónica película, sino por una vida plena dedicada al arte, la actuación y el activismo.
Rose DeWitt Bukater: El Personaje y su Historia
Rose DeWitt Bukater, también conocida como Rose Dawson y Rose Calvert, es un personaje ficticio protagonista de la película Titanic. Su historia comienza el 10 de abril de 1912, a sus 17 años, cuando embarca en el viaje inaugural del lujoso transatlántico RMS Titanic junto a su madre, su prometido Caledon Nathan Hockley, su doncella Trudy Bolt y el mayordomo de Hockley, Spicer Lovejoy. Viajaban de regreso a Estados Unidos después de un viaje a Europa. Este matrimonio de conveniencia, planeado por su madre Ruth, buscaba saldar deudas y mantener su posición social.
Atrapada en un futuro que no deseaba, Rose intenta suicidarse en el Titanic. En ese momento, conoce a Jack Dawson (Leonardo DiCaprio), un joven artista de tercera clase que la convence de no hacerlo. Tras un incidente en el que Jack la salva de caer al agua, se crea un vínculo entre ellos. A pesar de las prohibiciones de su madre y prometido, Rose se enamora de Jack, y su relación florece a pesar de las diferencias de clase y la persecución de Caledon. Su amor se consolida, culminando en su primer beso en la proa del barco.
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La tragedia golpea cuando el barco choca contra un iceberg. Jack y Rose luchan por sobrevivir, pero Jack muere congelado en el agua helada, pidiéndole a Rose que prometa nunca rendirse. Cumpliendo su promesa, Rose se salva y, tras llegar a Nueva York, vive una vida plena, casándose con Mario Calvert y convirtiéndose en actriz de cine.
Ochenta y cuatro años después del naufragio, la anciana Rose se entera de que el dibujo que Jack le hizo ha sido encontrado. Se pone en contacto con el cazatesoros Brock Lovett y relata su historia en el barco Kéldysh. Al finalizar su relato, Rose arroja al mar el valioso diamante "Corazón del Mar", que había guardado en secreto, como un último acto de amor hacia Jack y como cierre de la etapa más importante de su vida.
La Inspiración de Rose: Beatrice Wood
Aunque Rose DeWitt Bukater es un personaje ficticio, el director James Cameron se inspiró en una artista de la vida real: Beatrice Wood. La casualidad quiso que Cameron leyera la autobiografía de Wood, I Shock Myself, mientras desarrollaba los personajes de la historia que ganaría 11 premios Óscar.
Procedente de una familia de clase alta, Wood abandonó todo para experimentar una vida "sin recursos". Desarrolló una prolífica carrera en el mundo de las artes como pintora abstracta y vanguardista y escultora, inspirada por artistas como Claude Monet y Marcel Duchamp. La película inicia con la imagen de la anciana Rose creando obras de cerámica, lo que conecta directamente con la profesión de Wood.

Curiosamente, Beatrice jamás fue pasajera del Titanic, aunque tenía la misma edad que Rose cuando el transatlántico se hundió. Cameron incorporó elementos de la vida de Beatrice en Rose, creando un personaje rebelde, atrevido, sin miedos, progresista y que buscaba el desarrollo de la mujer en una sociedad igualitaria. Rose le debe mucho a Beatrice. Cameron apostó por un personaje femenino desafiante, una Rose con agallas que luchaba por su libertad y por lo que quería, una adelantada a su tiempo, al igual que Wood.
En la película, la joven Rose cuestiona las reglas de la sociedad de su época, especialmente el rol que se le intentaba imponer solo por ser mujer. Beatrice hizo lo mismo en su vida, desafiando a la sociedad a través de su arte y proclamando ser un "espíritu libre". La artista nunca se casó, aunque sí admitió haber tenido un "Jack" en su vida con quien no pudo comprometerse debido a diferencias culturales. Cameron afirmó que el primer capítulo de la biografía de Wood describía casi al detalle el personaje de la anciana Rose que él estaba creando. "Cuando la conocí, era encantadora, creativa y muy divertida. En la película, Rose es un reflejo de Beatrice, combinado con otros elementos de ficción", dijo Cameron.
Beatrice Wood vivió intensamente durante más de un siglo. Cuando le preguntaban el secreto de su longevidad, respondía que la clave estaba en "el arte, los libros, el chocolate y los hombres jóvenes". A pesar de la fama que obtuvo gracias a Rose, la polifacética artista nunca quiso ver el resultado final de la película. No asistió al estreno, por lo que James Cameron y Gloria Stuart le llevaron el video el día de su cumpleaños. Ella lo rechazó, alegando que era "demasiado tarde en su vida para estar triste".
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