Desde que se hizo público el caso de Lisette, el país ha aumentado su consciencia y, quizás, también su solidaridad - eso aún está por verse - con la situación de niños, niñas y adolescentes (NNA) que se encuentran bajo el cuidado de la Red del Sename.
Contexto y Desafíos del Sistema de Protección
La prevalencia de muerte entre estos NNA es significativamente más alta que entre la población general de NNA. En promedio, murieron anualmente 0,94 NNA por cada 1000 de quienes recibieron atención en la Red del Sename entre 2006 y 2014. En contraste, entre todos los NNA en Chile, la prevalencia de muerte asciende a solamente 0,68 por cada mil.
Si bien es lógico que el Estado se haga cargo de NNA que tienen un mayor riesgo de muerte no natural, no significa que las cifras sean menos graves, al contrario, lo son, y mucho. Existe preocupación por la cantidad de muertes que podrían deberse a la negligencia, el descuido y la falta de debida diligencia. Tampoco se conoce exactamente lo que sucede respecto de los NNA vulnerables que no están atendidos en el Sename, donde también puede haber falta de protección. Es inaceptable la falta de interés que como sociedad hemos tenido al no preocuparnos por su suerte, y ahora se comienza a exigir al Estado que rinda cuenta.

La Responsabilidad del Estado: Deber de Cuidado y Fiscalización
La responsabilidad del Estado implica respetar, proteger y garantizar los derechos de los NNA bajo su cuidado. Las investigaciones sobre las causas de las muertes de los 856 niños fallecidos en la red del Sename deben abarcar preguntas estructurales, indagando si el Estado cumplió o no su deber de cuidado y si hizo todo lo necesario para evitar la muerte de cada NNA.
Esto va más allá de investigar el actuar posiblemente negligente de funcionarios, directores o proveedores, y se enfoca en si:
- Existe la posibilidad concreta y real de derivación a un especialista una vez identificado un riesgo.
- Hay mecanismos eficaces de denuncia de violaciones que conllevan una respuesta pronta y adecuada.
- Los recursos del sistema son suficientes y han sido utilizados de manera diligente y eficaz.
Considerando que los NNA atendidos por el Sename son más vulnerables, sufriendo con mayor frecuencia adicciones, enfermedades crónicas o discapacidades que conllevan una mayor mortandad, es aún más necesario proveer los recursos, mecanismos e instituciones para asegurarles una vida digna.
La responsabilidad del Estado para con ellos es mayor y es una responsabilidad transversal. Incluso si el Estado delega sus funciones a proveedores privados, mantiene el nivel de responsabilidad, tal como indica el derecho internacional general, por lo que debe ejercer una fiscalización estricta. La garantía del derecho compete al Estado, independientemente de qué medio escoja para cumplir, y tiene plena responsabilidad, sin importar si encarga su cumplimiento a un funcionario, una Fundación, una Pyme o una persona natural.
Avances Legislativos e Institucionales Recientes
Chile ha avanzado en la protección de la niñez y adolescencia con la promulgación en marzo de 2022 de la Ley sobre garantías y protección integral de los derechos de la niñez y adolescencia, la cual establece un marco normativo general para una protección integral.
Asimismo, se ha puesto en marcha el nuevo servicio Mejor Niñez en octubre de 2021, dedicado a la atención de los NNA vulnerados en sus derechos. Complementariamente, se ha creado el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, que busca establecer un sistema de justicia especializado con fiscales, jueces y defensores expertos en responsabilidad penal adolescente, buscando una institucionalidad más robusta para el respeto, protección, promoción y realización de los derechos de la niñez y adolescencia.
LA LEY DE GARANTIAS Y DERECHOS DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA
Propuestas y Acciones para Fortalecer la Protección
Coordinación Interinstitucional y Políticas Públicas
Junto a las reformas institucionales, se necesitan políticas públicas que aseguren a las familias condiciones socioeconómicas suficientes para que puedan cumplir con su rol protector. En el ámbito de la vulneración de derechos, se debe avanzar en el establecimiento de mecanismos de coordinación efectivos entre la oferta programática de protección especializada y la de protección social dirigida a las familias. Esto busca asegurar a todos los NNA con medidas de protección especializada (cuidado alternativo familiar, residencial, en proceso de revinculación familiar y en programas de protección especializados) el acceso a todas las prestaciones de protección social.
Reformulación del Cuidado Alternativo Residencial (CREAD)
Adicionalmente, se requiere reformular el cuidado alternativo residencial para evitar la masividad de niños y niñas en residencias y hacer efectiva la protección y el buen trato dentro de ellas. Con este fin, es necesario fortalecer el trabajo con las familias de estos NNA, de manera que puedan superar las vulneraciones y reunificarse con sus hijos e hijas, asegurando su derecho a vivir en familia.
UNICEF apoya esta reformulación para concretar el cierre de los CREAD para el año 2021 y consolidar el funcionamiento de las nuevas residencias familiares. Además, colabora con el rediseño de programas de familias de acogida, el diseño del programa de revinculación familiar para la desinternación de NNA de 0 a 8 años, y el rediseño de programas ambulatorios para mejorar su efectividad y evitar la separación de las familias.
Prevención de la Violencia y Reinserción Juvenil
Para disminuir los índices de violencia, UNICEF apoya la articulación de diversos actores institucionales para avanzar en la implementación de acciones comprometidas en el Plan de Acción de la Niñez y Adolescencia 2018 - 2025. Se requiere un compromiso transversal para trabajar coordinadamente en abordar los índices de violencia que los NNA enfrentan en distintos ámbitos de su vida (familiar, escolar, institucional, entre pares).
En el ámbito de la responsabilidad penal adolescente, es fundamental establecer el nuevo Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil especializado, actualmente en discusión en el Congreso Nacional. Este servicio coordinará y entregará una oferta programática orientada a la efectiva reinserción social y a la promoción de conductas que permitan a los adolescentes desistir de la comisión de delitos. Asimismo, se deben mejorar las condiciones de los centros de privación de libertad de los adolescentes en cuanto a infraestructura y habitabilidad, y respecto de la supervisión en la aplicación de los programas que se brindan en ellos.

Mejoras Específicas para el Funcionamiento del SENAME
SENAME ha sido objeto de duras críticas, a menudo desconociendo que jamás contó con el apoyo de otras instituciones que también tienen responsabilidad con todos los NNA y que nunca se han hecho cargo. La muerte de una niña en un CREAD expuso las reales condiciones en que SENAME ha funcionado desde sus inicios. Se han realizado mesas de trabajo con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, pero el enfoque debe ser en cómo atender y dar la atención que merecen estos NNA.
Propuestas Clave para el Mejoramiento
- Atención Integral y Corresponsabilidad: Todos los niños del país deben recibir una buena atención en salud, educación, vivienda y beneficios sociales, con apoyo a los padres o adultos que lo requieran. Es impensable que SENAME como institución satisfaga todas estas necesidades sin las competencias necesarias.
- Responsabilidad Parental: Hacer responsables a los padres, cuidadores o adultos a cargo de los NNA en cuanto a su cuidado y protección. Esto se lograría a través de programas de habilidades parentales a cargo de profesionales, con un seguimiento de casos.
- Visibilidad en Sistemas de Gobierno: Que todos los sistemas o instituciones de gobierno visibilicen a los NNA en todas las áreas para brindarles la atención que requieren, satisfacer sus necesidades y asegurar su protección, no por pertenecer a SENAME, sino por el hecho de ser sujeto de derecho.
- CREADs como Última Instancia: Los CREAD a cargo de SENAME deben ser efectivamente la última instancia de ingreso para los NNA. Para ello, se debe realizar un perfil bien definido y concreto de los NNA que requieren CREAD, socializarlo con todos los Tribunales de Familia y no permitir el ingreso de quienes no lo requieran, ya que la internación puede generar más daño que beneficio. Estos CREAD no deben tener una población mayor a 30 NNA, dada su complejidad, aunque actualmente muchos superan los 100.
- Profesionales Especializados: SENAME debe contar con la cantidad suficiente de profesionales expertos en materias de maltrato en todas sus formas, con al menos un postítulo en estas áreas, para atender efectivamente a los NNA que lo requieran.
- Salud en CREADs: En todas las Unidades de Salud de los CREAD debe haber un médico a cargo que atienda a los residentes. Además, se debe realizar un diagnóstico acabado para definir qué otros profesionales se requieren, más allá de psicólogos, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales.
- Fiscalización Interna: SENAME debe contar con una entidad fiscalizadora que supervise su accionar y mejore inmediatamente cualquier error detectado.
- Bienestar del Personal: Se debe incluir el autocuidado para todos los funcionarios al menos dos veces al año. El trabajo con estos niños es desgastador, y los funcionarios no deberían trabajar más de 4 años en el mismo cargo para prevenir el Síndrome de Burnout, que reduce la eficiencia y eficacia de las intervenciones.
Cabe destacar que, si bien una cantidad importante de NNA ha fallecido en SENAME, muchos de estos casos han sido por enfermedades terminales o con un diagnóstico de mal pronóstico que los padres o adultos responsables no han querido asumir.
Cambio de Paradigma: Autonomía y Corresponsabilidad
Diversos medios de comunicación, la opinión pública y expertos se refieren a los “Niños del Sename”, dando por entendido que quien recibe una prestación de la institucionalidad estatal queda coaptado por la misma. Esto, aunque parece una simple utilización errada del sujeto, oculta la lógica profunda del sistema tutelar anclada en nuestra cultura respecto a la infancia en situación de vulnerabilidad.
Transcurridos 25 años de la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño, el desafío persiste en comprender que la autonomía y corresponsabilidad no solo refieren al conjunto de normas que la expresan, sino que implican, en la cotidianidad, creer efectivamente en los recursos y la capacidad de cambio de las familias para enfrentar las problemáticas por las cuales reciben atención de programas especializados. Diariamente se observan casos de NNA junto a sus familias que, con el apoyo de programas, han podido transformar sus vidas.