La flexibilización de las normativas de muchos países en torno al uso de productos derivados del cannabis está impulsando su consumo en distintas formas. Según datos de Estados Unidos, es cada vez más común la utilización de marihuana por parte de personas mayores de 65 años. Una de cada cinco personas (21%) de 50 años o más dijo haber consumido alguna forma de cannabis (ya sea comida, bebida, flores u otro tipo) al menos una vez en el último año, según un informe de la Encuesta nacional sobre el envejecimiento saludable de la Universidad de Míchigan, lo que representa un aumento respecto al 12% en 2021.
Este aumento no es sorprendente, como señala Erin E. Bonar, psicóloga especializada en adicciones de la Universidad de Míchigan, dado que el uso recreativo de cannabis es legal en 24 estados de EE. UU. más el Distrito de Columbia, y otros 14 estados lo permiten para uso médico. Sin embargo, no se tiene suficiente información sobre las formas seguras de usarlo ni pautas recomendadas. Los adultos mayores buscan paliar diversas afecciones como el dolor, los trastornos del sueño, entre otras propias de la edad, pero a menudo sin la supervisión médica que evite los efectos adversos que, especialmente en personas de edad avanzada, pueden provocar estas sustancias.
¿Qué es la Marihuana y sus Componentes Principales?
La marihuana se obtiene de una planta llamada cáñamo, cuyo nombre científico es Cannabis sativa. El principal ingrediente activo de la marihuana es el THC (abreviatura de delta-9-tetrahidrocannabinol), que se encuentra en las hojas y los brotes de la planta. El THC actúa en el cerebro (sistema nervioso central) y provoca que las neuronas liberen dopamina, un químico que influye en el estado de ánimo y el pensamiento, también conocido como el químico cerebral encargado de la sensación de bienestar.
Además del THC, otro cannabinoide de interés médico es el CBD (cannabidiol). La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) no ha aprobado la planta de marihuana como medicamento, pero sí ha aprobado dos medicamentos que contienen THC para tratar las náuseas causadas por la quimioterapia y aumentar el apetito en pacientes con pérdida severa de peso por sida. También existe un medicamento líquido con CBD para tratar dos formas de epilepsia infantil severa.
Efectos del Consumo de Marihuana
Efectos Placeros y Terapéuticos Reportados
Usar marihuana puede causar efectos placenteros como:
- Sentir una sensación de bienestar o de relajación extrema.
- Tener un aumento del apetito.
- Aumento en las sensaciones de vista, oído y gusto.
La rapidez con la que se sienten los efectos de la marihuana depende de cómo se use. Si se inhala el humo, los efectos pueden sentirse en segundos o varios minutos. Si se consumen alimentos que contienen esta droga, como pastelillos, los efectos pueden aparecer entre 30 y 60 minutos después.
Un estudio publicado en 2020 en el Journal of the American Geriatrics Society entre casi 600 adultos mayores de 65 años, señaló que el 15% informó haber usado cannabis en los últimos tres años. El 80% de quienes dijeron usar cannabis aseguraron hacerlo por razones médicas, explicando que los motivos principales fueron para calmar el dolor, mejorar el sueño y la ansiedad. La mayoría de los consultados dijo que sus familias sabían sobre ese uso, pero solo el 40% aseguró haberlo hablado con su médico. El 68% de los encuestados que usaron productos de cannabis lo hicieron para ayudar con el sueño, según investigadores de la Encuesta nacional sobre el envejecimiento saludable de la Universidad de Míchigan.
Efectos Desagradables y Riesgos
La marihuana también puede tener efectos desagradables, como:
- Puede afectar el estado de ánimo, generar pánico o ansiedad.
- Puede afectar la manera en que el cerebro procesa lo que le rodea, generando creencias falsas (delirios), mucho miedo o confusión, y ver o escuchar cosas que no están ahí (alucinaciones).
- Puede provocar falta de concentración y debilitar la memoria.
- Puede afectar la coordinación en tareas como conducir un auto.
- Puede aumentar el ritmo cardíaco y la presión arterial.
Es posible que ocurra una sobredosis de marihuana si se consume una dosis muy alta, con síntomas que incluyen ansiedad, pánico y latidos cardíacos rápidos. En casos raros, una sobredosis puede causar paranoia y alucinaciones. Además, después de usar marihuana por un tiempo, es posible volverse adicto a ella, especialmente si se consume todos los días o si se empezó a usar en la adolescencia. La persona adicta sentirá una fuerte necesidad de consumir la droga y puede necesitar fumar más y más para obtener el mismo efecto.

El Uso de Cannabis en Adultos Mayores: Un Problema en Aumento
Vulnerabilidad y Riesgos Específicos
Los cambios fisiológicos y cerebrales en los adultos mayores pueden hacerlos más vulnerables a los efectos negativos del THC. Staci Gruber, directora del programa de Investigaciones de Marihuana para el Descubrimiento Neurocientífico en el Hospital McLean, explica que al consumir algún producto que contiene cannabis, el THC y el CBD interactúan con el sistema enzimático del hígado responsable de metabolizar las drogas. Esto puede cambiar el nivel de droga en el sistema, haciéndola más o menos potente.
Ziva Cooper, directora del Centro de Cannabis y Cannabinoides de la UCLA, agrega que la marihuana también afecta las habilidades cognitivas, al menos a corto plazo. Además, los efectos de la marihuana pueden persistir en un cuerpo más desgastado por más tiempo, ya que a medida que una persona envejece, el metabolismo se lentifica. Productos como los comestibles necesitan ser digeridos y pueden pasar ocho horas o más para que desaparezcan los efectos del THC, e incluso más para las personas mayores, según estudios científicos. Un metabolismo más lento puede resultar en un impacto ligeramente mayor de los productos.
Muchos medicamentos recetados, incluidos algunos comunes entre los adultos mayores, pueden interactuar con el cannabis y causar efectos inesperados o no deseados. La marihuana puede llevar a caídas y lesiones, estados de confusión y, contrariamente a lo que se busca, en ocasiones aumenta la sensación de ansiedad. La potencia del cannabis actual también puede aumentar los riesgos al conducir y la posibilidad de desarrollar trastornos por consumo de cannabis a un ritmo más rápido.
Experto advierte de que la edad de inicio de consumo de cannabis afecta a la maduración del cerebro
Infravaloración y Dificultades Diagnósticas
Existe poca bibliografía sobre el efecto del cannabis en pacientes ancianos, debido a que hasta hace poco esta adicción se encontraba principalmente en jóvenes y adultos. Sin embargo, poco a poco estos adultos pasan a ser ancianos, y se empiezan a encontrar adictos al cannabis con edades avanzadas, aunque todavía sigue siendo un hallazgo raro. Otro factor que puede dificultar su identificación es el hecho de que la familia y el propio paciente oculten su consumo debido al estigma social que representa. Esto complica que ante un episodio de alteraciones conductuales sin desencadenante aparente, se pueda pensar en la posibilidad de que la causa sea secundaria al consumo de este tóxico.
Según el Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías, el consumo de sustancias ilícitas es más frecuente en los adultos jóvenes, pero la prevalencia en ancianos va en aumento, y en consecuencia el número de pacientes mayores adictos atendidos en los servicios sanitarios es cada vez más elevado. Al tratarse habitualmente de pacientes pluripatológicos y polimedicados, los efectos secundarios suelen ser más complejos y prolongados, pudiendo interaccionar con otros procesos crónicos y acelerar la progresión o aumentar la gravedad de las alteraciones neurocognitivas asociadas al envejecimiento. Actualmente, el abuso de drogas ilícitas, y en especial el de cannabis en ancianos, está infravalorado, mal identificado e infradiagnosticado.
Por todo ello, sería interesante empezar a introducir en la anamnesis geriátrica el cuestionar sobre el consumo de drogas ilícitas y solicitar prueba de tóxicos para poder realizar un diagnóstico precoz.
Recomendaciones para Adultos Mayores y Familiares
Importancia de la Supervisión Médica
Si los adultos mayores consumen productos de marihuana o CBD, sus familiares pueden estimularlos para que lo hablen con su médico para cerciorarse de que no tendrá una incompatibilidad con los medicamentos que esté tomando. Muchos hijos adultos compran productos para sus padres sin entender que la dosis y el tipo tienen efectos diferentes.
Benjamin Han, geriatra de UCSD, enfatiza que si los adultos mayores están considerando probar el cannabis por razones médicas, es importante que lo traten como cualquier otro medicamento que pueda tener efectos secundarios o interactuar con otros medicamentos. Se debe consultar al médico sobre cualquier inquietud o problema de salud que se crea que el cannabis puede solucionar, para obtener orientación sobre las mejores formas basadas en evidencia para abordar estos problemas y preguntar sobre los posibles efectos secundarios y riesgos asociados con el consumo de cannabis.
Consejos para Familiares
La Dra. Alison Moore, profesora y jefa de geriatría en la Universidad de California en San Diego, recomienda preguntar a los padres por qué están tomando marihuana para ver si hay problemas de salud que pueden abordarse mejor con otros tratamientos. La familia también puede aconsejar que "comiencen con poco y vayan despacio", es decir, tomen una dosis baja al principio y aumenten según sea necesario, como señala Tory R. Spindle, profesora asistente en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins e investigadora de cannabis.
La falta de regulación en algunos elementos que contienen THC no ayuda a tener control de la cantidad que se consume. Por eso, el avance en las legislaciones en torno al cannabis en distintos países está ayudando a evitar efectos adversos, ya que pasan por los controles de calidad necesarios que prueban su pureza y potencia.