La mano, con su complejidad de movimiento, gran capacidad de adaptación a las demandas funcionales y su fuerza, ha sido objeto de interés a lo largo de la historia. Cualquier enfermedad que amenace o altere esta función genera una inmediata preocupación en los pacientes, siendo un motivo frecuente de consulta médica.
A una edad adulta, nuestras manos y pies comienzan a resentir el peso de los años. Si bien ciertas afecciones pueden confundirse con otras patologías como la artritis, es crucial comprender los síntomas y las causas para sobrellevarlas adecuadamente. Detectar a tiempo los síntomas es esencial para prevenir o diagnosticar problemas más graves.
Cambios Normales por el Envejecimiento que Afectan las Manos
Efectos en Huesos y Articulaciones
- La gente pierde masa o densidad ósea conforme envejece, especialmente las mujeres después de la menopausia, ya que los huesos pierden calcio y otros minerales.
- Las articulaciones se vuelven más rígidas y menos flexibles. El líquido dentro de estas puede disminuir, y el cartílago puede empezar a friccionarse y a desgastarse.
- Los minerales se pueden depositar en algunas articulaciones y a su alrededor (calcificación), lo cual es común alrededor del hombro.
- Las articulaciones de los dedos pierden cartílago y los huesos se adelgazan ligeramente. Los cambios en las articulaciones de los dedos, más a menudo una hinchazón ósea llamada osteofitos, son más comunes en las mujeres y pueden ser heredados.
- Las rodillas y las caderas pueden comenzar a perder cartílago (cambios degenerativos).
Efectos en Músculos y Tejidos Blandos
- La masa corporal magra disminuye, debido en parte a la pérdida del tejido muscular (atrofia), un proceso que parece estar provocado por los genes. Los cambios musculares empiezan, con frecuencia, a los 20 años en los hombres y a los 40 en las mujeres.
- La lipofuscina (un pigmento relacionado con la edad) y la grasa se depositan en el tejido muscular. Las fibras musculares se encogen, y el tejido muscular es reemplazado más lentamente. El tejido muscular perdido puede ser reemplazado por tejido fibroso duro. Esto es más notorio en las manos, que pueden lucir delgadas y huesudas.
- Los músculos están menos tonificados y son menos capaces de contraerse debido a cambios normales en el tejido muscular y a los cambios en el sistema nervioso por el envejecimiento. Pueden volverse rígidos con la edad y perder tono, incluso con ejercicio regular.
Efectos Generales
- Los huesos se vuelven más frágiles y se pueden romper con más facilidad.
- El deterioro de las articulaciones puede llevar a inflamación, dolor, rigidez y deformidades, afectando a casi todas las personas mayores.
- El movimiento es lento y puede volverse limitado. La fuerza y la resistencia cambian, y la pérdida de masa muscular reduce la fuerza.
- Algunos adultos mayores tienen reducción en los reflejos, provocado por cambios en los músculos y los tendones.
- Los movimientos involuntarios (los temblores musculares y los movimientos finos llamados fasciculaciones) son más comunes en los ancianos.
- Las personas que son incapaces de moverse por sí solas o que no estiran sus músculos a través del ejercicio pueden presentar contracturas musculares.
Trastornos Comunes de las Manos en el Adulto Mayor
Artrosis de Mano (Osteoartritis)

La artrosis de mano es una causa frecuente de dolor, incapacidad y consulta médica. Su presentación clínica es usualmente insidiosa y progresiva en el tiempo, y en ocasiones puede haber alguna enfermedad sistémica asociada.
Es una enfermedad de etiología compleja, con factores de riesgo genéticos y biomecánicos de uso. Es más frecuente en mujeres y mayores de 50 años. También se observa en el contexto de enfermedades sistémicas como la artritis reumatoide, la psoriasis o el lupus eritematoso sistémico.
Con frecuencia, la artrosis es poliarticular, y los pacientes refieren dolor y rigidez de predominio matutino. La presentación de la artrosis en las pequeñas articulaciones de la mano es muy común. Los nódulos de Heberden en las articulaciones distales y los nódulos de Bouchard en las proximales son signos característicos.
Artrosis Trapecio-Metacarpiana (Rizartrosis)

La articulación trapecio-metacarpiana es de tipo silla de montar, permitiendo gran movimiento y poco contacto articular en muchas posiciones. La laxitud de la cápsula articular permite rotación, flexión, extensión, abducción y aducción, con estabilidad en los rangos extremos del movimiento gracias a los ligamentos que la rodean, especialmente el ligamento trapecio-metacarpiano oblicuo anterior y posterior. Los músculos circundantes ayudan en su estabilidad en las posiciones intermedias.
Las primeras manifestaciones son dolor articular luego de actividades de alta demanda mecánica, molestias que se intensifican con el tiempo y el desarrollo del daño articular. La radiografía muestra una disminución progresiva del espacio articular, esclerosis del hueso subcondral, erosión, osteofitos y una subluxación progresiva.
La rizartrosis (artrosis de la base del pulgar) puede causar dolor severo, deformidad, debilidad y una importante pérdida de la función de la mano. Produce limitación de la función del pulgar y dolor al realizar actividades de pinza.
Clasificación de la Artrosis Trapecio-Metacarpiana (Radiográfica)
- Estado 1: Mínima disminución del espacio articular o esclerosis subcondral inicial, sin subluxación ni osteofitos. Clínicamente, dolor moderado e intermitente con uso repetido o de alta demanda del pulgar, leve pérdida de fuerza de pinza. El Test de Grind usualmente causa dolor y crépito.
- Estado 2: Algún osteofito (menor a 2 mm) en el borde cubital de la articulación distal del trapecio, con aumento de la densidad y disminución del espacio articular. La subluxación del primer metacarpiano es menor a un tercio de su base o no existe. Frecuentes episodios de dolor con uso habitual, Test de Grind positivo, subluxación dorsal y radial de la base del primer metacarpiano, reducible con tracción y presión.
- Estado 3: Prominente osteofito en el borde cubital del trapecio distal, severa disminución del espacio articular y aumento de la densidad del hueso subcondral. El primer metacarpiano está subluxado a radial y dorsal en un tercio del ancho de su base (artrosis pantrapecio). Dolor en el pulgar con uso habitual, Test de Grind positivo, subluxación dorsal y radial de la base del primer metacarpiano (a veces irreducible). Algunos pacientes tienen una hiperextensión secundaria de la articulación metacarpofalángica.
- Estado 4: Completa pérdida del espacio articular, prominente osteofito en el borde cubital, subluxación de la base del metacarpiano y frecuentemente quistes subcondrales. Puede haber artrosis de la trapecio-escafoidea. A menudo, los pacientes tienen relativamente poco dolor, la articulación trapecio-metacarpiana está usualmente inmóvil, fija, aducida, y frecuentemente hay una importante hiperextensión compensatoria de la metacarpofalángica.
Tratamiento de la Artrosis Trapecio-Metacarpiana
Es necesario un diagnóstico preciso de la articulación con artrosis y la concordancia de la imagenología con la clínica para determinar la recomendación terapéutica. Para la mayoría de los pacientes bastará una explicación de la enfermedad y un tratamiento sintomático conservador, permitiéndoles convivir sin dificultad con la artrosis.
Tratamiento Conservador
Siempre debe realizarse, luego de la anamnesis y examen físico detallado, una radiografía de mano y de pulgar bilateral. En casos seleccionados se complementa el estudio imagenológico con un TAC o una RM.
El tratamiento se inicia con una explicación detallada de la patología, estado de avance, posible bilateralidad, expectativas y grado de compromiso funcional. Se evalúa la intensidad del dolor y su aparición, considerando las actividades profesionales o recreativas del paciente. Se conversan las opciones de tratamiento en todas las etapas.
Inicialmente, el tratamiento contempla el uso de AINES, fisioterapia y una ortesis (estándar o hecha a medida con material termoplástico). La ortesis inmoviliza la articulación trapecio-metacarpiana en una leve abducción, aliviando el dolor. Se recomienda su uso 6-8 horas al día o cuando haya dolor. Los pacientes suelen tolerar la ortesis de 3 a 4 meses, tras lo cual pueden experimentar alivio o buscar otras opciones. La ortesis es más eficaz en patología inicial (estados 1 y 2) y menos en estados 3 y 4.
Para pacientes con dolor persistente o recurrente, se plantea una infiltración esteroidal, considerada un tratamiento de segunda etapa paliativo, con un alivio de semanas a meses. En ocasiones, se realiza bajo visión ecográfica.
Existe un protocolo experimental de inyección intraarticular de MSC (células madre mesenquimáticas), obtenido de la cresta ilíaca del paciente, cultivado y expandido en laboratorio. Los criterios de ingreso incluyen patología en estados 1 y 2, donde la inestabilidad articular no es muy marcada. Los resultados aún están por conocerse.
Tratamiento Quirúrgico
Se plantea una intervención quirúrgica en casos de fracaso del tratamiento conservador y persistencia significativa de la sintomatología. En las últimas décadas se han descrito diversas técnicas quirúrgicas con el objetivo de lograr alivio del dolor, buena movilidad y mantenimiento de la fuerza de pinza del pulgar.
Estos procedimientos incluyen osteotomía metacarpiana, artrodesis carpometacarpiana, trapeciectomía pura, trapeciectomía más reconstrucción ligamentaria e interposición de tendón, y reemplazo articular protésico.
- Osteotomía Metacarpiana: Descrita en 1973 por Wilson, implica una osteotomía de abducción de la base del primer metacarpiano para estados tempranos de la enfermedad. Las publicaciones existentes no muestran ventaja sobre la artroplastia y no hay datos posteriores a 2002, lo que sugiere indicaciones limitadas.
- Artrodesis Trapecio-Metacarpiana: Técnica difundida en décadas pasadas para lograr un pulgar estable y sin dolor, considerada para pacientes jóvenes y de mediana edad con alta demanda física manual. Reportada inicialmente por Muller en 1949. Los resultados son diversos y no muestran superioridad sobre otras técnicas. Un estudio de revisión de Wajon (2009) que comparó artrodesis con trapeciectomía + reconstrucción ligamentaria + interposición de tendón no encontró diferencias significativas, aunque Wajon criticó la metodología. Hoy es una alternativa vigente para pacientes jóvenes y de mayor edad con estados 2, 3 y 4. La tasa de no unión reportada es del 8-21%, y el índice de reoperaciones es mayor que con otras técnicas. No es posible realizarla si existe artrosis escafo-trapecio, ya que se transmitirán las fuerzas. Un inconveniente es que los pacientes no podrán colocar la mano plana sobre una mesa y, en ocasiones, se limita la función de pinza del pulgar. La aceptación de los pacientes suele ser difícil debido a la fijación articular. Puede realizarse con agujas, tornillos o una placa.
- Trapeciectomía Pura: Resección pura del trapecio como tratamiento vigente, simple y que elimina el dolor con función satisfactoria. A veces se agrega una aguja desde el primer al segundo metacarpiano para estabilidad, esperando que el hematoma se organice. La crítica más frecuente es la inestabilidad del pulgar, que puede luxarse en su base con fuerza axial, resultando en fuerza disminuida y dolor. Esto podría ocurrir al no prevenir el colapso del primer metacarpiano. Sin embargo, varias publicaciones no muestran diferencia con las técnicas que asocian tejidos blandos, reportando ambas muy buenos resultados.
- Artroplastia Trapecio-Metacarpiana (Resección del Trapecio + Reconstrucción de Ligamento + Interposición de Tendón): Técnica basada en los trabajos de Gervis (trapeciectomía) y Eaton y Littler (reconstrucción ligamentaria con tendón flexor radial del carpo). Burton y Pellegrini (1986) describieron por primera vez la artroplastia trapecio-metacarpiana con reconstrucción ligamentaria e interposición de tendón. Se utiliza el tendón flexor radial del carpo, pasándolo a través de un túnel en la base del pulgar y tensándolo para mantener la altura y estabilidad del metacarpiano tras la resección del trapecio, buscando mejorar la fuerza y eliminar el dolor. Un objetivo fundamental de la suspensoplastia con interposición de tendón es mantener la altura del espacio donde estaba el trapecio y la estabilidad de la base del primer metacarpiano, especialmente bajo carga axial y a lo largo del tiempo. La experiencia de 20 años con esta técnica muestra alivio del dolor, un ROM comparable con el lado contralateral, aumento de la fuerza de pinza y de agarre, y una fuerza final similar a la del lado no operado. Los pacientes también experimentan una importante mejoría en el aspecto de su mano. Se le otorga importancia a la inmovilización rígida postoperatoria (seis semanas) para generar una contractura de la cápsula articular, elemento fundamental en la estabilidad articular esperada.
Manos Hinchadas en Ancianos (Edema)

La aparición de manos y dedos hinchados en las manos o pies de los ancianos puede tener una variedad de causas según la edad, historial clínico y traumatismos. Esta dolencia es bastante común, pero puede ser tratada con la ayuda de un profesional.
Causas de la Hinchazón en las Manos
- Alimentación: Una alimentación errónea puede causar hinchazón.
- Falta de ejercicio: La falta de movilidad es una causa común.
- Ingesta de medicamentos: Aquellos recetados para controlar la presión arterial o los antiinflamatorios, suelen causar retención de líquidos.
- Enfermedades subyacentes: Puede ser consecuencia de enfermedades renales, hepáticas o cardíacas, o comportamientos anormales en el sistema linfático. La retención de líquidos es una de las principales razones.
Consejos para Combatir las Manos Hinchadas
- Movilidad: Comenzar a dar movilidad al cuerpo es el primer paso. Elevar las piernas a un ángulo de 90 grados durante algunos minutos antes de dormir puede ayudar a desaparecer la retención de líquidos.
- Hidratación: Mantenerse hidratado es sumamente importante para evitar la retención de líquidos, ya que la ingesta de agua agiliza el metabolismo.
- Ropa cómoda: El uso de indumentarias apretadas puede ocasionar una mala circulación de la sangre. Se recomienda lucir prendas frescas y holgadas, especialmente en verano.
- Atención médica: Si la hinchazón es frecuente o muestra signos graves, es indispensable acudir al médico para identificar la enfermedad detrás de la retención de líquidos (problemas hepáticos, renales, insuficiencia venosa, entre otros).
Deformidades en Manos y Dedos
Incluyen la deformidad en cuello de cisne, la deformidad en ojal (boutonnière) y la contractura de Dupuytren. Pueden ser causadas por un traumatismo o ser consecuencia de otros trastornos (por ejemplo, artritis reumatoide). El diagnóstico se basa en la exploración física.
Pueden tratarse mediante inmovilización o ejercicios, pero si están presentes por semanas o meses, los tratamientos pueden no ser efectivos debido al desarrollo de tejido cicatricial. Si la inmovilización o los ejercicios no son eficaces, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
La enfermedad de Dupuytren se caracteriza por una contractura de la palma de la mano debida a una fibrosis de la fascia que recubre los tendones de la mano. El 40% de los pacientes tienen antecedentes familiares. La mano derecha se afecta en el 62% de los casos, y hay afectación bilateral en el 70%.
El dedo en martillo se produce por una flexión forzada y súbita de la interfalángica distal. El tratamiento consiste en una férula en extensión de la interfalángica distal y en flexión de la proximal para relajar el tendón, durante cuatro semanas.
La dificultad para extender la falange media puede llevar a la deformidad en Boutonnière (flexión de interfalángica proximal e hiperextensión de la interfalángica distal) si no se trata con una férula en extensión de la interfalángica proximal (IFP).
Infecciones de la Mano y de los Dedos

Se clasifican generalmente como superficiales (afectan las 3 capas de la piel) o profundas (pueden afectar tendones, espacios articulares y huesos). Las superficiales no tratadas pueden evolucionar a profundas, por lo que se debe consultar a un médico rápidamente.
Las mordeduras de humanos y animales pueden causar infecciones. Otras infecciones son panadizo común, panadizo herpético, absceso de la mano, infección de la vaina tendinosa y paroniquia (infección bacteriana de la piel que rodea la uña). Pueden causar un dolor constante, intenso y palpitante.
El diagnóstico se basa en la exploración, análisis de sangre, radiografías u otros estudios de imágenes. La mayoría se tratan con antibióticos (orales o intravenosos) y, en ocasiones, cirugía. Los médicos pueden sugerir elevar la mano para reducir la hinchazón y aplicar una férula. Son muy frecuentes y, si no se tratan correctamente, pueden causar incapacidad funcional prolongada e incluso secuelas. El germen causal más frecuente es el estafilococo aureus. Es esencial la administración de antibióticos según el antibiograma, reposo de la mano en la fase aguda y medidas antiedema como la elevación de la mano para evitar la rigidez.
Trastornos Relacionados con los Nervios (Síndromes de Compresión Nerviosa)
Los síndromes del túnel carpiano, del túnel cubital y del túnel radial son síndromes de compresión nerviosa. En estos trastornos, un nervio se comprime (generalmente por un hueso o tejido conjuntivo), causando alteraciones en la sensibilidad, la movilidad o ambas.
Temblor de Manos en Ancianos
¿Qué es y cómo se trata el temblor esencial? | Dr. Jorge Tartaglione | Radio Con Vos
El temblor de manos es una patología frecuente en la madurez. En la mayoría de los casos, no es grave, pero puede afectar la calidad de vida. Es importante conocer sus causas para saber cuándo acudir al médico.
Causas Comunes del Temblor de Manos
- Bajada de azúcar en sangre: El organismo puede responder con temblores. Si la persona padece diabetes o hace tiempo que no come, puede ser un signo de hipoglucemia, acompañado de mareos, sudores o palpitaciones.
- Infección incipiente: Los temblores pueden indicar que el cuerpo está combatiendo una infección viral o bacteriana, similar al mecanismo que emplea contra el frío, donde la fiebre puede producir temblores.
- Algunos fármacos: Ciertos medicamentos pueden generar una reacción que provoque temblores como efecto secundario. Se recomienda acudir al médico si surgen temblores al tomar un fármaco de forma continua.
- Temblores esenciales: Son trastornos del sistema nervioso que causan movimientos involuntarios y rítmicos. Afectan cualquier parte del cuerpo, pero son habituales en las manos, especialmente al realizar acciones simples (beber de un vaso, atarse los cordones). Las causas no están claras, pero en la mitad de los casos hay herencia genética, por lo que también se conoce como temblor familiar.
- Temblores por frío: Si la temperatura corporal baja, el organismo tiembla para aumentar la producción de calor. Las personas mayores son más sensibles a los cambios de temperatura.
- Enfermedad de Parkinson: Trastorno neurodegenerativo que daña progresivamente el sistema nervioso, llevando a la pérdida de dopamina en las neuronas, una sustancia esencial para la transmisión de información para el movimiento. La falta de dopamina puede producir movimientos incontrolados, como temblores de manos. Existen tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.
Tipos de Temblor de Manos
Se clasifican según la postura en que aparecen:
- Temblores estáticos o en reposo: Ocurren cuando el músculo está relajado, habitual en personas con Parkinson.
- Temblores en acción: Se producen con el movimiento voluntario de un músculo, generalmente al manipular objetos. Se subdividen en:
- Temblor postural: Se manifiesta cuando el paciente mantiene una posición en contra de la gravedad (extender un brazo).
- Temblor cinético: Cualquier movimiento voluntario (llevarse comida o bebida a la boca).
- Temblor intencional: Se produce al realizar un movimiento voluntario hacia un objetivo. Cuanto más se acerca al objeto, más evidente es el temblor.
Consejos para Tratar el Temblor de Manos
- Detectar cuál es el lado del cuerpo menos afectado y utilizarlo más, acostumbrándose a realizar acciones con la mano que proporcione más seguridad.
- Evitar el café, alcohol y otros excitantes, ya que contribuyen al aumento del temblor. Mantener una dieta sana.
- Reducir la ingesta de azúcares, ya que este edulcorante también contribuye al aumento de los temblores. Una dieta equilibrada basada en alimentos no procesados es ideal.
- El estrés agrava el temblor. Se aconsejan prácticas de relajación: técnicas de respiración, yoga, meditación.
- Para el temblor esencial, que aumenta con la precisión del movimiento, es útil el uso de pinzas, soportes antideslizantes y ventosas para manejar objetos pequeños y poco pesados.
Otros Trastornos
Los trastornos de las manos y sus dedos también incluyen los gangliones, trastornos relacionados con los vasos sanguíneos, el dedo en gatillo o en resorte (por engrosamiento y constricción de la vaina fibrosa digital, impidiendo el deslizamiento de los tendones flexores), la enfermedad de Kienböck y lesiones ligamentarias comunes (la más frecuente es en el ligamento colateral cubital de la articulación metacarpofalángica del pulgar, a menudo con arrancamiento óseo). En fases evolucionadas de rizartrosis y con dolor intenso si han fracasado los tratamientos médicos, se recurre a la cirugía, realizando una artroplastia de resección o de sustitución.
Prevención y Cuidado General
El ejercicio es una de las mejores maneras de retardar o evitar los problemas musculares, articulares y óseos. Un programa de ejercicio moderado puede mantener la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad, además de ayudar a que los huesos permanezcan fuertes. Es importante consultar a su proveedor de atención médica antes de iniciar un programa nuevo de ejercicios.
Llevar una dieta bien equilibrada con suficiente calcio es fundamental. Las mujeres, especialmente, necesitan ingerir suficiente calcio y vitamina D a medida que envejecen. Si usted sufre de osteoporosis, hable con su proveedor acerca de los tratamientos que necesitan receta.
Es importante un diagnóstico preciso de la articulación con artrosis y la concordancia de la imagenología con la clínica para la recomendación terapéutica.