La coxa vara es una deformidad o afectación de tipo óseo que se presenta en la articulación de la cadera. Se caracteriza por una disminución del ángulo de inclinación que se forma entre el cuello del fémur y la diáfisis, es decir, la parte alargada del hueso. En la mayoría de los casos, esta amplitud se encuentra por debajo de los 125° en adultos.
¿Qué es la Coxa Vara?
En condiciones normales, el ángulo cérvicodiafisiario del fémur tiene valores promedio específicos que cambian con la edad. Al nacer, este ángulo es de aproximadamente 138°, aumentando a 145° al año de edad. Posteriormente, a medida que el niño comienza a caminar, el ángulo declina paulatinamente hasta alcanzar la maduración del esqueleto. A los 6 años de edad, dicho ángulo promedio es de 130°, y de 120° en los adultos normales.
En consecuencia, un ángulo cérvicodiafisiario menor de 120° puede ser definido como coxa vara. A lo largo de la historia, la coxa vara ha sido objeto de estudio y descripción por diversos profesionales, con menciones por Fiorani en 1881, Hofmeister en 1894, Kredel en 1896 y Hoffa en 1905.
Clasificación de la Coxa Vara
Esta patología se clasifica en distintos tipos según su origen:
Coxa Vara Congénita
La coxa vara congénita se debe a una malformación proximal del fémur o del cartílago, o se presenta como coxa vara infantil. Se caracteriza por una marcada disminución del ángulo cérvicodiafisiario y, en ocasiones, la afección es tan grave que su diagnóstico clínico es fácil de predecir desde el momento del nacimiento. Cursa con un notable acortamiento del fémur debido a la anormalidad del crecimiento de su extremo superior y entra en la categoría de deficiencia focal femoral proximal. Es de difícil tratamiento y tiene un gran potencial de recidiva, lo cual ensombrece el pronóstico y a menudo conlleva la necesidad de operaciones hipercorrectoras y su repetición, llegando finalmente al alargamiento del miembro afectado.

Coxa Vara Adquirida
La coxa vara adquirida puede ser el resultado de una lesión como una fractura o ser causada por otras etiologías por sobrecarga, tales como el raquitismo, tumores, osteoporosis, inflamación, o por defecto del crecimiento (como la enfermedad de Perthes).
Coxa Vara del Desarrollo
En la coxa vara del desarrollo, la patología se manifiesta después del nacimiento, por lo común cuando el niño comienza a caminar. Si la afección es de un solo lado, se manifiesta con cojera no dolorosa y escoliosis. Si la afección es de ambos lados, se caracteriza por la manera de andar en forma de pato y por una híper lordosis lumbar.
El fémur es generalmente de longitud normal, y el acortamiento del miembro suele deberse casi exclusivamente a la disminución del ángulo cérvicodiafisiario. Las metas del tratamiento son, fundamentalmente, la estimulación de la osificación y cicatrización del defecto en el cuello femoral, la corrección del ángulo cérvicodiafisiario, la conversión de la posición posterior de la fisis de la cabeza femoral desde casi vertical a horizontal, y la restauración de la función normal de los músculos abductores de la cadera. Estas metas terapéuticas pueden alcanzarse solamente mediante cirugía, ya que las medidas “no operatorias” son inútiles.
Síntomas y Diagnóstico de la Coxa Vara
Los síntomas de la coxa vara pueden presentarse con o sin dolor, aunque normalmente se hacen notar mediante:
- Cojera.
- Fatiga rápida.
- Relieve exagerado del hueso de la cadera.
- Trocánter más elevado de su posición normal.
- Acortamiento de las piernas.
- Insuficiencia muscular de los abductores, limitando movimientos de la pierna en rotación interna.
- Balanceo exagerado al caminar (marcha de ánade en casos bilaterales).
El diagnóstico se realiza principalmente mediante rayos X, que permiten observar las alteraciones en la estructura ósea y medir ángulos clave como el ángulo cérvicodiafisiario y el ángulo de Hilgenreiner, fundamentales para evaluar la gravedad de la deformidad.
Tratamiento Quirúrgico y Pronóstico
El tratamiento de la coxa vara, especialmente en sus formas congénita y del desarrollo, suele ser quirúrgico, dado que las medidas conservadoras no son efectivas. Los objetivos de la cirugía se centran en restaurar la anatomía y función de la cadera, corrigiendo la deformidad angular y facilitando la recuperación muscular.
COXA VARA | Qué es, qué afecta, síntomas, signos clínicos, causas y tratamiento fisioterapéutico
Estudio Retrospectivo sobre Coxa Vara Congénita y del Desarrollo
En el Complejo Científico Ortopédico Internacional “Frank País” de La Habana, Cuba, se llevó a cabo un estudio retrospectivo para analizar el pronóstico, la evolución y los resultados de la cirugía en pacientes con coxa vara congénita y del desarrollo. El estudio buscó demostrar el diferente comportamiento de ambas entidades en el grado de deformidad de la cadera, la respuesta al tratamiento quirúrgico y, por ende, su evolución y pronóstico.
Metodología del Estudio
El estudio se realizó de enero a diciembre de 1999, seleccionando una muestra de 20 pacientes a quienes se les realizó tratamiento quirúrgico por coxa vara en el servicio de cadera infantil. La muestra fue de 10 pacientes afectados de coxa vara congénita y 10 de coxa vara del desarrollo.
Criterios de Inclusión:
- Pacientes menores de 16 años de edad.
- Seguimiento de 3 años como mínimo.
Criterios de Exclusión:
- Incumplimiento de los criterios de inclusión.
- Historias clínicas incompletas.
Como fuente de información se utilizaron los expedientes clínicos de los pacientes, complementados con una búsqueda bibliográfica y documental en la biblioteca del Centro y bases de datos como MEDLINE. Las variables evaluadas para cumplir los objetivos propuestos fueron:
- Valor del ángulo cérvicodiafisiario (ángulo C-D) en relación con el diagnóstico.
- Valor del ángulo de Hilgenreiner (ángulo H-E) en relación con el diagnóstico.
- Potencial de recidiva.
- Resultados.
Los resultados del tratamiento se evaluaron como buenos, regulares o malos, basándose en la evolución posoperatoria del ángulo cérvicodiafisiario:
- Buenos: ángulo C-D entre 135° y 120°.
- Regulares: ángulo C-D entre 119° y 110°.
- Malos: ángulo C-D menor de 110°.
Resultados del Estudio
Los datos obtenidos en el estudio se presentan en las siguientes tablas:
Tabla 1. Comportamiento del ángulo cérvicodiafisiario en relación con el diagnóstico.
| Diagnóstico | Frecuencia | Menor de 105° | Mayor de 105° |
|---|---|---|---|
| Coxa vara congénita | 10 | 8 | 2 |
| Coxa vara del desarrollo | 10 | 3 | 7 |
Tabla 2. Comportamiento del ángulo de Hilgenreiner (ángulo H-E) en relación con el diagnóstico.
| Diagnóstico | Frecuencia | Menor de 60° | Mayor de 60° |
|---|---|---|---|
| Coxa vara congénita | 10 | 1 | 9 |
| Coxa vara del desarrollo | 10 | 4 | 6 |
Tabla 3. Comportamiento del número de operaciones con respecto al diagnóstico.
| Diagnóstico | Frecuencia | 1 Operación | Más de 1 operación |
|---|---|---|---|
| Coxa vara congénita | 10 | 4 | 6 |
| Coxa vara del desarrollo | 10 | 9 | 1 |
Tabla 4. Evolución postoperatoria del ángulo C-D con respecto al diagnóstico (pacientes con ángulo C-D por encima de 120°).
| Diagnóstico | Frecuencia | Al año | A los 2 años | A los 3 años |
|---|---|---|---|---|
| Coxa vara congénita | 10 | 8 | 7 | 4 |
| Coxa vara del desarrollo | 10 | 9 | 9 | 9 |
Tabla 5. Evaluación de los resultados a los 3 años.
| Diagnóstico | Frecuencia | Buenos (135°-120°) | Regulares (119°-110°) | Malos (Menor de 110°) |
|---|---|---|---|---|
| Coxa vara congénita | 10 | 4 | 2 | 4 |
| Coxa vara del desarrollo | 10 | 9 | 1 | 0 |
Discusión de Resultados
El estudio reveló que, mientras el ángulo cérvicodiafisiario evoluciona normalmente de 138° al nacer a 120° en el adulto, en casi todos los casos de coxa vara se encontraron ángulos de 105°, 90°, y hasta 80°, sobre todo en la coxa vara congénita. La mayoría de los casos de coxa vara congénita exhibieron ángulos por debajo de 105°, contrariamente a los casos de coxa vara del desarrollo, en concordancia con lo reportado por Steinberg, Tachdjian y Frost.
El ángulo de Hilgenreiner normal tiene un valor promedio de 25°. Los pacientes con valores entre 25° y 45° suelen tener un buen pronóstico y tienden a la corrección espontánea sin intervención quirúrgica. Con valores entre 45° y 59° ya se habla de coxa vara, y en estos pacientes, mayormente con coxa vara del desarrollo, conviene la observación. Sin embargo, los pacientes con coxa vara congénita presentan prácticamente siempre valores por encima de 60°, lo cual es una indicación directa para realizar cirugía. De los 20 pacientes estudiados, 15 tenían un ángulo H-E por encima de 60°; de ellos, 9 con coxa vara congénita y 6 con coxa vara del desarrollo. Un paciente del primer grupo con un ángulo de 55° fue igualmente sometido a tratamiento quirúrgico, dadas las metas terapéuticas en estos casos.
El análisis del potencial de recidiva, teniendo en cuenta la necesidad de intervenciones quirúrgicas practicadas en un periodo de 3 años, mostró que los pacientes con coxa vara congénita requieren un mayor número de metas terapéuticas y tienen como factor predisponente el defecto focal proximal del fémur. Por tanto, presentan un alto potencial de recidiva y requieren de un mayor número de intervenciones. En el estudio, 6 de los 10 pacientes con coxa vara congénita necesitaron más de una operación en un periodo menor de 3 años, lo cual coincide con los datos internacionales.
La evolución posoperatoria del ángulo C-D brindó información gráfica y objetiva acerca del comportamiento del potencial de recidiva. De los 10 pacientes con coxa vara congénita, al año de operados, 2 pacientes mostraron disminución de la corrección quirúrgica por debajo de 120°. A los 2 años se agregó otro paciente, y finalmente, solo 4 pacientes mantuvieron la corrección al ser evaluados a los 3 años de operados. En contraste, de los pacientes con coxa vara del desarrollo, solo en 1 había disminuido la corrección quirúrgica por debajo de 120° al ser evaluado al año de operado, y no se agregó ningún otro paciente durante la evaluación final a los 3 años.

Se considera una buena respuesta a la terapéutica el haber mantenido a los 3 años de operado un ángulo cérvicodiafisiario con valores entre 135° y 120°. Cuando el ángulo declina por debajo de 120° hasta 110°, se considera una respuesta con resultado regular, y con valores por debajo de 110°, la respuesta a la terapéutica fue mala. De los 10 pacientes con coxa vara congénita, solo 4 presentaron buenos resultados finales. En cambio, de los 10 pacientes con coxa vara del desarrollo, 9 exhibieron buenos resultados finales.
Por todo lo anteriormente analizado, se concluyó que la coxa vara congénita es una afección compleja en cuanto a sus elementos anatomopatológicos, lo que implica una mayor laboriosidad con la técnica quirúrgica, un elevado porcentaje de reintervenciones y, a pesar de ello, un peor pronóstico en cuanto a los resultados del tratamiento. La identificación oportuna y diferenciación de ambas entidades permite trazar un plan terapéutico adecuado y preparar tanto a los médicos como a los pacientes y familiares para su satisfactorio cumplimiento.