La pensión de alimentos no es una cantidad fija para siempre, sino que se actualiza periódicamente para mantener su poder adquisitivo y ajustarse a las necesidades cambiantes. Este reajuste es fundamental para garantizar que las pensiones alimenticias se mantengan acorde a las necesidades de las niñas, niños y adolescentes y a las capacidades económicas de los padres.

¿Qué es el reajuste de la pensión de alimentos?
El reajuste de la pensión de alimentos permite actualizar el monto que originalmente se fijó para solventar los gastos del alimentario. La finalidad de esta actualización es mantener el poder adquisitivo de la cantidad fijada judicialmente. Cuando hablamos de reajuste, entendemos que el monto que hace 5 o 10 años atrás se utilizaba para pagar alimentación, transporte, salud, educación y vivienda, claramente es insuficiente hoy.
Actualización de la pensión alimenticia | Javier Quezada Abogado
Regulación legal y frecuencia del reajuste
Base legal
La pensión de alimentos puede modificarse si hay un cambio sustancial en las circunstancias económicas o personales de los progenitores o del menor, según el artículo 1966 del Código Civil.
Frecuencia del reajuste
En la mayoría de los casos, el tribunal establece que la pensión alimenticia se reajuste de forma anual según la variación de la Unidad Tributaria Mensual (UTM) o el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esto significa que el reajuste puede aplicarse automáticamente sin necesidad de juicio, si así lo indicó expresamente la resolución. De lo contrario, será necesario solicitar la modificación a través del tribunal. Generalmente, estos reajustes se hacen de dos formas: el 1 de enero de cada año, o bien “de fecha a fecha”.
Factores que influyen en el reajuste
- Inflación: El aumento constante del costo de vida puede disminuir el poder adquisitivo del monto establecido.
- Variaciones en las capacidades económicas: Si el padre o madre pagador aumenta sus ingresos o si el receptor enfrenta mayores gastos, es posible solicitar un reajuste.
- Edad del beneficiario: La pensión se mantiene hasta que el hijo o hija cumple 21 años, o hasta los 28 años si continúa estudiando.
Cómo calcular la actualización de la pensión alimenticia
Lo primero que hay que hacer es leer detenidamente la resolución judicial. Si la pensión de alimentos está fijada en pesos o en otra unidad con menos opción de reajuste, puedes solicitar la conversión a UTM de forma fácil y digital. Para este trámite no necesitas el patrocinio de un abogado o abogada experta en pensión de alimentos.
La Unidad Tributaria Mensual (UTM)
La UTM es una medida tributaria que se actualiza de manera permanente por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Al estar ligada a la UTM, la pensión se actualiza automáticamente cada mes, siguiendo la inflación del país. Esto significa que la UTM influye directamente en el reajuste de pensión de alimentos, ya que permite mantener el poder adquisitivo del monto fijado.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC)
La pensión alimenticia también puede fijarse en referencia al IPC. Por ejemplo, imaginemos que en el año 2015 se fijó una pensión de alimentos de 300 euros mensuales para un hijo. Para actualizar la pensión, primero necesitamos conocer el IPC acumulado entre el año de fijación y el actual. Según datos aproximados del INE, el IPC promedio de los últimos años fue de un 2% anual. Si el IPC acumulado en un período determinado ha sido del 25%, la pensión se ajustará en consecuencia.
Proceso de solicitud y modificación
¿Es necesario un juicio para reajustar una pensión?
No siempre. Si el reajuste fue establecido como automático en la sentencia original (por ejemplo, mediante la variación de la UTM o el IPC), no será necesario comparecer ante el tribunal. Sin embargo, si se quiere solicitar un reajuste porque las condiciones económicas han cambiado -por ejemplo, el alimentante aumentó significativamente sus ingresos, o los gastos del menor se incrementaron- sí será necesario iniciar una acción judicial.
¿Dónde se solicita un reajuste?
Se debe acudir al Juzgado de Familia que dictó la resolución original. Si bien el trámite puede realizarse directamente en tribunales o por la Oficina Judicial Virtual, es recomendable contar con representación legal para mejorar las posibilidades de éxito.
Conversión a UTM y el Registro Nacional de Deudores
La Ley N° 21.389 que crea el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos permite convertir a Unidades Tributarias Mensuales las pensiones decretadas con anterioridad al 18 de noviembre de 2021 y que se encuentran fijadas actualmente en pesos, ingresos mínimos mensuales u otros valores. Se desplegará un listado de las causas que el RUT solicitante posee en familia y se debe seleccionar la correspondiente a la pensión de alimentos vigente.
Consecuencias del incumplimiento y reclamaciones
¿Qué ocurre si no se paga la pensión de alimentos?
No actualizar la pensión implica un incumplimiento de la sentencia, lo que puede dar lugar a la acción de ejecución forzosa. Se puede iniciar un procedimiento de ejecución de sentencia. El padre o madre se arriesga a sanciones que van desde arresto nocturno hasta arraigo nacional. Es fundamental mencionar que el incumplimiento en el pago de la pensión puede llevar al ingreso del deudor en el Registro Nacional de Deudores. Este registro puede afectar gravemente la vida financiera y legal del deudor, restringiendo trámites y operaciones bancarias.

Reclamación retroactiva
Sí, se pueden reclamar hasta 5 años hacia atrás en virtud del artículo 1966 del Código Civil. Además, en casos donde exista una deuda de pensión de alimentos, el monto adeudado también se reajustará en función del valor de la UTM del mes correspondiente. Por otro lado, quienes reciben una pensión de alimentos, pueden solicitar liquidaciones de la deuda de pensión de alimentos.
Rebaja de pensión de alimentos
Si producto de los reajustes, se hace inviable pagar el monto que se ordena por el tribunal, es preferible explorar la interposición de una demanda de rebaja de pensión de alimentos. Este procedimiento es distinto al reajuste, que responde a situaciones jurídicas diferentes, pero que también puede implicar una variación en las obligaciones del alimentante.