La figura de Alejandro Guillier ha sido un referente tanto en los medios de comunicación como en la política chilena. Conocido por su extensa trayectoria como periodista y rostro televisivo, su incursión en el ámbito político, especialmente su postura frente a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), marcó un debate crucial durante su carrera, en particular en la campaña presidencial de 2017.

De la Pantalla a la Arena Política: El "Rostro" de Alejandro Guillier
Alejandro Guillier, nacido en La Serena, proviene de una familia con "profundas convicciones republicanas y demócratas". Realizó sus estudios medios en Santiago y Antofagasta, y cursó una doble licenciatura en Sociología y Periodismo en la Universidad Católica del Norte (UCN), titulándose en 1977 y 1980 respectivamente. Incluso antes de licenciarse en Sociología, Guillier comenzó a dar clases en la UCN, donde llegó a ser jefe de estudios de dicha carrera.
Su carrera profesional se vertebró en el periodismo durante más de tres décadas. Arrancó en 1981 en el diario La Estrella del Norte y como corresponsal regional de Radio Cooperativa y la revista Hoy. Tras una maestría en Ciencias Sociales en FLACSO en 1984, se afincó en la capital, trabajando como locutor en Radio Chilena y en la redacción de Hoy. En 1988, retomó la docencia en la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales (UDP).
En 1991, incursionó en la televisión, siendo primero editor de la parrilla matutina del Canal 11 (RTU, antecesora de Chilevisión), para luego contratar con Televisión Nacional de Chile (TVN), donde presentó programas como Informe Especial y Medianoche, y condujo el noticiero 24 horas. Entre 1996 y 1998, fue vicedecano de la Escuela de Periodismo de la UDP y consejero nacional en el Colegio de Periodistas de Chile, gremio que presidiría en la década siguiente.
En 1999, se unió a Chilevisión, cadena privada que en 2005 sería comprada por Sebastián Piñera. Allí, Guillier dirigió Prensa y consolidó su estatus como uno de los más relevantes news anchors de la televisión chilena.
La Polémica del "Caso Calvo" y su Impacto en su Imagen
En 2003, Guillier fue protagonista de un sonado escándalo periodístico que le ocasionó un contratiempo judicial. El programa Tolerancia cero, del que era creador y panelista, difundió una grabación de audio y video del juez Daniel Calvo, quien instruía el caso Spiniak. Al magistrado se le grabó sin su conocimiento, con cámara oculta, en una sauna gay. La Corte Suprema apartó al juez Calvo del caso Spiniak y suspendió su empleo, mientras una juez de la Corte de Apelaciones de Santiago investigó el proceder de los periodistas.
Guillier reconoció un "error de procedimiento en la utilización de herramientas periodísticas controversiales", lo que no evitó que él y tres colegas fueran procesados. En marzo de 2006, fueron hallados culpables y condenados a 61 días de prisión remitida y una multa. Sin embargo, en agosto de 2007, la Corte Suprema absolvió a Guillier al no quedar fehacientemente probada su participación en el hecho punible. Años después, la juez Pérez, jubilada, afirmó que Guillier fue exonerado por ser masón, condición que ejercería desde 2014 en la Logia Parlamentaria de Valparaíso, manteniendo un absoluto silencio sobre este aspecto de su biografía.
A finales de 2008, tras diferencias con Piñera sobre la línea informativa de Chilevisión, Guillier se despidió de la cadena y firmó con TVN, donde condujo programas y dio clases. En 2011, pasó a presentar el noticiero Hora 20 de La Red y volvió a la radio como comentarista y presentador en ADN Radio Chile y Radio Futura.
Del Escaño Senatorial a la Aspiración Presidencial y su Postura sobre las AFP
En febrero de 2013, Guillier resolvió poner fin a su carrera periodística para postularse al Senado de Chile como independiente, con el respaldo del Partido Radical Social Demócrata (PRSD). En las elecciones parlamentarias del 17 de noviembre de 2013, con el 37,1% de los votos, ganó el escaño de senador por la 2ª Circunscripción (Región de Antofagasta). El 11 de marzo de 2014, tomó posesión de su asiento en el Senado con mandato legislativo hasta 2022. En la Cámara Alta, se integró en comisiones como Minería y Energía, Ética y Transparencia, y Revisora de Cuentas, llegando a presidir algunas.
Debate sobre Pensiones: comandos de Boric, Kast, Provoste y Sichel
La Evolución de su Crítica al Sistema de AFP
Desde su entrada al Senado, Guillier mantuvo una postura crítica y radicalmente contraria a las AFP. Tan pronto asumió como senador, en un discurso el 23 de abril de 2014, afirmó que "no es posible hacer una reforma de un sistema viciado en su origen" y las declaró "inconstitucionales". “Por consiguiente creo que no es posible hacer una reforma de un sistema viciado en su origen y lo que corresponde al país es entrar en la discusión de un sistema previsional que responda al estado de derecho y que sea coherente con el ordenamiento institucional de la república. Las AFP son inconstitucional en su origen”.
De forma tajante, el 25 de agosto de 2016, aseguró que “soy partidario de terminar con las AFP. Mi primer discurso en el Senado fue contra las AFP, porque son un fracaso”. En noviembre de ese mismo año, reiteró que el sistema de AFP "no va a ofrecer, por más que le agreguemos aderezos, buenas pensiones", y defendió un nuevo sistema de reparto que "por su naturaleza sea solidario". Expresó que en Chile "no tenemos un sistema de seguro social previsional. Lo que tenemos son cuentas individuales obligatorias que administra un tercero, y que de repente tienen unas pérdidas salvajes y te comunican ‘mire perdió plata pero la AFP siguió ganando utilidades’. Eso es una cosa insostenible”. Agregó que “necesitamos un sistema de seguro social que tenga otra dinámica, que tenga múltiples ingresos: el aporte del trabajador, pero el empresario y el empleador también, como pasa en todas las democracias y sistemas de mercado del mundo."
En el contexto de la campaña presidencial de 2017, su postura evolucionó. El candidato oficialista se abrió a la idea de eliminar en el "largo plazo" el sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones, en un intento por persuadir el apoyo de un incipiente bloque de izquierda para el balotaje. Hasta la primera vuelta, Guillier se había mostrado a favor de cambios a las AFP, pero no de eliminarlas. Sin embargo, en una entrevista con canal 13, admitió anoche que se podría ir más allá, en un guiño hacia las demandas del Frente Amplio: "Todos los chilenos sabemos que el sistema de AFP fue un fracaso, cambiarlo no es una cosa de decisión administrativa, es gradual, hay que hacer un sistema alternativo y una vez que se genera y está en régimen puedes modificar cómo se administran". Ante la consulta de si estaba dispuesto a eliminar las AFP, Guillier dijo que era una opción "a largo plazo".
El Debate de las AFP: Un Sistema Cuestionado
El sistema de pensiones basado en la capitalización individual, introducido por la dictadura en 1981, ha sido objeto de fuertes críticas debido a las bajas pensiones. El movimiento NO+AFP, surgido en julio de 2016 con protestas masivas, logró instalar el debate, obligando a todos los candidatos a plantear mejoras al sistema. La reforma de 2008, creada por Michelle Bachelet, introdujo un pilar solidario donde el Estado se hace cargo de quienes no alcanzan una pensión mínima, exigiendo a los beneficiarios demostrar que son parte del 60% de las familias más pobres del país.
El sistema se alimenta con US$810 millones mensuales provenientes del 10% del sueldo bruto de la fuerza laboral con contrato, más el 1,41% para seguro de invalidez y sobrevivencia, y una comisión del 1,2% para las AFP. El capital acumulado en las AFP alcanza los US$203.013 millones, lo que les confiere un gran poder en el mercado. La rentabilidad sobre patrimonio de las AFP fue del 25,4% entre 2006 y 2015. En 1999, BBVA pagó US$676,4 millones por Provida, que luego fue vendida a Metlife en US$2.615 millones en 2013.
Ante la presión, la industria de las AFP ha estudiado propuestas de mejora, como no cobrar comisión si los fondos pierden dinero, permitir retiros parciales en casos de enfermedad grave o antes de jubilar, e incorporar afiliados a los comités de inversiones. Estas medidas buscan anticiparse a un cambio de escenario político.
Propuestas y Desafíos para la Reforma Previsional
Guillier, aunque abogaba por el reemplazo gradual y a largo plazo de las AFP, manteniendo la capitalización individual y la gestión privada, proponía la creación de un sistema de seguridad social con otras reglas: que funcione no solo con AFP, sino también con solidaridad, financiamiento tripartito (individual, estatal y patronal), garantías, y que sea financieramente sostenible. Su visión no era un simple cambio de un privado por otro o por una AFP estatal, sino una "cirugía mayor" para solucionar el problema de las pensiones que el sistema actual no resuelve para la mayoría de los chilenos.

El camino para implementar estos cambios era complejo, según reconoció Guillier, quien cuidó de hacer dos observaciones para tranquilizar a su electorado moderado y al mercado: la gradualidad y la mantención de la capitalización individual. Un traspaso rápido de los ahorros podría afectar severamente los valores de los activos y al mercado en general. Además, se enfrentan barreras significativas:
- Quórum Constitucional: Se necesitan los votos de tres quintas partes del Congreso (26 senadores y 93 diputados) para cambiar leyes con rango constitucional, lo que no se lograba sumando solo a los partidos que apoyaban a Guillier y el Frente Amplio.
- Tribunal Constitucional (TC): Una impugnación ante el TC era más que segura. La Constitución de 1980, redactada en dictadura, blindó el sistema, reconociendo los fondos de pensiones como personales e inembargables.
- Acuerdos de Promoción y Protección de Inversiones (APPIs): Chile mantiene APPIs con 36 economías, incluyendo Estados Unidos (sede de los controladores de Provida, Cuprum y Habitat), Colombia (Sura) e Italia (Planvital). Estos convenios obligan a tratar y proteger las inversiones extranjeras bajo altos estándares, lo que podría derivar en batallas judiciales y demandas internacionales, como ocurrió en Argentina cuando nacionalizó sus AFJP, generando demandas por "pérdidas de cientos de millones de dólares" por parte de aseguradoras como Metlife.
- Costo Fiscal: Chile aún debe pagar la transición desde el sistema antiguo, sufragando bonos de reconocimiento y pensiones de quienes se mantuvieron bajo el esquema previo, lo que representa un alto costo (5,7% del PIB entre 1981 y 2004, manteniéndose hasta 2025).
El aumento en la cotización (5% pagado por el empleador), sumado a un fondo solidario y a un consejo que velaría por las buenas inversiones de esos activos, permitirían hacer un tránsito sin grandes sobresaltos hacia el objetivo final de reemplazar a las AFP.
La Carrera Presidencial de 2017
Los planes presidenciales de Guillier adquirieron carta oficial el 7 de enero de 2017, cuando el Consejo General del PRSD lo proclamó su candidato para las elecciones de noviembre. Posteriormente, con el apoyo del Partido Socialista, se convirtió en el abanderado de la coalición de centroizquierda Nueva Mayoría. En las elecciones, Guillier obtuvo alrededor del 22% de los votos, pasando a la segunda vuelta contra el expresidente Sebastián Piñera, quien había sido presidente de Chile entre 2010 y 2014.
En el balotaje, el apoyo del Frente Amplio era clave. Aunque Beatriz Sánchez y su colectividad no entregaron un apoyo explícito a Guillier, la presión de este bloque sobre él acentuó la incertidumbre para la industria de las AFP. Guillier enfatizó la necesidad de "ampliar la discusión de los proyectos de transformaciones importantes", valorando la participación ciudadana.
Sobre su adversario, Guillier comentó que "Piñera sufre de falta de inteligencia emocional, de incapacidad de sentir con el otro, es un hombre autocentrado en sí mismo." Y, refiriéndose a un momento político específico, afirmó que "el Presidente está superado por los acontecimientos, pero va a tratar de boicotear esto."
Evaluación y Percepción Pública
El "rostro" de Alejandro Guillier, forjado en décadas de comunicación pública, le permitió conectar con una parte importante de la ciudadanía. En algún momento, fue catalogado como "el político mejor evaluado del país". Contaba con el apoyo de muchos chilenos que se reconocían como de centro o izquierda y estaban desencantados con los políticos tradicionales. Su lema "¡El presidente de la gente!" buscaba reflejar esta conexión.
Guillier destacó que el "tremendo distanciamiento entre la gente y los políticos" y la tendencia de los gobiernos a "no escuchar" a los gobernados eran preocupaciones fundamentales. En un contexto donde la ciudadanía sentía que el Senado no podía eludir el debate sobre las AFP, Guillier subrayó que "cambió el contexto, lo cambió la gente y cambiaron las condiciones." Este vuelco ciudadano, a su juicio, debía enmarcarse en un proceso constituyente donde la gente "debe fiscalizar, obligar a sus parlamentarios."