La alfafetoproteína (AFP) es una glucoproteína esencial que se sintetiza en el feto. Esta proteína es producida principalmente por el saco vitelino y el hígado fetal, siendo el hígado la fuente principal a partir de la semana 11,5 de gestación. La AFP juega un papel crucial en el desarrollo fetal y su presencia en la sangre materna se utiliza como un marcador importante en el cribado prenatal.

¿Qué es la Alfafetoproteína (AFP) y cómo llega a la madre?
La AFP es una proteína normal hallada en altas concentraciones en el suero fetal. Una parte de esta AFP pasa al líquido amniótico y, desde allí, a la circulación materna a través de la placenta (en un 94%) y, en menor medida, a través de las membranas desde la cavidad amniótica (en un 6%). Los niveles de AFP en el líquido amniótico alcanzan un pico al comienzo del segundo trimestre, para luego disminuir a niveles muy bajos al final del embarazo. En contraste, los niveles de AFP en el suero materno aumentan constantemente durante toda la gestación, hasta las semanas 30-32, momento en el que comienzan a descender.
Los valores de AFP en suero materno (AFPSM) siguen una distribución normal y pueden hallarse elevados por diversas causas. Un aumento puede deberse a un incremento en la producción fetal, como un error en la fecha de gestación, una gestación múltiple o la muerte fetal. También puede ser el resultado de un mayor paso de AFP a través de la placenta, como en una amenaza de aborto o hematomas placentarios. Algunas malformaciones fetales pueden disminuir la excreción (atresia renal, obstrucción uretral) o aumentar el paso a líquido amniótico a través de los tegumentos (defectos del tubo neural, de pared ventral). Por último, el aumento de AFPSM puede ser debido a causas maternas como hepatitis o cáncer intestinal.
La Prueba de Alfafetoproteína (AFP) en el Embarazo
La prueba de alfafetoproteína es un análisis de sangre que mide los niveles de esta proteína en la sangre de la mujer embarazada. Se utiliza para examinar el riesgo de que el bebé tenga ciertos defectos congénitos y problemas genéticos, como defectos del tubo neural o síndrome de Down. Esta prueba se ofrece normalmente entre la semana 15 y 20 del embarazo, aunque los resultados más confiables suelen obtenerse entre las semanas 16 y 18.
Procedimiento de la Prueba
Un profesional de la salud toma una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se extrae una pequeña cantidad de sangre que se coloca en un tubo de ensayo o frasco. La prueba de AFP es un procedimiento seguro y no invasivo que implica una simple extracción de sangre. Los riesgos para la madre o el feto son mínimos y se limitan a una leve molestia o hematomas en el lugar de la punción.
¿Qué pasa con nuestras muestras de sangre una vez que ingresan al laboratorio?
Factores que Afectan los Resultados de AFP
Los niveles de AFP en la sangre suben y bajan en momentos determinados durante el embarazo a medida que el bebé se desarrolla. Esto significa que los niveles normales de AFP son diferentes en distintos momentos de la gestación. Es fundamental que los límites normales de valores de AFP se ajusten a varios factores, incluyendo:
- Edad gestacional: Una fecha de parto incorrecta puede llevar a resultados de AFP anormales, ya que los niveles varían significativamente con la edad del bebé.
- Peso materno: Los resultados de la prueba se basan en el peso de la madre, y los valores de AFP se ajustan para este factor.
- Raza: Generalmente, los valores son ligeramente más altos para las mujeres de raza negra y ligeramente más bajos para las mujeres asiáticas, en comparación con las mujeres de raza blanca.
- Diabetes: Si la madre tiene diabetes que requiere inyecciones de insulina.
- Hábito tabáquico: Fumar puede influir en los niveles de AFP.
- Número de fetos: En embarazos múltiples, los niveles de AFP son naturalmente más elevados.
Valores Normales de AFP en el Embarazo
Los valores de AFP en suero materno (AFPSM) siguen una distribución normal y se expresan a menudo en múltiplos de la mediana (MoM) o en nanogramos por mililitro (ng/mL).
Rangos Generales y Ajustes
En mujeres embarazadas de 15 a 18 semanas, los niveles de AFP pueden variar entre 10 ng/mL y 150 ng/mL. Es importante recordar que estos límites varían de un laboratorio a otro y deben ser interpretados con los rangos de referencia proporcionados por cada laboratorio.
En gestaciones gemelares, los niveles normales de AFPSM siguen una curva paralela a la de las gestaciones únicas, pero con niveles aproximadamente el doble. Para la valoración de AFPSM en gestaciones gemelares, se pueden utilizar las mismas tablas, considerando normales los valores entre 1 y 4,5 MoM.
Estudios de Referencia para AFP en ng/mL
Investigaciones realizadas para establecer valores de referencia en poblaciones específicas han mostrado rangos como los siguientes:
- A las 24 semanas de gestación:
- Valor medio: 112 ng/mL (con una desviación estándar de 53 mg/mL).
- Rangos percentilares: 60 ng/mL (percentil 10) a 200 ng/mL (percentil 90).
- A las 28 semanas de gestación:
- Valor medio: 133 ng/mL (con una desviación estándar de 60 ng/mL).
- Rangos percentilares: 82 ng/mL (percentil 10) a 230 ng/mL (percentil 90).
Estos estudios resaltan que los valores de AFP se incrementan a medida que avanza la edad gestacional. La medición de AFP en suero materno es una técnica que puede aplicarse a cualquier embarazo.
Significado de los Niveles Anormales de AFP
Los resultados de la prueba de AFP indican si el bebé tiene más o menos probabilidades de tener ciertos defectos congénitos y trastornos genéticos. Unos resultados normales de la prueba de AFP significan que es poco probable que el bebé tenga un problema.
Niveles Elevados de AFP
Cuando los niveles de AFPSM son altos, pueden sugerir diversas condiciones. Descartados los defectos del tubo neural (DTN), las determinaciones alteradas se han relacionado con bajo peso al nacimiento, abruptio placentae, mortalidad perinatal, crecimiento intrauterino retardado (CIR), parto pretérmino y preeclampsia. Los niveles elevados de AFP durante el embarazo pueden sugerir otras condiciones, entre ellas:
- Defectos del tubo neural (DTN): Son las anomalías más comunes detectadas, como:
- Anencefalia: Una afección en la que la mayor parte del cerebro y el cráneo del bebé no se desarrollan.
- Espina bífida: Una afección en la cual los huesos de la columna vertebral de un bebé no cierran alrededor de la médula espinal.
- Defectos de la pared abdominal: Como la gastrosquisis o el onfalocele, donde los intestinos u otros órganos abdominales del bebé están fuera del cuerpo.
- Gestaciones múltiples: En embarazos de gemelos o más, los niveles de AFP son naturalmente más altos debido a la presencia de múltiples fetos productores de AFP.
- Error de data o edad gestacional: Si la edad gestacional se ha calculado incorrectamente, los niveles de AFP pueden parecer elevados.
- Muerte fetal.
- Incremento del paso a través de la placenta: Como en la amenaza de aborto o hematomas placentarios.
- Malformaciones fetales que disminuyen la excreción (atresia renal, obstrucción uretral) o aumentan el paso a líquido amniótico a través de los tegumentos (defectos del tubo neural, de pared ventral) o disminuyen la absorción (atresia duodenal o esofágica).
- Hemorragia placentaria: Un aumento de AFP materna en ausencia de malformaciones fetales puede ser un marcador de hemorragia fetomaterna, lo cual se asocia a una mayor incidencia de parto pretérmino.
- Persistencia de placenta previa, sonolescencia e infartos placentarios.

Niveles Bajos de AFP
Los niveles bajos de AFP durante el embarazo pueden indicar anomalías cromosómicas u otras complicaciones:
- Anomalías cromosómicas:
- Síndrome de Down (trisomía 21): Un trastorno genético que altera el desarrollo del cuerpo y el cerebro del bebé.
- Síndrome de Edwards (trisomía 18): Una afección genética poco común que causa una forma anormal de la cabeza y muchos defectos en los órganos.
- Trisomía 13.
- Error de data o edad gestacional: Al igual que con los niveles altos, una edad gestacional incorrecta puede llevar a la interpretación errónea de niveles bajos.
- Pérdidas reproductivas: Incluyendo óbito fetal, abortos espontáneos, muerte fetal o embarazos no viables.
- Retardo en el crecimiento fetal (CIR).
- Mola hidatiforme.

AFP como Marcador Pronóstico en Gestaciones Específicas
Gestaciones Gemelares
Diversos autores han estudiado la relación entre niveles elevados de AFPSM en gestaciones gemelares y resultados perinatales. En gestaciones gemelares, un valor de AFPSM superior a 3,5 MoM en el segundo trimestre se ha identificado como un riesgo para la pérdida fetal, la rotura prematura de membranas y el bajo peso al nacimiento. Cada centro debe determinar el valor del marcador que significa peores resultados perinatales en su población específica.
Riesgo de Parto Pretérmino y Otras Complicaciones
Estudios prospectivos han relacionado los niveles bajos de AFP-SM con resultados perinatales. En las pacientes con cifras bajas de AFP-SM, fue mayor el porcentaje de complicaciones durante su embarazo, siendo las más frecuentes la hipertensión arterial, la amenaza de parto pretérmino y la anemia. Las complicaciones durante el parto también fueron más frecuentes en estas pacientes, y los eventos adversos más comunes incluyeron el sufrimiento fetal agudo, la rotura prematura de las membranas ovulares y la enfermedad funicular, dada fundamentalmente por la circular del cordón al cuello.
El riesgo relativo de bajo peso al nacer, parto pretérmino y mortalidad perinatal fue estadísticamente significativo para valores bajos de AFP-SM. Se ha observado que a medida que los valores de AFP-SM son menores, el riesgo de prematuridad es mayor. La afectación de la transferencia placentaria en un útero dañado por abortos de implantaciones anteriores puede traducirse en valores bajos de AFP-SM, hecho que explicaría su relación con el recién nacido de bajo peso. La determinación de AFP-SM puede proveer información adicional sobre el bienestar fetal.
¿Qué hacer si los resultados de AFP son anormales?
Los resultados anormales de AFP no siempre significan que el bebé tenga un mayor riesgo de un problema grave. Es importante recordar que la prueba de AFP es una prueba de detección, no de diagnóstico. Si los resultados de la prueba de AFP no son normales, es probable que se necesiten más pruebas para ayudar a encontrar la causa. Estas pruebas adicionales pueden incluir:
- Ecografía detallada: Para confirmar la edad gestacional y buscar posibles anomalías fetales.
- Amniocentesis: Para analizar el líquido amniótico en busca de defectos del tubo neural o anomalías cromosómicas.
- Otras pruebas de diagnóstico por imágenes o biopsias, según el caso.
También es posible que un hígado graso pueda provocar un aumento de los niveles de alfafetoproteína en el organismo, lo que en pacientes con cirrosis hepática, carcinoma hepático o daño hepático puede indicar daño hepático funcional.
AFP en Personas No Embarazadas
Aunque la prueba de AFP es más conocida por su uso en el embarazo, un análisis de sangre de AFP también puede usarse para ayudar a diagnosticar ciertos tipos de cáncer en hombres, mujeres no embarazadas y niños. En adultos, los niveles elevados o anormales de AFP pueden indicar ciertas afecciones de salud, como enfermedad hepática, cáncer o anomalías fetales durante el embarazo. Los niveles elevados de alfafetoproteína en estos casos podrían indicar cáncer, especialmente:
- Cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular primario): particularmene si los niveles son mayores a 200 ng/mL en pacientes con cirrosis hepática, lo que indica fuertemente carcinoma hepatocelular.
- Tumores de células germinales (testículos, ovarios).
- Cáncer de estómago, páncreas o ganglios linfáticos.
- Recurrencia de tumores previos.
En hombres sanos y mujeres no embarazadas, los niveles de alfafetoproteína deben estar entre 10 ng/mL a 20 ng/mL.