Envejecer no significa perder independencia, energía o calidad de vida. Por el contrario, esta importante etapa de la vida puede ser un período pleno y activo. Un factor decisivo para aprovecharla al máximo es nuestra condición física y mental, por lo que la práctica regular de ejercicio y la participación en actividades recreativas constituyen herramientas fundamentales para preservar la autovalencia, prevenir enfermedades crónicas y favorecer la salud mental.
La recreación, a su vez, es la manera de escapar de las presiones que generan desánimo y de la monotonía. Ayuda al adulto mayor a activar su cuerpo, buscar el equilibrio y el placer de forma tanto individual como grupal. Lejos de ser una edad para el reposo y la quietud, la tercera edad puede ser una etapa positiva, divertida y de bienestar.
La Importancia del Envejecimiento Activo
La actividad física no solo es una herramienta clave para mantener la salud física, sino también para promover un envejecimiento activo y pleno. Incorporar rutinas adaptadas y ejercicios regulares permite preservar la independencia, prevenir enfermedades crónicas y fortalecer la conexión social. Estar en forma y realizar actividad física es primordial para conseguir un estado de vida saludable, y más aún para potenciar el envejecimiento activo y mejorar la calidad de vida de los mayores.
Superando el Sedentarismo y el Aislamiento
Carolina Álvarez, enfermera de las residencias para el adulto mayor Senior Suites, indica que realizar actividades al aire libre posee un gran número de regalías. Las personas mayores en épocas invernales acostumbran a reducir su vida social y actividades físicas al exterior del hogar, principalmente para protegerse de las enfermedades estacionales. Sin embargo, esto puede afectar su calidad de vida, ya que reducen considerablemente su movilidad, aminorando su fuerza muscular, y por otro lado aumentan su aislamiento social, lo que puede generar un bajo estado anímico.
Por lo anterior, para la especialista es relevante motivar a los adultos mayores a incrementar el movimiento y las salidas al aire libre, sobre todo en esta época. En Chile, uno de los países que más rápidamente está envejeciendo en América Latina, más del 90% de las personas mayores son sedentarias según la Encuesta Nacional de Salud. Esta realidad obliga a reformular las políticas de salud y educación, promoviendo programas accesibles y adaptados que faciliten espacios seguros y actividades recreativas.

Beneficios Físicos de la Actividad en Adultos Mayores
La actividad física aporta numerosos beneficios y contribuye a prevenir enfermedades. El ejercicio no puede considerarse una actividad opcional, sino una necesidad básica para vivir más y mejor, y para mantener la autovalencia y la calidad de vida.
Prevención de Enfermedades Crónicas y Fortalecimiento Muscular
Existe abundante evidencia científica que demuestra que el ejercicio reduce de manera significativa el riesgo de enfermedades crónicas tales como la hipertensión arterial, la osteoporosis y la diabetes tipo 2, entre otras enfermedades cardiovasculares. La actividad física no solo mejora la movilidad y la calidad de vida, sino que también desempeña un papel crucial en la prevención de estas patologías. Incorporar ejercicios multicomponentes, que combinan fuerza, equilibrio y resistencia, puede reducir significativamente el riesgo de padecer estas afecciones.
A la vez, el ejercicio contribuye a mantener la fuerza muscular y la densidad mineral ósea, aspectos muy importantes considerando que las caídas son una importante causa de dependencia en adultos mayores. Los ejercicios de resistencia y estiramientos son ideales para mantener los músculos tonificados y las articulaciones flexibles.
Mejora de la Movilidad, Coordinación y Equilibrio
Según Marcela Riquelme, jefa de carrera de Técnico en Enfermería de Nivel Superior del IP-CFT Santo Tomás, sede Santiago Centro, realizar este tipo de actividades trae una serie de beneficios físicos. Entre ellos, destaca el aumento de la masa muscular, la capacidad pulmonar, el mejoramiento de la resistencia a la fatiga y a las infecciones, la activación de los reflejos, el reforzamiento de los huesos, y el mantenimiento y aumento del movimiento de las articulaciones, lo que disminuye el riesgo de caídas.
La movilidad, la coordinación y el equilibrio se benefician de manera directa, prolongando la autonomía funcional. Esto se traduce en la capacidad de realizar actividades de la vida cotidiana con mayor seguridad y confianza. Potenciar la coordinación psicomotriz y las capacidades funcionales es clave, ya que los movimientos frecuentes de forma moderada contribuyen a fortalecer los músculos y protegen frente a enfermedades cardíacas.
Ejercicios para MEJORAR el EQUILIBRIO para Mayores | Fisioterapia Querétaro | Mariana Quevedo
Optimización de la Salud Pulmonar y Resistencia
Álvarez indica que realizar actividades ligeras, como un paseo al aire libre o incluso la jardinería, pueden ayudar a mejorar el desarrollo motor, evitar el sedentarismo e incluso a mejorar las condiciones respiratorias. La práctica de deporte en las personas mayores no solo supone una fuente de energía y vitalidad, sino que es una oportunidad para fomentar su autonomía y bienestar mental.
Impacto en la Salud Mental y Bienestar Emocional
Combatiendo la Soledad, Ansiedad y Depresión
El impacto del ejercicio no se limita al cuerpo. En un contexto donde la soledad y el aislamiento afectan directamente a la salud mental, moverse se convierte en un aliado fundamental. Practicar gimnasia grupal, nadar o simplemente realizar ejercicio de impacto controlado favorecen la sociabilidad, liberando neurotransmisores asociados al bienestar y reduciendo los síntomas de ansiedad y depresión.
Los parques y plazas son lugares de encuentro donde los adultos mayores pueden socializar, hacer nuevos amigos y sentirse parte de una comunidad. Salir a caminar, correr, andar en bicicleta o hacer gimnasia aumenta los contactos sociales y fomenta sentimientos de bienestar en general.
Fortalecimiento Cognitivo y Prevención del Deterioro Mental
Mantener rutinas de ejercicio fortalece la memoria y la capacidad cognitiva, elementos esenciales en la prevención del deterioro mental muchas veces asociado al envejecimiento. Mantener la mente activa es tan vital como ejercitar el cuerpo. Las actividades físicas que requieren coordinación, como el tai chi o la danza, no solo fortalecen el cuerpo, sino que también estimulan funciones cognitivas como la memoria y la atención.
Además, integrar ejercicios o juegos de memoria en la rutina diaria complementa los beneficios físicos. La reserva cognitiva es un factor que contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo, ya que promueve una red neuronal más resistente.
La Recreación como Fuente de Alegría y Placer
Marcela Riquelme destaca que hacer actividades al aire libre les brinda a los adultos mayores la posibilidad de disfrutar de la naturaleza, el sol y la luz solar, el aire puro, y la interacción con especies vegetales y animales. Por otro lado, estas actividades ayudan al mejoramiento de las relaciones interpersonales, les entrega alegría y diversión, y les ayuda a relajarse, reduciendo considerablemente su estrés.
El contacto con la naturaleza tiene múltiples beneficios para la salud mental, y estar al aire libre, rodeado de naturaleza, tiene un efecto positivo en el estado de ánimo.
Actividades Recomendadas y Adaptación
Existen numerosas actividades para personas mayores que, atendiendo a los intereses, gustos y deseos de cada uno, se pueden incorporar en el día a día. Es aconsejable escoger un tipo de actividad física adecuada a nuestras condiciones físicas y de salud (siempre con consejo médico), que apetezca y motive, y que de manera progresiva se pueda incorporar en la rutina.
Actividades al Aire Libre y Conexión con la Naturaleza
- Caminata a buen ritmo: Es uno de los ejercicios más recomendados para mantenerse en buena forma, durante toda la vida y, especialmente, a partir de cierta edad. Si además se procura caminar en la naturaleza, se añade el placer del paisaje y la disminución de la contaminación ambiental.
- Jardinería: Una actividad ligera que mejora el desarrollo motor y las condiciones respiratorias.
- Excursiones y visitas: Una escapada esporádica permite a los ancianos trasladarse y pasear, al tiempo que conocen nuevas historias y curiosidades.

Actividades Físicas Específicas
- Natación y Aquagym: La natación es uno de los deportes más completos y saludables a cualquier edad y presenta pocos riesgos de lesiones. El aquagym para personas mayores resulta ideal para revitalizar el cuerpo con una actividad muy placentera, especialmente en verano.
- Gimnasia grupal: Favorece la sociabilidad y el bienestar.
- Tai Chi y Danza: No solo fortalecen el cuerpo, sino que también estimulan funciones cognitivas como la memoria y la atención.
- Ejercicios de resistencia y estiramientos: Ideales para mantener los músculos tonificados y las articulaciones flexibles.
Actividades Cognitivas y Sociales
- Juegos de mesa y lúdicas: El juego se convierte en un medio para combatir la inmovilidad y favorecer la autonomía personal, otorgando un espacio idóneo para resolver problemas de la realidad en contextos de simulación. Es importante que las familias fomenten este tipo de actividades, ya que pueden integrar al adulto mayor y evitar que se sienta aislado o deprimido.
- Lectura: Una actividad altamente beneficiosa para estimular nuestro cerebro. Además de aportar nuevos conocimientos, favorece la atención y la concentración, ejercita la memoria y la imaginación.
- Programas de voluntariado: Una gran oportunidad de dedicar tiempo a colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas.
- Descubrir nuevos lugares: Viajar o explorar sitios cercanos son actividades muy enriquecedoras que ayudan a abrir la mente a nuevos conocimientos, perspectivas y culturas.
Ejercicios para MEJORAR el EQUILIBRIO para Mayores | Fisioterapia Querétaro | Mariana Quevedo
Consideraciones Especiales (Clima, Individualización)
Gracias a un mayor número de horas de luz, el verano es una buena etapa para potenciar el ejercicio de personas mayores con precaución, siendo conscientes de cómo afecta el calor. Por ello, se deben tener presentes las elevadas temperaturas para evitar golpes de calor, puesto que su organismo puede tener dificultades para regular los cambios de clima. Lo más apropiado es realizar un ejercicio moderado y adaptar las actividades a sus capacidades. La intensidad del ritmo y la duración de los trayectos se debe adaptar a las condiciones de cada uno. Es fundamental ajustar las prácticas de forma individual al estado de salud de las personas mayores con el fin de no sobrepasar sus límites. Después del ejercicio, es crucial una correcta hidratación, no solo con agua, sino también con frutas y verduras que proporcionen un aporte extra de líquidos.
El Rol de la Comunidad y la Familia
Pasar de la vida laboral activa a la jubilación no siempre resulta fácil y, a menudo, requiere de un periodo de adaptación y reajuste de las rutinas. Es común que se reduzca la intensidad y frecuencia de las relaciones sociales, lo que puede producir desconcierto. Hay que intentar no caer en la apatía o el sedentarismo, evitar aislarse y procurar mantenerse activo realizando actividades divertidas y gratificantes.
Programas Comunitarios y Apoyo Institucional
Fundación VOA articula el programa "Seguir Creciendo Estimulación Cognitiva para la persona mayor", implementado en Centros Día de la Región Metropolitana, impactando a cerca de 350 usuarios. Este programa ha comprobado in situ la importancia de generar espacios donde las personas mayores pueden ser agentes activos de sus procesos de cuidados de salud cognitiva, combatiendo el aislamiento social y el abandono de la rutina diaria.
Constanza Contreras, Coordinadora Ejecutiva de SeniorLab, destaca que el programa "Seguir Creciendo" es un claro ejemplo de innovación social y educativa con impacto real, y una de las motivaciones para que las personas mayores continúen asistiendo a los centros. También resalta la importancia de las capacidades instaladas que deja el programa en las comunidades, transfiriendo conocimientos y herramientas a los equipos profesionales.
Desde las residencias de mayores se impulsa el envejecimiento activo con hábitos saludables para garantizar las mejores condiciones de vida con experiencias positivas. En residencias como Amavir, se realizan campamentos intergeneracionales, una excelente ocasión para potenciar el envejecimiento activo de los residentes, donde comparten juegos y entretenimiento con sus nietos y bisnietos, realizan gimnasia, talleres creativos y excursiones. Los profesionales de estas residencias son conocedores de los beneficios de la actividad física en personas mayores y ajustan las prácticas de forma individual.
Fomento Familiar y Vínculos Intergeneracionales
Es importante que las familias fomenten este tipo de actividades, ya que no solo pueden ayudar al adulto mayor a llevar con ánimo su envejecimiento, sino que además pueden ser actividades que los integren a la familia. Esto evita que se sientan aislados, deprimidos y solos, permitiéndoles aprender a divertirse y relacionarse. En los hogares particulares, donde los adultos viven solos, con familiares o con acompañantes, es importante buscar algún momento disponible para tener una interacción lúdica, recuperando juegos de mesa o proponiendo nuevas dinámicas.
El Juego en la Tercera Edad: Una Perspectiva Renovada
Existe una famosa frase que dice: “Uno no deja de jugar porque envejece, sino que envejece porque deja de jugar”. El juego no es solo para la infancia; para el adulto, se vuelve una instancia de identificación personal y desarrollo emocional. Según Henri Wallon, la característica fundamental del juego del adulto es el "permiso" que el individuo se concede para jugar, una "tregua" en la que se suspenden las obligaciones y necesidades habituales.
El Juego como Herramienta Terapéutica y de Desarrollo
Sabemos que el juego durante la infancia es una ocupación clave que permite el desarrollo de habilidades cognitivas, de socialización, aprendizaje, comunicación y resolución de conflictos. Si bien una persona mayor ya experimentó estos aprendizajes, la plasticidad cerebral y su constante posibilidad de aprendizaje como seres humanos, nos permiten potenciar a través del juego, experiencias de promoción de la creatividad y flexibilidad mental.
Las personas mayores, como el resto de los individuos, poseen plasticidad conductual, lo que significa que no puede darse una única definición de mayor y que, si se proporcionan ambientes estimulantes, los hábitos comportamentales pueden modificarse. Los juegos y las actividades lúdicas contribuyen a la salud de las personas mayores mediante el desarrollo de cualidades físicas, afectivas, sociales e intelectuales, y tienen un impacto global en el ambiente y la vida del grupo.
El juego se convierte en un medio para combatir la inmovilidad y favorecer la autonomía personal, otorgando el espacio idóneo para resolver problemas de la realidad en contextos de simulación y recreación personal, permitiendo que la persona ponga a prueba su experiencia y aprendizajes.
Voluntad y Libertad en la Recreación
Para Melanie Scherman, recreóloga, para que exista la recreación, es necesario principalmente, tener un tiempo y un cuerpo disponible para poder llevarla a la práctica. Para que haya juego, tiene que haber voluntad de hacerlo, ya que jugar de manera forzada se transforma en otra cosa que deja de ser juego. Puede ser que al principio la persona o grupo necesite un "empujoncito" para animarse, ya que muchas veces existe un cierto temor hacia lo desconocido.
Melanie comenta que en los adultos mayores suele darse una estructura demasiado rígida que cuesta romper, y es posible que nunca hayan jugado y no sepan cómo hacerlo. Es importante entrar en una sintonía del "aquí y ahora", en un espacio distinto al cotidiano, reconociendo que cada adulto mayor es distinto y lógicamente tiene gustos, creencias y saberes diferentes.
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