Adultos mayores y medicina natural: información clave para un envejecimiento saludable

El uso de plantas medicinales es una práctica arraigada en la población cubana, especialmente entre los adultos mayores, quienes a menudo poseen un valioso conocimiento empírico y esotérico sobre sus propiedades y aplicaciones. Sin embargo, una parte considerable de la población desconoce detalles cruciales como sus propiedades, formas de empleo, modos de aplicación, contraindicaciones e interacciones con medicamentos convencionales. Este estudio se enfoca en valorar el uso tradicional de plantas medicinales por el adulto mayor en la comunidad montañosa de Corralillo Arriba, municipio Guisa, Granma, para comprender mejor este saber y su aplicación.

Qué es la herbolaria y por qué es relevante para adultos mayores

La herbolaria, o fitoterapia, ha sido parte de la humanidad desde tiempos ancestrales, utilizada para atenuar enfermedades y mejorar la calidad de vida. El interés por la medicina tradicional, incluyendo las terapias basadas en hierbas, ha experimentado un notable crecimiento a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 80% de la población mundial recurre a las plantas como principal remedio medicinal. En Cuba, el Ministerio de Salud Pública ha impulsado programas de investigación para estudiar las plantas medicinales más utilizadas y validar científicamente sus efectos farmacológicos y tóxicos, permitiendo la incorporación de estos remedios tradicionales a la medicina moderna con un respaldo científico sólido.

Los estudios etnobotánicos son de gran relevancia en la actualidad, ya que permiten explorar las relaciones entre las sociedades humanas y las plantas, y muchas compañías farmacéuticas buscan en ellas un gran potencial para obtener fármacos de origen natural. La etnobotánica, la fitoterapia y la fitoquímica están en auge, tanto en la medicina complementaria como en el ámbito académico. En este contexto, el adulto mayor desempeña un papel crucial debido a los conocimientos empíricos y esotéricos adquiridos y al uso que hace de estas plantas para diversas dolencias. Se entrevistaron adultos mayores de la comunidad serrana de “Corralillo Arriba”, ubicada en la parte sureste del municipio Guisa, Granma. La comunidad cuenta con 560 habitantes distribuidos en 157 viviendas.

Metodología de la investigación

La muestra para las entrevistas se determinó utilizando el método de Burgos y Morales, considerando una población de 163 adultos mayores. Se calculó un tamaño muestral de 88 adultos mayores a entrevistar para alcanzar una precisión del 3%. A los participantes se les solicitó su consentimiento informado y se les explicó la importancia de su colaboración. Las entrevistas fueron personales, estructuradas y basadas en una guía de aspectos y temáticas específicas. Se recopilaron información sobre las plantas medicinales de uso frecuente, sus aplicaciones, las partes utilizadas, los modos de empleo y los conocimientos sobre sus contraindicaciones, toxicidad o interacciones con medicamentos convencionales. Para la identificación del nombre científico de las plantas, se consultaron fuentes botánicas reconocidas y se contó con la asesoría de especialistas del Jardín Botánico Cupainicú de Guisa.

Resultados clave sobre uso y conocimiento

Como resultado de las entrevistas, se identificaron 37 especies de plantas medicinales, agrupadas en 24 familias. Los nombres vulgares fueron de gran ayuda para la identificación por parte de la población local, ya que muchos desconocen el nombre científico de las especies. Se observó que el 71% de las plantas informadas se cultivaban en los alrededores de las casas (patios, macetas o canteros), mientras que el resto crecía de forma espontánea en la flora local.

Un alto porcentaje de las personas consultadas (65.9%) demostró conocer un número importante de las propiedades y usos de las plantas medicinales. Alrededor del 56.8% de los entrevistados pudo describir al menos una forma o tipo de preparación de las plantas identificadas, siendo la decocción, la infusión y los fomentos las preparaciones más comunes. Se constató que las mujeres poseen un mayor conocimiento sobre las propiedades y usos de las plantas medicinales, así como de sus formas de preparación, en comparación con los hombres.

Un dato preocupante es que el 85.2% de los consultados declaró no conocer las contraindicaciones, toxicidad, riesgos o advertencias asociadas al uso de estas plantas, así como las posibles interacciones con medicamentos convencionales. A pesar de este desconocimiento, es común que recomienden el uso de ciertas plantas a familiares y vecinos.

Discusión: herbolaria y salud en adultos mayores

La herbolaria ofrece un vasto repertorio de recursos naturales para fines preventivos y curativos. Las infusiones y tés de hierbas, como los de anís, menta, manzanilla o tilo, son ejemplos de preparaciones tradicionales con beneficios para la salud digestiva, el sistema nervioso y el bienestar general. Sin embargo, el consumo de estas bebidas no sustituye ningún tratamiento o prescripción médica, y se debe consultar siempre con un profesional de la salud. Las personas con enfermedades crónicas deben informar a su médico tratante sobre el uso de bebidas preparadas con plantas.

La cafeína presente en el café ha demostrado tener un efecto neuroprotector contra el deterioro cognitivo, especialmente en mujeres. El té verde, utilizado en la medicina china, también posee propiedades neuroprotectoras y mejora la memoria. El té de ginseng se ha empleado durante siglos para prevenir enfermedades y el envejecimiento. La cúrcuma, utilizada en la cocina hindú, ha mostrado bloquear la formación de beta-amiloide, relacionada con el alzhéimer. El azafrán mejora el aprendizaje y la memoria en la demencia. La Huperzina A, presente en ciertas plantas, inhibe la enzima responsable de la disminución de la actividad cerebral, mejorando la memoria y la concentración.

Es importante destacar que las hierbas, a pesar de ser naturales, también pueden tener efectos secundarios e interacciones. El uso de plantas medicinales por parte de adultos mayores, quienes a menudo toman múltiples medicamentos convencionales, incrementa el riesgo de interacciones que pueden afectar la calidad y eficacia de sus tratamientos. Por ello, es crucial que el equipo de salud considere las plantas medicinales como un componente más en la ficha clínica del paciente.

Plantas autóctonas y uso tradicional en contextos afines

Entre las experiencias de Chile, se observa una rica tradición en el uso de plantas medicinales, muchas de ellas endémicas. El peumo, la ruda, la menta, la manzanilla y el boldo son ejemplos de plantas utilizadas para problemas gastrointestinales, nerviosos y otras dolencias. Estos usos destacan la importancia de la herbolaria como complemento cultural y médico en distintas regiones, lo que resuena con la experiencia cubana en términos de acceso local, autocuidado y redes informales de conocimiento.

Preparación y obtención de plantas medicinales

La mayoría de los adultos mayores que utilizan plantas medicinales las cultivan en sus propios hogares, lo que fomenta la independencia y el autocuidado, además de ser una opción económica. La infusión es la forma de preparación más común, seguida de la decocción. Existen variantes de uso y preparación según la planta y la dolencia, y es fundamental entender las posibles interacciones con fármacos convencionales.

Interacciones y riesgos potenciales

Se estima que un alto porcentaje de pacientes que consumen preparados de origen natural no lo informan a su médico. Las plantas medicinales pueden interactuar entre sí y con medicamentos convencionales. Por ejemplo, la menta puede interactuar con ciertos fármacos metabolizados por las enzimas del grupo CYP450. La manzanilla puede potenciar los efectos de depresores del sistema nervioso central y anticoagulantes orales, incrementando el riesgo de hemorragia. La melisa puede interactuar con sedantes y tranquilizantes. Las plantas nativas como el paico, matico y boldo presentan literatura limitada sobre interacciones y toxicidad, basándose principalmente en el uso tradicional.

Aplicaciones y ejemplos prácticos

Entre las terapias y plantas mencionadas por expertos, destacan:

  • Infusiones para nervios y ansiedad: tilo, hierbabuena, flor de España, menta, manzanilla y anís de cinco puntas.
  • Tratamientos para la piel: manzanilla para refrescar, caléndula para cicatrizar, sábila regeneradora y antiinflamatoria; guacamaya francesa, hojas de guayaba, nim y escoba amarga para infecciones y afecciones cutáneas.
  • Problemas digestivos: manzanilla, mentas, sábila, romerillo, tintura de propóleos; tamarindo, llantén y agua para estreñimiento; hojas de guayaba y marañón para diarrea.
  • Control de hipertensión y diabetes: cambios de hábitos, uso de plantas diuréticas como mastuerzo, chichicate, chancapiedra, caña mexicana y salvahombre; diuréticos para controlar líquidos; plantas como la moringa y guanábana como apoyo.
Infografía: Relación entre plantas medicinales y dolencias más comunes en adultos mayores

Suplementos naturales y medicina tradicional: contexto complementario

Además de las plantas en uso tradicional, existen enfoques de suplementos naturales que pueden apoyar la salud de los adultos mayores, como la vitamina D, los ácidos grasos omega-3, probióticos, calcio y cúrcuma. Estos productos deben usarse como complemento de una dieta equilibrada y bajo supervisión médica, especialmente ante posibles interacciones con fármacos y condiciones crónicas.

Interacciones entre medicamentos y plantas medicinales

Importancia de la atención integral y de la información

La educación sobre uso de plantas medicinales, dosis, preparación, contraindicaciones e interacciones debe integrarse en la atención de salud de los adultos mayores. Un manejo informado y personalizado puede favorecer la adherencia al tratamiento, reducir riesgos y mejorar la calidad de vida en la tercera edad. La comunicación entre pacientes y profesionales de salud es clave para evitar automedicación y optimizar resultados terapéuticos.

Notas sobre seguridad y calidad de la información

La calidad de los RN depende de su origen, de la certeza sobre dosis y de la evidencia disponible. Es fundamental que las preparaciones se apoyen en guías y tratados reconocidos, y que las personas mayores consulten con profesionales antes de introducir nuevas plantas o suplementos en su régimen terapéutico. La documentación clínica debe incluir el uso de plantas medicinales para evitar interacciones adversas y asegurar un tratamiento coordinado.

  1. Conocimiento y prácticas de preparación de plantas por mujeres y hombres
  2. Interacciones entre hierbas y fármacos comunes en adultos mayores
  3. Intervenciones de educación sanitaria para mejorar la seguridad en el uso de RN

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