Los Derechos de los Adultos Mayores: Un Enfoque Integral

Históricamente, el bienestar de las personas mayores ha sido abordado desde una perspectiva asistencialista. Sin embargo, en la actualidad, existe un tránsito fundamental hacia un enfoque basado en los derechos humanos. Este cambio reconoce que las personas mayores, lejos de ser meros receptores de ayuda, son sujetos plenos de derecho que merecen protección y respeto en todas las etapas de su vida.

Marco de Derechos Humanos para las Personas Mayores

Las personas mayores poseen una amplia gama de derechos fundamentales que deben ser garantizados y protegidos. Entre ellos se incluyen:

  • Derecho a la igualdad y no discriminación por razón de edad.
  • Derecho a la vida y dignidad en la vejez.
  • Derecho a la independencia y autonomía.
  • Derecho a la participación e integración comunitaria.
  • Derecho a la seguridad y a una vida sin violencia.
  • Derecho a no ser sometido a tortura, ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
  • Derecho a brindar consentimiento libre e informado en el ámbito de la salud.
  • Derecho de las personas mayores que reciben servicios de largo plazo.
  • Derecho a la libertad personal.
  • Derecho a la expresión, opinión y acceso a la información.
  • Derecho a la nacionalidad y libertad de circulación.
  • Derecho a la privacidad e intimidad.
  • Derecho a la seguridad social.
  • Derecho al trabajo.
  • Derecho a la salud.
  • Derecho a la educación.
  • Derecho a la cultura.
  • Derecho a la recreación, esparcimiento y al deporte.
  • Derecho a la propiedad.
  • Derecho a la vivienda.
  • Derecho a un medio ambiente sano.
  • Derecho a la accesibilidad y movilidad personal.
  • Derechos políticos.
  • Derecho a la protección ante situaciones de riesgo y emergencias humanitarias.
  • Derecho a igual reconocimiento como persona ante la ley.
  • Acceso a la Justicia.

El Estado tiene la responsabilidad primordial de brindar a las personas mayores la protección necesaria para mantener su integridad física, psíquica y social. La protección de los derechos humanos de las personas mayores a menudo es débil y, a veces, inexistente. Lamentablemente, no existe ningún tratado internacional específico sobre los derechos de las personas mayores, a diferencia de otros grupos vulnerables como menores de edad, mujeres o personas con discapacidad.

La Ley Integral de las Personas Mayores en Chile: Un Avance Significativo

"Seguimos al debe": La importancia de avanzar en legislaciones para personas mayores

La reciente aprobación en Chile de la “Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable” marca un hito en la regulación chilena. Esta normativa no solo manda al Estado, sino que impone obligaciones directas y restricciones severas al sector privado en su interacción con clientes, usuarios y trabajadores mayores de 60 años.

Implicaciones para el Sector Privado

Para las empresas, la ley exige una revisión profunda de sus procesos operativos, comerciales y de recursos humanos. A continuación, se detallan algunos de los puntos clave:

1. Prohibición de la Discriminación Arbitraria por Edad

  • Lo que dice la ley: El Estado y sus organismos promoverán la erradicación de la discriminación arbitraria por edad en la vejez, especialmente en los ámbitos laboral, comunicacional, digital y financiero.
  • Explicación: Las empresas no pueden excluir a una persona de un proceso de selección, de un servicio bancario o de un entorno digital basándose únicamente en que tiene 60 años o más.

2. Canales de Atención Preferente y Lenguaje Claro

  • Lo que dice la ley: El sector privado deberá propender al establecimiento de canales de atención preferente y oportunos. Las empresas deben velar por el uso de un lenguaje claro, simple y adecuado (Artículo 6).
  • Explicación: Una empresa tiene prohibido utilizar tecnicismos, lenguaje legal complejo o procesos burocráticos oscuros que impidan que el cliente mayor comprenda lo que está contratando o comprando. El incumplimiento de esto se considera una infracción a los derechos del consumidor.

3. Consentimiento Libre e Informado y Presunción de Lucidez

  • Explicación: Una empresa (por ejemplo, una inmobiliaria o una entidad financiera) no puede poner como requisito que una persona mayor presente un certificado médico que diga que está «lúcida» para firmar un contrato o hacer un trámite, basándose solo en su edad. Los prestadores de salud tienen prohibido presumir que una persona mayor no puede manifestar su consentimiento libre e informado basándose solo en su edad (Artículo 12).

4. Abuso Patrimonial

  • Lo que dice la ley: Se entenderá por abuso patrimonial el mal uso, explotación o apropiación de los bienes de una persona mayor realizado sin su consentimiento o con consentimiento viciado, fraude o engaño.
  • Explicación: Las empresas tienen prohibido utilizar tácticas de venta agresivas, publicidad engañosa o aprovecharse del desconocimiento de una persona mayor para que esta entregue su patrimonio.

5. Derechos Laborales

  • Compatibilidad de Funciones: Es obligatorio que las funciones pactadas sean compatibles con la condición física y capacidades del trabajador, bajo los estándares de seguridad y salud en el trabajo (Artículo 152 quinquies K y 152 quinquies Ñ). Esto significa que una empresa no puede obligar a un trabajador mayor a realizar tareas que pongan en riesgo su salud física.
  • Fomento del Enfoque de Ciclo de Vida: El Estado fomentará que los empleadores adopten estrategias de gestión de personal con enfoque de ciclo de vida, lo que implica evitar el estancamiento profesional por razones de edad (Artículo 15).

Pasos para una Implementación Integral en Empresas

La Ley Integral de las Personas Mayores transforma la «buena voluntad» en obligación legal. Las empresas ya no pueden ver la atención preferencial o la inclusión laboral como acciones de Responsabilidad Social Empresarial, sino como estándares mínimos de cumplimiento. Para una implementación integral, los departamentos legales deben analizar los siguientes puntos:

  1. Auditoría de Procesos: Es imperativo revisar los manuales de atención al cliente para eliminar el uso de lenguaje técnico o complejo que vulnere el derecho a la información.
  2. Capacitación Interna: Los equipos de ventas y recursos humanos deben ser instruidos sobre la prohibición de solicitar pruebas de lucidez y sobre la voluntariedad de los nuevos regímenes contractuales.

Desafíos Globales en la Protección de los Derechos de las Personas Mayores

Cada vez son más las personas que alcanzan una edad avanzada, y con demasiada frecuencia se las considera dependientes de los demás. Sin embargo, la edad avanzada es un constructo social que cambia según los contextos y las situaciones. Las personas de 40 o 50 años pueden ser vistas como mayores en el mundo laboral y sufrir discriminación cuando solicitan un nuevo puesto de trabajo.

Discriminación y Edadismo

Infografía sobre las diferentes formas de discriminación por edad en el ámbito laboral y social

La discriminación basada en la suposición de que todas las personas mayores padecen enfermedades crónicas afecta a cualquier persona de edad avanzada, tanto si tiene una discapacidad real como si no. La legislación vigente para proteger a las personas con discapacidad no se aplica si la discriminación se basa en una discapacidad percibida.

En muchos países, las personas mayores sufren discriminación en el mercado laboral. Según un estudio efectuado por Amnistía Internacional Bélgica, casi una de cada cuatro personas mayores que seguían trabajando consideraba que recibía un trato diferente después de cumplir los 55 años.

Vulnerabilidad en Situaciones de Crisis y Conflicto

En los conflictos armados, las personas mayores suelen ser las últimas en huir. Pueden tener miedo de perder su hogar o sus tierras, que tal vez sean su bien de mayor valor. Unas veces tienen discapacidades físicas, intelectuales o de otro tipo que les dificultan huir o acceder a información sobre las evacuaciones. En un conflicto armado, toda la población civil -personas mayores incluidas- está amparada por el derecho internacional, pero las personas de edad avanzada casi nunca salen indemnes.

  • Las encuestas efectuadas entre la población rohinyá refugiada en Bangladesh mostraron que las personas mayores de 50 años eran las que más probabilidades de morir tenían durante el asalto del ejército de Myanmar a sus aldeas en 2017.
  • En Ucrania, la ONU halló que las personas mayores componían al menos el 34% de la población civil asesinada, cifra significativamente superior a la proporción correspondiente a su franja de edad en la población total. Las personas mayores de 60 años representan casi una cuarta parte de la población de Ucrania, lo que lo convierte en uno de los países “de mayor edad” del mundo. Amnistía Internacional halló que eran muy numerosas las personas mayores permanecían en las zonas afectadas por el conflicto. A veces, no tenían acceso a la información sobre las rutas de evacuación; otras, no querían huir.
  • Durante el conflicto de 2020 entre Azerbaiyán y Armenia, más de la mitad de las muertes entre la población civil de etnia armenia correspondieron a personas mayores de 60 años.
  • Boko Haram torturó y mató a personas mayores en el noreste de Nigeria. Después, se enfrentaron a nuevos abusos a manos de las fuerzas armadas nigerianas, que aplicaron detenciones arbitrarias y torturas. Hay pruebas sólidas de que las personas detenidas, especialmente los hombres mayores, eran los que más probabilidades tenían de morir durante la detención a manos del ejército nigeriano.
Foto de personas mayores refugiadas bajo un puente en Ucrania

En Ucrania, a las personas mayores desplazadas a menudo les cuesta encontrar refugio. Como perciben pensiones muy bajas, muchas no pueden alquilar pisos ni casas, y los albergues temporales no están adaptados para personas con discapacidad. Amnistía Internacional pide a los gobiernos internacionales que apoyan a Ucrania que financien intervenciones en las que se incluya a las personas mayores entre las prioritarias para recibir alojamiento y ayuda en efectivo.

Impacto de la Pandemia de COVID-19

Durante la pandemia de COVID-19, los gobiernos aplicaron políticas que ocasionaron miles de muertes evitables en residencias de todo el mundo. Desde el principio de la epidemia, se sabía que las personas mayores eran uno de los grupos con mayor riesgo de padecer enfermedades graves y morir en caso de contraer el virus.

  • En Bélgica, España, Italia y Reino Unido, el virus hizo estragos en una población vulnerable ya de por sí, en gran parte porque las autoridades no equiparon adecuadamente a las residencias ni a su personal para atajar el virus. Las residencias no contaban con las plantillas necesarias y el personal a menudo carecía de equipos de protección individual (EPI) y de test para llevar un seguimiento del virus.
  • Más grave aún: las personas mayores residentes estuvieron prácticamente aisladas por completo de sus familiares y del mundo exterior durante semanas. Los errores en la respuesta humanitaria a la pandemia conllevaron riesgos similares.
  • Días después de que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia mundial de COVID-19, el servicio de salud pública de Inglaterra anunció la catastrófica decisión de trasladar a pacientes urgentemente de los hospitales a residencias de personas mayores o darlos de alta sin antes hacerles test de COVID-19. Tanto la dirección como el personal de las residencias describieron la situación como un “colapso total” de los sistemas en el inicio de la pandemia. El gobierno británico dejó morir a personas mayores en las residencias. En el primer año de la pandemia, el virus se cobró la vida de 42.341 personas mayores en residencias.

Seguridad Económica y Pensiones

Las pensiones son un medio de subsistencia para las personas mayores. El 68% de las personas mayores del mundo reciben una pensión. La brecha salarial entre hombres y mujeres persiste en la jubilación. Como las mujeres tienen más probabilidades de interrumpir su trabajo oficial debido a responsabilidades de asistencia o de trabajar en la economía informal, a menudo perciben pensiones más bajas que los hombres. En 2019, las mujeres de la UE mayores de 65 años cobraban una pensión inferior en un 29% a la de los hombres, de media.

Cuando las personas mayores se enfrentan a una crisis, aumenta su vulnerabilidad económica. Durante un conflicto, muchas personas mayores se ven obligadas a desplazarse y se enfrentan a numerosos retos económicos. Por ejemplo, la respuesta humanitaria en Bangladesh para las personas rohinyá refugiadas ignoró la problemática particular de las personas mayores y no atendió sus derechos y necesidades, incluidos los relativos a la salud, el saneamiento, los alimentos, el agua y la participación. Amnistía Internacional seguirá arrojando luz sobre las experiencias de las personas mayores para garantizar que no se queden atrás, especialmente en situaciones de crisis o conflicto y en la distribución de ayuda humanitaria.

Profesional de la salud atendiendo a un hombre mayor rohinyá en un campo de refugiados

Campaña "¡Envejece con fuerza!"

En 2024, Amnistía Internacional lanzó una nueva campaña contra la discriminación y el abuso por razón de la edad, titulada ¡Envejece con fuerza!. Esta iniciativa exige un mundo en el que los derechos humanos se respeten toda la vida. La campaña insta a todo el mundo a no callar, a servir de altavoz de aquellas personas que han sido silenciadas, y pide a los gobiernos que escuchen y actúen. La protección de los derechos humanos, y el compromiso de defenderlos por parte de los gobiernos y la comunidad internacional, no debería reducirse a medida que envejecemos. Es un asunto que nos afecta a todas las personas. Incrementaremos el grado de concienciación de la opinión pública respecto a la importancia de los derechos humanos en la edad avanzada y el impacto negativo del edadismo.

Hombre mayor rohinyá subiendo una escalera en un campo para personas refugiadas

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