El envejecimiento poblacional es una tendencia creciente en Chile, con implicaciones significativas para la sociedad y las políticas públicas. Este fenómeno se ha acelerado en las últimas décadas, presentando desafíos y oportunidades que requieren un enfoque integral y coordinado por parte del Estado y la sociedad civil.
Radiografía Demográfica del Envejecimiento en Chile
El envejecimiento de la población mantiene su tendencia al alza en Chile. El porcentaje de personas de 65 años o más aumentó de 6,6% en 1992 a 14% en 2024. Paralelamente, el porcentaje de personas de 14 años o menos disminuyó de 29,4% a 17,7% en el mismo período.
Un total de 18.480.432 personas fueron censadas en Chile durante el Censo de Población y Vivienda de 2024. De estas, el 51,5% son mujeres y el 48,5% son hombres, según informaron Ricardo Vicuña, director del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), y Macarena Alvarado, jefa del Censo 2024.
Las regiones con mayor concentración poblacional son la Región Metropolitana (40%), Valparaíso (10,3%) y Biobío (8,7%). Además, cinco regiones superan el millón de habitantes: Metropolitana, Valparaíso, Biobío, Maule y La Araucanía.
Las cifras del Censo 2024 ratifican el avance en el envejecimiento poblacional. El porcentaje de personas de 65 años o más alcanzó el 14%, comparado con el 6,6% en 1992, 8,1% en 2002 y 11,4% en 2017. El Índice de Envejecimiento en Chile en 2024 muestra que por cada 100 personas de 14 años o menos hay 79 personas de 65 años o más. Esta cifra era 22,3 en 1992, 31,3 en 2002 y 56,9 en 2017. Las regiones con mayor Índice de Envejecimiento son Valparaíso (98,6) y Ñuble (97,6).

Hogares y Unipersonalidad
En el Censo 2024 se censaron 7.642.716 viviendas a nivel nacional, de las cuales 99,9% corresponden a viviendas particulares y 0,1% a colectivas. El país cuenta con 6.596.527 hogares, un incremento respecto de los 5.651.637 hogares en 2017 y 3.293.779 en 1992, duplicándose el número entre 1992 y 2024.
La disminución del promedio de personas por hogar es otra tendencia observada, pasando de 4 personas por hogar en 1992 a 2,8 en 2024 (3,6 en 2002; 3,1 en 2017). Esta disminución se acompaña de un aumento en el porcentaje de hogares unipersonales, de 8,3% en 1992 a 21,8% en 2024 (11,4% en 2002; 17,7% en 2017). Además, el porcentaje de hogares con al menos una persona de 14 años o menos disminuye de 62% en 1992 a 33,2% en 2024.
Marco Legal y Enfoque de Derechos para Personas Mayores
La Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el Proyecto de Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable. La ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, destacó que "esta Ley representa un avance que cambia la forma en que el Estado se relaciona con las personas mayores. Pasamos de una lógica que asociaba la vejez casi exclusivamente a la fragilidad, a un enfoque de derechos donde se les reconoce como sujetos activos y con plena capacidad de decisión".
Entre los principales avances, la nueva Ley fortalece el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) mediante la creación de direcciones regionales, lo que permitirá una gestión más cercana y con mayor capacidad de respuesta en los territorios. La normativa también crea un procedimiento judicial específico para abordar situaciones de abandono social de personas mayores dependientes, incorporando medidas de protección, representación judicial y programas especializados a cargo de SENAMA.
Realidades Cotidianas y Desafíos
Según reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Chile, el descenso de las tasas de fecundidad y mortalidad explican el cambio en la composición etaria de la población, con un aumento sostenido del número de personas adultas mayores que, al 2008, superaban los dos millones de personas. Ello ubica a nuestro país en un grupo denominado de envejecimiento avanzado con 10,2% de adultos mayores en el año 2000. Según datos actuales del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), los adultos mayores de 60 años, que constituyen actualmente alrededor del 17% de la población, llegarán al 33% para el año 2050 y los mayores de 79 años, que hoy conforman 2,6%, alcanzarán 8,7%.
La mayoría de los adultos mayores de 60 años declara poder realizar actividades básicas de la vida diaria sin recibir ayuda. Sin embargo, estas proporciones disminuyen a medida que las personas envejecen. Las actividades instrumentales de la vida diaria, como "ir a otros lugares solo" y "hacer solo las compras de alimentos", implican un nivel de dificultad mayor, alcanzando niveles bajo el 46% de realización por parte de personas de 80 años y más de edad.

Debido a la etapa del ciclo vital, la mayoría de los adultos mayores van perdiendo roles significativos en lo cotidiano, producto de los procesos de jubilación y la pérdida del rol de trabajador. Este vacío parece no ser ocupado por nuevas actividades, razón por la cual una proporción mayor al 50% de las personas mayores de 60 años prefiere no salir de casa a hacer nuevas actividades.
Respecto de las actividades recreativas, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida, más del 50% de los adultos mayores declara no realizar actividad física. Es crucial escuchar sus necesidades, respetar sus intereses y favorecer la autonomía e independencia de los adultos mayores para que esta etapa se viva plenamente con sus dificultades y fortalezas.
Es urgente abordar las problemáticas actuales, ya que se encuentran condiciones de salud y niveles de dependencia en los adultos mayores en estado crítico. Datos del SENAMA señalan que la mayoría de los chilenos atribuye la principal responsabilidad por el bienestar de los adultos mayores a los gobiernos (57%), y en segundo lugar (34%) a sus redes familiares.
Diversidad y Evolución en el Grupo de Adultos Mayores
Este grupo de la población es muy diverso y cambiante. De acuerdo con los resultados históricos de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), en 2006, las personas de 60 años y más tenían una escolaridad promedio de 6,5 años, mientras que en 2020 este promedio era de 9 años. El porcentaje de personas de 60 años y más con educación superior completa, en tanto, pasó del 6,2% al 13,8%, y el uso de Internet aumentó del 7,3% en 2006 al 31,5% en 2017.
Aproximadamente un 82% de las personas mayores no presenta dependencia funcional, un 27,7% sigue trabajando y un 35,5% participa en organizaciones de la sociedad civil (Ministerio de Desarrollo Social y Familia, 2018).
Impacto del COVID-19 en los Adultos Mayores
En este contexto de acelerado proceso de envejecimiento poblacional, el COVID-19 ha tenido un especial impacto en las personas mayores. La pandemia, a pesar de tener efectos directos o indirectos en toda la población, ha demostrado tener mayores consecuencias sobre ciertos grupos de población, denominados “grupos de riesgos por COVID-19”.
Para las instituciones que velan por el bienestar de las personas mayores, su protección se transformó en un desafío en materia de salud pública y de gestión social de grupos vulnerables. Las personas mayores se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia y al 7 de noviembre de 2021 representaban un 14,4% del total de contagiados (Ministerio de Salud, 2021). Sin embargo, constituyen cerca del 50% de las hospitalizaciones y alrededor del 90% del total de defunciones.
Claudia Castañeda habla sobre el impacto de la pandemia en los adultos mayores
Respuesta y Estrategias Frente a la Pandemia
La respuesta temprana a la pandemia comenzó en Chile a principios de marzo de 2020 con la cooperación de varios actores, como el Ministerio de Salud, la Sociedad Chilena de Geriatría y Gerontología y las principales organizaciones sin fines de lucro. Con la coordinación del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), se conformó un grupo de trabajo para articular la implementación de medidas de prevención y control para las personas mayores.
Ante este escenario, SENAMA impulsó una serie de articulaciones intersectoriales e interinstitucionales, a fin de implementar múltiples medidas para prevenir y mitigar los efectos del COVID-19. Se estableció una estrategia dirigida a las personas que residen en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) y a aquellas que, por razones de confinamiento, debían permanecer en sus hogares.
Para la consolidación de la estrategia, se identificaron las principales características del problema de la pandemia en el contexto de los ELEAM, a partir de la experiencia internacional y de la realidad de estos establecimientos en el contexto nacional, marcada por una profunda heterogeneidad y altos niveles de vulnerabilidad. Se identificó la necesidad de profundizar en el componente sanitario de las residencias, de articular una estrategia colaborativa con diversas instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil, y de conformar nuevos equipos profesionales.
Por otra parte, se dispuso una estrategia con el objetivo de brindar acompañamiento a las personas mayores que necesitaran acceder a servicios de evaluación, tratamiento, curación o seguimiento en su domicilio, evitando que asistieran a los establecimientos de salud a fin de descongestionar estos centros y evitar posibles contagios de COVID-19.
Avances y Acciones Institucionales del SENAMA
En este contexto de pandemia, el abordaje intersectorial y las adaptaciones en los programas para personas mayores abrieron la oportunidad de repensar el papel del Estado. El objetivo es abordar las problemáticas de las personas mayores no solo mejorando la oferta existente, sino también comprendiendo nuevas necesidades y sumando actores en este desafío transversal.
Protección de Derechos y Lucha contra el Maltrato
- En 2018 se crea, en el marco de la estructura organizacional del SENAMA, la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato. Su objetivo es promover los derechos humanos de las personas mayores, mediante la articulación intersectorial e interinstitucional, y avanzar en la prevención del maltrato y la vulneración de derechos.
- En la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato se ejecuta el Programa Buen Trato al Adulto Mayor, que busca "contribuir al reconocimiento, promoción y ejercicio de los derechos de las personas mayores, a través de la prevención del maltrato que los afecta, la promoción del buen trato y la asesoría y coordinación, con las redes regionales y locales" (SENAMA, s/f).
- A partir de 2019, se instala la figura del Defensor Mayor: abogados que atienden y brindan asesoría legal especializada a las personas mayores o comunidades que lo necesiten, frente a situaciones de abuso, maltrato, violencia o vulneración de derechos.
- Un importante avance impulsado por SENAMA junto con la Corte Suprema fue la creación del Protocolo de Acceso a la Justicia de Personas Mayores del Poder Judicial, que por primera vez contempla a este grupo etario con un enfoque diferenciado.
- Desde finales de 2020, el Programa de Defensa Jurídica Integral para Adultos Mayores del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ofrece atención preferente, así como representación judicial gratuita y especializada, a todas las personas mayores a través de las Corporaciones de Asistencia Judicial (CAJ). Hasta mayo de 2021, se han realizado casi 7.000 asesorías sociojurídicas, dando lugar al ingreso de 1.636 acciones judiciales a los Tribunales de Familia (97% por violencia intrafamiliar).
Información y Participación Ciudadana
- SENAMA elaboró la “Guía con los principales beneficios del Estado para las personas mayores”, con el fin de resolver las brechas de información y la consecuente dificultad de acceso a los beneficios.
- El Fono Mayor, un canal de atención del Sistema Integral de Información y Atención Ciudadana (SIAC) del SENAMA, busca ser un espacio de atención y comunicación que garantice el acceso oportuno a la información.
- A consecuencia de la pandemia, el Fono Mayor Covid-19 se robusteció, atendiendo 15.609 llamados entre enero y octubre de 2021, con una tasa de resolución del 90%. Esta herramienta ha permitido abordar la salud mental de estas personas a través del acompañamiento psicológico y la prevención del suicidio. Para 2022, se prevé la incorporación de este canal como parte de la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato.
- En 2021, junto con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se elaboraron protocolos para la votación preferente de personas mayores, abogando por días y horarios protegidos para este grupo etario y garantizando así su plena participación política y social.
- SENAMA ha realizado diversos conversatorios con representantes de organizaciones de personas mayores, académicos y ministerios para considerar sus aportes en la construcción de la hoja de ruta del Plan de Envejecimiento Chile 2021-2030.
- Se han elaborado campañas para generar un impacto positivo en la imagen que la sociedad tiene de las personas mayores, como “La soledad no es un juego, haz tú el primer movimiento”, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
Retos Futuros
La pandemia ha dejado en evidencia varias situaciones a resolver, como la brecha digital de las personas mayores, la importancia de la inclusión tecnológica para la sobrevivencia en situaciones como esta y el abordaje de la salud mental de las personas mayores, un ámbito en el cual se revelaron importantes afectaciones a consecuencia de las medidas de restricción de la movilidad.