La Vacunación y la Salud Preventiva en Adultos Mayores

La salud de los adultos mayores representa una de las prioridades más importantes frente a los desafíos que conlleva el cambio demográfico en nuestro país. En particular, aquellos con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables a presentar descompensaciones importantes de su frágil equilibrio ante una condición de enfermedad aguda.

Un factor común para todos los adultos mayores es que las infecciones pueden cambiar definitivamente su estado de salud a partir del episodio agudo, requiriendo mayores cuidados, incluidas hospitalizaciones, pérdida de capacidades físicas, deterioro de su calidad de vida y, en algunos casos, pueden llegar a fallecer como consecuencia de la severidad del cuadro o sus complicaciones. Esta evolución es favorecida por la menor reserva funcional y el déficit inmunitario propio de la mayor edad de este grupo.

Desafíos en la Vacunación de Adultos Mayores

Percepción y Dudas sobre la Seguridad de las Vacunas

Una encuesta de CIPS UDD, realizada junto a Panel Ciudadano a más de mil personas mayores para indagar sobre los cuidados de prevención en salud, reveló un hecho preocupante. Más de la mitad de los encuestados tiene dudas de la seguridad de la inoculación. Específicamente, el 53% tiene alguna sospecha o duda de la seguridad de las vacunas, en contraste al 44% que sí cree en el proceso de inoculación. De este grupo, el 37% cree que las vacunas sí son seguras, mientras que el 16% cree que tienen riesgos.

Infografía: Porcentajes de dudas y confianza en la seguridad de las vacunas entre adultos mayores, diferenciado por género y grupo socioeconómico

Este es un hecho de real preocupación, ya que pone en riesgo la salud no solo de las personas mayores, sino también la salud pública. El sondeo muestra que quienes son más suspicaces son las mujeres, quienes en un 59% tienen dudas o no confían en las vacunas, versus el 46% de los hombres.

En cuanto a grupos socioeconómicos, los sectores D y E son los más suspicaces, donde solo el 39% de las personas mayores de este grupo dice que las vacunas son seguras, en contraste al 69% del grupo ABC1.

Bajas Tasas de Cobertura y Desinformación

La vacunación para evitar el COVID-19 sigue vigente, en especial en este grupo etario, pero las tasas de cobertura están muy bajas: apenas un 17,47%, según datos del Minsal. Aunque se observa un conocimiento amplio de las vacunas que deben ponerse según su edad, y una inoculación aceptable desde lo declaratorio en vacunas importantes como la neumococo (donde el 62% declara habérsela puesto), las cifras oficiales del Minsal indican que el 77,2% se ha vacunado con esta vacuna. Más del 70% se vacunó contra la influenza.

A pesar de los esfuerzos por difundir la importancia de la vacuna anual de influenza, aún las tasas de vacunación están bajo lo deseable. Cifras recientes señalan que solo un 59,58% de las personas mayores de 60 años se ha vacunado contra la influenza este año, según indica el Dr. Ricardo Rabagliati, infectólogo y Director Médico UC CHRISTUS.

“Chile logró eliminar enfermedades como el sarampión o la rubéola gracias a la vacunación, pero hoy vemos un retroceso impulsado por temores infundados que se han instalado en la población”, explica un especialista. Una de las principales barreras es la desinformación. Muchas personas creen que las vacunas pueden generar efectos adversos graves o que no son necesarias en la adultez, lo que no es correcto.

La Importancia Fundamental de las Vacunas

Las vacunas son una herramienta fundamental en la prevención de infecciones. Así como en los niños las tenemos muy incorporadas, cada vez es más relevante su uso sistemático en los adultos mayores. En adultos, la vacunación es una herramienta clave para prevenir infecciones que siguen presentes en la vida cotidiana, especialmente en personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunológicos debilitados.

Pacientes con asma, EPOC, insuficiencia cardíaca, enfermedades hepáticas o inmunodeficiencias tienen mayor probabilidad de enfrentar cuadros infecciosos que pueden implicar hospitalizaciones e incluso dejar secuelas. “Las vacunas permiten evitar infecciones del día a día y reducir el riesgo de complicaciones, contribuyendo a mantener una buena calidad de vida”, enfatiza un experto.

Mini ISSSTE: ¿Por qué es importante vacunarse?

Por eso, el llamado es a anticiparse. “Vacunarse antes del invierno permite llegar protegidos a los meses de mayor circulación viral”. “Hay que seguir potenciando la importancia de vacunarse contra estas enfermedades durante el invierno”.

Una importante novedad en el área de los virus respiratorios es la reciente incorporación de la vacuna contra el virus respiratorio sincicial, que ha marcado un hito en la protección de los adultos mayores frente a enfermedades respiratorias graves.

Programas y Acceso a la Vacunación

Existen opciones de vacunación para distintas etapas de la vida y condiciones de salud, muchas de ellas incluso gratuitas en la red pública. En los últimos años, además, el avance de la medicina ha permitido ampliar las alternativas de prevención disponibles para adultos.

La entrega y administración gratuita de vacunas para las personas mayores se realiza en los centros de salud públicos y privados que posean convenio con las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud (Seremi) de todo el país. La vacuna de la influenza se entrega todos los años durante el período de campaña, que se realiza antes del inicio del invierno, entre marzo y mayo.

Pese a los más de 1.800 puntos de vacunación a nivel nacional, la adherencia sigue siendo baja. “Vacunarse suele asociarse a la infancia, pero en la adultez esa práctica muchas veces se deja de lado.”

Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM)

El Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM) es un examen gratuito y anual para personas mayores de 65 años, cuyo objetivo es evaluar la salud integral y la funcionalidad para identificar factores de riesgo y prevenir dependencias futuras.

Infografía: Pasos y beneficios del Examen de Medicina Preventiva del Adulto Mayor (EMPAM)

Cuando se les preguntó si se lo habían realizado en el último año, el 54% declaró que sí se lo hizo, mientras que el 37% dijo que no. De este porcentaje, el 60% declaró que no se lo había hecho porque no lo conocía.

“Este examen no puede ser desconocido por las personas mayores. Es un pilar en la medicina preventiva y requiere ser un eje central en las políticas públicas de cuidado de las personas mayores. El nivel de desconocimiento debe ser un llamado de atención para los equipos de salud, para los servicios y para las instituciones”, dice Daza.

Quienes menos se han hecho el EMPAM, según grupo socioeconómico, son los sectores más acomodados. El 78% de este grupo declara no haberlo hecho. Si se considera que la mayoría de ellos puede tener como previsión de salud la Isapre, Daza hace un llamado a promocionarlo más allá de los planes propios que pueda tener cada clínica en particular o prestador.

tags: #adultos #mayores #de #66 #no #vacunados