Los reflejos son respuestas automáticas e involuntarias que el cuerpo humano realiza ante un estímulo específico. Su existencia y funcionamiento son fundamentales para la supervivencia y la interacción con el entorno, siendo de obligada revisión en el recién nacido para informar sobre su estado neurológico y en la práctica médica en general para identificar y localizar patologías.
Tipos de Reflejos y su Significado
Los reflejos se clasifican en diversas categorías según su origen y naturaleza:
- Reflejos innatos o congénitos: También denominados reflejos absolutos o incondicionados, son respuestas comunes al ser humano desde el nacimiento.
- Reflejos condicionados: Son respuestas adquiridas como resultado de la experiencia ante determinados estímulos.
- Reflejos profundos u osteotendinosos: Conocidos también como reflejos de estiramiento muscular o miotáticos. Consisten en la contracción de un músculo cuando este es estirado. Se exploran mediante la percusión de un tendón con un martillo de reflejos.
- Reflejos superficiales o cutáneos: Se obtienen cuando el estímulo actúa directamente sobre la piel.
- Reflejos de automatismo medular: Respuestas que pueden aparecer cuando se produce una lesión medular que la desconecta del cerebro.
- Reflejos de postura y actitud: Implican pautas de conducta que contribuyen al equilibrio y la posición del cuerpo.
Reflejos Primitivos: Más Allá de la Infancia
Los reflejos primitivos son mapas motores neurológicos que se han grabado en nuestro código genético a lo largo de miles de años de evolución humana. Son las primeras reacciones involuntarias del bebé ante ciertos estímulos, fundamentales para su desarrollo inicial. Los pediatras y neurólogos utilizan este mapeado neurológico involuntario para valorar la correcta evolución del bebé, estableciendo los tiempos en los que deben aparecer e integrarse.

Aunque comúnmente asociados a la infancia, la visión de que son meramente post-natales se torna escasa al considerar que los reflejos primitivos pueden reaparecer en personas adultas. Esos mismos reflejos que en un inicio ayudan a generar dinámicas básicas del cuerpo, pueden convertirse en un problema si, por ejemplo, ante un impacto, se vuelven a activar. La reacción en un adulto no será tan exagerada como la del bebé, pero el conjunto de compensaciones que se producirán a partir de este momento condicionará el buen funcionamiento de nuestro sistema, manifestándose como dolores, compensaciones o contracturas crónicas. En el ámbito del alto rendimiento, su persistencia o reaparición puede ser un factor determinante para el desempeño.
El Envejecimiento y el Sistema Nervioso: Impacto en los Reflejos
El envejecimiento del sistema nervioso es un proceso natural que afecta a todas las personas. Con la edad, el cerebro y la médula espinal pasan por cambios naturales, como la pérdida de peso y neuronas (atrofia). Las neuronas pueden comenzar a transmitir mensajes más lentamente. Se pueden acumular productos de desecho o sustancias como el beta amiloide en el tejido cerebral, lo que puede formar placas y ovillos neurofibrilares.
Estos cambios pueden provocar una reducción o pérdida de los reflejos o la sensibilidad, lo que a menudo se traduce en problemas de movimiento y seguridad, aumentando el riesgo de caídas. El deterioro neurológico en el adulto mayor puede manifestarse como torpeza motora, reflejos más lentos, pérdida del equilibrio, alteraciones del sueño o dificultades de concentración. Con los años, las neuronas pierden eficiencia al transmitir información, lo que se traduce en respuestas más lentas y menor capacidad de concentración y procesamiento de múltiples estímulos.

Exploración Neurológica de los Reflejos en Adultos y Ancianos
La exploración neurológica es, junto con la anamnesis, la base del diagnóstico de la patología del sistema nervioso. En la exploración del sistema motor, los reflejos son un componente esencial.
Reflejos Musculares Profundos u Osteotendinosos
El examen de los reflejos osteotendinosos evalúa los nervios aferentes, las conexiones sinápticas en la médula espinal, los nervios motores y las vías motoras descendentes. Para su correcta exploración, el paciente debe estar relajado, en una posición que permita el acceso del martillo de reflejos sobre los tendones, comparando siempre ambos lados. Para potenciar reflejos hipoactivos, se puede emplear la maniobra de Jendrassik (el paciente junta las manos y tira con fuerza para separarlas mientras se percute un tendón en un miembro inferior).
La clasificación de la intensidad de los reflejos es la siguiente:
- 0: Arreflexia (ausencia total).
- +/++++: Hiporreflexia (disminución).
- ++/++++: Normal.
- +++/++++: Hiperreflexia (exagerada, pero no siempre patológica).
- ++++/++++: Clonus (siempre patológico).
Los reflejos profundos más importantes a explorar son:
- Bicipital (raíces C5-C6): La percusión del tendón del bíceps, con el codo flexionado, provoca la flexión del antebrazo.
- Tricipital (raíz C7): La percusión del tendón del tríceps, con el codo flexionado, produce la extensión del antebrazo.
- Estilorradial (raíces C5-C6): La percusión sobre la apófisis estiloides del radio genera flexión y supinación del antebrazo.
- Patelar (raíces L2-L4): La percusión del tendón del cuádriceps, con la rodilla en flexión de 90°, causa la extensión de la rodilla.
- Aquíleo (raíces S1-S2): La percusión del tendón de Aquiles, con el pie en dorsiflexión, produce la flexión plantar.

El clonus, que consiste en contracciones reiteradas de los músculos implicados en el reflejo ante una estimulación viva y sostenida de los husos musculares, siempre es patológico e indica una lesión de la primera neurona motora.
Reflejos Musculares Superficiales o Cutaneomucosos
En estos reflejos, el estímulo no actúa sobre el huso neuromuscular, sino sobre la piel. La respuesta es una contracción muscular y la integridad de la vía piramidal es una condición sine qua non.
- Reflejo cutaneoplantar: Es el reflejo superficial más importante. Se obtiene pasando un objeto puntiagudo por la parte externa de la planta del pie, de atrás hacia adelante. La respuesta normal es una ligera y breve flexión de todos los dedos.
- Signo de Babinski: La inversión del reflejo cutaneoplantar, con flexión dorsal del primer dedo asociada generalmente a un movimiento de abanico de los demás (abducción y ligera flexión), es patológica e indica lesión de la vía piramidal.

- Cutáneo-abdominales (D6-L1): Se rasca la pared abdominal desde fuera hacia el ombligo, obteniendo una contracción homolateral de los músculos abdominales. Pueden estar disminuidos en pacientes ancianos, obesos o multíparas.
- Cremastérico (L1-L2): Frotar suavemente la cara interna del muslo produce una ligera elevación del testículo ipsilateral.
- Anal (raíces sacras): El roce de la piel perianal causa la contracción del esfínter anal externo.
Reflejos Patológicos y Primitivos Reemergentes
Ciertos reflejos, presentes en el neonato y que normalmente desaparecen con la maduración del sistema nervioso, pueden reaparecer en la edad adulta. Estos reflejos son considerados patológicos e indican una pérdida de inhibición cortical, a menudo asociada con enfermedad cerebral difusa, especialmente de los lóbulos frontales. Se exploran cuando se sospechan demencia o alteraciones neurológicas diseminadas.
- Reflejo del hociqueo: Fruncimiento de la boca al dar golpecitos en los labios.
- Reflejo de búsqueda: Movimiento de la boca hacia el estímulo al acariciar la parte lateral del labio superior.
- Reflejo de prensión: Flexión de los dedos y agarre al rozar suavemente la palma de la mano.
- Reflejo palmomentoniano: Contracción del músculo mentoniano homolateral en el labio inferior al rozar la palma de la mano.
- Signo de Hoffmann y Signo de Tromner: Ambos implican una flexión involuntaria de la falange distal del pulgar y el índice al rozar o mover la uña del tercer o cuarto dedo.
- Signo de la glabela: Persistencia del parpadeo tras los primeros 5 golpes suaves en la frente, indicando disfunción cerebral difusa.
- Reflejos de Chaddock y Oppenheim: Alternativas al reflejo de Babinski para evaluar la respuesta plantar, que pueden ser útiles en pacientes sensibles.
Hallazgos Neurológicos Comunes en Ancianos Sanos: Un Estudio Relevante
Un estudio realizado en 112 sujetos cubanos aparentemente sanos de 60 años o más examinó los signos neurológicos del envejecimiento normal, utilizando el examen neurológico general y el examen mínimo de las funciones mentales (EMFM) de Folstein.
Los hallazgos más significativos incluyeron:
- Alteraciones de la Postura y la Marcha: La postura en flexión fue un hallazgo común (40.2% en cuello, 72.3% en dorsal, 19.6% en miembros inferiores), incrementándose con la edad. La marcha a pasos cortos se observó en el 25.9% de los casos. Los trastornos de la marcha y la postura se relacionan tanto con la disminución del control neuromuscular como con cambios osteoarticulares.
- Atrofia de las Manos: Fue un signo muy usual, especialmente en aquellos sujetos con 80 o más años de edad (95.8%), con una frecuencia general del 75%.
- Temblor de Acción: Alrededor del 41% de los sujetos presentaban temblor de acción en las manos, considerado parte del espectro del temblor esencial.
- Arreflexia Aquileana: Este reflejo estuvo ausente en más del 80% de los casos, siendo un signo muy constante en octogenarios (95.8%). La pérdida de este reflejo puede depender no solo de la edad, sino también del estado nutricional, pérdida de fibras propioceptivas y disminución de la elasticidad del tendón.
- Ausencia de Reflejo Plantar y Signo de Babinski: En el 10.7% de los casos no se obtuvo respuesta plantar. El signo de Babinski se encontró en el 10.7% de los sujetos, siendo más frecuente en mujeres (15%) que en hombres (5.8%). Se sugiere que pocos ancianos tienen una respuesta plantar extensora, por lo que el reflejo de Babinski debe considerarse siempre patológico, posiblemente relacionado con cambios degenerativos de la columna cervical que provocan una mielopatía espondilótica subclínica.
- Apalestesia Distal: Se observó en el 26.8% de los sujetos en las piernas, predominantemente en el sexo masculino, sin relación directa con el incremento de la edad.
- Alteraciones Sensoriales y Craneales: La disminución de la agudeza visual fue una alteración muy frecuente (87.5%), con más de la mitad de los casos mostrando pupilas de 4 mm de diámetro o menos. La limitación de la mirada conjugada hacia arriba estuvo presente en el 35.7% y la hipoacusia (unilateral o bilateral) en el 51.8% de los individuos.
- Funciones Cognitivas: Se constató una ligera declinación de las funciones cognitivas relacionada con la edad, con un valor promedio de 26.4 puntos en el EMFM de Folstein. Las mayores dificultades se presentaron en la atención, el cálculo y la memoria de evocación.

Estos datos son de gran utilidad para valorar el estado neurológico de un anciano, permitiendo discriminar los signos neurológicos de enfermedad de aquellos compatibles con el estado senil per se, evitando investigaciones innecesarias o el error de restar importancia a signos patológicos.
Prevención y Mantenimiento de la Salud Neurológica en la Edad Avanzada
Aunque el envejecimiento del sistema nervioso es un proceso natural, no se deteriora de forma uniforme ni irreversible. Es posible mantener la salud neurológica en personas mayores mediante una combinación de actividad física y mental, estímulo constante y control médico.
El ejercicio físico regular favorece la circulación sanguínea hacia el cerebro y puede reducir la pérdida de neuronas. Asimismo, el ejercicio mental, como la lectura, los crucigramas, las conversaciones estimulantes o el aprendizaje de nuevas habilidades, ayuda a mantener el cerebro activo y despierto. Una dieta equilibrada, rica en antioxidantes, ácidos grasos omega-3 y vitaminas del grupo B, también contribuye a proteger la función cerebral.
Es importante que los adultos mayores y sus cuidadores hablen con su proveedor de atención médica sobre cualquier cambio en la memoria, el pensamiento o la capacidad para realizar tareas cotidianas. Si estos síntomas ocurren de manera súbita o junto con otros síntomas, se debe buscar ayuda médica de inmediato, ya que un cambio en la capacidad cognitiva, la memoria o el comportamiento es significativo si difiere de los patrones normales o afecta el estilo de vida.
