La etapa de vida del adulto mayor

A nivel mundial, a mediados del siglo pasado, se comenzó a evidenciar un fenómeno importante: el envejecimiento de la población, caracterizado por un incremento gradual de las personas mayores. Este fenómeno se debe principalmente a dos factores: por un lado, la disminución de la mortalidad, que ha contribuido al aumento de la esperanza de vida; y por otro, la disminución del número de nacimientos. Con el paso de los años, los cambios se hacen más evidentes en diversos aspectos, por lo que las necesidades también se vuelven más específicas.

En el contexto de México, en 50 años se ha alcanzado un alto porcentaje de personas envejecidas. Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), para finales de 2019 se esperaba que existieran 13 millones 900 mil personas mayores de 60 años.

Distinción entre vejez y envejecimiento

Desde la gerontología, es fundamental clarificar que vejez y envejecimiento son conceptos diferentes. El envejecimiento es el proceso que inicia desde el nacimiento y termina con la muerte, estando influenciado por aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Por su parte, la vejez es una etapa de la vida que comienza a los 60 años, considerada la última etapa y forma parte del proceso de envejecimiento. Para quienes trabajan con y para personas mayores, es indispensable contar con una idea clara de estos conceptos.

Conceptos de Vejez y Envejecimiento

Panorama global del envejecimiento demográfico

En todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes. Actualmente, la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años, y todos los países están experimentando un incremento tanto en la cantidad como en la proporción de personas mayores en la población.

El ritmo de envejecimiento de la población es mucho más rápido que en el pasado. En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%.

Proyecciones futuras

  • En 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, y este grupo poblacional subirá de 1000 millones en 2020 a 1400 millones.
  • En 2050, la población mundial de personas de 60 años o más se habrá duplicado (2100 millones).
  • Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, alcanzando los 426 millones.

Este cambio en la distribución de la población hacia edades más avanzadas, conocido como envejecimiento de la población, empezó en los países de ingresos altos (como Japón, donde el 30% de la población ya tiene más de 60 años). Sin embargo, los cambios más importantes se están viendo actualmente en los países de ingresos bajos y medianos, y se espera que para 2050, dos tercios de la población mundial de más de 60 años vivirá en estos países.

Infografía mundial sobre el crecimiento de la población mayor de 60 años

Comprender el envejecimiento desde diversas perspectivas

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo. Esto conduce a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte. Es importante señalar que estos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad cronológica es más bien relativa.

Más allá de los cambios biológicos, el envejecimiento suele estar asociado a otras transiciones vitales significativas, como la jubilación, el traslado a viviendas más apropiadas y el fallecimiento de amigos y parejas. La diversidad que se aprecia en la vejez no es una cuestión de azar, sino que se debe en gran medida a los entornos físicos y sociales en que se encuentran las personas, los cuales influyen en sus oportunidades y hábitos relacionados con la salud.

Teorías del envejecimiento

Se han propuesto varias teorías y conceptos para explicar cómo se vive el envejecimiento hasta la vejez:

  • Teorías biológicas: Intentan explicar el envejecimiento desde un desgaste natural de todos los órganos y sistemas corporales, como una consecuencia natural y normal de todos los seres vivos. La constante agresión del medio ambiente y la permanente necesidad del organismo de producir energía a través de las funciones metabólicas generan productos tóxicos que ponen en peligro la función normal del cuerpo y la reparación celular.
  • Teorías psicológicas: Se han centrado en aspectos cognitivos, de personalidad y de estrategias de manejo.
    • La teoría del desarrollo de Erikson (1950) plantea la etapa de la vejez desde los 65 años en adelante, contemplando factores individuales y culturales. Su teoría menciona que la crisis esencial es integridad frente a desesperación, donde las principales virtudes son la prudencia y la sabiduría.
    • La teoría de la "continuidad" afirma que no existe una ruptura radical entre la edad adulta y la tercera edad. Se basa en que el paso a la vejez es una prolongación de experiencias, proyectos y hábitos de vida, manteniendo la personalidad y el sistema de valores prácticamente intactos.
  • Teorías sociales: Tratan de comprender y predecir la adaptación satisfactoria de los adultos mayores en la sociedad.
    • La teoría de la desvinculación o disociación considera que el retirarse de la interacción social constituye una forma de adaptación natural a la vejez. El adulto mayor aumenta su preocupación por sí mismo, disminuyendo el interés emocional por los demás, aceptando con agrado su retiro.
    • La teoría de la actividad afirma que un alto grado de participación es la clave para lograr un buen envejecimiento y autorrealización.
    • La teoría de la continuidad plantea que el comportamiento de la población adulta mayor está determinado por su estilo de vida previo, hábitos y gustos desarrollados en etapas anteriores de la vida.

Afecciones comunes asociadas con el envejecimiento

Entre las afecciones más comunes de la vejez se encuentran:

  • Pérdida de audición
  • Cataratas y errores de refracción
  • Dolores de espalda y cuello
  • Osteoartritis
  • Neumopatías obstructivas crónicas
  • Diabetes
  • Depresión
  • Demencia

A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo. La vejez se caracteriza también por la aparición de varios estados de salud complejos conocidos como síndromes geriátricos. Estos suelen ser consecuencia de múltiples factores subyacentes que incluyen la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas, los estados delirantes y las úlceras por presión.

Factores que influyen en un envejecimiento saludable

La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para las sociedades en su conjunto. En esos años de vida adicionales se pueden emprender nuevas actividades, como continuar los estudios, iniciar una nueva profesión o retomar antiguas aficiones. Además, las personas mayores contribuyen de muchos modos a sus familias y comunidades. Sin embargo, el alcance de esas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor clave: la salud.

La evidencia indica que la proporción de la vida que se disfruta en buena salud se ha mantenido prácticamente constante, lo que implica que los años adicionales están marcados por la mala salud. Cuando las personas pueden vivir esos años adicionales de vida con buena salud y en un entorno propicio, su capacidad para hacer lo que más valoran apenas se distingue de la que tiene una persona más joven. En cambio, si estos años adicionales están dominados por el declive de la capacidad física y mental, las implicaciones para las personas mayores y para la sociedad se vuelven más negativas.

Aunque algunas de las variaciones en la salud de las personas mayores se deben a la genética, los factores que más influyen tienen que ver con el entorno físico y social, en particular la vivienda, el vecindario y la comunidad, así como características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. El entorno en el que se vive durante la niñez -o incluso en la fase embrionaria-, en combinación con las características personales, tiene efectos a largo plazo sobre el envejecimiento.

Hábitos y entornos propicios

Los entornos físicos y sociales pueden afectar a la salud de forma directa o a través de la creación de barreras o incentivos que inciden en las oportunidades, las decisiones y los hábitos relacionados con la salud. Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida, en particular:

  • Seguir una dieta equilibrada.
  • Realizar actividad física con regularidad.
  • Abstenerse de consumir tabaco.

Esto contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, mejorar la capacidad física y mental y retrasar la dependencia de los cuidados. Los entornos propicios, tanto físicos como sociales, también facilitan que las personas puedan llevar a cabo las actividades que son importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades. La disponibilidad de edificios y transportes públicos seguros y accesibles, así como de lugares por los que sea fácil caminar, son ejemplos de entornos propicios.

Fotografía de personas mayores activas realizando ejercicio al aire libre

Cambios fisiológicos, psicológicos y sociales en la vejez

Con el paso de los años se van produciendo una serie de transformaciones en el organismo y en las capacidades del individuo que influyen en su bienestar y adaptación a esta etapa de la vida.

Cambios biológicos y físicos

El envejecimiento es un proceso que se acompaña de una serie de cambios biológicos que se traducen en alteraciones a nivel celular y orgánico, aumentando la vulnerabilidad del organismo. Algunos de estos cambios incluyen:

  • Deterioro celular: Con el paso de los años se produce un deterioro de la capacidad del organismo para la regeneración de las células. Los cambios que se producen en el organismo por el envejecimiento son similares a lesiones que ocurren en las patologías.
  • Apoptosis: La muerte celular programada es un proceso selectivo, donde las células están genéticamente programadas para desaparecer selectivamente.
  • Sistema nervioso: En el envejecimiento se produce una pérdida neuronal, una disminución del volumen cerebral, de la sustancia blanca, de la corteza cerebral frontal y del cuerpo estriado, debido a la muerte y/o atrofia celular.
  • Cambios morfológicos: Se manifiestan en sistemas como el cardiovascular, respiratorio, muscular, óseo, digestivo, genitourinario, así como en la boca y los dientes.
  • Órganos sensoriales: Disminución de la agudeza visual y pérdida auditiva.
  • Piel: Enrojecimiento y disminución de la elasticidad.
  • Capacidad psicomotriz: Mayor lentitud.
  • Termorregulación: Disminución en los mecanismos termorreguladores, lo que puede suponer un riesgo para la salud del individuo.

Cambios psíquicos y cognitivos

Las capacidades intelectuales también experimentan transformaciones. A partir de los 30 años se inicia un declive de estas capacidades que se acelera con la vejez. En esta etapa se observa:

  • Pérdida de la capacidad para resolver problemas y falta de espontaneidad en los procesos de pensamiento.
  • El lenguaje y la expresión suelen estar alterados.
  • La creatividad y la capacidad imaginativa se conservan.
  • Alteraciones en la memoria, con amnesia focalizada en el tiempo.
  • El carácter y la personalidad no suelen alterarse, a menos que se produzcan patologías.
  • La capacidad de adaptación suele estar disminuida por el miedo ante situaciones desconocidas.

Es relevante promover la actividad intelectual mediante la psicopedagogía en la tercera edad y destacar la relevancia de la terapia a través de la psicología geriátrica para frenar los cambios cognitivos en la vejez.

Cambios sociales y de rol

En la vejez, se produce un cambio de rol individual que se presenta desde tres dimensiones:

  1. El anciano como individuo: Se hace patente la conciencia de que la muerte está cerca. La actitud frente a la muerte cambia con la edad; para algunos es una liberación o una alternativa mejor aceptada que el posible deterioro o la enfermedad, mientras que otros la rechazan con temor y angustia.
  2. El anciano como integrante del grupo familiar: Las relaciones con la familia cambian, ya que suelen convivir con sus nietos e hijos. Las relaciones pasan por etapas, desde el anciano independiente que ayuda a los hijos hasta la inversión de roles cuando aparecen problemas de salud, llevando a veces a la familia a plantearse el ingreso en una residencia.
  3. El anciano como persona capaz de afrontar las pérdidas: La ancianidad es una etapa caracterizada por pérdidas (facultades físicas, psíquicas, económicas, de rol, afectivas, etc.). Las pérdidas afectivas, como la muerte de un cónyuge o amigo, van acompañadas de gran tensión emocional y un difícil sentimiento de soledad.

Cambio de rol en la comunidad

La sociedad valora al individuo activo, capaz de trabajar y generar riquezas. Aunque el anciano suele estar jubilado y es una persona no activa laboralmente, tiene más posibilidades de aportar sus conocimientos y realizar nuevas tareas comunitarias en asociaciones, sindicatos o grupos políticos. Es importante recordar que envejecer modifica el rol social, pero no el individual.

Cambio de rol laboral: la jubilación

El gran cambio es la jubilación, definida como la situación de una persona que, tras haber cumplido una determinada edad y haber desarrollado una actividad laboral durante un considerable número de años, cesa en su oficio y tiene derecho a una pensión. La adaptación a la jubilación es difícil porque la vida y sus valores suelen estar orientados en torno al trabajo. Las relaciones sociales disminuyen al dejar el ambiente laboral, y los recursos económicos también se reducen.

El anciano debe prepararse antes de la jubilación, conociendo sus consecuencias para prevenir efectos negativos. Será necesario buscar aficiones supletorias para que la jubilación suponga un incremento en la calidad de vida en lugar de un detrimento.

Impacto en la salud y el bienestar

Usted sabe que es probable que el envejecimiento le cause arrugas y canas. Pero, ¿sabe cómo afectará el envejecimiento a sus dientes, su corazón y su sexualidad? Es importante conocer qué cambios son esperables a medida que se envejece y cómo promover la buena salud a cualquier edad.

Sistema cardiovascular

El cambio más común es la rigidez de los vasos sanguíneos y las arterias, lo que hace que el corazón se esfuerce más para bombear sangre. Los músculos del corazón se adaptan, y la frecuencia cardíaca en reposo se mantiene, pero no aumenta tanto durante la actividad. Estos cambios elevan el riesgo de presión arterial alta y otros problemas cardiovasculares.

Recomendaciones:

  • Incluir actividad física regular (caminar, nadar).
  • Alimentarse de manera saludable (verduras, frutas, cereales integrales, proteínas magras).
  • No fumar.
  • Controlar el estrés (meditación, ejercicio).
  • Dormir lo suficiente (7-9 horas).

Huesos, articulaciones y músculos

Con la edad, los huesos tienden a encogerse en tamaño y densidad, debilitándose y haciéndolos más susceptibles a fracturas, pudiendo incluso perderse estatura. Los músculos generalmente pierden fuerza, resistencia y flexibilidad, lo que afecta la coordinación, estabilidad y equilibrio.

Recomendaciones:

  • Consumir cantidades adecuadas de calcio (1000 mg/día; 1200 mg para mujeres >51 y hombres >71).
  • Obtener suficiente vitamina D (luz solar, atún, salmón, huevos, leche fortificada).
  • Incluir actividad física con peso (caminar, trotar, pesas).
  • Evitar el abuso de sustancias (tabaco, alcohol).

Sistema digestivo

Los cambios estructurales en el intestino grueso relacionados con la edad pueden generar más estreñimiento en los adultos mayores, influenciado por la falta de ejercicio, baja ingesta de líquidos y dietas bajas en fibra, así como por ciertos medicamentos y enfermedades.

Recomendaciones:

  • Alimentarse de manera saludable (fibra: frutas, verduras, granos enteros).
  • Beber mucha agua.
  • Incluir actividad física regular.
  • No ignorar las ganas de evacuar.

Vejiga y tracto urinario

La vejiga puede volverse menos elástica, provocando la necesidad de orinar con más frecuencia. El debilitamiento de los músculos de la vejiga y el suelo pélvico puede dificultar el vaciado completo o causar incontinencia urinaria. En hombres, una próstata agrandada o inflamada también puede contribuir. Otros factores son el sobrepeso, daño nervioso, ciertos medicamentos y el consumo de cafeína o alcohol.

Recomendaciones:

  • Ir al baño regularmente.
  • Mantener un peso saludable.
  • No fumar.
  • Hacer ejercicios de Kegel.
  • Evitar irritantes de la vejiga (cafeína, alcohol, alimentos ácidos).
  • Evitar el estreñimiento.

Memoria y habilidades de pensamiento

El cerebro experimenta cambios que pueden tener efectos menores en la memoria o las habilidades de pensamiento. Los adultos mayores sanos pueden olvidar nombres o palabras, o tener más dificultades para realizar varias tareas a la vez.

Recomendaciones:

  • Incluir actividad física regular.
  • Alimentarse de manera saludable (dieta para el corazón).
  • Mantenerse activo mentalmente (leer, juegos de palabras, nuevos pasatiempos).
  • Ser sociable.
  • Tratar las enfermedades cardiovasculares.
  • Dejar de fumar.

Ojos y oídos

Con la edad, puede haber dificultad para enfocar objetos cercanos, mayor sensibilidad al resplandor y problemas para adaptarse a diferentes niveles de luz. El cristalino puede verse afectado, causando cataratas. La audición también puede disminuir, dificultando escuchar frecuencias altas o seguir conversaciones en ambientes ruidosos.

Recomendaciones:

  • Programar chequeos regulares con especialistas.
  • Usar gafas de sol o sombrero de ala ancha al aire libre.
  • Usar tapones para los oídos en ambientes ruidosos.

Dientes

Las encías pueden retraerse, y ciertos medicamentos pueden causar resequedad bucal. Esto hace que los dientes y encías sean más vulnerables a caries e infecciones.

Recomendaciones:

  • Cepillarse los dientes dos veces al día y usar hilo dental una vez al día.
  • Programar chequeos dentales regulares.

Piel

La piel se vuelve más fina, menos elástica y más frágil, disminuyendo el tejido graso subyacente. Pueden aparecer moretones con mayor facilidad y la disminución en la producción de aceites naturales podría resecar la piel. Son comunes las arrugas, manchas de la edad y papilomas cutáneos.

Recomendaciones:

  • Bañarse con agua tibia, usar jabón suave y crema hidratante.
  • Usar protector solar y ropa de protección al aire libre.
  • Controlar la piel regularmente e informar cambios al médico.
  • No fumar.

Peso

El metabolismo disminuye con la edad. Si se reducen las actividades pero se mantiene la ingesta habitual, se aumentará de peso. Para mantener un peso saludable, es crucial mantenerse activo y comer sano.

Recomendaciones:

  • Incluir actividad física regular.
  • Alimentarse de manera saludable (verduras, frutas, cereales integrales, fibra, proteínas magras).
  • Vigilar el tamaño de las porciones.

Sexualidad

Con la edad, las necesidades y el desempeño sexuales pueden cambiar. Enfermedades o medicamentos pueden afectar la capacidad de disfrutar de las relaciones sexuales. En mujeres, la sequedad vaginal puede causar incomodidad. En hombres, la impotencia puede ser una preocupación, con erecciones que tardan más y no son tan firmes.

Recomendaciones:

  • Compartir necesidades e inquietudes con la pareja.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Hablar con el médico sobre tratamientos específicos.

No se puede detener el proceso de envejecimiento, pero se pueden tomar decisiones que mejoren la capacidad de mantener una vida activa, hacer las cosas que se disfrutan y pasar tiempo con los seres queridos.

La respuesta de la OMS y las etapas de la vejez

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, pidiendo a la OMS que liderara su puesta en práctica, reflejando su dedicación a promover la salud y el bienestar durante el proceso de envejecimiento. La OMS está tomando acciones para profundizar en la noción de envejecimiento saludable.

Conceptos de Vejez y Envejecimiento

Etapas de la vejez según la OMS

La OMS propone una clasificación de la vejez no directamente ligada a la edad, sino a la capacidad funcional, que puede variar significativamente entre individuos y verse alterada por eventos imprevistos:

  1. Periodo de capacidad relativamente alta y estable: Esta es una fase previa, la "prevejez", donde comienzan a manifestarse indicios que advierten sobre futuros cambios físicos. Suele iniciar tras la jubilación, marcando una nueva rutina que requiere reorientación en el estilo de vida. La salud pública en esta etapa debe enfocarse en mantener estas capacidades el mayor tiempo posible y controlar enfermedades.
  2. Periodo de capacidad disminuida: Representa el segmento de la población que padece un deterioro de las capacidades. Es un periodo que requiere un enfoque y atenciones especiales, donde los sistemas de salud se orientan a minimizar los efectos de las enfermedades en la capacidad general de la persona.
  3. Periodo de pérdida significativa de la capacidad: Conforma a las personas mayores que presentan pérdidas significativas de la capacidad o tienen gran probabilidad de que les suceda. El objetivo de los tratamientos en este sector son los cuidados a largo plazo, fundamentales para garantizar que las personas mayores conserven un nivel de capacidad funcional que respete sus derechos fundamentales, libertades esenciales y dignidad humana.

En el Informe Mundial sobre el envejecimiento y la salud (2015), la OMS afirma que varios factores influyen en el deterioro cognitivo, como la situación socioeconómica, la presencia de enfermedades crónicas, el uso de medicamentos y el estilo de vida. Estudiar estas condiciones puede ayudar a realizar intervenciones en la sanidad y en las personas a lo largo de su vida para evitar un cambio cognitivo significativo en la vejez.

tags: #adulto #tiempo #mayor