Social y culturalmente, la forma en que nos referimos a las personas mayores ha evolucionado. En diversos contextos, como el colombiano, se han utilizado diferentes calificativos para este segmento poblacional. Comprender la terminología adecuada es crucial para promover un lenguaje respetuoso y libre de estereotipos.
La Problemática de la Terminología: "Tercera Edad" y "Abuelitos"
El término "tercera edad" es considerado incorrecto. Si el envejecimiento es un proceso que abarca desde la concepción hasta la muerte, dividir la vida en edades de forma tan simplista no refleja la complejidad del desarrollo humano. Al considerar etapas como la concepción, primera infancia, niñez, adolescencia, adultez joven, adultez intermedia y adultez mayor, estaríamos hablando de una "octava edad", lo que evidencia la insuficiencia de la terminología de "tercera edad".
De manera similar, referirse a todas las personas mayores como "abuelitos", aunque a menudo se haga con cariño, es inapropiado fuera del ámbito familiar cercano. No todas las personas mayores son abuelos, y este término no representa a la diversidad de este grupo.
Uso Inadecuado en Medios de Comunicación

Las personas mayores son protagonistas constantes de las noticias, ya sea por sus logros deportivos y académicos, o, lamentablemente, como víctimas de crimen o abandono. A pesar de esto, es habitual ver en los medios de comunicación el uso de términos inadecuados como "viejito", "abuelo", "pensionado", "fósil" o "senil".
Existen numerosos recursos y guías de estilo para periodistas que buscan promover un lenguaje libre de estereotipos y discriminación al hablar sobre envejecimiento y vejez. Estas guías resaltan la importancia de evitar imágenes estereotipadas (usando bastón, enfermas, tristes, solas, etc.) y, en cambio, mostrar una visión más ajustada a la realidad, ilustrando sus distintas relaciones personales, acciones cotidianas, pensamientos y sentimientos.
Definición y Etapas de la Vejez y el Envejecimiento
Es fundamental diferenciar entre vejez y envejecimiento. El envejecimiento es un proceso natural y continuo que ocurre desde el nacimiento hasta la muerte, influenciado por factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como "el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte".
La vejez, por otro lado, es la etapa final del ciclo vital del ser humano, un estado o condición específica que generalmente se asocia con el paso del tiempo y el deterioro gradual de las funciones del organismo.
Criterios para Determinar la Vejez
No existe una edad única para el comienzo de la vejez, ya que se ve influenciada por factores como la genética, el estilo de vida y la atención médica. Sin embargo, se utilizan tres criterios principales:
- Edad cronológica: La edad real de una persona. A mayor edad, mayores posibilidades de padecer enfermedades. Legalmente, en muchos contextos, se considera adulto mayor a partir de los 60 años.
- Edad biológica: Representa el estado funcional interno y los cambios en células, tejidos, órganos y sistemas del cuerpo. Varía entre individuos debido al estilo de vida, genética, salud mental, nutrición y actividad física.
- Edad psicológica: La percepción subjetiva que una persona tiene de su propia edad en términos de desarrollo emocional, cognitivo y social.
Etapas del Envejecimiento
Aunque el envejecimiento es un proceso continuo, la vejez se puede dividir en etapas para entender mejor sus características y desafíos:
- Pre-vejez (alrededor de los 60 años): Transición de la vida laboral activa a la jubilación, con tiempo libre y nuevas oportunidades.
- Vejez temprana (aproximadamente 70 a 80 años): Posibles desafíos de salud, pero con autonomía y capacidad funcional significativas.
- Vejez intermedia (80 a 90 años): Cambios más evidentes en la salud física y mental, disminución de la movilidad y mayor dependencia.
- Vejez avanzada (a partir de los 90 años): Mayor fragilidad y vulnerabilidad física, requiriendo más atención médica y apoyo.

Características Comunes de la Vejez
Las características de la vejez son diversas y pueden variar según el estado de salud, estilo de vida y otros factores individuales. Las más comunes incluyen:
- Cambios fisiológicos: Aparición de arrugas, pérdida de elasticidad en la piel, disminución de la densidad ósea y masa muscular, sordera, problemas de visión (cataratas).
- Cambios en la memoria y función cognitiva: Disminución de la velocidad de procesamiento cognitivo, dificultades para retener datos a corto plazo y concentración.
- Cambios en la movilidad: Merma de la agilidad y coordinación motora, aumentando el riesgo de caídas y fracturas, lo que puede llevar a un menor nivel de actividad física.
- Cambios nutricionales: Las necesidades metabólicas en esta fase vital son distintas y pueden aparecer problemas de digestión o intolerancias.
- Cambios sociales: Retirada del ámbito laboral y adaptación a nuevas rutinas y estándares sociales.
- Cambios en la percepción externa e interna: El anciano comienza a ver el paso del tiempo y a sí mismo de forma distinta.
Tipos de Envejecimiento
El envejecimiento se clasifica en función de criterios y enfoques específicos:
¿Cómo es el proceso de envejecimiento normal?
Envejecimiento Óptimo o Ideal
Se caracteriza por una buena salud física y mental, alta calidad de vida y capacidad completa para realizar actividades básicas y significativas. Las personas con este tipo de envejecimiento no suelen tener enfermedades crónicas ni signos de deterioro cognitivo. Su estilo de vida es saludable, con actividad física regular y sin hábitos nocivos.
El envejecimiento activo busca promover este tipo de envejecimiento, optimizando las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida.
Envejecimiento Normal o Habitual
Surge como consecuencia del paso del tiempo, con cambios biológicos y fisiológicos esperados, como la pérdida de masa muscular, disminución de la densidad ósea y alteraciones en los sistemas cardiovascular e inmunológico. Puede presentar una o más enfermedades crónicas, ligera incapacidad funcional (sin dependencia) y deterioro cognitivo leve o inexistente.
Envejecimiento Patológico
Hace referencia a trastornos y enfermedades provocados por el envejecimiento, con un deterioro cognitivo significativo que puede llevar a demencias o estados que afectan la autonomía funcional. Las personas en esta categoría suelen padecer enfermedades crónicas y su estado de salud es deficitario, independientemente de los hábitos o nivel de actividad.
El Rol del Adulto Mayor en la Sociedad
Legalmente, se considera "adulto mayor" a toda persona que ha cumplido 60 años. Sin embargo, la percepción individual de esta etapa puede variar. Según el geriatra Carlos García, hoy en día, las características de un adulto mayor se asocian más a los 70 o 75 años, debido a la prolongación de la capacidad física, mental y laboral autónoma.
Es de suma importancia estimular a este grupo a explorar otros campos y mantener actividades físicas y mentales. Disminuir la carga laboral no significa cesar las actividades que mantienen la mente y el cuerpo activos. Mantenerse al día con literatura especializada o aprender nuevas habilidades son ejemplos clave.
Actividades Mandatorias y Discrecionales
Para fomentar un envejecimiento saludable y autónomo, es útil diferenciar dos tipos de actividades:
- Actividades Mandatorias: Aquellas que, aunque en algún momento pueden ser electivas, conllevan una obligación una vez aceptadas. Ejemplos incluyen un trabajo remunerado o el cuidado de los nietos en turnos establecidos.
- Actividades Discrecionales: Aquellas que el individuo elige libremente, como las actividades sociales (interacción familiar, con amigos o vecinos, voluntariados, clases universitarias para adultos mayores, participación en clubes o iglesias). Estas son cruciales para evitar la soledad y formar redes sociales enriquecedoras.
Las actividades productivas, como preocuparse por las tareas del hogar, pagar cuentas o recoger a los nietos del colegio, también son vitales, ya que hacen sentir a los adultos mayores útiles y autónomos.

El Apoyo Familiar y Social
En países como Chile, la mayoría de los individuos envejece cerca de su familia, quienes están dispuestos a colaborar. Los adultos mayores se convierten en el núcleo central, un punto de convergencia familiar que fortalece los lazos intergeneracionales.
Se aconseja a los adultos mayores compartir con sus familias, estar atentos a lo que les sucede a sus nietos y compartir sus experiencias laborales. A los hijos se les pide mantener a sus padres activos, pedirles consejos y mantenerlos informados de los acontecimientos familiares. Es fundamental que la familia estimule las actividades discrecionales, pero sin sobrecargar a los adultos mayores con responsabilidades mandatorias.
Un asunto importante son las "directrices anticipadas", donde el adulto mayor puede dejar por escrito su voluntad sobre los límites de la intervención médica para mantenerlo con vida. Es crucial que la voluntad de la persona sea respetada, especialmente cuando los hijos asumen un rol de cuidado hacia sus padres.
Preparación para una Buena Vejez
Aunque la vejez es una etapa inevitable, la forma en que la vivimos puede ser influenciada por nuestras acciones. Algunas recomendaciones incluyen:
- Disminución progresiva de actividades profesionales: La ley laboral actual permite decidir cuándo jubilarse. Es importante considerar que la expectativa de vida es alta (75 años para hombres, 80 para mujeres) y que el trabajo es parte de la conformación mental. Un retiro anticipado puede llevar a un deterioro rápido.
- Formación de redes sociales fuera del trabajo: Esencial para mantener la conexión y el apoyo.
- Actividades trascendentes: Acercarse a raíces religiosas, participar en la iglesia o la comunidad, lo cual cobra mayor relevancia al sentirse en la última etapa de la vida.
- Preocupación por la salud física, mental y cognitiva:
- Actividades físicas: Caminar a ritmo adecuado 30 minutos al día, 5 veces a la semana, o en segmentos más cortos.
- Actividades mentales: Tocar un instrumento, usar internet, aprender un idioma.
- Actividades voluntarias: Realizar voluntariados relacionados con la profesión anterior.
La Importancia de la Intervención Social en el Envejecimiento y la Vejez
Tanto el envejecimiento como la vejez pueden generar situaciones de vulnerabilidad que precisan de una atención de calidad, considerando factores físicos, sociales, económicos y emocionales. La intervención social es esencial para promover hábitos de vida saludables, reducir el riesgo de enfermedades, mejorar la capacidad física y mental, y fomentar la autonomía para retrasar la dependencia.
Las funciones principales de la intervención social en este ámbito incluyen:
- Proporcionar redes de apoyo social para evitar el aislamiento y la soledad.
- Contribuir al establecimiento de entornos favorables (viviendas accesibles, actividades relevantes).
- Desarrollar programas de promoción de la salud.
- Aumentar la capacitación, con actividades que promuevan la adquisición de nuevas habilidades y conocimientos.
- Fomentar la participación activa y la inclusión social.
- Ofrecer apoyo psicológico para abordar problemas emocionales y promover el bienestar mental.
El "Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez" (15 de junio) busca visibilizar las diversas formas de violencia contra las personas mayores. El maltrato no solo es físico, sino también psicológico, y el lenguaje juega un papel fundamental. Por ello, la elección de los términos para referirse a este grupo es de suma importancia, y es preferible el uso de "persona mayor" o "adulto mayor" sobre "tercera edad" o "abuelo/a" cuando el contexto no es íntimamente familiar.