La Resiliencia y Superación: El Camino de una Persona Sorda en el Mundo Laboral y los Desafíos en el Metro de Santiago

La integración de personas con discapacidad auditiva en la sociedad y el mercado laboral es un tema crucial que resalta la importancia de la empatía y la accesibilidad. La historia de Antonella Caroca, una mujer que enfrentó una pérdida auditiva progresiva y encontró un camino exitoso en la programación, ejemplifica la tenacidad y la búsqueda de soluciones ante las adversidades. Su experiencia, junto con el recurrente debate sobre los niveles de ruido en espacios públicos como el Metro de Santiago, subraya los desafíos sensoriales que enfrentan diariamente las personas con diversas condiciones.

El Debate sobre el Ruido en el Metro de Santiago y sus Impactos

Un video viralizado en redes sociales reabrió el debate en torno a los músicos que se suben al Metro de Santiago. La publicación, acompañada de la leyenda “Hablan de empatía y nunca la practican”, desató la molestia de usuarios que coincidieron con el comentario. Una usuaria describió la situación como “lo más desagradable de viajar en Metro”.

Repercusiones en Personas con Trastorno de Espectro Autista (TEA) y Sensibilidad Auditiva

El impacto del ruido excesivo se extiende más allá de la molestia general. Una madre, por ejemplo, se enfocó en cómo esto afecta a las personas con TEA, indicando: “Es complicado viajar en Metro con mis hijos TEA. Se suben músicos o cantantes con volumen estridente y debemos bajar en la estación más cercana a esperar el siguiente tren, en el que puede pasar lo mismo.” Asimismo, señaló que esto también complica a ancianos y bebés durmiendo. Otra usuaria, quien tiene autismo, compartió su experiencia: “Tengo autismo y me pasa lo mismo que el caballero, es muy agudo o muy fuerte a veces. Casi siempre salgo corriendo con los oídos tapados.”

Infografía: Impacto del ruido en el transporte público en personas con TEA y discapacidad auditiva

Varios usuarios expresaron su preocupación por los altos decibeles y el estrés que genera. “Lamentable que el Metro permita esto, escuchar o ver algo debiera ser de libre elección. De verdad el ruido es enfermante. Si midiéramos los decibeles en el Metro, y más con los músicos, nos daríamos cuenta de que estresa”, comentó un usuario.

Postura de Metro de Santiago

Este debate ya se suscitó hace unos meses. En una ocasión anterior, Metro de Santiago se pronunció al respecto, indicando que “los espectáculos públicos y la comercialización informal de productos al interior de los trenes y estaciones son actividades no permitidas en la red de Metro”.

Las reacciones por polémico video de músicos en vagón de Metro de Santiago

La Pérdida Auditiva de Antonella Caroca: Un Camino Inesperado

La experiencia de Antonella Caroca ofrece una profunda perspectiva sobre la vida con sordera adquirida. “Estaba en mi último año de pedagogía en inglés cuando comencé con tinnitus, un ruido de pito en mis oídos”, relata Antonella. La dificultad para escuchar la televisión, que la obligaba a subir el volumen, fue una de las primeras señales.

Progresión de la Sordera y Adaptación

A pesar de que el otorrino inicialmente le diagnosticó una pérdida leve, la sordera siguió avanzando rápidamente. Pronto calificó para audífonos, luego para unos más potentes debido a una pérdida severa, hasta que a los 24 años perdió la audición de ambos oídos por completo. “Solo podía escuchar ruidos extremadamente fuertes, como el que hacen los carros de bomberos, pero nada más”, explica. Este proceso, que duró entre uno y dos años, no tenía antecedentes familiares y los doctores nunca lograron encontrar la causa. Tras tres días de hospitalización y exámenes para descartar enfermedades como lupus o tumores, el resultado fue claro: “Estoy sana, pero me quedé sorda”.

Infografía: Progresión de la sordera y etapas de la adaptación

Antonella, que no quería ser sorda y no conocía la cultura ni la comunidad de personas con discapacidad auditiva, tuvo que adaptarse rápidamente. Inicialmente, cubría sus audífonos con el pelo por vergüenza, pero con el apoyo fundamental de su padre, quien la impulsó a estudiar lenguaje de señas, comenzó a perder el miedo. “Fue ahí cuando me acerqué a la comunidad sorda y descubrí que las personas sordas tienen las mismas capacidades que las personas oyentes, solo que no pueden escuchar. Viéndolos a ellos perdí todo el miedo. No me podía quedar estancada, tenía que avanzar”, afirma.

Educación y Barreras Laborales para Personas Sordas

Terminar la pedagogía fue un reto enorme. “Cuando todo ocurrió, todavía me faltaba hacer la práctica, y tenía la tesis encima”, comenta Antonella. Nuevamente, gracias a la ayuda de su padre, la universidad le facilitó hacer la práctica allí mismo con adultos, en vez de un colegio. Se tituló y sacó la carrera, pero la búsqueda de empleo resultó desalentadora. “Estuve exactamente tres años buscando trabajo, y no encontré nada. Siempre fui honesta en mi currículum: puse que tenía discapacidad auditiva. Incluso lo mandé a un colegio de sordos y nada. Nunca tuve respuesta”, relata.

Un Giro Hacia la Programación y el Éxito Profesional

Ante la falta de oportunidades, Antonella comenzó a buscar alternativas, encontrando en la programación un nuevo camino. Después de un curso gratuito de Corfo, ingresó al bootcamp de Laboratoria, un curso intenso de seis meses en 2018. “Súper difícil porque en esa época yo estaba totalmente sorda, pero lo logré”, recuerda.

Innovación y Adaptación en el Aprendizaje

Para superar la barrera auditiva durante el bootcamp, Antonella adaptó un sistema que ya utilizaba en su iglesia: un micrófono que capta la voz y, conectado a una interfaz de sonido USB, transcribe las voces a texto en un computador. Este sistema fue clave para su aprendizaje. El último día del bootcamp, en una Hackathon de 36 horas, su grupo ganó el primer lugar, lo que le permitió tener entrevistas con tres empresas. Trabajó dos meses en una de ellas antes de ser contactada por Entel, donde lleva cinco años trabajando como desarrolladora web.

Ilustración: Mujer sorda trabajando como desarrolladora web

En su oficina, donde no había espacio para todo su sistema, Antonella descargó un programa en su celular que transcribe la voz a texto. Reflexiona sobre si la sordera ha afectado su habla: “No sé si la sordera me afectó el habla, no me doy cuenta, pero creo que sí. Sé que uno se pone medio robótica para hablar.”

El Milagro de la Ley Ricarte Soto y el Implante Coclear

En marzo de 2018, Antonella supo que se había aprobado la cobertura de implante coclear en personas adultas por la Ley Ricarte Soto. Antes de esto, el GES solo la cubría para niños menores de dos años o para personas mayores de 65 años. El resto debía costearlo de forma particular, y solo el aparato, sin considerar la cirugía, costaba alrededor de 27 millones de pesos. “Simplemente yo no tenía el dinero para hacerlo, y mi familia tampoco”, explica.

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Para ella, la Ley Ricarte Soto fue un milagro. Siguió la tramitación de la ley con atención y se operó poco tiempo después de que entrara en vigor, siendo la primera persona en someterse a esta cirugía con dicho beneficio en la Clínica Dávila.

Diagrama: Funcionamiento básico de un implante coclear

La Rehabilitación Post-Implante: Frustración y Perseverancia

Antonella tenía altas expectativas tras la cirugía, imaginando que podría conversar de inmediato. Sin embargo, la realidad fue diferente. Luego del implante se debe esperar un mes para que la herida cicatrice. “Cuando encendieron mi implante, escuchaba solo un susurro bajito. Tenía que concentrarme para escuchar. Si me desconcentraba, ya no escuchaba. Fue una desilusión. Estaba triste”, recuerda.

Le explicaron que era un proceso lento, ya que, al haber estado cinco años sin escuchar, no podían darle todo el volumen de inmediato para no dañar el nervio auditivo. El proceso incluyó rehabilitación auditiva con una fonoaudióloga y ejercicios. Aunque no sabe exactamente cuánto tiempo pasó, estima que fueron entre seis meses y un año hasta que logró escuchar bien. “Al principio lo viví con mucha frustración. Yo quería escuchar altiro, sobre todo en el trabajo. Quería participar de las reuniones o poder estar en esas conversaciones livianas que se tienen entre los compañeros, pero no podía”, explica.

Una herramienta clave para su adaptación fue un micrófono que se cuelga en el cuello de la otra persona, complementando el implante. De esta manera, el sonido le llega directo, permitiéndole escuchar a un profesor a diez metros de distancia, lo que le fue de gran ayuda en el trabajo. “La distancia para escuchar bien con implante es de un metro, ya con dos, me cuesta bastante”, puntualiza.

Foto: Mujer usando micrófono complementario a implante coclear en un entorno laboral

Desafíos Actuales: Un Implante Defectuoso y la Fe en el Futuro

En junio de este año, durante su chequeo anual, Antonella se enteró de que su implante coclear era parte de una partida defectuosa de dispositivos implantados entre 2016 y 2020 por la marca Advance Bionics. Ella ya sospechaba algo, ya que sentía que le costaba cada vez más entender lo que escuchaba, percibiendo muchos sonidos, como bulla o voces, que no se solucionaban aumentando el volumen.

“Recuerdo una conversación que tuve con una colega en la calle un año después de operarme. Estábamos cerca del Metro, había ruido, pero podíamos hablar bien. Hoy ya no puedo hacer eso”, compara. Pensó que había perdido habilidades auditivas debido a la pandemia. Ahora está a la espera de una nueva operación, la cual será gratuita gracias a la garantía. Pese a este revés, Antonella mantiene una actitud positiva. “Soy una eterna agradecida de la ley que me permitió costear el implante. Yo sin ella no tenía ninguna esperanza de volver a oír. Volver a escuchar ha sido un milagro”, expresa.

Aunque su dispositivo actual tiene fallas, sigue escuchando y confía en que el problema tiene solución. “Quisiera no volver a pasar por una cirugía, pero tengo toda la fe que todo va a salir bien y volveré a escuchar bien”, concluye. La primera cirugía, bajo anestesia general, requirió solo un día de hospitalización y dos semanas de licencia, aunque experimentó mareos durante el primer mes.

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