La sociedad actual se enfrenta a un cambio demográfico significativo, donde la población de adultos mayores adquiere una relevancia sin precedentes. Este segmento poblacional, lejos de ser homogéneo, presenta diversas condiciones que influyen en su calidad de vida y en el proceso de envejecimiento. Simultáneamente, el ámbito de las artes visuales, desde los dibujos psicológicos hasta las historietas y caricaturas, ofrece ricas avenidas para la obtención y transmisión de información.
La Relevancia Creciente del Adulto Mayor en la Sociedad Actual
Las personas mayores son un segmento muy relevante de la población. Cada vez hay más personas mayores y las diversas condiciones que influyen en la calidad de vida y envejecimiento de las personas va tomando relevancia. Según cifras de Naciones Unidas, para el año 2050, “por primera vez en la historia de la humanidad, habrán más personas mayores de 60 años que niños en todo el mundo”. Las personas mayores son diversas, por lo que hay distintas condiciones les afectan en la vejez.
El presente artículo hace una revisión de la conceptualización del término "vejez" y las valoraciones asociadas al mismo concepto. Plantea que uno de los factores que influyen negativamente en la aceptación de esta etapa de vida denominada "Tercera edad", y en la falta de reconocimiento de las personas en cuanto tal, es decir su pertenencia a este tramo etáreo, es un fenómeno relacionado con la difusión de la identidad asociado a la pérdida del rol social de este grupo.
En este contexto, el Estado tiene la obligación de resguardar los derechos humanos de todas las personas mayores. También la sociedad civil y la población en su conjunto cumplen un rol clave en el bienestar de las personas mayores de hoy, así como las de quienes lo serán en las próximas décadas. Se discute la postura de la pérdida del rol social y se plantea la posibilidad de revertir este proceso incentivando la participación de los adultos mayores en redes de apoyo y a través del aporte que los otros, es decir los "no-viejos", pueden hacer en base al reconocimiento y validación del adulto mayor como un par.

El Dibujo de la Figura Humana (DFH) como Herramienta Diagnóstica y su Distinción de la Caricatura
El dibujo de la Figura Humana pertenece al conjunto de las denominadas técnicas proyectivas, en las que la persona no tan sólo se limita a efectuar un simple dibujo, sino que se espera que plasme, de forma indirecta, la esencia de su propia personalidad. También podemos hipotetizar, según los elementos y características del dibujo, acerca de sus capacidades y competencias cognitivas e intelectuales. Sin duda, junto con el Test de la Familia, la Casa y el del Árbol, el de la Figura Humana es uno de los más conocidos y utilizados.
Aplicación y Metodología del Test DFH
Varias son las aproximaciones teóricas que han intentado sistematizar la prueba. Según la autora, este test puede aplicarse de forma colectiva o a nivel individual, si bien se reconoce la ventaja de efectuarlo individualmente, ya que permite la observación directa del niño durante la ejecución del dibujo y aportarnos información adicional.
La prueba se ha baremado para niños de entre 5 y 12 años, pudiéndose obtener, a partir de su análisis, un nivel general de madurez mental (CI), así como posibles indicadores emocionales. Para poder asumir una puntuación objetiva, la autora efectuó un análisis pormenorizado de las características de los dibujos de la figura humana estudiando la presencia de diferentes elementos según la edad y sexo del niño en una muestra de 1.856 sujetos. Para ello diseccionó la figura humana en sus diferentes elementos, en total 30 (cabeza, ojos, nariz, piernas, brazos, etc.). A estos elementos los denominó ítems evolutivos.
Se trata, en palabras de la autora, de ítems que se dan sólo en relativamente pocos DFH de niños ubicados en un nivel de edad menor, y que luego aumentan en frecuencia de ocurrencia a medida que aumenta la edad de los niños hasta convertirse en una característica regular de muchos o de la mayoría de los DFH de un nivel de edad dado. Estos ítems evolutivos se podían clasificar, dentro de cada grupo de edad, en lo que la autora denominó ítems esperados, comunes, bastante comunes y excepcionales.
- Los ítems esperados son aquellos elementos que aparecen en un porcentaje entre el 80 y 90% aproximadamente de la muestra y, por tanto, son ítems que están consolidados a cierta edad. Su ausencia puede indicar retraso madurativo.
- Los ítems comunes y bastante comunes tienen una probabilidad de aparición media (entre 20 y 80% aproximadamente).
- Los ítems excepcionales comprenden a aquellos de muy baja presencia a una determinada edad (normalmente inferior al 15% de la muestra).
Por ejemplo, en el grupo de niños de 5 años los ojos aparecen en un 98% de la muestra (ítem esperado), mientras que las pupilas de los ojos sólo lo hacen en el 11% de la misma (ítem excepcional).
Instrucciones para la Ejecución del Dibujo
Se sienta al niño frente a una mesa o escritorio vacío y se le presenta una hoja de papel en blanco con un lápiz del nº 2. Luego el evaluador le dice al niño: “Quiero que en esta hoja me dibujes una persona ENTERA. Puede ser cualquier clase de persona que quieras dibujar, siempre que sea una persona completa y no una caricatura o una figura hecha con palos o rayas.” Con estas últimas instrucciones lo que se pretende es evitar que, en especial los niños mayores o más inteligentes, dibujen dibujos estereotipados a algunos de sus héroes televisivos o de ficción.
No hay tiempo límite para esta prueba; por lo general, no dura más de 10 minutos. El niño es libre de borrar, rectificar o cambiar su dibujo durante la ejecución.

Principios de Análisis y Puntuación
La autora sugiere, a partir de su larga experiencia, tres principios básicos a tener en cuenta a la hora de analizar el DFH de niños dentro del rango de edad de 5 a 12 años:
- CÓMO dibuja la figura, sin tener en cuenta a quien dibuja, refleja el concepto que el niño tiene de sí. La manera en que el dibujo está hecho y los signos y símbolos empleados, revelan el retrato interior del niño y muestran su actitud hacia sí mismo.
- A QUIÉN dibuja, es a la persona de mayor interés e importancia para el niño en el momento de realizar el dibujo. En la mayoría de casos, los niños se dibujarán a sí mismos, pues obviamente nadie es de mayor importancia para un niño que él mismo.
La puntuación se asume objetivamente. En una tabla se detallan los ítems esperados (casillas en blanco) y excepcionales (casillas en verde) para cada edad y sexo. Hay que seguir las instrucciones que se acompañan en el lateral de la tabla. La hoja ofrece el resultado final de la puntuación.
Las instrucciones generales de puntuación son las siguientes: los ítems esperados si están presentes no puntúan (puntuación = 0), en caso de no presentarse se puntúa con -1 punto. Por su parte, los ítems excepcionales sólo se puntúan si están presentes con +1. Si están ausentes, no reciben puntuación ni positiva ni negativa. Hay que sumar a las dos puntuaciones (esperados + excepcionales) la cantidad de 5.
A modo de ejemplo, se observan los siguientes casos:
- Figura 1: Niña de 12 años. Aplicando la norma Koppitz no aparecen 2 ítems esperados (brazos hacia abajo y brazos unidos hombro). No hay ítems excepcionales. Puntuación total=3 (C.I. entre 70-90). Indicadores emocionales: figura pequeña, brazos cortos, asimetría derecha-izquierda (piernas, manos, ojos, orejas...).
- Figura 2: Niño de 8 años. 5 ítems no esperados (cabello, cuello, brazos abajo, hombro, ropa). Puntuación Koppitz=10 (C.I. >110). Indicadores emocionales: ojos desviados (suspicacia, desconfianza...); brazos pegados, manos ocultas (dificultad conexión con otros, necesidad autocontrol...). También sensibilidad, imaginación, gusto por los detalles...
- Figura 3: Niña 5 años. 4 ítems no esperados (brazos y piernas de dos dimensiones, cabello, ropa) + 2 ítems excepcionales (2 labios, pupilas). Puntuación Koppitz=11 (C.I. >110). Rasgos emocionales positivos: brazos y piernas abiertos (sociabilidad, extraversión, apertura hacia los demás...).
- Figura 4: Niña 14 años. Fuera del rango Koppitz. Pobreza de formas. Distorsión significativa de manos, brazos y piernas. Pies no asentados en tierra (mundo real). Hipótesis: Discapacidad intelectual, fragilidad emocional, poco contacto con la realidad.
La Caricatura y el Cómic: De lo Infantil a la Conquista del Público Adulto
La historia de los dibujos animados y el cómic es compleja y fascinante. El cómic fue «inventado» en Suiza a finales de la década de 1820, en Ginebra, por el pedagogo y político Rodolphe Töpffer. Sus satíricas “historias ilustradas” estaban destinadas, al principio, a entretener simplemente a sus amigos, J.W. Goethe entre ellos. El formato pronto se hizo bastante popular, especialmente en Alemania, desde donde una próspera industria editorial de “historias ilustradas” emigró rápidamente a Estados Unidos.
Según Cuno Affolter, curador de la mayor colección de cómics en Suiza, el cómic moderno comenzó en Estados Unidos, en los periódicos populares de Hearst y Pulitzer, porque era la primera vez que millones de personas leían la misma historia en todo el país. Al día siguiente salía otra historia o una continuación de la del día anterior, y así sucesivamente. Los periódicos populares estadounidenses inventaron la producción masiva de historietas en las postrimerías del siglo XIX.
Evolución de un Medio
En sus inicios, el cómic era cosa de niños. “Al principio, a fines del siglo pasado, se hicieron cómics para los proletarios. Y también fueron muy anarquistas. Los editores querían vender periódicos a personas que no tenían el hábito de leer”, señala Affolter. Pero en los tiempos de la radio, en los años 20 y 30, ya había historias que estaban dirigidas a adultos jóvenes, como Dick Tracy. Era entonces un medio que utilizaba imágenes, como lo haría más tarde la televisión, en las que la historia terminaba en suspenso y continuaba al día siguiente.
Más tarde, en la década de 1960, el cómic se hizo adolescente, anárquico y transgresor, al igual que los jóvenes de esa edad, y finalmente conquistó al público adulto en los años 70 y 80. Hoy en día es una gran industria y muy internacional.
La Historia del Cómic: Desde sus Orígenes hasta los Superhéroes
La Escena del Cómic Suizo y sus Desafíos
Las historietas en Suiza ya eran muy populares en la década de 1930, gracias a Globi, un personaje creado como elemento de marketing de las tiendas Globus, que todavía hoy es un éxito entre los niños. Cuno Affolter analiza el pasado, presente y futuro de las viñetas, destacando que los ‘cómics suizos’ como tales nunca existieron realmente, excepto un breve momento allá por los años 70, cuando comenzaron autores como Derib, Cosey y Seppi. De alguna manera, lograron establecer un estilo suizo, diferente al parisino, al ser algunos de los primeros en hacer historias personales sobre experiencias como viajes de hippies a la India, por ejemplo.
En el lado de habla alemana, la historia es diferente. Históricamente, los suizos de esa región estuvieron muy influenciados por los dibujos animados alemanes hasta la primera mitad del siglo pasado. Mientras los franceses siguieron publicando sus dibujos durante la Ocupación y después de la guerra, los alemanes de la posguerra tenían problemas más apremiantes. Pero cuando volvieron, las historietas alemanas llegaron con fuerza. Esa nueva generación comenzó a dibujar sin ningún héroe y sin ningún maestro. Ese mismo pasado de “orfandad” dio un nuevo impulso a la escena de Zúrich que floreció a finales de los 70 y 80. Los ‘Zürchers’ [zuriqueses] desarrollaron su arte sin miedo a los grandes nombres ni a las escuelas. Cuno recuerda que “en Francia simplemente no podían hacerlo, el peso de los maestros era demasiado grande”.
La historieta suiza solía ser muy emocionante en Zúrich, debido en parte a revistas como Strapazin (que es aún una referencia importante), y los valientes esfuerzos de ‘Edition Moderne’, el único editor afianzado en Suiza, gracias también al mercado alemán. Sin embargo, Affolter lamenta que “ahora todas estas personas están envejeciendo, y aunque viene una nueva generación, los cómics hechos en Zúrich no resultan tan interesantes como antes, porque no hay demasiados jóvenes siguiéndolos”.
Esto refleja el estado del mercado. El gran problema, asegura Cuno en referencia a la situación en la Suiza de expresión alemana, “es que tienen un mercado muy pequeño, apenas venden más de una o dos mil copias”. Y eso es algo que afecta a las historietas en todas partes, porque las impresiones se reducen. Los autores que solían vender 60.000 ejemplares hace unos años ahora venden 20.000 o 25.000. Y vivir con estas cifras no es fácil, asienta Cuno, mencionando que “Cosey me dijo que su último libro vendió cerca de 25.000, lo que no es mucho para un autor bien establecido”.

Conectando Conceptos: Adultos Mayores, Dibujos y el Acceso a la Información
La relación entre el adulto mayor, el dibujo y la información es multifacética. Por un lado, las técnicas de dibujo, como el Test de la Figura Humana, demuestran cómo los trazos pueden revelar información profunda sobre la personalidad y las capacidades cognitivas, aunque en este contexto se diferencian explícitamente de una caricatura. Por otro lado, la evolución de la caricatura y el cómic ha demostrado su capacidad para trascender las barreras generacionales, convirtiéndose en un medio de expresión y consumo cultural que ha conquistado al público adulto.
La promoción de la independencia en los adultos mayores implica también el acceso a diversas formas de información y expresión cultural. Participar en actividades que involucren la creación o el disfrute de dibujos, historietas o caricaturas, puede ser una vía para mantener la mente activa, fomentar la creatividad y conectar con nuevas narrativas. El análisis de cómo los dibujos transmiten información, ya sea en un contexto psicológico o artístico, subraya la importancia de la alfabetización visual y el reconocimiento de estas herramientas como contribuciones valiosas al bienestar y la integración social de las personas mayores.
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