Actividades para Calmar a un Adulto Mayor que Escucha Voces

El envejecimiento puede traer consigo una serie de desafíos de salud mental. Uno de los problemas más desafiantes que pueden enfrentar las personas mayores es la presencia de síntomas psicóticos, como son las alucinaciones e ideas delirantes. Las alucinaciones en personas mayores son un fenómeno más común de lo que parece y, aunque a menudo generan miedo o desconcierto en las familias, no siempre indican una enfermedad grave.

¿Qué son las Alucinaciones?

Una alucinación es una percepción de algo que en realidad no existe. Se definen como percepciones sensoriales que la persona experimenta sin que exista un estímulo real que las origine. Es decir, la persona puede "ver", "oír", "oler" o "sentir" algo que para los demás no existe. Este fenómeno difiere claramente de las ilusiones, en las cuales sí hay un estímulo real, como un reflejo o una sombra, pero se interpreta de forma distorsionada. En las alucinaciones, en cambio, la percepción surge internamente: no hay ningún elemento real que la desencadene, sino que la experiencia se genera dentro del propio cerebro.

Las alucinaciones pueden estar implicadas con la vista, el oído, el gusto, el olfato o el tacto. Por ejemplo, podría oír voces que nadie más oye o ver algo que nadie más ve. Para quien las experimenta, las alucinaciones pueden sentirse intensas, vívidas y totalmente reales. Pueden ser aterradoras para la persona afectada, ya que crean falsas realidades, y esta no llega a diferenciar del todo qué es de verdad y qué no, lo que puede provocar situaciones complejas. Aunque estos síntomas pueden aparecer en cualquier edad, son más frecuentes en personas mayores.

Infografía: Tipos de alucinaciones (auditivas, visuales, táctiles, olfativas, gustativas).

Tipos Comunes de Alucinaciones en Adultos Mayores

  • Visuales: Son las más habituales en personas mayores y, en muchos casos, las más impactantes. La persona puede ver figuras, animales, luces, sombras, personas desconocidas o incluso escenas completas que siente como reales.
  • Auditivas: Escuchar voces, música o ruidos que no tienen una fuente externa. En este caso, la percepción se produce a través del oído. Un ejemplo podría ser una persona que conversa furiosamente con unas voces inexistentes que la insultan y la critican.
  • Táctiles (Hapticas): La persona siente sensaciones en su cuerpo que no tienen origen real. Puede describir que algo le roza la piel, la sensación de que insectos caminan sobre su cuerpo, toques, pinchazos o presión en distintas zonas, o sensaciones internas difíciles de explicar. Estas percepciones suelen vivirse con gran inquietud porque afectan directamente al cuerpo.
  • Olfativas y Gustativas: Oler olores o saborear sabores que no existen. Son menos frecuentes, pero también pueden afectar notablemente al apetito, al descanso y a la calidad de vida.

Alucinaciones Nocturnas

Un aspecto que los cuidadores y familiares de personas mayores deben tener muy presente es que también se pueden dar alucinaciones nocturnas. Estas se producen cuando una persona ve o escucha cosas o sonidos de noche que se perciben como reales. Este tipo de alucinaciones nocturnas varían en intensidad y contenido. Algunas personas pueden experimentar algunas imágenes y otras revivir incluso experiencias pasadas.

Delirios: Un Fenómeno Relacionado

Por otro lado, los delirios son creencias falsas y persistentes que no tienen fundamento en la realidad y que la persona vive con una profunda convicción, incluso cuando la evidencia demuestra lo contrario. Ambos síntomas pueden aparecer juntos; por ejemplo, una persona puede escuchar voces inexistentes (alucinación auditiva) e interpretar que estas voces se las está mandando su vecina a través de las ondas del router de internet (delirio). Sin embargo, también pueden aparecer por separado.

Un ejemplo de delirio sin alucinación es una persona que va por la calle, empieza a fijarse en las matrículas de los coches y cree estar descifrando un mensaje que alguien ha preparado meticulosamente para que solo ella descubriera, avisándola mediante las combinaciones de letras y números, de que un grupo de personas vienen a secuestrarla por algo que ha hecho, aunque ella desconoce el qué. En este ejemplo, no aparece ninguna percepción inexistente. Todos los elementos son reales, pero la persona elabora a partir de ellos una serie de interpretaciones y creencias erróneas, quedando convencidas de que son una realidad.

Causas de las Alucinaciones en Personas Mayores

Diagrama de flujo mostrando las causas de las alucinaciones en adultos mayores.

Para abordar el tratamiento de las alucinaciones en ancianos, es fundamental entender sus causas, ya que no forman parte del envejecimiento normal. Surgen cuando determinadas áreas del cerebro encargadas de interpretar estímulos, organizar la información sensorial, mantener la orientación o recordar el contexto comienzan a funcionar de manera menos precisa. Pueden variar según la causa del deterioro cognitivo, la zona cerebral afectada, el nivel de fatiga, el estado emocional y el momento del día.

  • Demencia: Es una de las causas principales. Las personas mayores con demencia a menudo experimentan alucinaciones debido a los cambios en la estructura y funcionamiento del cerebro. En la enfermedad de Alzheimer, las alucinaciones aparecen con menor frecuencia en fases iniciales, pero son más habituales a medida que el deterioro cognitivo avanza.
  • Deterioro Sensorial: La pérdida de vista o audición también puede potenciar las alucinaciones. Cuando los sentidos se ven comprometidos, el cerebro puede intentar compensar la falta de estímulos visuales o auditivos creando imágenes o sonidos que no existen.
  • Problemas de Salud: Infecciones aparentemente leves, como las infecciones urinarias, pueden desencadenar un estado de confusión acompañado de alucinaciones, especialmente en personas mayores. El organismo responde con inflamación y cambios metabólicos que afectan al cerebro, lo que puede desencadenar percepciones irreales. El dolor crónico debido a alguna enfermedad es otra causa a considerar.
  • Medicamentos: Algunos fármacos pueden alterar la percepción, especialmente si se combinan varios a la vez. Muchas veces, las alucinaciones pueden ser provocadas o exacerbadas por medicamentos.
  • Desequilibrios Metabólicos: Una falta significativa de líquidos o alteraciones en sodio, potasio o glucosa pueden modificar el funcionamiento cerebral.
  • Delirium: Es un estado transitorio en el que la percepción y la atención se alteran de forma brusca, y puede venir acompañado de alucinaciones.
  • Trastornos Psiquiátricos: En menor proporción, trastornos como la depresión grave, la ansiedad severa o ciertos cuadros psicóticos pueden originar alucinaciones.
  • Consumo de Sustancias: El consumo excesivo de alcohol, la abstinencia repentina o el uso de sustancias que alteran el sistema nervioso pueden desencadenar alucinaciones temporales.
  • Falta de Contacto Humano: La falta de interacción social es otro factor importante.

Cómo Actuar ante un Adulto Mayor que Experimenta Alucinaciones

Saber cómo tratar alucinaciones en ancianos implica un enfoque multifacético que abarca aspectos ambientales, comportamentales y de soporte. Acompañar a una persona mayor que experimenta alucinaciones implica, ante todo, ofrecer serenidad, escucha y presencia. Estas experiencias pueden sentirse profundamente reales para la persona afectada, por lo que minimizar, confrontar o negar la percepción suele generar más angustia.

Lo que se debe hacer:

  • Mantén la Calma: Es fundamental mantener la calma y la compostura al interactuar con una persona mayor que experimenta delirios y alucinaciones. Acércate a la persona tranquilamente mientras la llamas por su nombre.
  • Valida sus Sentimientos: Escucha con empatía y valida los sentimientos y experiencias de la persona. Permítele que te cuente su experiencia y préstale tu interés y atención. Es importante validar los sentimientos y experiencias de la persona mayor que experimenta alucinaciones, incluso si estas parecen irracionales o confusas.
  • Mantén un Entorno Seguro y Tranquilo: Asegúrate de que el entorno sea seguro y libre de peligros. Si las alucinaciones no son puntuales, los cuidadores deberán crear un entorno seguro y tranquilo, donde la persona mayor se sienta segura y cuidada. Mantener un entorno conocido y bien iluminado puede reducir las alucinaciones, ya que una iluminación inadecuada o sombras pueden causar confusión.
  • Sé Flexible y Adaptable: La realidad de una persona con delirios y alucinaciones puede cambiar constantemente.
  • Comunica de Forma Clara y Simple: Usar un lenguaje claro y directo. Pídele a la persona que te cuente lo que está pasando. Pregúntale si tiene miedo o está confundida.
  • Informa sobre la Alucinación sin Discutir: Díle a la persona que está teniendo una alucinación y que usted no ve ni oye lo mismo que ella. Si no puede comprender o si no le cree, no discuta con la persona. La persona necesita sentir que está bien hablar con usted sobre sus síntomas.
  • Ofrece Apoyo y Ayuda: Hable con la persona sobre la experiencia. Pregunte si hay algo que usted pueda hacer para ayudar.
  • Desvía la Atención: Si la alucinación es muy molesta, hay que intentar desviar la atención de la persona hacia algo real y calmarla con cariño. Involucrar a la persona en otras actividades puede ayudar. Ayúdala a encontrar maneras de controlar las alucinaciones, esto puede incluir escuchar música o mirar la televisión.
  • Asegura la Conciencia del Entorno: Es muy importante que la persona mayor no pierda conciencia de su entorno y de las relaciones que tiene con otras personas, ya que estas le ayudan a "bajar los pensamientos a tierra".
  • Utiliza Objetos Familiares: Tener cerca objetos que sean significativos o familiares para la persona puede ayudarles a anclarse en la realidad y sentirse más seguros.
  • Promueve el Descanso y el Sueño: Asegurar que la persona duerma lo suficiente es clave, ya que la falta de sueño empeora las alucinaciones.
  • Establece Rutinas: Las rutinas proporcionan estabilidad y una sensación de aceptación y comprensión a lo largo del día.
  • Considera el Acompañamiento Continuo: La presencia constante de un cuidador o familiar puede ayudar a reconfortar a la persona durante un episodio de alucinación.
  • Busca Apoyo para Cuidadores: No subestimes el impacto emocional que pueden tener las alucinaciones en el cuidador. Es importante cuidar de su bienestar emocional y buscar apoyo cuando sea necesario, como unirse a un grupo de apoyo.

Lo que NO se debe hacer:

  • No Confrontes ni Desafíes: Evita confrontar o desafiar las creencias o percepciones de la persona. No es útil contradecir o corregir la percepción de la persona, ya que esto puede aumentar su frustración.
  • No Minimices ni Nieges sus Experiencias: No intentes minimizar o negar las experiencias de la persona.
  • No Ignores los Síntomas: No ignores los delirios y alucinaciones, asumiendo que desaparecerán por sí solos.
  • No te Impacientes: Los delirios y alucinaciones pueden ser difíciles de manejar, pero la paciencia es esencial.
  • No te Aísles: No te sientas solo en este desafío. Busca apoyo y recursos, ya sea de parte de profesionales de la salud, grupos de apoyo o familiares que estén en una situación parecida.
  • No Realices Gestos Bruscos: Cualquier gesto o movimiento brusco están totalmente prohibidos, ya que los puede malinterpretar.

Estrategias y Actividades para Calmar y Estimular

Para manejar las alucinaciones en ancianos de manera efectiva, el tratamiento médico junto con diversas terapias juegan un papel crucial. Además de la atención médica, existen diversas actividades y estrategias que pueden ayudar a calmar a un adulto mayor que experimenta alucinaciones y a mejorar su bienestar general.

Ejercicios para RELAJARSE y aliviar el ESTRÉS y la ANSIEDAD | Adultos Mayores | Mariana Quevedo

1. Enfoque Terapéutico

  • Evaluación Diagnóstica Completa: La primera etapa en el tratamiento de las alucinaciones implica una evaluación médica exhaustiva para identificar posibles causas subyacentes.
  • Revisión y Ajuste de Medicamentos: Muchas veces, las alucinaciones pueden ser provocadas o exacerbadas por medicamentos, por lo que una revisión es fundamental. En algunos casos, especialmente cuando las alucinaciones son perturbadoras o peligrosas, pueden ser necesarios medicamentos antipsicóticos, pero su uso debe ser estrictamente controlado por un médico debido a los efectos secundarios. Es indispensable preguntar al médico siempre que se quiera introducir algún cambio para mejorar el estado de la persona mayor para que determine si es recomendable o no.
  • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): La TCC es efectiva en ayudar a los pacientes a cambiar la forma en que perciben y reaccionan a sus alucinaciones.
  • Psicoterapia: Puede ayudar a reducir la gravedad o la frecuencia de las alucinaciones.
  • Educación y Soporte a Familiares: Informar y capacitar a los familiares sobre cómo manejar y apoyar a sus seres queridos con alucinaciones es vital. Hay que asegurarse de que el entorno (familia y amigos) está concienciado sobre cómo actuar en caso de que la persona mayor sufra una alucinación.

2. Actividades y Estímulos Cognitivos

Mantener la mente activa es crucial. Estudios demuestran que las personas que participan en diversas actividades que estimulan el cerebro presentan un mejor funcionamiento cognitivo, menores niveles de estrés y una mejor salud física en general. El deterioro cognitivo es una parte natural del envejecimiento, pero las actividades que estimulan la mente ayudan a mejorar el funcionamiento cerebral y a desarrollar la reserva cognitiva, que es la capacidad del cerebro para resistir o tolerar el daño o los cambios cognitivos relacionados con la edad. Ejercitar el cerebro regularmente con ejercicios mentales ayuda a mejorar la memoria y la función cerebral en las personas mayores.

  • Ejercicios de Mindfulness y Meditación: El mindfulness puede entenderse como atención y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento actual. Pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. Son algunas de las mejores actividades para estimular el cerebro de las personas mayores, ya que mejoran la atención y la calidad del sueño. Existen varios tipos de ejercicios de meditación que implican simplemente sentarse, acostarse o caminar. Practicar técnicas de relajación y respiración puede ayudar tanto a la persona mayor como al cuidador a gestionar el estrés y la tensión emocional durante episodios de alucinaciones.
  • Juegos y Rompecabezas: Casi todos los juegos pueden ser beneficiosos para mejorar la salud mental y estimular y fortalecer la mente de las personas mayores.
  • Actividades Creativas: Involucrarse en diversas actividades creativas, como pintar, dibujar, colorear, hacer garabatos, tejer, hacer manualidades, cerámica o tocar música son excelentes formas de actividades que estimulan el cerebro y que no solo eliminan el aburrimiento, sino que también ayudan a aliviarlo.
  • Lectura y Escritura: Las personas mayores pueden llevar un diario de su vida o escribir libros, diarios, cuentos y poemas según sus intereses. De igual manera, existen diversas categorías de libros de ficción y no ficción que las personas mayores pueden leer y que despiertan su interés.
  • Terapias Ocupacionales: Estas terapias están diseñadas para mantener a los ancianos activos y mentalmente comprometidos.
  • Terapia de Reminiscencia: Esta terapia involucra el uso de recuerdos del pasado del paciente, a menudo a través de fotos, música y relatos, para mejorar el bienestar emocional y mental.
  • Estimulación con Mascotas: La presencia de mascotas es una fuente de distracción y estimulación.

3. Ajustes Ambientales y de Soporte

  • Ajustes de Iluminación: Una luz adecuada a la hora del día y a la actividad que se realiza ayuda a evitar confusiones e interpretaciones erróneas de lo que la persona mayor ve a su alrededor.
  • Visibilidad de Relojes y Calendarios: Es muy recomendable dejar a la vista relojes o calendarios para que puedan ver enseguida qué hora o día es y no se desubiquen.
  • Chequeo Auditivo: Si las alucinaciones son auditivas, es necesario asegurarse de que la persona mayor no padece ningún problema auditivo. En ese caso hay que hablar en un tono de voz que pueda escuchar claramente y repetir la información tantas veces como sea necesario.

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