Osteoporosis en Adultos Mayores de Baja Estatura

La osteoporosis es una enfermedad progresiva del esqueleto que se caracteriza por una disminución de la resistencia ósea, lo que facilita el desarrollo de fracturas. Se considera el segundo problema sanitario asistencial más importante a nivel mundial, solo superado por las enfermedades cardiovasculares, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su prevalencia está en aumento debido al envejecimiento progresivo de la población.

Esta condición debilita los huesos, volviéndolos más frágiles y propensos a romperse, incluso ante una leve tensión como agacharse o toser. A menudo se le conoce como "la enfermedad silenciosa" porque puede no presentar síntomas hasta que ocurre una fractura. Los huesos se vuelven más porosos, con agujeros y espacios más grandes en su estructura comparados con un hueso sano, lo que resulta en una pérdida de densidad y masa ósea.

Una complicación grave de la osteoporosis es la fractura ósea, especialmente en pacientes de edad avanzada. Las fracturas más comunes se localizan en la cadera, la columna vertebral o la muñeca, pero otros huesos también pueden romperse. La osteoporosis puede limitar la capacidad de movimiento, llevando al aislamiento o la depresión. Se estima que el veinte por ciento de los ancianos que sufren una fractura de cadera fallecen dentro de un año, ya sea por complicaciones relacionadas con la propia fractura o con la cirugía de reparación.

La osteoporosis es responsable de aproximadamente dos millones de fracturas óseas y genera unos 19 mil millones de dólares en costos anuales. La pérdida de masa ósea ocurre gradualmente, y algunas personas nunca desarrollan síntomas. Los primeros signos pueden ser una fractura o una notable disminución de la estatura, acompañada de una curvatura en la parte superior de la espalda.

infografía que muestra la estructura interna de un hueso sano comparada con un hueso osteoporótico, resaltando la pérdida de densidad y la fragilidad.

¿A quién afecta la Osteoporosis?

La osteoporosis afecta a hombres y mujeres de todas las razas y grupos étnicos, y puede presentarse a cualquier edad, aunque el riesgo aumenta con la edad. Para muchas mujeres, la enfermedad comienza a desarrollarse uno o dos años antes de la menopausia.

Grupos de Mayor Riesgo

  • Mujeres: Son más propensas a desarrollar osteoporosis, especialmente las mujeres blancas no hispanas y las mujeres asiáticas.
  • Edad: El riesgo aumenta significativamente a medida que se envejece.
  • Tamaño del cuerpo: Las mujeres y los hombres de bajo peso corporal y complexión delgada tienen un mayor riesgo.
  • Raza: Las mujeres blancas y asiáticas tienen un mayor riesgo, mientras que las mujeres afroamericanas e hispanas tienen un riesgo menor, aunque aún considerable. En hombres, es más frecuente en los blancos no hispanos.
  • Antecedentes familiares: Un historial familiar de osteoporosis o fractura de cadera aumenta el riesgo.

Es importante destacar que, aunque la osteoporosis es más frecuente en mujeres, muchos hombres asumen erróneamente que no corren riesgo de padecerla.

Causas y Factores de Riesgo de la Osteoporosis

La osteoporosis ocurre cuando el tejido óseo nuevo no se produce tan rápido como el tejido óseo viejo que se pierde, lo que resulta en una pérdida excesiva de masa ósea y debilitamiento de los huesos. Existen factores de riesgo que usted no puede cambiar y otros que sí podría modificar.

Factores Inmodificables

  • Sexo: Ser mujer incrementa el riesgo.
  • Edad: El envejecimiento conduce a un debilitamiento óseo natural.
  • Tamaño del cuerpo: Las personas de complexión pequeña y huesos delgados tienen mayor riesgo.
  • Raza: Mayor riesgo en mujeres blancas y asiáticas.
  • Antecedentes familiares: Historial familiar de osteoporosis o fractura de cadera.

Factores Modificables y Otros Factores de Riesgo

  • Cambios hormonales: Niveles bajos de estrógeno en mujeres (menopausia) y testosterona en hombres (envejecimiento) aumentan la posibilidad de desarrollar osteoporosis.
  • Alimentación: Una dieta baja en calcio y vitamina D, o una ingesta muy baja de proteínas, puede incrementar el riesgo de pérdida ósea.
  • Medicamentos: El uso a largo plazo de ciertos medicamentos, como esteroides (corticoides), anticonvulsivos y tratamientos hormonales para el cáncer, puede aumentar la probabilidad de pérdida ósea.
  • Estilo de vida:
    • Sedentarismo: La inactividad física prolongada o la falta de ejercicio.
    • Consumo excesivo de alcohol: Puede dañar los huesos y aumentar el riesgo de caídas.
    • Fumar: Perjudica la salud ósea.
  • Otros problemas médicos: Ciertas afecciones médicas, como la enfermedad renal crónica, trastornos hormonales (enfermedad de Cushing, hipertiroidismo, hipogonadismo), ciertos tipos de cáncer (mieloma múltiple), enfermedad celíaca y artritis reumatoide, pueden aumentar el riesgo.
  • Cirugía gastrointestinal: Procedimientos como la cirugía de derivación gástrica limitan la absorción de nutrientes esenciales para los huesos.
  • Trastornos de la alimentación: Como la anorexia nerviosa.
  • Ausencia de periodos menstruales prolongada: En mujeres.
diagrama de flujo que ilustra los factores de riesgo modificables y no modificables de la osteoporosis.

Síntomas de la Osteoporosis

Como se mencionó, la osteoporosis es a menudo una enfermedad silenciosa. Generalmente, no presenta síntomas hasta que se produce una fractura ósea o el colapso de una o más vértebras de la columna vertebral. Las fracturas pueden ocurrir con un esfuerzo mínimo o incluso sin causa aparente, especialmente después de una caída.

Manifestaciones de Fracturas

  • Dolor: Las fracturas de huesos largos (brazos, piernas) suelen ser dolorosas. Las fracturas de columna vertebral (por compresión) pueden causar dolor agudo en la espalda, que puede presentarse de forma repentina o desarrollarse lentamente.
  • Pérdida de estatura: Con el tiempo, se puede experimentar una pérdida de estatura de hasta 15 centímetros.
  • Postura encorvada: Puede desarrollarse una postura encorvada o una afección conocida como "joroba de viuda" (cifosis).
  • Deformidades: El colapso de varias vértebras puede llevar a una curvatura anómala de la columna, causando distensión y dolor muscular.

Es importante notar que algunas fracturas vertebrales por compresión pueden ser indoloras, pero aun así causar deformidades. Las fracturas de cadera, una de las complicaciones más graves, a menudo son consecuencia de una caída y son una causa principal de discapacidad y pérdida de independencia en adultos mayores, asociándose a una menor supervivencia.

Diagnóstico de la Osteoporosis

El diagnóstico de la osteoporosis se basa en la evaluación de la densidad mineral ósea y la identificación de factores de riesgo. La presencia de una fractura por fragilidad (causada por una fuerza mínima) es un indicador clave.

Pruebas de Detección

  • Densitometría ósea (DXA): La absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) es el método más preciso y comúnmente utilizado. Esta prueba de baja radiación mide la densidad mineral de los huesos, principalmente en la columna vertebral y la cadera. Compara la densidad ósea de un individuo con la de un adulto joven sano (puntuación T) y con personas de su misma edad y sexo (puntuación Z). Una puntuación T de -2.5 o inferior indica osteoporosis.
  • Evaluación de fractura vertebral (VFA): Una radiografía de baja radiación de la columna vertebral que se puede realizar junto con la DXA para identificar fracturas vertebrales asintomáticas.
  • Puntuación de hueso trabecular (TBS): Una medida que evalúa la calidad del hueso y ayuda a predecir el riesgo de fractura.
  • Radiografías simples: Pueden mostrar fracturas o aplastamientos vertebrales, pero no son precisas para predecir la osteoporosis en sí.
  • Análisis de sangre y orina: Se pueden solicitar para identificar posibles causas secundarias de osteoporosis relacionadas con otras afecciones médicas o desequilibrios hormonales.

La Fuerza de Tarea de los Servicios Preventivos de los Estados Unidos recomienda la prueba de detección de osteoporosis con DXA al menos una vez para mujeres mayores de 65 años y para mujeres menores de esta edad que presenten factores de riesgo elevados. La investigación actual no muestra una necesidad de repetir la prueba de detección después de los 65 años si la prueba inicial es normal.

imagen de un escáner DXA utilizado para medir la densidad ósea.

Tratamiento y Prevención de la Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad prevenible y tratable. Las estrategias de tratamiento y prevención se centran en modificar los factores de riesgo, asegurar una ingesta adecuada de nutrientes, mantener un estilo de vida activo y, en muchos casos, recurrir a medicamentos.

Modificaciones del Estilo de Vida

  • Dieta:
    • Calcio: Consumir suficiente calcio es fundamental para formar y mantener huesos sanos. Las recomendaciones generales son 1000 mg diarios para adultos de 18 a 50 años, y 1200-1500 mg para mujeres posmenopáusicas, hombres mayores y mujeres embarazadas o lactantes. Se prefieren las fuentes alimentarias de calcio (lácteos, verduras de hoja verde) sobre los suplementos, aunque estos pueden ser necesarios si la dieta es deficiente.
    • Vitamina D: Es esencial para la absorción del calcio. La exposición solar moderada y el consumo de alimentos como pescados grasos, aceite de hígado de bacalao, y alimentos fortificados son fuentes importantes. La mayoría de los adultos necesitan al menos 600 UI diarias, pudiendo requerirse suplementos.
  • Ejercicio: La actividad física regular es clave para mantener la densidad ósea. Se recomiendan ejercicios de soporte de peso (caminar, trotar, bailar), entrenamiento de fuerza (pesas libres, máquinas) y ejercicios de equilibrio (taichí, yoga).
  • Hábitos saludables:
    • Evitar el tabaco: Dejar de fumar es crucial para la salud ósea.
    • Moderar el consumo de alcohol: El exceso de alcohol puede dañar los huesos y aumentar el riesgo de caídas.
  • Prevención de caídas: Medidas como eliminar peligros en el hogar (alfombras sueltas), asegurar una buena iluminación, instalar barras de seguridad en el baño, usar calzado adecuado y mantener una buena visión son vitales para reducir el riesgo de fracturas en personas mayores.

Beneficios Del Ejercicio Físico Top 10 - Oswaldo Restrepo RSC

Tratamiento Farmacológico

Los medicamentos se utilizan para fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas, especialmente cuando se ha diagnosticado osteoporosis o existe un alto riesgo de fractura.

Tipos de Medicamentos

  • Bifosfonatos: Son los medicamentos principales para prevenir y tratar la osteoporosis, administrados por vía oral o intravenosa.
  • Denosumab: Se administra por inyección subcutánea, reduce la pérdida ósea y aumenta la densidad ósea.
  • Teriparatida o Abaloparatida: Formas sintéticas de una hormona que incrementan la densidad ósea.
  • Romosozumab: Un medicamento más nuevo para casos de adelgazamiento óseo severo.
  • Moduladores selectivos del receptor de estrógeno (SERMs): Como el raloxifeno.
  • Calcitonina: Se usa principalmente para tratar el dolor agudo de fracturas por compresión vertebral.

La duración del tratamiento con medicamentos varía según el nivel de riesgo de fractura del paciente, pudiendo ser de 5 a 10 años para medicamentos orales y de 3 a 6 años para medicamentos intravenosos.

Tratamiento de Fracturas

En casos de fracturas vertebrales por osteoporosis que causan dolor intenso e incapacidad, se pueden considerar procedimientos como la cifoplastia (colocación de material en la vértebra para restaurar su altura) o la artrodesis vertebral (fusión de huesos de la columna).

Es importante recordar que los medicamentos para la osteoporosis pueden ayudar a prevenir fracturas futuras, pero no pueden revertir el daño de un aplastamiento vertebral ya ocurrido.

tags: #adulto #mayor #de #baja #estatura #osteoporosis