Manejo de la Hipertensión Arterial en el Adulto Mayor

La hipertensión arterial (HTA) en personas mayores es uno de los problemas de salud más frecuentes en esta edad. Muchas veces pasa desapercibida, pero puede tener consecuencias graves si no se controla a tiempo. Es una condición silenciosa cuyos síntomas pueden pasar desapercibidos fácilmente. La hipertensión arterial (HTA) es el aumento de la presión arterial de forma crónica con valores iguales o superiores a 140 mm de Hg de presión sistólica y 90 mm de Hg de presión diastólica, siendo un factor de riesgo cardiovascular.

En las personas mayores, este problema es más común porque los vasos sanguíneos se vuelven menos elásticos con la edad, aumentando la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal o muerte prematura.

¿Qué es la Presión Arterial y la Hipertensión?

La presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo. Hipertensión es el término médico que se utiliza para describir la presión arterial alta. Las lecturas de la presión arterial generalmente se dan como dos números:

  • El número superior se denomina presión arterial sistólica.
  • El número inferior se llama presión arterial diastólica.

Por ejemplo, una lectura de 120 sobre 80 se escribe como 120/80 mm Hg. Uno o ambos números pueden ser demasiado altos.

Valores de Referencia para la Presión Arterial (para personas no medicadas y sanas)

  • Presión arterial normal: Menor a 120/80 mm Hg la mayoría de las veces.
  • Presión arterial elevada: Cuando el número superior es de 120 a 129 mm Hg y el inferior es menor a 80 mm Hg.
  • Presión arterial alta (hipertensión): Cuando uno o ambos números son de 130/80 mm Hg o mayores la mayoría de las veces.

Si la persona tiene problemas cardíacos o renales, o ha tenido un accidente cerebrovascular, es posible que el proveedor de atención médica recomiende que su presión arterial sea incluso más baja que la de las personas que no padecen estas afecciones.

infografía sobre valores de presión arterial normales y altos

Causas y Factores de Riesgo de la Hipertensión en Adultos Mayores

La hipertensión en la tercera edad no aparece repentinamente, sino que suele ser el resultado de una combinación de factores relacionados con la edad, el estilo de vida y la salud general. La presión arterial puede elevarse sin una causa previa conocida, por algunas enfermedades o por el consumo de algunos fármacos.

Factores Relacionados con la Edad

  • Envejecimiento natural de las arterias: Con los años, las arterias se vuelven más rígidas y menos flexibles, lo que provoca un aumento de la presión arterial.

Factores del Estilo de Vida y Hábitos

  • Estilo de vida sedentario: La falta de movimiento reduce la capacidad del corazón y los vasos sanguíneos para mantenerse saludables.
  • Alimentación inadecuada y exceso de sal: Una dieta rica en ultraprocesados, grasas saturadas y sodio aumenta la presión arterial y la retención de líquidos.
  • Abuso de alcohol: Beber demasiado alcohol puede elevar la presión arterial.
  • Tabaquismo: Fumar o consumir tabaco aumenta la presión arterial y el riesgo de enfermedades cerebrovasculares y cardiovasculares.
  • Sobrepeso y obesidad: La presión arterial suele subir con el aumento de peso y el tener mucho peso alrededor de la cintura.
  • Estrés y ansiedad: El estrés emocional crónico puede estar relacionado con la presión arterial alta.

Factores de Salud y Otros

  • Antecedentes familiares: Tener un antecedente familiar de hipertensión arterial aumenta el riesgo.
  • Diabetes: La presencia de diabetes es un factor de riesgo.
  • Enfermedad renal crónica: Un funcionamiento deficiente de los riñones puede afectar la presión arterial.
  • Trastornos de las glándulas suprarrenales: Como el feocromocitoma o el síndrome de Cushing.
  • Hiperparatiroidismo.
  • Apnea obstructiva del sueño (AOS): Esta afección también eleva la presión arterial.
  • Medicamentos: Algunos fármacos como las píldoras anticonceptivas, pastillas para adelgazar, ciertos medicamentos para el resfriado, para la migraña, corticosteroides y algunos antipsicóticos y oncológicos pueden causar hipertensión secundaria.

La mayoría de las veces no se identifica ninguna causa específica de presión arterial alta, lo que se denomina hipertensión esencial. La hipertensión causada por otra afección o por un medicamento se denomina hipertensión secundaria.

Síntomas y Detección Temprana

La hipertensión suele ser silenciosa; es decir, en muchas circunstancias el paciente no tiene la posibilidad de detectarla ya que no da síntomas claros. Debido a esta ausencia de síntomas, las personas pueden sufrir enfermedad cardíaca y problemas renales sin saber que tienen hipertensión arterial.

Sin embargo, es importante estar atento a algunos signos, aunque no sean exclusivos de la hipertensión:

  • Frecuentes dolores de cabeza, especialmente al despertar.
  • Mareos repentinos.
  • Problemas de insomnio o trastorno del sueño.

La hipertensión maligna es una forma peligrosa de presión arterial muy alta. Sus síntomas pueden incluir:

  • Dolor de cabeza fuerte.
  • Náuseas o vómitos.
  • Confusión.
  • Cambios en la visión.
  • Sangrado nasal.

Por esta razón, la hipertensión solo puede detectarse y confirmarse mediante chequeos médicos regulares.

Complicaciones de la Hipertensión no Controlada

Cuando la hipertensión no se controla de manera adecuada, puede provocar complicaciones graves para la salud de los adultos mayores. Las cardiopatías en adultos mayores son muy frecuentes y se agravan con la hipertensión.

Las principales complicaciones incluyen:

  • Daños en riñones y corazón: El corazón debe trabajar con más esfuerzo para bombear la sangre, lo que aumenta la probabilidad de insuficiencia cardíaca. Esto también puede llevar a enfermedades del corazón e insuficiencia renal.
  • Accidente cerebrovascular: Un riesgo significativamente elevado.
  • Ataque cardíaco.
  • Problemas en los ojos: Pueden causar problemas visuales e incluso ceguera.
  • Muerte prematura.
esquema de los efectos de la hipertensión en los órganos

Diagnóstico y Monitoreo de la Presión Arterial

El diagnóstico y el tratamiento temprano de la presión arterial alta pueden ayudar a prevenir enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, problemas visuales y enfermedad renal crónica.

En el Consultorio Médico

Su proveedor medirá la presión arterial varias veces antes de diagnosticarle hipertensión arterial, ya que es normal que su presión arterial sea distinta según la hora del día. Todos los adultos mayores de 18 años deben controlarse la presión arterial periódicamente.

Para las personas mayores de 40 años, se recomienda controlarse la presión arterial una vez al año. Las personas con antecedentes de presión arterial alta o con factores de riesgo podrían necesitar mediciones más frecuentes.

Automonitoreo en Casa

Las lecturas de la presión arterial que se toma en casa pueden ser una medida más representativa de su presión arterial actual. Es importante conseguir un tensiómetro casero de buen ajuste y buena calidad, con el manguito del tamaño apropiado y un lector digital. Para una medición correcta, la persona debe estar relajada y sentada por cinco minutos o más antes de tomar la lectura. Se recomienda llevar el tensiómetro casero a las citas médicas para que el proveedor pueda verificar su correcto funcionamiento.

Exámenes Complementarios

El médico llevará a cabo un examen físico para buscar signos de enfermedad del corazón, daño a los ojos y otros cambios en el cuerpo. También se pueden hacer exámenes para buscar:

  • Niveles altos de colesterol.
  • Enfermedad cardíaca (cardiopatía), mediante exámenes como ecocardiografía o electrocardiografía.
  • Diabetes y enfermedad renal (nefropatía), mediante exámenes como un análisis de sangre del panel metabólico básico, análisis de orina o ultrasonido de los riñones.

Estrategias de Tratamiento y Manejo

La hipertensión en la tercera edad puede controlarse con un tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida. El objetivo del tratamiento es reducir la presión arterial para disminuir el riesgo de problemas de salud causados por su elevación. Es fundamental que usted y su proveedor establezcan una meta de presión arterial.

Consideraciones para el Tratamiento

Al considerar cuál es el mejor tratamiento para la presión arterial alta, el médico tendrá en cuenta factores como:

  • La edad del paciente.
  • Los medicamentos que toma (para evitar interacciones medicamentosas debido a polifarmacia).
  • Los riesgos secundarios de los posibles medicamentos a tomar.
  • Otras afecciones médicas que pueda tener, como antecedentes de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, problemas renales o diabetes.

Abordaje Terapéutico según los Niveles de Presión Arterial

  1. Presión arterial elevada (120-129/menor de 80 mm Hg): El proveedor recomendará cambios en el estilo de vida para bajar la presión arterial a un rango normal. Muy pocas veces se utilizan medicamentos en esta etapa.
  2. Hipertensión Etapa 1 (130/80 a 139/89 mm Hg):
    • Si no hay otras enfermedades o factores de riesgo de enfermedad cardíaca o renal, el proveedor puede recomendar cambios en el estilo de vida y repetir las mediciones después de unos meses. Si la presión se mantiene alta, se puede considerar la medicación.
    • Si existen otras enfermedades o factores de riesgo, es muy probable que se recomiende el uso de medicamentos junto con cambios en el estilo de vida.
  3. Hipertensión Etapa 2 (mayor de 140/90 mm Hg): Es muy probable que el proveedor inicie un tratamiento con medicamentos y recomiende cambios en el estilo de vida.

Antes de un diagnóstico final de presión arterial elevada o alta, el proveedor debe pedir mediciones en casa, en la farmacia o en otro lugar fuera del consultorio médico o el hospital.

Cambios en el Estilo de Vida para Controlar la Presión Arterial

El estilo de vida cumple una función vital en el tratamiento de la presión arterial alta. Controlarla con hábitos saludables podría evitar, retrasar o reducir la necesidad de tomar medicamentos. A continuación, se detallan los cambios clave:

1. Controlar el Peso Corporal

La presión arterial suele subir cuando se aumenta de peso. Tener sobrepeso también puede causar apnea del sueño, lo que eleva la presión arterial. Bajar de peso es una de las mejores formas de controlarla. En general, la presión arterial podría disminuir aproximadamente 1 mm Hg con cada kilogramo de peso que se baja.

El tamaño de la cintura también es importante. Tener mucho peso alrededor de la cintura aumenta el riesgo. Generalmente, los hombres corren riesgo si la medida de la cintura es superior a 102 centímetros, y las mujeres si es superior a 89 centímetros. Es fundamental mantener un peso corporal saludable.

2. Realizar Actividad Física Regular

El ejercicio físico regular aminora la necesidad de medicación antihipertensiva. La actividad física moderada, como caminar, nadar o realizar ejercicios suaves, fortalece el corazón, mejora la circulación y ayuda a controlar el peso. Los ejercicios aeróbicos que pueden reducir la presión arterial incluyen caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar y bailar.

Como meta general, se deben procurar al menos 30 minutos de actividad física moderada todos los días (150 minutos a la semana). También se pueden incluir entrenamientos a intervalos de alta intensidad y ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana.

foto de un adulto mayor haciendo ejercicio moderado

3. Adoptar una Alimentación Saludable

Una alimentación cardiosaludable puede disminuir la presión arterial hasta en 11 mm Hg. Se recomienda una dieta rica en verduras, frutas, legumbres, pescado, aceite de oliva y cereales integrales, con bajo contenido de grasas saturadas y colesterol. Planes de alimentación como la dieta DASH (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión) y la dieta mediterránea son muy efectivos. Es importante evitar los alimentos procesados.

pirámide alimenticia de la dieta DASH o mediterránea

4. Reducir el Consumo de Sodio (Sal)

Reducir la cantidad de sodio en la dieta ayuda al organismo a mantener un equilibrio de líquidos más saludable, lo que reduce la presión sobre los vasos sanguíneos. Limite el sodio a 2300 mg por día o menos; idealmente, a 1500 mg por día o menos para la mayoría de los adultos, lo que puede reducir la presión arterial en aproximadamente 5-6 mm Hg. En un par de meses, puede observarse un descenso de entre 5 y 7 puntos en la presión arterial sistólica y de entre 2 y 3 puntos en la diastólica.

Consejos para reducir el sodio:

  • Leer las etiquetas de los alimentos: Buscar productos con bajo contenido de sodio. Cuanto antes aparezca la palabra "sal" en la lista de ingredientes, mayor proporción contiene. Tratar de elegir alimentos con menos de 0,5 g o 500 mg de sodio por 100 g de producto.
  • Consumir menor cantidad de alimentos procesados: La mayoría del sodio se agrega durante el procesamiento.
  • No agregar sal: Usar plantas aromáticas o especias (laurel, nuez moscada, pimienta, salvia, tomillo, ajo, cebolla, orégano, romero, curry, eneldo, mostaza, zumo de limón) para dar sabor a los alimentos.
  • Cocinar en casa: Permite controlar la cantidad de sodio en las comidas.

5. Limitar el Consumo de Alcohol y Cafeína

El alcohol y sustancias excitantes como la cafeína producen un aumento de la presión arterial. Limitar el consumo de alcohol a menos de una copa por día para las mujeres y dos copas por día para los hombres puede ayudar a reducir la presión arterial en aproximadamente 4 mm Hg. Beber demasiado alcohol puede hacer que los medicamentos para la presión arterial sean menos eficaces. Se recomienda abandonar o moderar el consumo de cafeína.

6. Dejar de Fumar o Consumir Tabaco

Fumar aumenta la presión arterial. Dejar de hacerlo ayuda a bajarla, disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas y mejora la salud general, lo cual posiblemente prolonga la vida.

7. Garantizar un Descanso Adecuado y Manejar el Sueño

Dormir menos de siete horas por noche durante varias semanas puede influir en la hipertensión. Es necesario dormir lo suficiente cada noche (entre 7 y 9 horas) para mantener una tensión arterial óptima.

Consejos para un sueño más reparador:

  • Cumplir con un horario de sueño constante.
  • Crear un espacio de descanso fresco, oscuro y silencioso.
  • Hacer algo relajante una hora antes de dormir.
  • Limitar o evitar la nicotina, la cafeína y el alcohol antes de acostarse.
  • Limitar las siestas diurnas a 30 minutos y más temprano en el día.

8. Reducir y Gestionar el Estrés

El estrés crónico es una de las principales causas de hipertensión. Técnicas como la meditación consciente pueden ayudar a reducir el estrés y, en última instancia, la tensión arterial. La respiración profunda activa el sistema nervioso parasimpático, lo que provoca la dilatación de los vasos sanguíneos y reduce las hormonas del estrés.

Para practicar la respiración profunda, inhale por la nariz durante 4 segundos, retenga durante 4 segundos, y exhale por la boca durante 6 segundos. Otras estrategias incluyen planificar las tareas, aprender a decir no, mantenerse alejado de los desencadenantes del estrés, tomarse tiempo para relajarse y practicar la gratitud.

RESPIRACIÓN para REDUCIR la ANSIEDAD 🌱 Técnica 478 @GabrielaLitschi

9. Mantenerse Hidratado

Nunca subestime la importancia de la hidratación para estabilizar la tensión arterial y favorecer la salud en general. Beber suficiente agua todos los días ayuda a mantener una tensión arterial saludable. La falta de líquidos reduce el volumen sanguíneo, lo que obliga al corazón a trabajar más y, en consecuencia, aumenta la tensión arterial.

10. Controlar el Colesterol y la Glucosa en la Sangre

Los niveles elevados de glucosa en la sangre y del colesterol "malo" aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas. Para ayudar a controlarlos, adopte los mismos hábitos saludables que ayudan a disminuir la presión arterial: coma sano, haga actividad física, baje de peso si es necesario y no fume. Siga las recomendaciones del profesional de atención médica.

11. Considerar el Té de Hibisco (bajo supervisión médica)

El té de hibisco, elaborado a partir de la planta Hibiscus, presenta propiedades que pueden ayudar a reducir la presión arterial. Para prepararlo, ponga a remojo 1-2 cucharaditas de pétalos secos de hibisco en 8 onzas de agua caliente durante 5-10 minutos. Siempre consulte a su médico antes de incorporar remedios naturales a su tratamiento.

Tratamiento Farmacológico de la Hipertensión en Adultos Mayores

En el manejo de la HTA en el adulto mayor, las modificaciones del estilo de vida son fundamentales, ya que sin ellas será muy difícil optimizar el tratamiento farmacológico e incluso es posible que este fracase.

Cuando el médico recomienda un tratamiento con medicamentos, es fundamental no suspender ni modificar las dosis sin supervisión médica. Si el paciente está bajo tratamiento con medicamentos, lo más importante es que intente cumplir con los mismos de la manera prescrita. Cualquier inconveniente (costos, dudas, reacciones adversas u otros) debe consultarse con el médico antes de tomar cualquier determinación.

Hay muchos diferentes medicamentos para tratar la hipertensión arterial. Los objetivos de presión arterial para personas con diabetes, problemas cardíacos o antecedentes de accidente cerebrovascular suelen ser de menos de 120-130/80 mm Hg.

Consideraciones Específicas en Adultos Mayores

Es crucial que el médico conozca de manera precisa las características de los fármacos a elegir en adultos mayores para minimizar el riesgo de efectos secundarios e interacciones medicamentosas debido a la polifarmacia (uso de múltiples medicamentos). En este grupo etario, hay mayor susceptibilidad a los efectos adversos de algunos agentes, como delirio o depresión con ciertos medicamentos, o detrimento de la función renal.

Por ejemplo, diuréticos como las tiazidas, suelen prescribirse de manera confiable en pacientes con enfermedad renal crónica y tienen un perfil bajo de efectos secundarios y neutralidad metabólica. Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) también son un grupo de fármacos a considerar.

Apoyo y Seguimiento Continuo

Incorporar estos cambios en el estilo de vida es un proceso a largo plazo y puede ser un gran desafío. Por eso, es esencial buscar apoyo en familiares y amigos, quienes pueden alentar, acompañar a citas médicas o iniciar programas de ejercicio. Si se necesita ayuda adicional, unirse a un grupo de apoyo puede conectar con personas que brindan ánimo, confianza y consejos prácticos.

Las consultas regulares con un profesional de atención médica también son clave para controlar la presión arterial. Si su presión arterial está bien controlada, pregunte a su profesional con qué frecuencia debe revisarla. Puede ser una vez al día o con menos frecuencia.

tags: #adulto #mayor #con #alza #de #presion