Actividades y Dinámicas para Talleres con Niños Vulnerables

Las dinámicas de grupo son una estrategia excelente para desarrollar diversos temas y lograr diferentes propósitos en muchos ámbitos, incluida la educación. Ofrecen múltiples beneficios como estrategias a aplicar en el aula.

Jugar no solo fomenta la unión de lo cognitivo con lo emocional, sino que necesita de esa unidad como condición de posibilidad. Las personas tienen una inteligencia analítica y una práctica; la primera permite reflexionar lógica y teóricamente, y la segunda, ejecutar acciones y tomar decisiones intuitivamente. Además, existe el pensamiento convergente y el divergente: el primero sintetiza la solución a un problema, y el otro, imagina diferentes ideas y posibilidades.

Los enfoques tradicionales de formación consideran solo la inteligencia analítica y el pensamiento convergente, mientras que el aprendizaje a través de juegos y simulaciones toma en cuenta también la inteligencia práctica y el pensamiento divergente. Los juegos y dinámicas requieren ejecutar acciones prácticas, así como idear nuevas formas de resolver un desafío, además de plantear espacios de metacognición y apuntar a un consenso en ciertos puntos.

Los cursos se han vuelto mucho más diversos, tanto por el nivel de conocimientos previos como por los niveles sociales, culturales, étnicos y/o generacionales de sus integrantes. Las dinámicas permiten atender y considerar los diferentes estilos de aprendizaje dado ese escenario. Jugar es un método que se adapta a las diferencias entre los participantes, especialmente a sus diferencias de ritmos y estilos de aprendizaje.

Niños participando activamente en un juego grupal al aire libre, riendo y colaborando.

Dinámicas Grupales para la Convivencia y el Conocimiento Mutuo

Las dinámicas grupales infantiles son juegos que tienen como prioridad centrarnos en las personas participantes como individuos y como grupo. Para que puedas ponerlas en práctica, te presentamos a continuación algunas dinámicas grupales distribuidas en base a su tipología, las cuales promueven la colaboración, comunicación y la unidad del grupo. Las dinámicas grupales favorecen la convivencia escolar e inciden en las habilidades sociales del individuo.

1. Para conocer la personalidad grupal e individual

  • El barco que se hunde: Se les comenta a los niños que están en un barco que se va a hundir. Tú, queriéndoles rescatar, has traído unas lanchas de salvamento (que serán varias hojas de papel de periódico extendidas sobre el suelo). Esta dinámica mostrará relaciones entre los miembros del grupo, despertará su creatividad y les activará físicamente.
  • El círculo de emociones: Se les da un folio en el que cada niño o niña dibujará un círculo grande. Allí se les pide que dibujen un emoticono que explique cómo se sienten.
  • La carta de presentación: Se hace la siguiente presentación a los participantes: “Un tío vuestro marchó a América antes de que vosotros nacieseis, y vuelve ahora. ¿cómo os reconocerá cuando salgáis a recibirle al aeropuerto?”. Se les pide que escriban una carta dándole una descripción de su personalidad de modo que él pueda reconocerlos, sin indicar la ropa, color de pelo u ojos, altura, peso ni nombre. Se dan 20-30 minutos para escribirla. Se recogen todas las cartas y a cada uno se le da una que no sea la suya. Pueden dársele dos oportunidades para adivinar de quién es. Si no lo adivina, otro cualquiera del grupo puede intervenir si cree saberlo.

2. Para promover la comunicación

  • La pelota imaginaria: Se les coloca en un círculo. Tú, como guía, les pasas una pelota imaginaria que cogerán con las dos manos.
  • Compartiendo recuerdos: En este juego, los niños se pondrán en círculo y cada uno dirá un recuerdo especial. Ayudar a los niños a compartir sus experiencias y sentimientos puede ayudarles a desarrollar su capacidad para comunicarse y conectar con los demás.
  • El cajón de sastre de la fiesta: El primero comienza diciendo su nombre y lo que va a llevar a la fiesta. Se trata de decir el nombre propio y el de otra persona llevando el ritmo marcado. En círculo, el monitor marca el ritmo; un golpe con las palmas de las manos sobre las piernas, una palmada, mano derecha hacia atrás por encima del hombro y con el pulgar mirando hacia atrás, este mismo movimiento con la mano izquierda. Al llevar la derecha hacia atrás hay que decir el nombre de uno mismo y al llevar la izquierda el de otra persona del grupo. Todo el grupo tiene que hacer los mismos movimientos llevando el ritmo. La persona nombrada dice su nombre y el de otra persona.
  • El compañero gestual: Se colocan en círculo, con cierta separación unos de otros y a ser posible, de pie. El primero dice su nombre y hace un gesto, y el siguiente debe repetirlos ambos y añadir su nombre y su gesto. Todo el grupo en círculo. Una persona comienza diciendo su nombre acompañado de un gesto, saltos, saludo, baile, etc. y todos lo repiten, así sucesivamente hasta que todos han dicho su nombre con su gesto y todo el grupo lo ha ido repitiendo.
  • Nombres y cualidades: Se reparte a cada participante 1 tarjeta de cartulina (20x10cm) y 1 marcador. Se solicita a todos que coloquen su nombre o sobrenombre, en forma vertical, en el margen izquierdo de la tarjeta. Se indica que busquen para 3 letras del nombre, 3 adjetivos positivos que reflejen una cualidad personal positiva y las escriban en la tarjeta a continuación de la letra elegida. Después de esto, se les invita a desplazarse por el salón para leer los nombres y cualidades de los otros. Pueden hacerse comentarios entre los participantes y circular libremente.

3. Para fomentar la cooperación

  • Las lanchas de salvamento: Les comentas que estáis en un barco que se va a hundir. Tú, que les quieres rescatar, has traído unas lanchas de salvamento (que serán varias hojas de papel de periódico extendidas sobre el suelo). La consigna es que los pies nunca deben pisar el suelo. El juego se acaba cuando hay más participantes que sillas y alguno de los que quedan pisa el suelo. Cada vez que la música pare, los y las participantes se sientan en una silla. Observaremos cómo se ayudan entre sí para sentarse (dos participantes a la vez o tres…) en una misma silla. El objetivo es que todos y todas ganen o pierdan.
  • Tejiendo la red humana: En este juego, los niños se pondrán en círculo y tomarán las manos.
  • El cocktail de frutas: Les pides a los alumnos y alumnas que paseen intentando llenar el espacio disponible. Puedes poner una música suave. Distribuir a grupos de cuatro alumnos o alumnas dentro de varios aros. Un alumno/a se quedará sin aro y se encargará de pedir la primera fruta. Cuatro nombres de frutas se reparten en cada grupo de cuatro personas. Entonces, le pides al alumno/a que se ha quedado sin fruta asignada que diga "quiero un cocktail de frutas de: fruta 1, fruta 2, fruta 3, fruta 4" (su propia fruta asignada para que pueda empezar a jugar).
  • La cadena humana: Dos alumnos o alumnas se cogen por una mano y con la otra irán recogiendo a otro/a participante mientras giran por el espacio. Puedes poner música para establecer el ritmo en el que las personas del grupo van a ir dando pasitos alrededor de las sillas.
  • La telaraña: En este juego, los niños tomarán una cuerda y formarán un círculo.
Niños en círculo tomados de las manos, colaborando en un juego.

4. Juegos para enseñar el valor de la tolerancia

Un niño o niña tolerante ha aprendido a respetar la cultura de otros niños y niñas, a jugar sin tener preferencias de género, a no ver diferencias con los demás. La tolerancia se puede definir como el respeto hacia otras personas, hacia sus ideas, prácticas o creencias, con independencia de que sean iguales o diferentes a las nuestras. Problemas como el bullying, las burlas o las faltas de respeto en la infancia, tienen como origen la falta de tolerancia. La forma más sencilla para enseñar este valor durante la niñez es mediante juegos.

Desde los primeros años de vida se pueden utilizar juegos para enseñar tolerancia. Ya en la etapa infantil (a partir de los 3 años), los niños y niñas comienzan a interactuar con sus pares y a comprender normas básicas de convivencia, por lo que es un momento ideal para introducir actividades que fomenten el respeto, la empatía y la aceptación de lo diferente. A medida que crecen, se pueden incorporar dinámicas más complejas adaptadas a su nivel de comprensión, tanto en casa como en el entorno escolar. Los juegos centrados en la tolerancia refuerzan valores fundamentales como el respeto, la empatía, la solidaridad, la igualdad, la inclusión y la escucha activa. También ayudan a derribar estereotipos y a normalizar la diversidad cultural, social, física o de género.

Enseñar tolerancia mediante el juego es efectivo porque el juego es el lenguaje natural de los niños y niñas. A través de actividades lúdicas, aprenden sin sentirse juzgados, experimentan emociones, colaboran con otros y asimilan conceptos complejos de forma sencilla y significativa. Además, el juego favorece la participación activa, la reflexión compartida y el desarrollo de habilidades sociales clave para una convivencia respetuosa.

  • El juego de las culturas: Se trata de que cada niño y niña escriba en un papel las características del compañero o compañera de su izquierda. Los papeles se guardan en una bolsa y, a continuación, se van leyendo, de manera que se tendrá que adivinar de qué niño o niña se habla.
  • El círculo mágico: Se saca a un alumno o alumna del aula explicándole que deberá adivinar el participante del grupo que hemos elegido. Diremos sí cuando la pregunta acabe por vocal y responderemos no si acaba por consonante.
  • Los objetos del pasado: Otra manera de enseñar tolerancia es pedir a los niños y niñas que un día lleven a la escuela objetos o fotografías de su familia en el pasado. Deberán ser capaces de explicar qué contiene mientras el resto de los compañeros y compañeras escucha.
  • La caja de limones: Esta actividad se puede hacer con otras frutas como naranjas o manzanas. Entrega un limón a cada alumno y alumna y pide que lo miren atentamente para detectar las diferencias. Junta todos los limones y colócalos en una caja para que cada niño y niña encuentre el suyo. Seguramente lo harán sin problema. A continuación, pela los limones, los pones en la caja y les piden que los busquen de nuevo.
  • La anciana joven: La tolerancia también se puede enseñar con un simple dibujo. En este caso es el dibujo de la anciana joven. Pregúntales a tus alumnos qué ven o si creen que pueden ver una misma imagen de forma distinta.
  • Un plato de cada gastronomía: Comer es divertido y una forma de enseñar la tolerancia puede ser que cada niño de la clase lleve un plato típico de su país o pueblo para que todos lo prueben.
  • Las acciones para fomentar el respeto: Este juego consiste en contar a los niños que cuando nos tratamos con respeto las relaciones entre las personas son mejores. A continuación, propones una lista para cada niño y niña con dos columnas.
  • Las fotos de tolerancia: ¿Qué mejor forma que ilustrar la tolerancia que con fotos? Este juego es una forma divertida y sencilla para enseñar este importante valor. Se necesitan hojas de colores, pegamento y revistas viejas.
  • El respeto de las diferencias: No hay nada mejor para reconocer las diferencias que conocerlas y esta actividad es perfecta para lograrlo. Consiste en que los alumnos y alumnas se coloquen en círculo y que el profesor plantee preguntas como: ¿tu pelo es castaño?, ¿hablas más de un idioma? Las preguntas tienen que tener como respuesta sí o no, de manera que los niños y niñas cuya respuesta sea un sí, se levantarán de la silla.
  • Dibuja lo que significa el respeto: Algo tan sencillo como un dibujo puede ser una herramienta muy eficaz para enseñar el valor de la tolerancia.

5. Juegos para sensibilizar sobre violencias y riesgos en la infancia y adolescencia

Desde la Federación INJUCAM se trabaja en la creación de entornos seguros y en la erradicación de cualquier tipo de violencia contra la infancia y adolescencia en sus entidades. Para la elaboración de estos juegos se ha implementado una metodología participativa y lúdica. Estos juegos están pensados como una herramienta para construir las Políticas de Buen Trato de las entidades desde la participación de NNA partiendo desde lo figurativo y simbólico a lo concreto y práctico de su asociación.

Riesgo en la Selva

Este juego ha sido creado por la Federación INJUCAM con el objetivo de poder trabajar con los grupos de infancia y adolescencia la creación de una Política de Protección y Buen Trato. Favorecer este diálogo nos llevará a hablar de entornos seguros, de protección y de buen trato.

  • Cada participante atravesará la selva con una mochila de supervivencia.
  • La selva tiene grandes riesgos (como animales peligrosos) que se deberán afrontar con las cartas de acción.
  • Según la acción que se realice, se deberá descartar objetos de supervivencia.
  • Las cartas de selva y de riesgo se mezclarán y se repartirán entre los participantes.
  • Cuando sale una carta de riesgo, todas las personas deben decir "RIESGO" y poner la mano en el centro de la mesa una encima de otra; la última en ponerla será la que se tenga que enfrentar al riesgo levantando una carta de acción.
  • Las posibles acciones ante el riesgo son: "Resuelvo el riesgo", "Paso con protección", "Pido ayuda" (la persona a la que se le pida ayuda perderá un objeto suyo), "Asumo el riesgo".

Actividades de prevención de riesgos con las niñas y niños

La Escuela de Super Entrenamiento

La Escuela de Super Entrenamiento fue creada hace medio siglo con el objetivo de garantizar la seguridad y el buen trato de la ciudadanía. Cada año, para mantener la escuela viva, los/as 7 entrenan a nuevos superhéroes y superheroínas. Este año quieren proponer a los chicos y chicas de INJUCAM que presenten nuevos personajes como aspirantes.

  • El entrenamiento consiste en un curso lleno de pruebas y actividades.
  • Según vayan superando una prueba, tendrán acceso a la siguiente.
  • Solo unos cuantos grupos privilegiados pueden acceder.
  • Superhéroes y Superhéroinas: Son 7 y tienen superpoderes y habilidades concretas, basadas en las habilidades sociales básicas. Son los personajes encargados de entrenar a los nuevos miembros.
  • Supervisores: Solo tienen un superpoder, el de la supervisión.
  • Delegado: Es la persona encargada de garantizar que los aspirantes están bien y que en la escuela no hay problemas (violencias entre ellos, y de la escuela a los aspirantes).
  • Aspirantes: Todos los participantes que desean convertirse en superhéroes.

Dinámicas para el desarrollo de habilidades sociales y la cohesión grupal

Se sugiere la utilización de estos recursos en cualquier momento durante la formación de un grupo de estudiantes de cualquier edad, puesto que las dinámicas propiamente tales ayudan a abordar diferentes escenarios en los que, si no se trabaja con un cuidado correspondiente, pueden determinar situaciones conflictivas y difíciles de resolver, siendo una excelente herramienta para fomentar no solo el desarrollo de actitudes y valores en los/as estudiantes, sino que también ayuda a la creación y al fortalecimiento de los vínculos entre un grupo de estudiantes.

Dinámicas de presentación y cohesión

  • "Hola, soy...": Se divide el grupo en dos partes iguales. Se forman dos círculos concéntricos. Las personas del círculo interior miran hacia afuera y las del círculo exterior hacia adentro. Tendrán que quedar, por tanto, formando parejas frente a frente. Se puede poner música mientras cada pareja se presenta, se saluda con las manos y dice su nombre: “Hola, soy…”. Después de presentarse, los de adentro dicen “gente a gente”, que es la señal para que el círculo de afuera cambie un lugar hacia la izquierda. El juego continúa con la misma dinámica hasta dar la vuelta completa.
  • La pelota entre las piernas: Los jugadores están de pie en círculo. El animador/a comienza colocándose una pelota entre las piernas. Caminando como pueda, se acerca a otro/a participante y se presenta. Luego le pasa la pelota, sin tocarla con las manos.
  • El nombre y el gesto: Sentados en círculo, un componente del grupo comienza diciendo su nombre (o como quiere que le llamen). El siguiente a su izquierda (siguiendo el movimiento de las agujas del reloj) debe decir: 1. El nombre de su compañero anterior. 2. Su propio nombre. El tercer componente, por orden, dirá el nombre del primero, del segundo y el suyo. Y así, sucesivamente, hasta llegar al monitor o educador que será el último y el encargado de repetir todos los nombres seguidos. Para comprobar la eficacia del juego hay dos opciones: Volver a jugar empezando por otro punto distinto al inicial. Hay que respetar el orden. Debemos repetir el nombre y gesto de todos los anteriores y añadir el nuestro.
  • Buscando parejitas: El animador introduce en una bolsa o caja una serie de parejas de objetos, por ejemplo caramelos de diferentes colores. Cada persona tiene que buscar a su pareja, por ejemplo los que han elegido el caramelo de color rojo, se sientan juntos y hablan entre ellos diciendo el nombre, sus aficiones, qué les gusta hacer en su tiempo libre.
  • El bingo de nombres: Se entrega un cartón en blanco en donde el animador invita a los presentes a anotar el nombre de sus compañeros, a medida que el animador los va leyendo, de las fichas entregadas por el grupo. Cuando todos tienen listo su cartón, el animador explica cómo se juega: a medida que se vayan diciendo los nombres de los participantes hacen una marca en el cartón, donde aparece ese nombre. La persona que complete primero una fila, recibe diez puntos. El ejercicio continúa de la misma manera hasta que se presenta la mayoría.

Dinámicas para la convivencia escolar

La convivencia escolar incide directamente en el desarrollo de las competencias personales y sociales de niños y jóvenes, las cuales serán luego transferidas a otros contextos. De esta forma, la escuela forma ciudadanos conscientes de su compromiso con la comunidad a la que pertenecen y son capaces de mantener interacciones positivas.

  • El supermercado: Permite desarrollar la atención. Cada participante recibe el nombre de un producto. Se sientan en una ronda de sillas dejando una vacía. El animador cuenta una historia graciosa sobre un supermercado en la que mencionará distintos productos. El niño nombrado debe correr a sentarse en la silla vacía. Cuando se dice la palabra “supermercado”, todos cambian de lugar.
  • Las banderas: Fomenta el trabajo en equipos. Se divide a los participantes en dos equipos. A cada uno se le asigna un espacio amplio y con límites bien definidos, y se les entrega una bandera. Se debe robar la bandera del equipo contrario y proteger la propia. Quien entre en el espacio del contrario puede ser atrapado y queda fuera del juego.
  • La red: Todos los participantes, menos uno, se ubican en uno de los extremos de un espacio previamente delimitado. En el medio se coloca un niño que intentará capturar a quienes pretenden llegar al otro lado. Si los atrapa, deberán unirse a él y formar una red que seguirá atrapando a quienes intenten pasar al otro extremo. Gana el último en ser capturado.
  • El pitador: Pretende agilizar los sentidos. Un jugador se ubica en el centro de un círculo muy amplio con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura. Los participantes, partiendo de cualquier punto del borde del círculo, se acercarán en silencio para tocar el silbato. Quien sea tocado por el jugador del centro queda eliminado.
  • Fútbol revisión: Favorece la atención y la revisión de los conocimientos. Se juega igual que en fútbol, pero cuando se cobra una jugada se hace una pregunta sobre los temas estudiados al equipo en cuestión. Si contesta bien el punto es para ellos, pero si no, será para el equipo contrario.
  • Cazar al ruidoso: Desarrolla la confianza. Los participantes se ubican en un espacio delimitado del que no podrán salir. Todos tendrán los ojos vendados menos uno, quien asumirá el rol de “el ruidoso”. Se desplazará lentamente haciendo distintos ruidos y todos intentarán atraparlo. Quien lo logre pasará a ocupar ese rol.
  • La búsqueda del tesoro: Favorece la interacción. Se reparte a los integrantes fotocopias de una ficha encabezada por “Trata de encontrar a alguien que…” donde se enumeran aspectos como “que hable otro idioma”, “que le guste caminar descalzo”, etc. Deben caminar por la habitación hasta encontrar a la persona y escribir su nombre. Luego, se hace una puesta en común.
  • El cumplido: Propicia un buen clima en el aula. Se escriben los nombres de los alumnos en papeles y se les introduce en una bolsa. Cada estudiante toma uno, y en una hoja elaborarán un detalle para el compañero cuyo nombre estaba en el papelito. Pueden hacer listas de las cualidades que lo caracterizan, dibujos, escribir poesías o lo que se les ocurra.
  • Aprendiendo a resolver conflictos: Se explica a los participantes qué es un conflicto, y se les pide que individualmente escriban las consecuencias de resolver un conflicto de forma correcta, agresiva o pasiva. En grupos de 4 o 5 discutirán sobre la mejor forma de resolverlo y luego se hará una puesta en común.
  • La tienda mágica: Permite conocer y apreciar los valores del otro. El organizador refiere que hay una tienda donde ese día todos los que entren pueden tomar lo que deseen sin pagarlo, pero no se puede comprar cosas materiales. Cada uno debe decir al grupo lo que comprará, y se anotarán en la pizarra las compras más repetidas o más originales. Se reflexiona sobre la escala de valores.
Esquema de un proceso de resolución de conflictos para niños.

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