A medida que avanza la vida, las capacidades físicas y psicológicas de las personas pueden experimentar un conjunto de inconvenientes propios de la condición biológica y natural. En un gran número de casos, es necesario acudir a la asistencia de un acompañante que cuide y atienda a la persona mayor. En Chile, el dificultoso escenario del abandono de adultos mayores ha impulsado el cuidado del adulto mayor en la comodidad de su hogar, una valiosa práctica que ha tomado gran impulso en los últimos años.

La Importancia del Cuidado Domiciliario para el Adulto Mayor
El cuidado a domicilio busca brindar apoyo, compañía y atención a las personas mayores en su propio entorno, favoreciendo su independencia y autonomía. Muchas soluciones modernas combinan el servicio humano con la tecnología para ofrecer una atención integral y adaptada a las necesidades individuales.
Tipos de Servicios de Acompañamiento y Cuidado
Acompañamiento Domiciliario
Este servicio apoya a las personas mayores a prolongar su independencia, ayudándoles en tareas diarias. Esto puede incluir actividades como ir de compras o preparar comida, facilitando que mantengan su rutina habitual en un ambiente familiar.
Acompañamiento con Apoyo Tecnológico
Al incorporar la tecnología, se potencia el apoyo al adulto mayor incluso cuando está solo/a. La tecnología permite resguardar su privacidad y favorecer su autonomía, ofreciendo un monitoreo discreto y efectivo que complementa el acompañamiento humano.
Cuidado Domiciliario
Para aquellos con mayor necesidad de apoyo, el servicio de cuidado ofrece una asistencia más intensiva. Este servicio puede ser personalizado, con diversas opciones que pueden incluir visitas desde dos veces por semana, adaptándose al grado de dependencia del adulto mayor.
Cuidado con Apoyo Tecnológico
La combinación del servicio humano con tecnología en el cuidado permite controlar los costos sin necesidad de aumentar la frecuencia de los turnos de apoyo humano. Esta sinergia optimiza los recursos y garantiza una atención constante y eficiente.
Cuidados para el adulto mayor
El Rol y las Funciones del Cuidador
El cuidador requiere tener buena comunicación, paciencia, vocación y, fundamentalmente, orden y planificación. El cuidador que realiza un acompañamiento para el adulto mayor debe contar con experiencia en diversas actividades cotidianas. Las funciones del cuidador dependerán del grado de independencia y autonomía que posea el adulto en cuestión.
Responsabilidades Generales del Cuidador
- Higiene personal: Brindar cuidados bucales con frecuencia, entre otros aspectos de la higiene.
- Alimentación: Incluir los alimentos que el adulto mayor prefiera. Las comidas son algo en lo que, con frecuencia, los amigos y la familia ayudan con gusto.
- Colaboración en el mantenimiento del entorno: El cuidador debe garantizar que el adulto mayor se desplace en un ambiente seguro, previniendo accidentes. Los artículos habituales del hogar pueden convertirse en riesgos cuando una persona con discapacidad vive allí.
- Apoyo en tareas diarias: Los cuidadores pueden ser responsables de la mayoría de los cuidados de alivio y personales.
Brindar cuidados puede implicar muchas tareas nuevas y desconocidas. La mayoría de las personas no tienen experiencia con los muchos aspectos físicos de esta labor.
Consejos Prácticos para Cuidadores
Preparación y Aprendizaje Continuo
Pregunte al médico, enfermero o ayudante de atención médica en el hogar qué debería hacer y pídales que le enseñen cómo hacerlo. Siempre es buena idea tomar notas, grabar un video o pedirle a un amigo que grabe las instrucciones.
Seguridad en el Hogar
Observe el entorno. Por ejemplo, los tapetes o alfombras pueden ser un riesgo de tropiezo o los hornos de microondas pueden necesitar un seguro para niños. Algunos centros de atención médica, como los centros para la enfermedad de Alzheimer, enviarán a alguien a su hogar para ayudarle a identificar qué necesita cambiar para la comodidad y seguridad de todos.

Equipamiento Especializado
Conforme pasa el tiempo, podría necesitar equipo especializado, como camas de hospitales, elevadores o sillas de ruedas.
Comunicación y Redes de Apoyo
Puede requerir mucho tiempo y ser emocionalmente extenuante comunicarse con todas las personas que se preocupan por usted. Configure una red de comunicaciones, por ejemplo, un grupo en un sitio de redes sociales de su preferencia, configurando la privacidad como desee. Puede comunicarse con un grupo central, cada uno de ellos con otro grupo, y así sucesivamente, hasta que haya incluido a todas las personas que desea.
No dude en rechazar visitas si el paciente no se siente bien o si simplemente no quiere visitas; ofrezca entregar una nota o transmitir sus buenos deseos.
Es muy común que otras personas den consejos no solicitados o útiles. Podría ser útil responder con algunas frases genéricas como “gracias por tus comentarios” o “qué interesante” y no involucrarse mucho.
Interacción con Sistemas y Profesionales
Identifique quién puede o quiere ayudar. Con frecuencia, hay una persona en el consultorio médico o en el teléfono de la compañía de seguros que le dará consejos sobre el sistema o le ayudará con las interacciones. Sea organizado y amable, y elija horarios para lidiar con estos sistemas.
Contexto del Cuidado del Adulto Mayor en Chile
Demografía y Dependencia
Chile tiene altos indicadores de Envejecimiento Poblacional, el 17.6% de la población es mayor de 60 años. La esperanza de vida de una persona al nacer es de 78.9 años (75.8 años para hombres y 82 años para mujeres). Cuando se superan los 80 años, implica mayor probabilidad de dependencia física y/o mental; el 24.1% de la población adulta mayor presenta dependencia (6.7% leve, 5% moderada y 12.4% severa), siendo el 66.4% de este total mujeres. De la población con dependencia, el 19.4% no recibe apoyo de terceros para la realización de las actividades de la vida diaria (AVD).
El Perfil del Cuidador en Chile
En Chile, el 85.6% de los casos de cuidado es asumido por una mujer (esposa, hija, nuera). Estas cuidadoras dedican más de 12 horas diarias, dos de cada tres no han tomado vacaciones en más de 5 años, no comparten el cuidado, y se sienten solas, sobrecargadas y sobrepasadas. Esto tiene varias consecuencias en las mujeres cuidadoras, por ejemplo, se estima que 63.832 mujeres dejaron su último empleo por cuidar a un adulto mayor. También, tienen graves consecuencias en la salud física y mental, en las relaciones interpersonales, en la previsión y proyección de vida de la mujer cuidadora.

Marco Legal y Programas de Apoyo
El 1 de septiembre de 2017, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, promulgó el proyecto de acuerdo que ratifica la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, destacando el principio de Bienestar y Cuidado.
En el país se están implementando programas de cuidado. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) cuenta con el programa de Cuidados Domiciliarios, que entrega un conjunto de servicios de apoyo sociosanitarios a adultos mayores en situación de dependencia moderada a severa en su domicilio, otorgados por un/a asistente domiciliario/a capacitado/a.
Para realizar el cuidado de una persona mayor se requiere tener conocimientos básicos que permitan apoyar sus actividades de la vida diaria, en el marco de un buen trato. Se deben prevenir acciones que puedan causar daño en la persona mayor o agravar la situación actual. La dependencia no implica que la persona mayor no pueda tomar decisiones. Es importante compartir la labor de cuidado, ya que cuando recae en una sola persona puede ser muy agotadora y ocasionar situaciones de maltrato. Siempre se debe proteger la seguridad personal, el ejercicio de la libertad y la movilidad, y respetar la intimidad de la persona que se cuida.
La Credencial de Persona Cuidadora en Chile: "Chile Cuida"
¿Qué es la Credencial de Persona Cuidadora?
La Credencial de Persona Cuidadora, en el marco del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”, busca identificar y visibilizar a las personas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado. Estas personas entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, o a personas con necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE) o están matriculadas en un establecimiento de educación especial.
- Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente.
- Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente.
Requisitos para Obtener la Credencial
Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener tu credencial, debes ingresar a tu Registro Social de Hogares (RSH) a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. La información ingresada es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles. No es necesario ir a una notaría para acreditar la calidad de persona cuidadora.
Los requisitos principales incluyen:
- Tanto la persona cuidadora como la persona que requiere cuidados deben tener Registro Social de Hogares (RSH).
- La persona que requiere cuidados debe presentar dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares, o estar en otros registros administrativos que reconozcan discapacidad o necesidades educativas especiales.
- Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. En cambio, si recibe ingresos por las labores de cuidados, no puede acceder a ella, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a quienes no reciben un pago por ello.
Es posible registrar hasta tres personas por cada cuidador/a, y no es necesario tener vínculo familiar o de consanguinidad con la persona que requiere cuidados. Si la situación de dependencia o discapacidad no está registrada, es necesario actualizar el módulo de salud del RSH.

Beneficios de la Credencial
La credencial entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, tales como:
- FONASA (Fondo Nacional de Salud)
- BancoEstado
- SERVIU (Servicio de Vivienda y Urbanismo)
- SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor)
- ChileAtiende - IPS
- Registro Civil e Identificación
- SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad)
- DICREP (Dirección General del Crédito Prendario)
- Correos de Chile
- Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades
- SENCE (Servicio Nacional de Capacitación y Empleo)
- SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor)
- Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento
- Tesorería General de la República
- FOSIS
Proceso de Solicitud y Consideraciones Adicionales
Una vez que esté disponible la credencial digital de persona cuidadora en el sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl, se habilitará la opción para solicitar la credencial física. Si estás registrada como persona cuidadora principal y secundaria de personas distintas, en la plataforma encontrarás solo una credencial que te reconocerá como cuidadora principal.
La actualización de esta información en el Registro no afecta la calificación socioeconómica o tramo del Registro Social de Hogares. Una vez ingresada la solicitud con la documentación correspondiente, se derivará al municipio de la comuna donde reside la persona que requiere cuidados y se tramitará la solicitud.
Se podrá solicitar la Cartola Hogar a través de un ejecutor (Municipio u oficinas ChileAtiende), presentando un poder legalizado ante notario, donde debe quedar explícita la voluntad de la persona mandante. Este documento notarial tiene una vigencia máxima de 6 meses desde la fecha de emisión.
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