Definición y Tipos de Maltrato a Personas Mayores
El maltrato a una persona de edad consiste en un acto o varios actos repetidos que le causan daño o sufrimiento, o también la no adopción de medidas apropiadas para evitar otros daños, cuando se tiene con dicha persona una relación de confianza. Este tipo de violencia constituye una violación de los derechos humanos y puede manifestarse en diversas formas. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) definen el abuso de ancianos como un acto intencional o una omisión que causa o crea un riesgo de daño a un adulto mayor. Como afirmó Jennifer Lawless, directora del Banner Olive Branch Senior Center, “El maltrato a personas mayores puede ocurrirle a cualquiera, incluso a manos de un cuidador o una persona de confianza” y “también puede ocurrir en residencias de ancianos y centros de atención a largo plazo”. Todos los tipos de abuso a ancianos pueden provocar daños físicos y emocionales e incluso la muerte.
Clasificación del Maltrato
Los tipos más comunes de maltrato a personas mayores incluyen:
- Maltrato físico: Golpear, empujar o causar cualquier dolor.
- Maltrato sexual: Cualquier contacto sexual no deseado.
- Maltrato psicológico o emocional: Gritar, amenazar o hacer sentir mal a alguien, o el menoscabo grave de la dignidad y el respeto.
- Maltrato económico o material: Robar dinero, engañar a alguien para que dé dinero o hacer mal uso de las finanzas.
- Desatención: No proporcionar alimentos, medicamentos o atención adecuada.
- Abandono: La acción de desamparar a la persona mayor.
Magnitud del Problema
El maltrato a las personas de edad es un problema importante de salud pública y social que existe tanto en países en desarrollo como desarrollados, y por lo general, no se notifica suficientemente en todo el mundo. De acuerdo con una revisión de 52 estudios realizados en 28 países de diversas regiones en 2017, y que abarcó un año, una de cada seis personas de 60 años o más (el 15,7% de este grupo de edad) sufrieron alguna forma de maltrato. Según el Consejo Nacional sobre el Envejecimiento, el maltrato a personas mayores afecta a aproximadamente 1 de cada 5 estadounidenses mayores de 60 años, aunque solo se denuncia 1 de cada 24 casos.

Estadísticas Globales y en América Latina
La siguiente tabla muestra la prevalencia de los distintos tipos de maltrato a personas mayores según revisiones sistemáticas y metaanálisis:
| Tipo de maltrato | Notificado por personas de edad (entornos comunitarios) | Notificado por personas de edad y sus representantes (entornos institucionales) | Notificado por trabajadores (entornos institucionales) |
|---|---|---|---|
| Prevalencia general | 15,7% | No hay suficientes datos | 64,2%, o dos de cada tres trabajadores |
| Maltrato psicológico | 11,6% | 33,4% | 32,5% |
| Maltrato físico | 2,6% | 14,1% | 9,3% |
| Maltrato económico | 6,8% | 13,8% | No hay suficientes datos |
| Desatención | 4,2% | 11,6% | 12,0% |
| Abusos sexuales | 0,9% | 1,9% | 0,7% |
Cada vez son más los datos que indican que la prevalencia del maltrato a las personas de edad, tanto en la comunidad como en las instituciones, ha aumentado durante la pandemia de COVID-19. Por ejemplo, en un estudio estadounidense se indica que las tasas de este tipo de maltrato en la comunidad pueden haber aumentado hasta en un 84%.
Algunas cifras de estudios nacionales, encuestas específicas o informes judiciales en América Latina dan indicios de la magnitud del problema:
- Chile: La Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010 reportó una prevalencia de maltrato del 7,7% en personas de 65 años o más. Un estudio del SENAMA en 2012 en la región de Valparaíso encontró una prevalencia del 35,5% para maltrato psicológico, 9,2% para negligencia, 8,3% para maltrato económico, 5,6% para maltrato físico y 5,0% para maltrato sexual.
- Colombia: Un estudio en Bogotá en 2007 mostró una prevalencia de maltrato psicológico del 35,2%. La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) de 2015 mostró una prevalencia de maltrato del 12,9%, siendo más frecuente en mujeres y aumentando con la edad.
- Ecuador: La Encuesta SABE 2009-2010 reportó una prevalencia de negligencia y abandono del 14,9% en personas mayores.
- México: La primera encuesta nacional representativa sobre maltrato en 2006 mostró una prevalencia del 16,2%. La ENDIREH en 2011 reportó 12,5%, con el maltrato psicológico (9,4%) y económico (4,9%) como los más prevalentes. En 2016, esta cifra aumentó al 17,3%.
Se prevé que el maltrato a las personas de edad aumente, ya que la población está envejeciendo rápidamente en muchos países. Para 2050, el número de víctimas de maltrato habrá aumentado hasta 320 millones, dado que el número de personas de 60 años y más habrá crecido hasta los 2000 millones.
Consecuencias del Maltrato
El maltrato a las personas de edad puede tener graves consecuencias físicas, mentales, económicas y sociales, por ejemplo: lesiones corporales, defunción prematura, depresión, deterioro cognitivo, ruina económica y necesidad de ingreso en una residencia de ancianos. Para las personas mayores, las consecuencias del maltrato pueden ser especialmente graves y la recuperación puede llevar más tiempo que para los demás grupos de edad.
Factores de Riesgo
Cualquier adulto mayor puede sufrir abuso, pero algunos corren un mayor riesgo. Existen diversos factores que aumentan la vulnerabilidad al maltrato:
- Factores individuales de la víctima: Dependencia funcional o discapacidad, mala salud física o mental, deterioro cognitivo y escasez de ingresos. Los adultos mayores que experimentan cambios en su salud suelen estar, al mismo tiempo, cada vez más aislados socialmente. El aislamiento social y el deterioro mental o físico aumentan el riesgo. Estudios demuestran que casi la mitad de las personas con Alzheimer u otras demencias han sufrido abuso o negligencia. La violencia interpersonal también es más frecuente entre los adultos con discapacidad. También se corre mayor riesgo de sufrir abuso de ancianos si se tiene depresión o problemas de salud mental.
- Factores individuales del agresor: Enfermedades mentales, abuso de sustancias y la dependencia, a menudo económica, que puede tenerse con la víctima. Las características de algunos abusadores pueden incluir antecedentes penales previos, problemas relacionados con las drogas o el alcohol, y no tener otros medios de subsistencia aparte de la vivienda, la pensión o los cheques de seguridad social de la víctima. El abusador puede no querer que la víctima sea entrevistada o esté sola, y puede parecer controlador.
- Factores relacionales: El tipo de relación (por ejemplo, matrimonial o de pareja, o entre padres e hijos) y el estado civil pueden aumentar el riesgo elevado de maltrato, aunque estos factores varían según el país y la región.
- Factores comunitarios y sociales: El edadismo contra las personas mayores y ciertas normas culturales (por ejemplo, la normalización de la violencia). El edadismo afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos hacia los demás y hacia nosotros mismos en función de la edad. Constituye un poderoso obstáculo para el desarrollo de políticas y programas adecuados para mayores y jóvenes, y tiene profundas consecuencias negativas para la salud y el bienestar de las personas mayores. En algunas sociedades tradicionales se obliga a las viudas de edad a casarse de nuevo, mientras que en otras las mujeres mayores que viven solas son acusadas de practicar la brujería.
Las personas de edad que reciben apoyo social o que viven solas tienen menos probabilidad de ser maltratadas.
Señales de Maltrato a Personas Mayores
Es importante identificar las señales de advertencia de abuso en adultos mayores. Algunas de ellas incluyen:
Signos Físicos
- Moretones, quemaduras o huesos rotos sin causa aparente.
- Pérdida repentina de peso o deshidratación.
- Ropa sucia, mala higiene o problemas médicos no tratados.
- Úlceras por presión por no moverse adecuadamente.
Señales Emocionales y Conductuales
- Aumento del miedo, la ansiedad o la depresión.
- Evitar a ciertas personas o actuar con nerviosismo cerca de un cuidador.
- Quedarse callado, retraído o molesto sin motivo alguno.
- Parecer confundido o actuar de manera diferente a lo habitual.
Señales Financieras
- Falta de dinero o pertenencias.
- Facturas que no se han pagado, incluso si el mayor debería tener suficiente dinero.
- Retiros extraños de cuentas bancarias.
- Firmas fraudulentas o documentación financiera.
- Cambios repentinos en el testamento o poder notarial.
Muchas de las personas de edad avanzada que sufren abusos no buscan ayuda por varias razones, como vergüenza, control por parte del abusador, dependencia del agresor (que puede ser un familiar), o miedo a sufrir más daño, ser abandonadas o ser ingresadas por la fuerza en una residencia.
Prevención y Estrategias contra el Maltrato
La mejor manera de detener el maltrato a personas mayores es prevenirlo. Se han intentado aplicar diversas estrategias para prevenir y combatir el maltrato, pero por el momento se dispone de pocas pruebas de la eficacia de la mayoría de ellas. Sin embargo, algunas se consideran prometedoras.
Estrategias Preventivas Prometedoras
Las estrategias que se consideran más prometedoras son:
- Las intervenciones que realizan los cuidadores, que alivian la carga que soportan los allegados a la persona mayor.
- Los programas de administración del dinero para las personas mayores con mayor riesgo de sufrir explotación económica.
- Las líneas telefónicas de ayuda y los centros de acogida de emergencia.
- La implicación de equipos multidisciplinarios que pueden actuar desde varios ámbitos, como la justicia penal, la atención médica, la atención a la salud mental, los servicios de protección de los adultos y los servicios de atención prolongada.
En algunos países, el sector de la salud se ha responsabilizado de sensibilizar a la opinión pública sobre este problema, mientras que en otros han sido las administraciones de la seguridad social quienes han tomado la iniciativa. A nivel mundial, se sabe muy poco sobre el maltrato a las personas de edad y sobre el modo de prevenirlo, sobre todo en los países en desarrollo.
Recomendaciones para la Protección Personal y Familiar
Las personas mayores nunca deben creer que el maltrato forma parte del envejecimiento o de ser dependiente. El hecho de ser maltratado amenaza su dignidad y su sentimiento de bienestar e incluso puede costarle la vida. Los familiares y amigos pueden ayudar manteniendo lazos estrechos con la persona mayor. Las personas de edad avanzada que están preocupadas por el abuso pueden tomar las siguientes medidas para evitarlo:
- No vivir con alguien que tenga antecedentes de conducta violenta o de abuso de sustancias.
- Mantenerse en contacto con amigos y antiguos vecinos, especialmente si la persona debe mudarse al domicilio del cuidador.
- Mantener relación con organizaciones sociales y comunitarias (lo que aumenta las posibilidades de que el abuso, si ocurre, se detecte).
- Insistir en el asesoramiento legal antes de firmar cualquier documento relacionado con el lugar donde vivirán o quién controla sus finanzas.
- Tener su propio teléfono y poder enviar y abrir el correo también puede brindar mayor seguridad.
- Anímelas a evitar dar información personal por teléfono o en línea y a revisar periódicamente su testamento.
Cómo Prevenir el Maltrato en el Ámbito Familiar y Comunitario
La mejor manera de detener el abuso en adultos mayores es involucrarse y tomar medidas para proteger a sus seres queridos. Esto es lo que se puede hacer:
- Aprender sobre el maltrato a personas mayores: Conocer las señales y los factores de riesgo del maltrato puede ayudar a actuar cuando ocurre. Comparta esta información con otros familiares y amigos para que sepan qué detectar.
- Mantenerse en contacto: Visitar o llamar a su ser querido con frecuencia. Usar videollamadas para saber cómo está si no puede estar presente. El contacto regular ayuda a notar cambios y dificulta que el abuso pase desapercibido.
- Ayudar a mantener relaciones sociales: La soledad puede aumentar el riesgo de abuso. Animar a las personas mayores a mantenerse en contacto con amigos, familiares y grupos comunitarios. Asistir a grupos de apoyo e informarse sobre los servicios para víctimas de violencia doméstica también puede ser útil.
- Tener cuidado al elegir cuidadores: Si su ser querido necesita un cuidador, verificar sus antecedentes. Investigar las residencias de ancianos y las agencias de atención antes de tomar una decisión. Visitarlas con frecuencia y preguntar sobre las políticas de seguridad.
- Proteger sus finanzas: Ayudar a las personas mayores a administrar su dinero. Configurar depósitos directos, controlar gastos inusuales y asegurarse de que sus documentos legales estén en regla.
- Apoyar a los cuidadores familiares: Cuidar a un adulto mayor puede ser estresante y agotador. Si un familiar es el cuidador principal, ofrecerle ayuda. El cuidado de relevo, los grupos de apoyo y los descansos pueden marcar una gran diferencia. "Los grupos de apoyo para el duelo antes de la pérdida también pueden ayudar a los cuidadores a gestionar sus emociones a medida que las capacidades de sus seres queridos cambian", afirmó Lawless.
- Fomentar la protección personal y legal: Ayudar a las personas mayores a tomar las riendas de su futuro planificando con antelación. Un poder notarial o un testamento vital pueden ayudar a aclarar las decisiones sobre su atención médica, evitando confusiones y discusiones familiares posteriores. También es importante buscar asesoramiento independiente antes de firmar cualquier documento. "Si contrata los servicios de un cuidador remunerado o familiar, tiene derecho a expresar sus preferencias e inquietudes", afirmó Lawless. "Si vive en una residencia de ancianos, llame a su defensor del pueblo para cuidados a largo plazo. El defensor del pueblo es su defensor y puede intervenir si es necesario".
- Fomentar la salud y el bienestar: Animar a sus seres queridos a cuidar su salud y buscar ayuda profesional para problemas como la depresión y los problemas de drogas o alcohol.
Campaña de concientización sobre maltrato a adultos mayores
Respuesta de la OMS y Década del Envejecimiento Saludable
El 15 de junio de 2022, con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, la OMS y sus asociados publicaron el documento Tackling abuse of older people: five priorities for the UN Decade of Healthy Ageing (2021-2030) en el que presentan cinco prioridades para el Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030), a las que se llegó mediante amplias consultas. Son las siguientes:
- Combatir el edadismo, ya que es una de las principales razones por las que el maltrato a las personas mayores recibe tan poca atención.
- Generar más datos y de mejor calidad para concienciar sobre este problema.
- Concebir soluciones rentables para poner fin a este tipo de maltrato y ampliar su uso.
- Elaborar un argumentario a favor de la inversión en este tema para convencer de que es un dinero bien empleado.
- Recaudar fondos, ya que se necesitan más recursos para abordar este problema.
La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una oportunidad para reunir a los gobiernos, la sociedad civil, las agencias internacionales, los profesionales, la academia, los medios de comunicación y el sector privado durante diez años de acción concertada, catalizadora y colaborativa para mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.
Marco Legal y Políticas en América Latina
En la Declaración Universal de Derechos Humanos adoptada por la Asamblea General el 10 de diciembre de 1948 se establecen los derechos fundamentales y se incluye la prohibición de discriminación por cualquier motivo; a partir de esta Declaración se han promulgado normas internacionales y nacionales que buscan el desarrollo de las libertades en la vejez y la protección de los derechos humanos de las personas mayores. En este sentido, en 2015 se promulgó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (OEA, 2015), en la que se abordan los asuntos de la vejez y el envejecimiento desde una perspectiva de derechos humanos, reafirmando la obligación de eliminar todas las formas de discriminación, en particular la que se presenta en razón de la edad.
Ejemplos de Iniciativas Nacionales
- Costa Rica: La Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley núm. 7.935 de 1999) busca garantizar igualdad de oportunidades, vida digna, protección y seguridad social. El decreto ejecutivo núm. 33.158 de 2006 declaró el 15 de junio como Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia. El Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) coordina políticas y la Unidad de Gestión Social recibe denuncias.
- Bolivia: La Constitución Política de 2009 reconoce los derechos de las personas adultas mayores. El decreto supremo núm. 0264 de 2009 declaró el 26 de agosto Día de la Dignidad. La Ley núm. 369 de 2013, Ley General de las Personas Adultas Mayores, regula sus derechos y protección institucional. En 2016, se ratificó la Convención Interamericana.
- Chile: La Ley núm. 20.427 de 2010 modificó la Ley de Violencia Intrafamiliar e incorporó el maltrato de personas mayores. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor. Un ejemplo de programa es la prevención del Síndrome de Burnout en personal de cuidado directo del Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) “El Copihue”.
- Colombia: El artículo 46 de la Constitución Política Nacional ampara los derechos de las personas mayores. La Ley núm. 1.251 de 2008 dicta normas para la protección, promoción y defensa de sus derechos.
- Perú: La Ley núm. 28.803 de 2006 estableció los Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM) para servicios básicos integrales y multidisciplinarios. La Ley núm. 30.490 de 2016 promueve y protege los derechos de las personas mayores.
- Ecuador: La Constitución de la República de 2008 establece que las personas mayores recibirán protección contra la violencia.
- Brasil: Cuenta desde 2003 con la Ley núm. 10.741 Estatuto do Idoso, que regula los derechos especiales de las personas mayores de 60 años.
- El Salvador: Su Ley contra la Violencia Intrafamiliar (decreto núm. 902 de 1996) establece mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia y enuncia de forma específica la protección especial a personas mayores.
Iniciativas Específicas en América Latina
- Argentina: El Ministerio de Salud y Desarrollo Social impulsó el programa Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores, con componentes de capacitación profesional, asesoramiento legal y psicológico, difusión de derechos y sensibilización a la comunidad.
- Chile (Programa SENAMA): El programa Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente busca garantizar el respeto a la dignidad de las personas mayores, evitando maltratos por medio de la prevención del desgaste profesional y la mejora de la calidad de atención. Este programa evalúa el estrés de los cuidadores con el Maslach Burnout Inventory (MBI) y promueve el bienestar biopsicosocial de las personas mayores.
- Red de Prevención y Atención del Maltrato a las Personas Mayores: Esta red, que se puso en marcha en 2012, trabaja en la coordinación interinstitucional para brindar atención integral y patrocinio legal en casos de maltrato, a través de estrategias de prevención, detección y atención.
Qué Hacer si Sospecha de Abuso a Personas Mayores
Si cree que alguien está sufriendo abuso, actúe de inmediato:
- Hablar con el ser querido: Preguntarle en privado si se siente seguro. Hacerle saber que está ahí para ayudar.
- Denunciar abuso: Si cree que la situación es peligrosa o pone en peligro su vida, llamar al 911 (o el número de emergencia local). Para otras inquietudes sobre abuso, comunicarse con los servicios de protección para adultos o programas de refugios de emergencia. No es recomendable enfrentarse directamente al abusador porque hacerlo puede agravar el abuso.
- Obtener ayuda profesional: Un proveedor de atención médica, un trabajador social o un abogado especializado en leyes para personas mayores puede ayudar a evaluar la situación y tomar medidas para proteger a su ser querido.
- Buscar una vivienda más segura: Si es necesario, ayudar a su ser querido a mudarse a un lugar más seguro. Esto puede implicar cambiar de cuidador o encontrar un centro de confianza.
Los familiares, amigos y conocidos tienen la responsabilidad de ayudar si saben o sospechan firmemente que hay abuso, al igual que deben hacerlo los profesionales de la salud. En muchos lugares, la ley contempla la protección y atención de las personas vulnerables, incapacitadas o discapacitadas, y se dispone de leyes para proteger a las personas que denuncian sospechas de abuso.
Intervenciones en Casos de Maltrato
La elección de la intervención depende de la probabilidad que tiene el agresor de causar el daño, y en general, deben adaptarse a cada situación. Las intervenciones pueden consistir en:
- Asistencia médica.
- Educación: Proporcionar a las víctimas formación sobre el maltrato y las opciones disponibles para ayudarles, además de diseñar planes de seguridad.
- Apoyo psicológico: Psicoterapia a corto o a largo plazo para que la víctima y posiblemente los familiares hablen sobre la depresión y los efectos del trauma.
- Aplicación de la ley e intervenciones legales: Arresto del agresor, órdenes de restricción y asesoramiento legal, incluida la protección de los bienes.
- Una vivienda alternativa: Una vivienda de acogida para personas mayores y el ingreso en una residencia de ancianos.
- Derivación a servicios que brindan apoyo básico: Transporte y asistencia alimentaria, y que reducen el aislamiento social.
Si las víctimas son competentes para tomar decisiones, deben ayudar a determinar su propia intervención. Si no lo son, el equipo interdisciplinario debe tomar la mayoría de las decisiones, basándose en la gravedad de la violencia, el estilo de vida anterior de la víctima y sus ramificaciones legales. A menudo, no existe una única decisión correcta. Un profesional de la salud debe controlar cuidadosamente cada caso.