El envejecimiento de la población es una realidad demográfica que ha cobrado gran relevancia en Chile y el mundo. Las proyecciones del INE indican que la población chilena está envejeciendo, lo que significa que está compuesta cada vez más de adultos mayores. Esto se debe principalmente a un aumento significativo de la esperanza de vida en los últimos años y, a su contraparte, a una disminución de la población juvenil, provocada por la baja de la tasa de natalidad en el país.
Según estudios de CASEM del año 2013, existían 80 adultos mayores por cada 100 jóvenes, una gran diferencia de años anteriores, como por ejemplo, 1990, donde la proporción era de 34 adultos mayores por cada 100 jóvenes. Es decir, la brecha entre la población joven y la tercera edad se ha ido acortando con los años. Además, se esperaba que para el año en curso la cantidad de adultos mayores en Chile sobrepasara los 2.899.620, según proyecciones del INE (2014), de un total de habitantes de 18.373.917 a nivel nacional.
En América Latina y el Caribe, los cambios demográficos, incluyendo la reducción de la fecundidad y la mortalidad, junto con el aumento de la esperanza de vida, han modificado radicalmente la estructura poblacional. Se proyecta que en menos de 20 años se duplicará la cantidad de personas mayores, lo que subraya la creciente importancia de abordar la problemática del abandono. Los adultos mayores son justo quienes resultan ser la porción más dependiente de la sociedad.
El Abandono del Adulto Mayor: Definición y Manifestaciones
El abandono de adultos mayores se define como la negligencia o desatención hacia las personas en edad avanzada, quienes requieren cuidados específicos debido a su edad y, frecuentemente, a condiciones de salud asociadas. Esta omisión por parte de los responsables legales, familiares o cuidadores puede manifestarse en el descuido de aspectos básicos como la higiene, alimentación, medicación, compañía y asistencia emocional.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación define el Abandono de Personas como el momento en que el obligado o quien tiene el deber, deja de proporcionar los medios de subsistencia sin causa justificada. Un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona mayor, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación de confianza, constituye abandono. Este puede adoptar diversas formas, como el maltrato físico, psíquico, emocional o sexual, y el abuso de confianza en cuestiones económicas. El abandono cobra sentido cuando al dueño original se le ignora o se le agrede (tanto verbal como físicamente) y en ocasiones incluso se le desplaza de la familia llevándolo a asilos en contra de su voluntad.
Esta realidad eleva también los riesgos en seguridad social, exposición a delitos y daño en la salud mental al vivir en soledad. Solo en casos más recientes, este panorama lo evidenció el fallecimiento de un adulto mayor (94) en la comuna de Independencia, cuyos restos, en estado de abandono, se hallaron al interior de su casa en octubre pasado. Su data de muerte se proyectó en 12 meses. Mientras que solo hace unos días, en una habitación rodeada de basura, Carabineros de El Quisco encontró a una mujer (87) que presentaba indicios de desnutrición.
Según datos del Censo, los hogares conformados por personas de 65 años o más aumentaron desde 4,3% en 1992 a 11,6% en 2024. Se proyecta que un número significativo podría corresponder a viviendas unipersonales habitadas por este segmento de la población.

La Realidad en la Región del Biobío
De la población total de la Región del Biobío, de más de 1 millón de personas, 329 mil 740 son adultos mayores. Esta cifra subraya la importancia de atender sus necesidades específicas.
Según un estudio de Diagnóstico Regional realizado por SENAMA, el 49 % de los adultos mayores ingresados en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) tiene un grado de dependencia severa, y un 31 % con dependencia leve moderada. Dentro de los hallazgos, el SENAMA detectó que en la Región hay 418 adultos mayores que se encuentran abandonados por sus familias en los ELEAM. Veronica Velásquez, quien cuida a su madre con dependencia severa en Talcahuano, considera que “es una decisión bastante valiente ir a dejar al papá, a la mamá, al hogar”.
Los ELEAM son instituciones que buscan ayudar a quienes pertenecen a la tercera edad a través de diversos cuidados, programas y medidas. De los adultos mayores en ELEAMs, un 72 % cuenta con asistencia a través de los programas de Fondo Subsidio Eleam y Supervisión Eleam. El Fondo Subsidio se encarga de materializar los programas de cuidados de adultos mayores por medio de la financiación de los proyectos postulados por cada establecimiento, los cuales se supervisan y acompañan en su aplicación.
En cuanto a las condiciones de estos centros, “la mayor parte de los establecimientos de larga estadía se encuentran en buen estado en materia de infraestructura y de atención de capacidad de profesionales. La capacidad de los Establecimientos de Larga Estadía depende de lo que dicta la autorización sanitaria.”

Factores Contribuyentes al Abandono
El abandono de adultos mayores es un fenómeno multicausal, lejos de explicaciones que enfatizan un único factor. Entre las causas observadas se encuentran:
- Cambios en la estructura familiar: Las familias se han transformado, con menos hijos para cuidar y acompañar a los mayores. "En Chile estábamos muy arraigados al acompañamiento familiar. Era muy común familias que convivían con los abuelos constantemente. Eso hoy día se ha modificado mucho." La movilidad geográfica, con familias viviendo en diferentes ciudades o regiones, también contribuye a esta situación. Algunas personas mayores también por voluntad propia quieren mantener su independencia.
- Condiciones socioeconómicas deficientes: La pobreza y la insuficiencia de recursos materiales dificultan la atención adecuada de los adultos mayores. El 61,2% de los adultos mayores institucionalizados perciben ingresos bajos. La situación económica de los ancianos es precaria; según estadísticas de la fundación SOL, el 94% de las mujeres jubiladas y el 87.5% de los hombres reciben una pensión igual o menor a $154.304 (más de $100.000 menor al sueldo mínimo actual en Chile). Con esta cantidad de dinero, deben subsistir mes a mes, cubriendo gastos básicos y mayores costos en medicamentos, consultas médicas y/o servicios domésticos.
- Envejecimiento y cambios fisiológicos: El envejecimiento es un proceso natural e individual que conlleva una serie de cambios físicos, psicológicos y biológicos. En el contexto de condiciones socioeconómicas deficientes y estilos de vida particulares, estos cambios pueden verse exacerbados, generando dependencia y demandando cuidados especializados que no siempre pueden ser provistos en el hogar.
- Factores de género: El género femenino ha sido asociado con el abandono, con un Odds Ratio (OR) de 2,6 (p=0,037).
- Grado de dependencia: Un mayor grado de dependencia se asocia significativamente con el abandono (OR 5; p=0,005).
- Relación familiar: Una relación familiar regular o mala se considera un factor de riesgo (OR 3; p=0,011).
- Falta de visitas de familiares: El 40% de los adultos mayores institucionalizados no reciben visitas de sus familiares, lo que incrementa la sensación de soledad y desamparo.
- Iniciativa familiar para la institucionalización: En el 67,5% de los casos estudiados, la institucionalización se produjo por iniciativa familiar, lo que sugiere dificultades en el cuidado dentro del hogar.
- Violencia, maltrato y abuso sexual: Estos factores pueden llevar a la salida del adulto mayor de su entorno familiar y a la ruptura con su medio. Cuando la persona adulta mayor ya no posee una vida laboral útil y comienza a generar gastos en la familia sin contribuir con ingresos, se dan casos en los cuales la familia se apodera de los bienes materiales del anciano, aprovechando su fragilidad, falta de memoria o dependencia.
- Aislamiento social y soledad: En una sociedad cada vez más competitiva y deshumanizada, el aislamiento y la soledad en los ancianos son cada vez más patentes. Se estima que aproximadamente el 20% de la población experimenta soledad y abandono social.
- Sobrecarga de tareas en el hogar: La acumulación de responsabilidades domésticas puede ser un factor contribuyente para los cuidadores.
- Desconocimiento de derechos: La gran mayoría de los adultos mayores desconocen sus derechos, lo que limita su exigibilidad y propicia actos de discriminación, abandono y maltrato.
- Estigma social: La estigmatización social, que califica a las personas mayores como "peligrosos", "delincuentes", "improductivos" o "vagabundos", alimenta la exclusión.
Impacto del Abandono: Consecuencias Devastadoras
Las consecuencias del abandono de adultos mayores son devastadoras y abarcan múltiples dimensiones:
- Deterioro de la salud física: El abandono tiene consecuencias graves en la salud física, incluyendo la falta de atención médica adecuada, nutrición deficiente y problemas de higiene.
- Impacto en la salud mental: El aislamiento social y la falta de apoyo emocional tienen efectos devastadores en la salud mental, pudiendo generar cuadros depresivos, ansiedad y un aumento de la percepción de deterioro de la salud tras el ingreso a una institución. El abandono social es una realidad que tiene como consecuencia la ausencia del reconocimiento necesario para el desarrollo satisfactorio de los individuos.
- Indigencia y exclusión social: El abandono puede llevar a la indigencia, una manifestación social caracterizada por el desarraigo y la estigmatización, obligando a los adultos mayores a crear nuevas formas de vida en las calles, a menudo en un entorno discriminatorio.
- Riesgos en seguridad social y exposición a delitos: La falta de cuidado y protección incrementa los riesgos en seguridad social y la exposición a delitos.
- Pérdida de vínculos y redes sociales: El abandono provoca una constante pérdida de vínculos familiares, de amistad y laborales, contribuyendo al desarraigo.
- Déficit en el funcionamiento de instancias sociales y familiares: El abandono evidencia el mal funcionamiento de las estructuras familiares y sociales encargadas de la protección de este grupo vulnerable.
- Pérdida de identidad y sabiduría: Con la situación actual de abandonos se está dando una pérdida de la identidad familiar y asimismo para la sociedad, se extingue la historia que se transmite verbalmente, la sabiduría que se adquiere con el pasar de los años y que posee el adulto mayor.
Personas mayores: ¿Cómo proteger su salud mental? | Sana Mente
Marcos Legales y Mecanismos de Protección
Todo adulto mayor tiene el derecho de solicitar apoyo económico a sus hijos, nietos e incluso bisnietos si necesitara algún tipo de pensión alimenticia, lo que es respaldado por el artículo 321 del Código Civil. Los mayores también tienen el derecho de denunciar maltrato físico y psicológico, además de abuso sexual y patrimonial, o cualquier tipo de negligencia de parte de sus cuidadores (familia, instituciones de cuidado, etc).
En virtud de la ayuda a la tercera edad de nuestro país, se establece la Ley Nº 19828, la cual crea el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA). Este tiene como objetivo velar por la plena integración del adulto mayor a la sociedad, su protección ante el abandono e indigencia, y el ejercicio de los derechos que la Constitución de la República y las leyes le reconocen, prometiendo promover la inserción social del adulto mayor e incentivar la participación de estos en la comunidad.
Otra legislación que apoya a la tercera edad es la Ley Nº 20427, una modificación a la Ley Nº 20066, la cual incluye incisos que protegen al adulto mayor y sus pertenencias de violencia y abuso, estableciendo: "Tratándose de adultos mayores en situación de abandono, el tribunal podrá decretar la internación del afectado en alguno de los hogares o instituciones reconocidos por la autoridad competente."
Para apoyar a las personas que cuidan a los adultos mayores en sus hogares, el SENAMA cuenta con diversos mecanismos. "Se atiende sus necesidades y requerimientos, otorgando orientación." Uno de los programas que poseen para apoyar y ayudar a la atención y desarrollo de actividades cotidianas de los adultos mayores es Cuidados Domiciliarios.
En el ámbito de políticas de intervención, existe el Condominio de Viviendas Tuteladas (CTV), un programa gubernamental dirigido a adultos mayores autovalentes que no poseen hogar y se encuentran dentro del 60 % más vulnerable de la población. Se trata de una serie de casas habitacionales que son prestadas a las personas de tercera edad con el objetivo de otorgar ayuda psicosocial y contribuir a la integración y autonomía de cada persona. Actualmente en la Región del Biobío existen 6 condominios, los cuales en promedio cada lugar tiene entre 15 a 20 casas cada uno.
Propuesta de Modificación Legislativa
Se ha planteado una modificación a los artículos n°3 y n°8 de una ley, buscando fortalecer la protección:
- Modificación al Artículo 3º (Prevención y Asistencia): Desarrollar el Programa de asistencia al adulto mayor desamparado a cargo del SENAMA, cuya función es optimizar la fiscalización del delito de violencia intrafamiliar aplicado al adulto mayor. Esta parte de la institución está encargada de mantener bajo vigilancia a los adultos mayores que hayan, al comienzo de su jubilación, autorizado su unión al programa de fiscalización, para así poder denunciar el caso de abandono que el adulto mayor pueda sufrir. Entiéndase por abandono, el desamparo que afecte a un adulto mayor que requiera de cuidados, donde este no reciba la ayuda en alimentación, hogar, y salud necesaria. En el caso que la institución reciba una denuncia, se dejará al hogar, y al abusador, bajo un periodo de observación de 3 meses, para determinar si se cumple el caso de abandono o no. Transcurrido este tiempo, y determinado si el hogar es apto o no para el adulto mayor, se pasará a actuar.
- Modificación al Artículo 8° (Sanciones): Si se determina que el hogar no es apto, el adulto mayor pasará a vivir en una institución, y se le aplicará al denunciado la sanción propia del abuso intrafamiliar, según lo estipulado en el Artículo 8.
Hacia la Prevención y Soluciones Integrales
La prevención del abandono de adultos mayores requiere un enfoque multidisciplinar y la participación activa de profesionales de la salud, familiares y la comunidad. Las estrategias clave incluyen:
- Fortalecimiento de los lazos familiares: Fomentar la convivencia familiar y el acompañamiento constante de los adultos mayores, reconociendo su valor e importancia. Macarena Rojas, directora ejecutiva del Centro UC Estudios de Vejez y Envejecimiento, comenta que la vejez forma parte de una realidad heterogénea, ilustrando con casos de adultos mayores de rangos etarios menores que permanecen activos laboralmente.
- Creación de planes de atención comunitaria: Desarrollar planes que proporcionen apoyo y cuidado a las personas adultas mayores que lo requieran, evaluando sus necesidades específicas y la mejor manera de atenderlas.
- Asistencia en el hogar: Evaluar la necesidad de asistencia para el cuidado en el domicilio, incluyendo la preparación de alimentos (proporcionando despensas o comidas preparadas) y la generación de agendas de contactos para apoyo.
- Acompañamiento para la salud física y mental: Este acompañamiento es fundamental para disminuir el sentimiento de soledad y prevenir cuadros depresivos. "Falta más cercanía con ellos, más paciencia. Sí, porque a veces no los tratan muy bien, sobre todo cuando yo insisto, cuando los ven solitos(…) Falta voluntad, y los recursos también."
- Promoción del envejecimiento activo y productivo: Crear un proceso de jubilación progresiva que permita mantener un rol productivo. Generar oportunidades de educación y capacitación para adultos mayores, incluyendo universidades para adultos mayores. Estimular y apoyar a instituciones de salud especializadas que se inserten en la comunidad. La participación comunitaria, fomentando la participación regular en la comunidad, disminuye el riesgo de deterioro cognitivo y físico.
- Actividad intelectual y cuidado personal: Realizar actividades intelectuales exigentes y cuidar la apariencia e imagen personal.
- Conocimiento y exigibilidad de derechos: Educar a los adultos mayores sobre sus derechos y los mecanismos jurídicos existentes para su protección.
- Legislación y políticas públicas: Promulgar y hacer cumplir leyes que garanticen los derechos de los adultos mayores, como la Ley del Adulto Mayor en el Estado de México, que establece la obligación de la familia de otorgarles alimentos y atención médica.
- Programas de asistencia social: Asegurar el acceso a programas de asistencia social en caso de desempleo, discapacidad o pérdida de medios de subsistencia, así como a alternativas de atención integral si se encuentran en situación de riesgo o desamparo.
- Sensibilización social: Combatir el estigma social asociado a la vejez y promover una cultura de respeto y valoración hacia los adultos mayores. El reconocimiento social de todos sus miembros es fundamental para el crecimiento de una colectividad.
El cuidado de este grupo poblacional demanda tiempo, recursos económicos y humanos, lo que en ocasiones dificulta que las familias asuman completamente esta responsabilidad, optando en algunos casos por el abandono. "El apoyo a los cuidadores es aún deficiente y un gran desafío." La negligencia y el abuso hacia las personas mayores se han intensificado en muchas partes del mundo, y la pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve aún más esta problemática.