El término abandono de ancianos se refiere a la negligencia o desatención hacia las personas mayores, quienes requieren cuidados específicos debido a su edad avanzada y, en muchos casos, condiciones de salud asociadas. Esta omisión puede incluir el descuido en aspectos como la higiene, alimentación, medicación, compañía y asistencia emocional. Esta realidad eleva también los riesgos en seguridad social, exposición a delitos y daño en la salud mental al vivir en soledad.
El abandono más común se manifiesta en la ausencia de autenticidad emocional, caracterizado por el desinterés, la apatía y la frialdad. Este sentimiento de vacío no tiene edad, siendo percibido desde la infancia y pudiendo llegar a devastar a cualquier adulto. Las implicaciones psicológicas de vivencias tempranas ligadas al abandono suelen ser de considerable gravedad.
El abandono del adulto mayor es una forma de ejercer violencia sobre ellos. El aislamiento y la soledad en el anciano son cada vez más patentes en una sociedad inmersa en una creciente competitividad y deshumanización.
Planteamiento del Problema: La Realidad del Abandono
Uno de los problemas de hoy en día es que cada vez hay más adultos mayores que se tienen que ver enfrentados con la soledad y el abandono. Estudios recientes demuestran la relación de estos dos últimos con los suicidios. El deterioro mental y la depresión también influyen y pueden llegar a provocar suicidios en personas mayores.
Solo en casos más recientes, este panorama lo evidenció el fallecimiento de un adulto mayor (94) en la comuna de Independencia, cuyos restos, en estado de abandono, se hallaron al interior de su casa en octubre pasado. Su data de muerte se proyectó en 12 meses. Mientras que solo hace unos días, en una habitación rodeada de basura, Carabineros de El Quisco encontró a una mujer (87) que presentaba indicios de desnutrición.
Según datos del Censo, los hogares conformados por personas de 65 años o más aumentaron desde 4,3% en 1992 a 11,6% en 2024. Se proyecta que un número significativo podría corresponder a viviendas unipersonales habitadas por este segmento de la población. Macarena Rojas, directora ejecutiva del Centro UC Estudios de Vejez y Envejecimiento, comenta que la vejez forma parte de una realidad heterogénea.
El Abandono del Adulto Mayor en Contexto Nacional
A nivel nacional, el abandono se destaca como uno de los principales factores que afectan la salud mental de los adultos mayores (60 años o más), incrementando su propensión al suicidio. En Chile, aproximadamente 2,85 millones de adultos mayores, de los cuales 410 mil viven solos, enfrentan esta realidad. La región de Valparaíso registra la mayor proporción de ancianos, con un 18% de su población.
Mauricio Apablaza, economista de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, señala que el indicador de abandono refleja una aproximación al fenómeno de la soledad. El abandono se presenta con mayor incidencia en zonas rurales, donde los procesos de migración interna han acentuado la situación.
La indigencia es una manifestación social que se caracteriza por el desarraigo y la estigmatización de hombres y mujeres adultos, que viven y satisfacen sus necesidades en las calles de las zonas urbanas, en las que desarrollan su cotidianidad, realizando actividades relacionadas con la precariedad crónica (Rojas, 2006).
Definición Legal del Abandono
Jurídicamente hablando, el abandono se refiere al desamparo que afecta a un adulto mayor que requiera de cuidados, donde este no reciba la ayuda en alimentación, hogar y salud necesaria. Asimismo, este abandono se produce cuando cualquier persona o institución no asume la responsabilidad que le corresponde en el cuidado del adulto mayor o que habiendo asumido el cuidado o custodia de un adulto mayor lo desampara de manera voluntaria. En este último caso nos referimos a asilos, instituciones de salud o cualquiera que haya asumido esta responsabilidad y no la esté cumpliendo.
Esta situación de desamparo de la persona mayor por alguien que había asumido la responsabilidad de cuidarla o por la persona a cargo de su custodia, es lo que conceptualizamos como abandono. Al respecto la Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha pronunciado en el sentido de que el Abandono de Personas se da en el momento en que el obligado o quien tiene el deber, deje de proporcionar los medios de subsistencia sin causa justificada (Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2010).
Causas del Abandono del Adulto Mayor
El abandono de ancianos está influido por una combinación de factores sociales, económicos y familiares. Las "familias se han transformado, hay menos hijos para cuidar, acompañar o sostener a los mayores. Muchas veces viven en ciudades o en regiones distintas, y algunas personas mayores también por voluntad propia quieren mantener su independencia", comenta Macarena Rojas.
El sentimiento de abandono puede originarse de diversas maneras. Un ejemplo claro es la pérdida del trabajo y la dificultad para reintegrarse al mercado laboral, lo que puede generar una sensación de ser "barcos a la deriva". Sufrir algún tipo de abandono durante la infancia es un factor determinante, calificado por los expertos como un "segundo nacimiento".
La salida a la calle y el consecuente rompimiento con el entorno familiar obedecen a un conjunto de factores: violencia, maltrato y abuso sexual, pobreza e insuficiencia de recursos materiales, abandono, aburrimiento, sobrecarga de tareas en el hogar. Lejos de las explicaciones absolutistas que enfatizan un solo factor (económico, psicológico, etc.), esta salida representa un fenómeno multicausal (Makowski, 2010).
Las exigencias que impone la sociedad, la familia, y en último término el individuo, también llevan a que el adulto mayor se margine, se le abandone. Las causas observadas en el grupo de adultos mayores van desde la discriminación en torno a su edad, hasta la violencia y el maltrato en sus propios hogares. Las personas que viven en la calle son portadoras de historias personales de abandono familiar, de maltrato y abuso sexual, de privación afectiva; no han tenido un lugar en la familia o en los afectos.
En esta sociedad donde se evidencia un incremento en la competitividad y la deshumanización, el abandono del adulto mayor dentro de su entorno familiar, constituye un serio problema social.
Factores Demográficos y Sociales
- En las últimas décadas, los países de América Latina y el Caribe han experimentado profundos cambios demográficos, entre los cuales destacan la reducción de la fecundidad y la mortalidad, así como el aumento de la esperanza de vida.
- Como resultado de estas transformaciones, la estructura poblacional se ha modificado de una forma radical y en menos de 20 años se duplicará la cantidad de personas mayores (Huenchuan, 2012).
- Hoy en día, la población, gracias a los avances científicos, médicos y tecnológicos, es cada vez más longeva, hay más gente que cumple ochenta años.
- El abandono social es una realidad y su consecuencia es la ausencia del reconocimiento que todos los seres humanos necesitan para desarrollarse satisfactoriamente. El reconocimiento social de todos sus miembros es el pilar del crecimiento de una colectividad.
Factores Institucionales y de Políticas Públicas
- El abandono de ancianos no se limita al entorno familiar. En muchas ocasiones, puede ocurrir en instituciones como residencias geriátricas, donde el personal no proporciona los cuidados necesarios debido a la sobrecarga laboral, falta de capacitación o recursos insuficientes.
- El problema de la falta de una pensión que garantice una efectiva seguridad social para los adultos mayores, no concierne solo a nuestro país, sino es una situación que enfrentan la mayoría de las naciones, hoy en día.
- El abandono hace visible el déficit de funcionamiento de las instancias sociales y familiares, pero también alude a la deriva individual, al dejarse ganar por el sufrimiento, no poder trascender la intemperie.

Consecuencias del Abandono
El abandono de ancianos tiene consecuencias graves en la salud física. El aislamiento social y la falta de apoyo emocional pueden tener efectos devastadores en la salud mental de las personas mayores.
Impacto en la Salud Física y Mental
- Esta realidad eleva también los riesgos en seguridad social, exposición a delitos y daño en la salud mental al vivir en soledad.
- El deterioro mental y la depresión también influyen y pueden llegar a provocar suicidios en personas mayores.
- Estudios recientes correlacionan la soledad con el suicidio en la población de la tercera edad, dado que el aislamiento social está directamente relacionado con la depresión, un factor de riesgo para el suicidio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
- A partir de los ochenta años, se dificulta, para ciertos adultos mayores, realizar las actividades básicas por su propia cuenta y sin ayuda. Por esa razón, se terminan dando por vencidos y abandonan aquellas actividades que les brinda placer (pasatiempos) o que les ayuda a mantener una buena salud, como lo es el ejercicio físico. En consecuencia, solo esperan a que les llegue la hora, viviendo momentos de ansiedad o sufriendo accidentes en intentos por escapar de esa pasividad y valerse por sí mismos.
Consecuencias Psicológicas y Emocionales
- El abandono, ya sea de padres, pareja, en la infancia o de la sociedad, genera una herida invisible que causa un dolor constante.
- Las implicaciones psicológicas de vivencias tempranas ligadas al abandono suelen ser de considerable gravedad.
- Al abordar las consecuencias psicológicas de una dimensión traumática, es importante reconocer la variabilidad individual en la asunción y expresión del dolor.
- Las personas que han sufrido abandono en la infancia a menudo enfrentan serias dificultades para establecer relaciones estables en la edad adulta.
- Asimismo, pueden surgir problemas de codependencia o una marcada necesidad de aprobación y reconocimiento, llevando a un desequilibrio entre lo que se da y lo que se recibe.
- Las "reminiscencias emocionales" son comunes en quienes han experimentado heridas por abandono, quienes tienden a mantenerse en un estado constante de hipervigilancia.
- El tipo principal de abandono que sufre el adulto mayor es la falta de atención y cuidado por parte de los familiares, el cual afecta directamente los aspectos psicológicos y emocionales.
Explorando la Herida de abandono: El impacto del abandono
Marginalización y Estigmatización Social
- El proceso de exclusión sostenido en la estigmatización, se conjuga con el desarraigo que han experimentado en sus historias de vida particulares, debido a que por factores diversos, estas personas sufren una constante pérdida de vínculos y redes sociales, tales como su familia, su círculo de amigos, el trabajo, etc.
- La exclusión tiene múltiples facetas, y alude a diversas formas de relación o no relación con las instituciones, con las estructuras políticas, familiares, profesionales y económicas.
- Las personas excluidas son quienes se ubican en sectores económicamente débiles o al margen de la transformación tecnológica.
- Las personas que se encuentran en la categoría de las personas sin protección social, tampoco tienen acceso a una vivienda digna, ni a un trabajo estable.
- Las personas en situación de calle deben sumar a sus precarias condiciones de vida una estigmatización que los señala como culpables de su destino e individuos peligrosos.
- Un estigma social es una desaprobación social severa de características o creencias personales que son percibidas como contrarias a las normas culturales establecidas.
- La exclusión de las personas en indigencia se alimenta de la estigmatización social, debido a que sus condiciones de vida, su apariencia, sus actividades productivas y su ubicación geográfica conlleva a que se les califique como "peligrosos", "delincuentes", "improductivos" o "vagabundos", entre otros.
Soluciones y Estrategias para Combatir el Abandono
La detección temprana del abandono de ancianos es crucial para prevenir daños mayores. La prevención del abandono de ancianos requiere un enfoque multidisciplinar que incluya la participación de profesionales de la salud, familiares y la comunidad.
Marcos Legales y Políticas Públicas
- Se hace necesario que tanto el sector público como el privado prioricen la inclusión social de los adultos mayores y su aporte a la sociedad. Esto asegura la sostenibilidad de las políticas a largo plazo y fomenta la conciencia sobre la importancia del buen trato a la tercera y cuarta edad.
- Respecto a las políticas públicas, Apablaza sugiere que la generación de programas focalizados y locales es una estrategia exitosa para la prevención de enfermedades en personas mayores. Germán Laffentz, gerente de asuntos corporativos de Caja los Héroes, enfatiza la urgencia de abordar esta problemática, calificando el abandono de adultos mayores como un imperativo.
- La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), determina que todo individuo tiene derecho a la vida, la libertad y la seguridad de su persona (art. 3); a la seguridad social, a la realización de todos los derechos económicos, sociales y culturales, esenciales para el desarrollo de su personalidad (art. 22); tiene la oportunidad de participar en actividades culturales en su comunidad y compartir los beneficios de las artes y las ciencias, así como a contar, en relación al tema con un seguro para la vejez (art. 27).
- En 2008 fue promulgada en el Estado de México la Ley del Adulto Mayor, con la finalidad de otorgarles derechos a los adultos mayores que se encuentren domiciliados o de paso por el Estado de México. El artículo 5 nos dice que los adultos mayores deben ser sujetos de programas de asistencia social en caso de desempleo, discapacidad y pérdida de sus medios de subsistencia así como de programas para tener acceso a una casa hogar o albergue u otras alternativas de atención integral, si se encuentra en situación de riesgo o desamparo (Ley del Adulto Mayor del Estado de México, 2008).
Proyecto de Ley "Hijito Corazón"
Dentro de este escenario se discute actualmente el proyecto de ley “Hijito corazón”, inspirado en la conocida “Ley papito corazón”. Esta iniciativa busca responsabilizar legalmente a los hijos en el cuidado de sus padres mayores de 80 años que se encuentren en situación de vulnerabilidad. El objetivo es reducir los casos de abandono de adultos mayores y asegurar que cuenten con apoyo en aspectos básicos como alimentación, vivienda y salud. Además, este proyecto pretende establecer sanciones en los casos de incumplimiento, lo que fortalece la protección jurídica de las personas mayores frente al maltrato o desamparo familiar.
Haciendo referencia a lo establecido en el artículo 33 de la Ley del Adulto Mayor del Estado de México, que analizamos en el apartado anterior, donde menciona la obligación de la familia hacia los adultos mayores de otorgarles alimentos extraordinarios a los establecidos en dicho Código Civil (Art. 4.135), entre los cuales se encuentran los siguientes: todo lo que sea necesario para el sustento, habitación, vestido; atención médica y hospitalaria. En su artículo 4.131 hace mención que los hijos están obligados a dar alimentos a los padres.
En el ámbito penal del Estado de México, si bien dicha ley no establece derechos y obligaciones que tendrán los adultos mayores, les otorgará protección a los mismos cuando alguno de los derechos asegurados por otras leyes, les sean quebrantados o violados por actos u omisiones de sus familiares u otras personas. I. El que estando obligado por la ley, sin motivo justificado abandone a sus descendientes, ascendientes, cónyuge, concubina, concubinario o acreedor alimentario, sin recursos para atender sus necesidades de subsistencia, aun cuando éstos, con motivo del abandono, se vean obligados a allegarse por cualquier medio de recursos para satisfacer sus requerimientos indispensables, independientemente de que se inicie o no la instancia civil. La conducta que se despliega en este tipo es la de omitir el auxilio en virtud de que la persona es incapaz de cuidarse.
Intervención y Apoyo Psicológico
Sanando la Herida del Abandono
Para sanar la herida del abandono, es fundamental prestar especial atención a la autoestima y, sobre todo, desarrollar la capacidad de perdonar. Liberarse del pasado implica soltarlo, un paso que, si bien difícil, es esencial para el bienestar emocional. La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) se ha mostrado muy eficaz para detectar y transformar recuerdos traumáticos de la infancia, permitiendo a la persona liberar la mente, el cuerpo y abrir el corazón para un alivio emocional adecuado.
Los expertos en experiencias traumáticas también subrayan la importancia de aprender a comunicar necesidades emocionales. Paralelamente, el fortalecimiento de la autoestima es un pilar fundamental en este proceso de sanación. Finalmente, es crucial persistir en el desarrollo de la autoconfianza y la confianza en otros. Establecer nuevos lazos afectivos permite reconocer que las heridas por abandono pueden sanarse a través del amor recibido a lo largo de la vida.
Cuidar de uno mismo y priorizarse diariamente ayuda a desconectarse de la ira y el resentimiento, liberando el cautiverio de las heridas del pasado. Si bien la memoria no puede borrar las tristezas, puede aportar calma y sosiego, recordando que, tras los nubarrones, el sol siempre vuelve a aparecer.
Acciones Comunitarias e Individuales
Lo que podemos hacer
Podemos ayudar a adultos mayores de diferentes maneras:
- Escuchar sus necesidades y cuidar de que tengan una atención médica adecuada.
- No dejarlos completamente solos y facilitar que tengan contacto con otras personas.
- Si estás enterado de una situación de mayor gravedad, comunícate y realiza una denuncia en Carabineros de Chile, PDI, o Fiscalía.
La Vejez, una etapa a la que todos llegaremos
No olvidemos que es una etapa de la vida por la que a todos nos tocará transitar. Si queremos luchar contra el abandono de adultos mayores, debemos comenzar por cambiar nuestro propio comportamiento con nuestras personas de la tercera edad, las que pertenecen a nuestras propias familias y convertirnos en un ejemplo. Al cambiar nuestro comportamiento, transformaremos nuestro entorno inmediato; para ello, el cambio debe ser sostenido a lo largo del tiempo con empatía, constancia, tolerancia y calidez humana. Tratar a la persona como si nos estuviéramos tratando a nosotros mismos es un detalle que tenemos que tener siempre presente.