El Acné en la Edad Adulta: Una Condición en Aumento

Aunque el acné es un trastorno de la piel que se asocia predominantemente con la adolescencia, cada vez es más frecuente que reaparezca o surja por primera vez en la edad adulta, afectando a muchas personas más allá de los 25 años. Esta afección, que ocurre cuando los folículos pilosos se tapan con grasa y células cutáneas muertas, puede causar sufrimiento emocional y dejar cicatrices en la piel, a pesar de la existencia de tratamientos eficaces.

Esquema de un folículo piloso obstruido causando acné

¿Qué es el Acné? Una Visión General

El acné es una enfermedad inflamatoria crónica del folículo pilosebáceo. Suele aparecer en la cara, la frente, el pecho, la parte superior de la espalda y los hombros porque estas áreas de la piel tienen la mayor cantidad de glándulas sebáceas. Cuando los folículos pilosos se obstruyen con grasa (sebo) y células cutáneas muertas, se forman puntos blancos, puntos negros o granos.

Es posible que la pared del folículo sobresalga y se forme un punto blanco. O puede que el tapón se abra a la superficie, se oscurezca y forme un punto negro, que puede parecer suciedad incrustada en los poros. Los granos son puntos rojos que sobresalen, con un centro blanco, y aparecen cuando los folículos pilosos bloqueados se inflaman o se infectan con bacterias. La inflamación y las obstrucciones profundas dentro de los folículos pilosos producen protuberancias similares a quistes debajo de la superficie de la piel.

Prevalencia y Características del Acné Adulto

Los dermatólogos observan cada vez más formas de acné adulto, con una mayor prevalencia en mujeres. La incidencia de acné en mujeres adultas ha incrementado en los últimos 20 años, y se ha atribuido a la forma de vida moderna. Se encuentran referencias de acné en mujeres adultas que se presenta a partir de los 24 años, la mayoría en edad inferior a los 35, y una minoría entre los 35 y los 44 años.

Actualmente, el 51 % de las mujeres de entre 20 a 29 años tienen acné en la edad adulta, con el 35 % de las que tienen entre 30 a 39 años, el 26 % de las de 40 a 49 años y el 15 % de las mayores de 50 años sufren esta condición. Aunque el acné en la edad adulta es más común en las mujeres, los hombres también pueden padecerlo.

Tipos de Acné Adulto

Se distinguen dos grandes grupos de acné postadolescente:

  • Acné persistente: Es el más frecuente, una continuación del acné iniciado en la adolescencia que permanece en la edad adulta. Las pacientes refieren acné desde la adolescencia, tienen lesiones la mayoría de los días y pueden experimentar exacerbaciones menstruales.
  • Acné de aparición tardía (o de comienzo tardío): Brotes que surgen por primera vez después de la pubertad, generalmente a partir de los 25 años, aunque nunca antes se haya tenido acné.

Diferencias con el Acné Juvenil

El acné en mujeres adultas tiene una forma de presentación característica. Tiende a distribuirse en la zona inferior de la cara (mejillas, barbilla, mandíbula o cuello), en contraste con el acné juvenil que suele afectar la zona superior. Se caracteriza por un acné predominantemente inflamatorio, es decir, la presencia de lesiones rojas, más o menos profundas y a menudo dolorosas. Las lesiones suelen ser pápulo-nodulares. Además, la piel adulta tiene más marcas y menos capacidad de regeneración con el paso de los años, y este tipo de acné puede dar lugar a manchas antiestéticas si se manipula la piel. En personas mayores de 60 años, a veces se ve afectado más el tronco que la cara.

Impacto Psicológico

Encontrarse con granos inesperados en la edad adulta puede ser un desafío. Los efectos visibles como el brillo, los poros dilatados o las manchas pueden afectar la confianza y la autoestima. Puede ser muy difícil aceptar que salgan granos cuando ya se es adulto, especialmente si se asocia el acné exclusivamente con la adolescencia.

Causas y Factores Desencadenantes del Acné en Adultos

Las causas del acné adulto son complejas y a menudo multifactoriales. Posiblemente, la patogenia o las causas del acné en mujeres adultas y del acné adolescente sean similares, pero en la vida adulta se suman factores no explorados previamente.

Infografía: Factores clave que desencadenan el acné adulto

Cambios Hormonales

  • Andrógenos: Las hormonas andrógenas pueden estimular las glándulas sebáceas a producir más sebo. En mujeres, los niveles de estas hormonas pueden experimentar fluctuaciones significativas que influyen directamente en la piel, especialmente durante el síndrome premenstrual, la ovulación, el embarazo o el inicio de la menopausia.
  • Menopausia: Durante la transición a la menopausia, la disminución de los niveles de estrógenos puede crear un desbalance con los andrógenos, propiciando la aparición de acné.
  • Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): En una minoría de pacientes, el acné adulto puede indicar SOP, que se acompaña de otros signos de alteraciones hormonales como virilización (androgenismo), ciclos menstruales irregulares, aumento del vello corporal (hirsutismo), aumento de peso, o alteraciones en la glucosa o el colesterol en sangre.
  • DHEA-S: La presencia de niveles de la hormona deshidroepiandrosterona sulfato (DHEA-S) puede estimular la glándula sebácea, incluso en el rango de la normalidad.

Estrés

El estrés es una causa principal del acné en adultos. Todo período de estrés activa la liberación de cortisol, una hormona que estimula las glándulas sebáceas, aumentando la producción de sebo. Este desequilibrio hormonal puede ser el detonante de brotes de acné.

Dieta y Estilo de Vida

  • Alimentación desequilibrada: Estudios indican que el consumo de determinados alimentos, incluidos los ricos en carbohidratos (como pan, bagels y papas fritas), azúcares refinados y alimentos ultraprocesados, puede empeorar el acné al causar inflamación sistémica.
  • Tabaco: El consumo de tabaco reduce el flujo de oxígeno y nutrientes a las células de la piel, dañando sus estructuras y produciendo inflamaciones. Se ha observado que en mujeres fumadoras de entre 25 y 50 años es más frecuente la aparición de acné, a menudo de tipo no inflamatorio. El tabaco es un factor agravante de un acné preexistente o desencadenante en personas predispuestas.
  • Sueño y ejercicio: La escasez de sueño y la falta de ejercicio pueden afectar la salud de la piel.

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Factores Externos y Médicos

  • Ciertos medicamentos: Fármacos como los corticoides, anabolizantes, terapias hormonales y algunos anticonceptivos pueden ser responsables del acné tardío.
  • Cosméticos: Algunos productos de cuidado de la piel o maquillaje pueden contener ingredientes comedogénicos que obstruyen los poros, induciendo la aparición de granitos. Es importante usar maquillaje sin aceite que no tape los poros (no comedogénico) y quitarlo regularmente.
  • Exceso de sol: Aunque un poco de sol es beneficioso, el exceso provoca deshidratación de la piel, incluso en pieles grasas, lo que lleva a las glándulas sebáceas a una producción excesiva de sebo y, consecuentemente, a la formación de granitos e imperfecciones.
  • Antecedentes familiares: Aproximadamente el 50 % de los pacientes tienen historia de familiares de primer grado con acné postadolescente, lo que incrementa el riesgo.
  • Enfermedades: La aparición de acné en adultos puede estar relacionada con ciertas enfermedades metabólicas, como la diabetes o el síndrome de ovario poliquístico.
  • Fricción o presión: Sustancias grasas o aceitosas, así como la fricción o presión en la piel, también pueden contribuir.

Tipos de Lesiones de Acné en Adultos

El acné adulto puede presentarse de diversas maneras, desde las formas más leves hasta las más severas:

  • Acné Comedogénico

    Es la forma más leve y se caracteriza por la presencia de puntos negros, espinillas y pápulas. Una pápula es una protuberancia roja, pequeña y firme en la que no se aprecia pus.

  • Acné Papulopustuloso

    Este acné es moderado y se caracteriza por la mezcla de pápulas y pústulas, con la piel apareciendo roja e inflamada. La pústula es un grano con pus, que contiene células muertas de la piel, líquidos y grasa, y se forma en las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos. Existe la posibilidad de que deje marcas en la piel.

  • Acné Conglobata

    Es el tipo de acné adulto más severo, pero también el menos frecuente. Se caracteriza por un gran número de imperfecciones inflamadas y visibles, como pápulas y pústulas, que además pueden agruparse y formar nódulos y quistes. Estas lesiones profundas y dolorosas tienen un gran riesgo de formar cicatrices y dejar marcas permanentes en la piel.

Manejo y Tratamiento del Acné en la Edad Adulta

El manejo del acné en la edad adulta requiere un enfoque integral, especialmente porque la piel madura puede ser más fina, con menor capacidad de regeneración y más propensa a la sensibilidad.

Cuándo Consultar a un Especialista

Si los remedios caseros no pueden eliminar el acné, o si el acné está afectando física y anímicamente, es fundamental consultar a un médico de atención primaria o directamente a un dermatólogo. Un especialista puede prescribir medicamentos más fuertes y diseñar un tratamiento específico para cada tipo de acné y piel.

Diagnóstico y Pruebas Complementarias

Aunque la mayoría de las pacientes no tienen trastornos hormonales, se recomienda un rastreo hormonal que incluya DHEAS, testosterona, hormona luteinizante/hormona foliculoestimulante (LH/FSH) y prolactina. Estos análisis deben realizarse entre los días 1 y 5 del ciclo menstrual. Además, se deben realizar un hemograma, un perfil hepático y lipídico, y una determinación de glucosa y antitrombina III, ya que muchas pacientes necesitarán tratamientos sistémicos.

Rutina Diaria de Cuidado de la Piel

Una rutina de cuidado adecuada es fundamental para mantener la salud de la piel y prevenir los granos e imperfecciones:

  • Limpieza: Es esencial por las mañanas y por las noches. Utiliza limpiadores específicos que incluyan activos purificantes y suaves, evitando los agresivos que pueden dañar la piel.
  • Exfoliación: Al menos una vez por semana, realiza una limpieza más profunda con exfoliantes o mascarillas indicadas para el acné en adultos, con efecto seborregulador.
  • Hidratación: Hidrata la piel por fuera con cremas hidratantes específicamente diseñadas para este tipo de piel y por dentro, con una ingesta diaria de 2 litros de agua.
  • Fotoprotección: Utiliza crema solar a diario para evitar manchas y el envejecimiento prematuro. La piel con acné tiene una propensión especial a la hiperpigmentación, por lo que es crucial usar productos con FPS no comedogénico.
  • No manipular las lesiones: Es crucial evitar tocar o exprimir los granos y comedones, ya que esto puede extender las lesiones, agravar la inflamación y producir cicatrices difíciles de eliminar.
Rutina de cuidado facial para piel con acné

Tratamientos Médicos Específicos

El tratamiento del acné en adultos es realmente efectivo, y un dermatólogo puede ofrecer diferentes opciones:

  • Tratamientos tópicos: La piel madura suele tolerar bien el peróxido de benzoílo. Los retinoides tópicos pueden usarse comenzando con aplicaciones cortas e incrementando gradualmente el tiempo. Los antibióticos tópicos (como eritromicina y clindamicina) no deben usarse en monoterapia debido a la resistencia bacteriana. El gel de nicotinamida al 4 % ha demostrado eficacia, tiene efecto antiinflamatorio y no promueve resistencias bacterianas.
  • Tratamientos sistémicos: La mayoría de estas pacientes precisará tratamiento sistémico.
    • Antibióticos sistémicos: La respuesta puede ser lenta. Es necesario advertir sobre la posible disminución de la eficacia de los anticonceptivos orales con algunos antibióticos.
    • Tratamiento hormonal: Es eficaz tanto con hiperandrogenismo como sin él. Se debe tener en cuenta el riesgo de tromboembolismo en mujeres maduras. Los tratamientos disponibles incluyen acetato de ciproterona, drospirenona, espironolactona y flutamida. También pueden emplearse corticoides en dosis bajas combinados con estrógenos para suprimir la producción adrenal de andrógenos.
    • Isotretinoína: Es una opción para el acné persistente o de comienzo tardío que no responde bien a otros tratamientos. En casos de gravedad baja, se puede administrar en dosis menores (10-20 mg/día) o intermitentes (7 días cada 4 semanas), lo que mejora la tolerancia. Sin embargo, la teratogenicidad es la misma, siendo una consideración importante en mujeres en edad fértil.
  • Tratamientos adyuvantes:
    • Para lesiones nodulares o quísticas inflamadas, se pueden emplear corticoides intralesionales para reducir el riesgo de cicatrices y disminuir el dolor y la inflamación rápidamente.
    • La hiperpigmentación postinflamatoria puede mejorarse con retinoides tópicos o ácido azelaico.
    • Si hay macrocomedones, se pueden considerar terapias físicas como peelings con ácido glicólico o con frío.
    • Para secuelas estéticas como cicatrices, son efectivos los peelings químicos y/o la terapia con láser fraccional no ablativo.

Prevención y Aceptación

Para evitar la aparición de acné en adultos, es aconsejable cambiar algunos hábitos como extremar la higiene facial, dejar de fumar y mantener una dieta saludable. Cuidar la piel con tendencia acneica en la edad adulta es un viaje que no solo implica encontrar los productos y tratamientos adecuados, sino también entender y aceptar las necesidades únicas de la piel, y cuidar la autoestima. El acné puede ser inevitable, pero cuidarse la piel no lo es.

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