¿Habéis pensado en ello? Si pusiereis a la vida en primer lugar, si pensarais en cuidarla, protegerla, conservarla con la mayor integridad, con la mayor pureza, tendríais cada vez más posibilidades de obtener lo que deseáis. Precisamente esta vida limpia, iluminada, intensa, es la que puede proporcionároslo todo.
Por el hecho de estar vivos, a menudo se cree que todo está permitido. Sin embargo, cuando se ha trabajado durante años para satisfacer ambiciones, uno puede encontrarse agotado y hastiado, dándose cuenta de que se ha perdido casi todo para ganar muy poco. Muchas personas piensan: «Puesto que tengo la vida, puedo servirme de ella para conseguir todo lo que deseo: dinero, placeres, conocimientos, la gloria...». Se posesionan de todo, y cuando no les queda nada, tienen que interrumpir todas sus actividades. Actuar así no tiene sentido, pues si se pierde la vida, se pierde todo.
La Filosofía de una Vida Consciente
El Valor Supremo de la Vida
Lo esencial es la vida, y se debe protegerla, purificarla, reforzarla, eliminar lo que la dificulta o la bloquea. Gracias a la vida se obtendrá la salud, la belleza, el poder, la inteligencia, el amor y la verdadera riqueza. En lo sucesivo, se debe trabajar para embellecer la vida, para intensificarla, para santificarla. Pronto se sentirá: esta vida pura y armoniosa, alcanzará otras regiones donde actuará sobre multitud de entidades que vendrán después a inspirar y ayudar.
Equilibrando lo Material y lo Espiritual
Nadie pide abandonar completamente la vida material para consagrarse únicamente a la meditación y a la oración, como hicieron algunos místicos o ascetas que querían huir del mundo, de sus tentaciones y de sus dificultades. Pero dejarse absorber por las preocupaciones materiales, como hacen cada vez más los humanos, tampoco es bueno. Todos tienen derecho a trabajar, a ganar dinero, a casarse, a fundar una familia, pero deben tener al mismo tiempo una luz, unos métodos de trabajo, a fin de avanzar en el camino de la evolución. La cuestión consiste, pues, en poner en funcionamiento a la vez el lado espiritual y el lado material: estar en el mundo pero poder vivir al mismo tiempo una vida celestial. Esta debe ser la meta.
Ciertamente esto es difícil, pues todavía a menudo se encuentra la encrucijada de que si uno se lanza a la vida espiritual, abandona sus asuntos, y si arregla sus asuntos, abandona la vida espiritual. Sin embargo, ambas cosas son importantes, y es posible equilibrarlas. ¿Cómo? Cualquier cosa que se emprenda, se debe comenzar diciendo: «Yo busco la luz, yo busco el amor, yo busco el verdadero poder. ¿Los obtendré haciendo esto o aquello?» Reflexionar, y si se ve que tal preocupación o actividad aleja del ideal, abandonarla.
La Importancia de un Propósito Sublime
Es muy importante saber con qué fin se trabaja y para quién, pues según sea el caso, las energías tomarán tal o cual dirección. Si se consagra la vida a un fin sublime, esta se enriquecerá, aumentará en fuerza y en vitalidad.

Siete 'Reglas de Oro' para un Envejecimiento Saludable
La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, subrayando la importancia de cuidar nuestra salud a lo largo de toda la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las personas viven más tiempo en todo el mundo, estimándose que para 2030, una de cada seis personas tendrá 60 años o más. Cuidar nuestra salud no solo es importante en el presente, sino también pensando en el futuro. Adoptar hábitos saludables hoy puede llevarnos a disfrutar de una vejez con una calidad de vida óptima.
El Instituto Mayo Clinic destaca que tanto el cuerpo como la mente cambian con la edad, por lo que es esencial tomar medidas para proteger nuestra salud. Especialistas de todo el mundo ofrecen diversas recomendaciones para alcanzar una vejez saludable. A continuación, las siete 'reglas de oro' difundidas por el Instituto Nacional del Envejecimiento de Estados Unidos, consideradas hábitos esenciales para mantener una buena salud a medida que envejecemos:
- Moverse más: La actividad física fortalece los músculos y el corazón, además de ayudar a prevenir caídas.
- Comer más frutas y verduras: Una dieta rica en productos frescos y variados es fundamental para una buena salud.
- Dormir lo suficiente: Según la Universidad de California, las personas mayores necesitan dormir más para mantener su bienestar.
- No fumar ni tomar demasiado alcohol: Evitar estos productos es crucial para el cuidado de la salud a largo plazo.
- Atender las dolencias crónicas: Las visitas regulares al médico son esenciales, incluso para tratar problemas menores.
- Darle prioridad a las relaciones sociales: La interacción con otras personas combate el aislamiento y la soledad.
- Mantener una mente positiva: El optimismo fomenta la motivación y el bienestar en todos los aspectos de la vida.
Implementar estas recomendaciones puede ayudarnos a disfrutar de una vejez saludable y plena, permitiéndonos vivir con mayor bienestar y menos preocupaciones.

El Autocuidado en la Madurez: Más Allá de la Estética
El cuidado de la piel en la madurez ya no es una opción, sino algo que todas deberíamos integrar en nuestro día a día a través de una buena rutina de skincare. Cuando se alcanza la madurez, hay dos pilares en este terreno que son innegociables: elegir bien los productos y, sobre todo, ser regular con ellos. Aunque se hayan puesto de moda esos rituales de cientos de pasos o las fórmulas milagro, la clave está en crear un ritual sencillo, placentero y eficaz. La finalidad no es hacer más, sino hacerlo mejor. Y, sobre todo, de entender que la noche no es el final del día, sino el inicio del verdadero proceso de regeneración cutánea.
La Rutina Nocturna de Skincare: Un Pilar Fundamental
Durante el día, la piel se defiende: de la contaminación, del sol, del estrés, de los cambios de temperatura. Paula Pozo, experta en belleza y CEO de Labeau Organic, reafirma que «la rutina de noche es vital a cualquier edad. Es el momento más importante del autocuidado». Los productos que se escojan en este momento del día tienen un mayor impacto, siempre y cuando la piel esté lista y preparada, que es lo más importante de todo.
El Momento Ideal para el Cuidado
Uno de los errores más comunes es realizar la rutina justo antes de meterse en la cama, cuando el cansancio puede más que las ganas. El resultado: aplicaciones apresuradas, productos que no se absorben bien y, en muchos casos, parte del tratamiento acabando en la almohada. La experta sugiere no dejarlo para última hora: «No lo hagas cuando te vas a ir a la cama, estás cansada de todo el día y además corres el riesgo de que el producto pierda eficacia. Nuestro truco es hacerlo nada más llegar a casa, lo primero, después de lavarte las manos». De esta forma, la piel recibe los activos con calma, tiene tiempo para absorberlos y el ritual se convierte en un gesto consciente de autocuidado, no en una obligación de última hora.
Limpieza Profunda y Respetuosa
A partir de los 60, la limpieza debe ser eficaz pero extremadamente respetuosa. Paula Pozo explica: «Por la noche siempre un buen limpiador; la piel queda limpia y sin impurezas, pero con sensación de hidratación y bienestar. Recomendamos aplicarlo en seco y posteriormente emulsionar con agua. Para retirarlo, simplemente más agua y con las manos. También puedes utilizar discos reutilizables empapados en agua». Añade: «Es importantísimo aclarar bien la piel y eliminar residuos. Si te maquillas a menudo o tu piel necesita una limpieza más profunda recomendamos un par de veces a la semana el uso de una mascarilla». De esta forma, se ayuda a mantener el poro limpio y la piel más receptiva.
🔴 RUTINA de SKIN CARE para una PIEL HERMOSA Luego de los 40 @drapilarochoa - Dermatologa
Sérums: Concentración en Resultados
A menudo existe confusión sobre qué tipo de sérum es el más adecuado y qué hace cada uno. En Labeau, se resisten a hablar de activos y prefieren hablar de resultados, ya que creen que mencionar niacinamida, péptidos o bakuchiol confunde al consumidor que no tiene por qué tener conocimientos químicos. La línea ofrece 4 sérums de tratamiento que se pueden mezclar y combinar. Por norma general, las pieles maduras necesitan un extra de hidratación, por lo que un sérum nutritivo a mano es esencial. Una combinación de aceites muy hidratantes y reparadores enriquece cualquier fórmula, e incluso se pueden aplicar unas gotas en el cabello si también se siente deshidratado.
El Contorno de Ojos: Zona de Cuidado Especial
La piel del contorno de ojos es hasta cinco veces más fina que la del resto del rostro, algo que se acentúa a medida que cumplimos años. Paula confirma: «Nuestra recomendación es aplicar una pipeta de producto en cada contorno, ser generoso, y realizar un suave masaje con pequeños toquecitos del lagrimal al exterior siguiendo siempre la línea del hueso. También en la parte superior de la ceja». Aplicarlo mañana y noche mejora la hidratación, aporta sensación de firmeza y ayuda a reducir la apariencia de bolsas y signos de fatiga.
La Crema de Tratamiento: Confort Duradero
«En la piel madura la crema de tratamiento debe de ofrecer sensación de confort, "envolver" la piel», insiste Orozco. Y no es una cuestión estética, sino funcional. Aquí pueden destacar ingredientes como el ácido hialurónico, que aporta confort inmediato, alivia la sensación de sequedad y crea una película protectora que acompañe a la piel durante las horas de descanso. Otros como el aloe vera o la glicerina suelen ser habituales. Lo importante es que tenga una textura agradable y un perfume suave, transformando la rutina en un momento de placer, algo clave para mantener la constancia.
Higiene y Constancia: Claves Antiedad
«El error fundamental de mujeres y hombres a cualquier edad suele ser la falta de higiene y constancia. La importancia de unos buenos hábitos de higiene es fundamental. Sin limpieza da igual los principios activos que apliques después. No serán efectivos», destaca la experta. Y añade: «La constancia es el principio activo fundamental para el cuidado de la piel. Hoy en día es vital no dejarse influenciar por las "modas del momento", sobre todo en lo que a principios activos se refiere, y buscar un buen prescriptor. Opinamos que el cuidado es indispensable que se inicie a una edad temprana. Cuidarnos desde la salud y juventud es siempre la mejor opción». Cuidarse no es una cuestión de edad, sino de hábitos.