La Vulnerabilidad Social: Un Análisis desde la Psicología Social y Otras Perspectivas

La vulnerabilidad social es un concepto fundamental para comprender y abordar las situaciones de desventaja que enfrentan individuos y colectivos. Mediante su análisis, se puede conocer la situación de diferentes grupos y personas, lo que permite aplicar soluciones para evitar la cronicidad de la pobreza o la exclusión social.

Este fenómeno ha sido abordado desde diversas posturas y definido a partir de múltiples elementos, lo cual evidencia la complejidad de su objeto de estudio y la confluencia de distintas áreas del conocimiento y posturas epistemológicas en su análisis.

¿Qué es la Vulnerabilidad Social?

El concepto de vulnerabilidad hace referencia a “múltiples factores de riesgo que impiden que una persona o grupo de personas mantenga o mejore su bienestar”, tal y como lo define Acción Contra el Hambre. Aplicado al ámbito social, la vulnerabilidad social se refiere a la situación de aquellas personas, grupos o familias que han visto deteriorada su condición de vida social y personal, caracterizándose por redes sociales débiles y un acceso irregular a los servicios públicos.

Este concepto no solo está relacionado con la situación social, sino también con dimensiones culturales, políticas y económicas, lo que subraya su carácter multidimensional.

Infografía: Factores de la vulnerabilidad social (económicos, sociales, culturales, políticos, ambientales)

Identificación de Personas y Colectivos Vulnerables

El deterioro que implica la vulnerabilidad social se manifiesta en la disminución o pérdida de recursos económicos, la dificultad para acceder a una vivienda, a los servicios de salud, a un empleo o a la participación social.

Una persona o familia se considera vulnerable cuando se encuentra en un ambiente personal o familiar debilitado y tiene un riesgo alto de perder sus bienes, propiedades o su sistema de sustento. En este contexto, se define como persona vulnerable a quien, por razones estructurales, económicas o sociales, se encuentra en una situación de desventaja que compromete su bienestar y su integración plena en la sociedad.

Algunos de los colectivos más reconocidos como vulnerables son:

  • Los niños
  • Las mujeres
  • Los ancianos
  • Los migrantes, quienes enfrentan dificultades con el idioma, la incorporación al ámbito laboral y la carencia de una red de apoyo en un país extranjero.

La atención a esta condición de vulnerabilidad debe realizarse con discreción y respeto, manteniendo la confidencialidad de la información sensible. Esta obligación se integra en el conjunto de principios éticos que deben regir la labor de los profesionales de la intervención social.

Medición de la Vulnerabilidad Social

La vulnerabilidad social se mide analizando indicadores específicos. Cada variable establece criterios para cuantificar el índice de vulnerabilidad de las personas o familias evaluadas. Algunos ejemplos incluyen:

  • El índice de vulnerabilidad de paro, que mide la situación laboral.
  • El índice de vulnerabilidad de estudios, que evalúa el nivel educativo.
  • El índice de vulnerabilidad de vivienda, que analiza el tipo de hogar.
  • El indicador de pobreza, que mide los ingresos per cápita y la situación económica.
  • El indicador de salud, que pone el foco en el acceso a servicios de salud.
  • Los indicadores de identificación, que reflejan rasgos personales como la edad, el género o la nacionalidad.

Según el informe de vulnerabilidad social de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) de 2022, España ocupó el cuarto puesto en países de la UE con mayor tasa de población en riesgo de pobreza, con un 26 %. Rumanía (34,4 %), Bulgaria (32,2 %) y Grecia (26,3 %) la preceden en esta lista.

Vulnerabilidad Social y el Marco Legal en España

El Estado español ha implementado un plan de ayudas destinado a solucionar la situación de las personas vulnerables. Para acceder a estas ayudas, es necesario solicitar un certificado de vulnerabilidad, un documento que ratifica la situación económica precaria del ciudadano.

Además, el Real Decreto-ley 16/2021 ha incorporado una serie de medidas en materia de vivienda, pobreza y salud para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad social y económica. Este decreto ha evolucionado con cambios adoptados por circunstancias excepcionales, como la crisis sanitaria del COVID-19 o la crisis económica derivada de la pandemia. Ejemplos recientes son el bono social y la garantización de suministros de agua, luz y gas natural para consumidores vulnerables.

Factores y Consecuencias de la Vulnerabilidad Social

Una de las causas principales de la vulnerabilidad social es el desempleo o la desigualdad de oportunidades. Sin embargo, una persona o colectivo también puede verse en esta situación por otros motivos, tales como desastres naturales, enfermedades, el cambio climático, accidentes graves o hambrunas.

Estas casuísticas pueden llevar a la cronificación de la vulnerabilidad y, en última instancia, conducir a la pobreza o la exclusión social, un estado de aislamiento completo del sistema social.

Ilustración: Un árbol de causas y efectos de la vulnerabilidad social

Vulnerabilidad Social vs. Exclusión Social

Aunque relacionados, la vulnerabilidad y la exclusión social son dos fenómenos distintos. La exclusión social ocurre cuando una persona, grupo o colectivo presenta múltiples vulnerabilidades.

Según la OMS, la exclusión social es la situación que “afecta a individuos o grupos, impidiéndoles acceder a un nivel de calidad de vida decente, y/o de participar plenamente, según sus propias capacidades, en los procesos de desarrollo”. Así pues, la exclusión social es una consecuencia del agravamiento de la vulnerabilidad social. Por ejemplo, una persona desempleada de larga duración que agota sus recursos y no puede cubrir gastos básicos puede encontrarse en una situación de exclusión social, lo que representa un aislamiento completo del sistema social.

Abordajes de la Vulnerabilidad Social desde la Psicología Social

El estudio de la vulnerabilidad social es un campo de creciente interés en la psicología, particularmente en Brasil, donde una revisión sistemática de la literatura entre 2005 y 2013 reveló que, aunque existen diferentes definiciones, el concepto no cuenta con una única acepción consensuada dentro del ámbito psicológico.

Vulnerabilidad Infantil y Consecuencias Psicológicas

La pobreza en la infancia es una realidad devastadora en muchas regiones, especialmente en América Latina y el Caribe, donde UNICEF estima que millones de niños necesitarán apoyo humanitario. Los niños nacidos en familias de bajos ingresos tienen un mayor riesgo de mortalidad infantil, retraso en el desarrollo y embarazo adolescente, como lo indica un estudio de la Universidad Federal de Pelotas publicado en The Lancet.

La psicóloga Luciana Silva, especialista en terapia cognitivo-conductual, explica que la desigualdad social aumenta la vulnerabilidad de los niños. Un niño desnutrido, por ejemplo, tendrá su aspecto cognitivo afectado, limitando el desarrollo de inteligencias emocional, espacial o abstracta, lo que desencadena una serie de otros problemas.

La abogada Jennifer Kellyn ha observado que muchos menores víctimas de abuso se encontraban en una situación de vulnerabilidad económica, lo que sugiere una correlación entre pobreza, exclusión y el aumento de la violencia. La psicóloga clínica Alessandra Noronha añade que el desempleo en los padres puede ser un agravante, ya que “la inactividad genera niveles de estrés y frustración que tienden a dirigirse hacia las personas más cercanas, lo que a menudo incluye a los niños”.

El acceso limitado a servicios básicos también restringe la posibilidad de acceder a servicios de salud mental y programas de apoyo social. Es crucial que la orientación y la información sobre prevención lleguen a todas las familias, especialmente a las más vulnerables, para romper este ciclo de desventaja y abuso, reconociendo que, si bien la desigualdad aumenta la vulnerabilidad, el abuso puede ocurrir en cualquier contexto socioeconómico.

La vulnerabilidad de los niños

Perspectivas Teóricas y Metodológicas en el Estudio de la Vulnerabilidad

La complejidad de la vulnerabilidad social se ha abordado desde diversas vertientes teóricas y epistemológicas, desde enfoques que enfatizan el componente objetivo de las amenazas físicas hasta perspectivas constructivistas que resaltan las construcciones simbólicas.

Evolución Histórica y Enfoques Conceptuales

La conceptualización de la vulnerabilidad irrumpió en la década de los 70 del siglo pasado, remarcando situaciones con un gran peso de los embates de la naturaleza. En los 80, adquirió un enfoque social, reconociendo los eventos naturales como causantes de desastres, pero concentrándose más en el análisis de “las estructuras y procesos socioeconómicos de desigualdad y pobreza como causantes de la vulnerabilidad” (Pérez, 2000).

La definición aportada por el Council for International Organizations of Medical Sciences (2002) considera a las personas vulnerables como “aquellas que son relativamente (o absolutamente) incapaces de proteger sus propios intereses, posiblemente porque tengan insuficiente poder, inteligencia, educación, recursos, fuerza u otros atributos necesarios para proteger los intereses propios”. Por su parte, Schroeder & Gefenas (2009) afirman que “ser vulnerable significa enfrentar una probabilidad significativa de sufrir un mal identificable, a la vez que carecer sustancialmente de la habilidad y/o los medios para protegerse a sí mismo”.

En América Latina, el modelo de desarrollo ha provocado que la exposición a situaciones de riesgo sea cada vez más elevada e inestable para las clases baja y media. La distribución desigual de los ingresos, característica del sistema capitalista y sus leyes de libre mercado, ha remarcado las situaciones de riesgo e incertidumbre en grupos en desventaja social. La vulnerabilidad se produce en una encrucijada entre la persona y el entorno, no siendo “natural”, sino contextual, y las desigualdades estructurales incrementan la propensión a sufrir daños, según Belén Liedo (2021).

Si bien la vulnerabilidad social se asocia a modelos de desarrollo, también evidencia las limitaciones de las personas más débiles para superar su susceptibilidad ante situaciones críticas. No siempre es atribuible a la pobreza; también es consecuencia de características personales asociadas a la falta de seguridad. Young (2010) sugiere que la vulnerabilidad social puede entenderse como una exacerbación de la vulnerabilidad ontológica común a todos los seres humanos, agravada por circunstancias determinadas, lo que permite enfocar su origen contingente y modificar estructuras sociales.

La definición básica de vulnerabilidad refiere a “las características de una persona o grupo y su situación, que influencian su capacidad de anticipar, lidiar, resistir y recuperarse del impacto de una amenaza” (Wisner et al., 2004). En esta perspectiva, se diferencia el componente físico de la amenaza de la vulnerabilidad, que se sitúa en la dimensión social.

La "Ecuación de Vulnerabilidad" y el Rol de los Activos

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2002) propuso la “ecuación de vulnerabilidad” como una forma concreta de exponer los elementos que se tienen en cuenta para medir la vulnerabilidad social. Para Moser (1998), la vulnerabilidad sería la sumatoria de los riesgos, los mecanismos y recursos para enfrentarlos, y la capacidad para adaptarse a ellos de forma activa, lo que implicaría importantes reestructuraciones internas.

En la literatura, se resalta el papel de los activos (tangibles e intangibles) que posibilitan una estabilidad y/o mejoría de la calidad de vida de las personas para enfrentar circunstancias de vulnerabilidad (Kaztman, 2000). Estos activos se ubican en tres niveles: en las personas (físico o espiritual), en las leyes, normas y tradiciones, y en las redes sociales. Egea et al. (2008) destacan que “el fortalecimiento del tejido social y comunitario puede cumplir un papel de gran trascendencia para enfrentar situaciones de riesgo”.

Modelos Teóricos para el Análisis de la Vulnerabilidad

En la determinación de marcos teóricos y metodológicos adecuados, un elemento clave es especificar ante qué peligros se es vulnerable (Wisner et al., 2004). Alwang et al. (2001) distinguen entre “vulnerabilidad a…” (situaciones sociales que resultan de procesos de pérdida) y “vulnerabilidad ante…” (amenazas y situaciones de estrés que cambian las condiciones de la unidad de análisis en un tiempo específico).

Entre las propuestas metodológicas más relevantes, destaca la teoría de los derechos de acceso (entitlements) de Amartya Sen (1981), que busca explicar cómo los grupos sociales acceden de manera diferenciada a los recursos. Este marco conceptual ha aportado métodos para comprender y medir la capacidad de las personas para enfrentar situaciones difíciles.

La propuesta de Wisner et al. (2004) se sintetiza en el modelo PAR (Pressure and Release), que desagrega los componentes de un desastre en causas de fondo, condiciones inseguras y presiones dinámicas. Junto a este, el Modelo de Acceso detalla lo que ocurre a nivel de hogar en distintos ámbitos (recursos, conocimientos, relaciones sociales, desventajas relativas), influyendo en la susceptibilidad y las respuestas ante amenazas.

Crítica a la Noción de Resiliencia y el Enfoque Normativo

En la narrativa convencional, la vulnerabilidad ante amenazas ambientales a menudo se asocia al “enfoque de la resiliencia”. La resiliencia se define como “la capacidad de un sistema de absorber perturbaciones y reorganizarse, al tiempo que retiene esencialmente la misma función, estructura, identidad y retroalimentaciones” (Folke, 2006).

Sin embargo, autores como Naxhelli Ruiz Rivera (2011) critican este enfoque, señalando la pobreza de la reflexión teórica sobre la parte “social” en la noción de sistemas socio-ecológicos, y cómo a menudo se asumen visiones darwinistas de las interacciones sociales o se usan conceptos sustitutos sin una verdadera aproximación sistémica desde la teoría social.

En lugar de la resiliencia, se propone un enfoque normativo derivado de diversas perspectivas del bienestar objetivo como plataforma para evaluar la intensidad de las pérdidas y ajustes asociados a eventos críticos. Este enfoque busca determinar si un grupo social es vulnerable en función de sus posibilidades de cumplir un conjunto de condiciones sociales, económicas y espaciales (umbrales) que se asocian al bienestar, poniendo el foco en la construcción conceptual de umbrales y ponderadores para medir la afectación potencial en una situación de vulnerabilidad.

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