La vulnerabilidad sanitaria y las necesidades de salud de las personas inmigrantes representan un desafío significativo en diversos contextos, especialmente en países receptores como Chile. Un estudio cualitativo exploratorio en este país se propuso conocer estas condiciones.

Panorama Global de la Migración y Salud
Hoy en día, más personas que nunca se encuentran desplazadas, y tanto los desplazamientos como la migración siguen en aumento. Aproximadamente una de cada ocho personas en el mundo se encuentra desplazada, lo que equivale a más de 1000 millones de personas. De esta cifra, se calcula que en 2024 había 304 millones de migrantes internacionales, el doble que en 1990 (154 millones). De estos, alrededor de 170 millones eran trabajadores migrantes y unos 7 millones eran estudiantes internacionales.
Se estima que 117,3 millones de personas se encuentran en situación de desplazamiento forzoso: 73,5 millones son desplazados internos, 36,4 millones refugiados y 8,4 millones solicitantes de asilo. De ellos, 49 millones son niños, de los que 2,3 millones nacieron siendo refugiados. Se prevé que los desplazamientos de personas sigan aumentando, impulsados por la pobreza, la inseguridad, el acceso limitado a los servicios básicos, los conflictos, la degradación ambiental y las catástrofes. Los sistemas de salud deben estar preparados para dar respuesta a las necesidades que se deriven de ello.
¡Hablemos Sobre la Migración y su impacto en Salud Pública!
Definiciones Clave
- El migrante internacional se define como «toda persona que cambia de país de residencia habitual», con independencia de su situación jurídica, la duración de su estancia en el extranjero y las causas de la migración.
- Los refugiados son personas que se encuentran fuera de su país de origen y que necesitan protección internacional porque temen ser perseguidas o ver gravemente amenazadas su vida, su integridad física o su libertad.
- Los solicitantes de asilo son personas que buscan protección internacional y cuya solicitud aún no ha sido objeto de una decisión firme por el país donde ha sido presentada.
Los datos sobre desplazamiento y migración siguen siendo limitados debido a las diferencias en las definiciones y metodologías, y a que en las estadísticas oficiales no se incluye a los migrantes en situación irregular y a los que trabajan en sectores no regulados.
Impacto del Desplazamiento y la Migración en la Salud
El desplazamiento y la migración pueden tener repercusiones tanto positivas como negativas para la salud. Las contribuciones sociales y económicas que realizan los refugiados y los migrantes, como el envío de dinero, pueden mejorar el acceso a los servicios en los países de origen; en cambio, los entornos restrictivos que encuentran en los países de tránsito y de destino pueden suponer riesgos para su salud. Refugiados y migrantes suelen tener una peor salud debido a barreras lingüísticas y culturales, discriminación institucional y políticas restrictivas que limitan su acceso o uso de los servicios de salud.
Estos colectivos tienen necesidades específicas de salud física y mental, determinadas por sus experiencias en su país de origen, las condiciones que afrontaron durante el desplazamiento y las políticas y entornos de los países de destino. El cambio climático, sumado a los conflictos y las catástrofes, está alterando las pautas de los desplazamientos y la migración e incrementando los riesgos para la salud y el bienestar.
Vulnerabilidad Sociosanitaria en Inmigrantes en Chile
Los hallazgos del estudio en Chile indican que la vulnerabilidad de los inmigrantes estaría dada por su condición irregular, trabajo precario y bajos ingresos, cuando los tienen. Las afecciones de salud más comunes son la morbilidad general, problemas de salud mental y de salud reproductiva.
Factores de Riesgo y Determinantes Sociales de la Salud
En el estudio de caso sobre "Vulnerabilidad social y de salud de los migrantes internacionales usuarios de la atención primaria en una ciudad del norte de Chile", se caracterizó a los participantes como mujeres solteras en su mayoría, procedentes de Colombia, Perú, Argentina, Bolivia y República Dominicana, que ejercían labores de mesera o asesora del hogar, con un nivel educacional medio o técnico. Estas descripciones son un ejemplo claro de lo referido por Elizalde et al. La población inmigrante usuaria de atención primaria en la comuna de Coquimbo presenta vulnerabilidad sociosanitaria, principalmente por sus condiciones laborales y socioeconómicas.
Los factores motivacionales para migrar se relacionan con la búsqueda de oportunidades de trabajo para cambiar su situación económica y desarrollo personal. Sin embargo, las expectativas laborales no siempre se cubren en los países receptores, identificándose condiciones sociales como la falta de previsión, poca calificación laboral, sueldos bajos, trabajos esporádicos e informales (servicios domésticos, comerciantes, prostitución, etc.), y la necesidad de compartir la vivienda con su red social próxima. La baja capacidad de ahorro limita la posibilidad de enviar dinero a su país, dado el alto nivel de gastos para vivir.
Además, algunos inmigrantes y un director de CESFAM señalan casos de depresión y síntomas como irritabilidad y cansancio, considerándose en riesgo dadas sus escasas habilidades para la asimilación del cambio de vida. Estos aspectos de salud mental concuerdan con metaanálisis de Jurado et al. (2016), que identifican factores como el país de origen, el sexo femenino, el bajo nivel educacional y posición social, la situación familiar y de pareja, el idioma, la aculturación, la necesidad y planificación de la migración como determinantes de trastornos mentales comunes.

Barreras de Acceso a la Salud
Una importante barrera de acceso es la situación irregular de algunos inmigrantes y el desconocimiento del sistema sanitario chileno. Muchos refugiados y migrantes, especialmente los que se encuentran en situación vulnerable o irregular, tienen peor salud que el resto de la población debido a las condiciones precarias en las que viven y a determinantes sociales, económicos y ambientales desfavorables.
Estas personas pueden sufrir xenofobia o discriminación y encontrar obstáculos para acceder a los servicios sociales y de salud. En el caso de los migrantes en situación irregular, es posible que queden excluidos de los programas nacionales de promoción de la salud y de prevención, tratamiento y atención de enfermedades. Como consecuencia, deben hacer frente a elevados gastos directos, barreras lingüísticas y un apoyo cultural o lingüístico insuficiente. Es evidente que los migrantes desconocen el sistema de salud chileno y prefieren los servicios de su país de procedencia, principalmente por los costos, la forma de atención, las condiciones de interconsulta y la cobertura dental y de medicamentos por parte del Estado.

Factores Protectores y Estrategias de Aculturación
La aculturación y una actitud positiva hacia el autocuidado serían factores protectores. Se identificaron factores intervinientes positivos como la existencia de redes de apoyo y el autocuidado.
Estrategias de Aculturación
La aculturación es el proceso que lleva a los grupos humanos a incorporarse culturalmente en una sociedad. Han sido identificadas cuatro estrategias según el modelo de Berry (2008):
- Asimilación: el grupo minoritario no desea mantener su cultura, sino incorporarse diariamente a la nueva.
- Separación: el grupo nuevo no desea perder su propia cultura y evita la interacción con otros.
- Integración: ambos grupos desean mantener su propia cultura, pero interactuando entre sí.
- Marginalización: el interés en mantener la cultura propia es bajo, así como en relacionarse con los otros.
Las estrategias de aculturación son importantes para el proceso de adaptación de los migrantes y su estado de salud mental (Urzúa et al., 2016). Para los participantes del estudio en Chile, el proceso de asimilación de la cultura chilena incluyó una tendencia a la separación (articulación de redes con otros inmigrantes) y esfuerzos por adaptarse.
Respecto a la capacidad de integración, Urzúa, Vega, Jara, Trujillo y Muñoz (2015) mencionan que la integración social favorece la calidad de vida en este grupo de personas en su estudio de inmigrantes en el norte de Chile. Sin embargo, esta estrategia requiere de la participación de la sociedad receptora, en este caso, de los mismos chilenos.
Autocuidado y Conductas Preventivas
El autocuidado refleja una actitud positiva de parte de los participantes, lo cual podría actuar como factor protector de la salud. Los participantes señalaron inquietudes por mejorar su alimentación, tener habilidades para el manejo de estrés y ansiedad, y precaución hacia las infecciones de transmisión sexual (ITS). También demostraron disposición a recibir atención psicológica en el CESFAM para resolver alguna dificultad o problema contingente.
Esta actitud positiva hacia el autocuidado también se observa en lo descrito por Cabieses et al. (2012), quienes señalaron un mayor uso de servicios de atención prenatal y ginecológica en la población migrante, comparado con la chilena. Estudios realizados en población inmigrante en Estados Unidos muestran que estas poblaciones presentan menos riesgo de diabetes en jóvenes y menos riesgo de ITS en mujeres latinas (Jaacks et al., 2012; Ojeda et al., 2009). Es posible que el hecho de sentirse con menor acceso a la atención sanitaria les lleve a tener una actitud positiva de autocuidado.
Organización del Sistema de Salud y Estrategias Locales
En un segundo nivel de análisis, se evidencia un escaso conocimiento de los beneficios sociales y de salud, tanto por parte de los inmigrantes como de quienes ofrecen los servicios sanitarios. Es urgente contar con registros de los migrantes usuarios y las atenciones que reciben, ya que los servicios sanitarios tienen información escasa acerca de la población inmigrante usuaria o beneficiaria.
Aunque existen intereses particulares para otorgar atención dirigida a los migrantes, se requieren estrategias orientadas para dar respuesta a sus necesidades, según las patologías más prevalentes (mayor cobertura de salud mental, control y orientación en salud sexual), y apoyo psicosocial para situaciones límite de vida.
En Chile existen múltiples sistemas de salud que varían dependiendo de la condición económica de los individuos; el público se hace cargo de la mayor parte de la población, incluidos los sectores más vulnerables. En este sentido, los inmigrantes comparten la atención de salud brindada a los oriundos de menores recursos, dadas las condiciones económicas y sociales de este grupo de personas.
Respuestas y Recomendaciones de la OMS
La OMS afirma que todas las personas, incluidos los refugiados y los migrantes, tienen derecho a la salud y deben poder acceder a servicios de alta calidad centrados en las personas sin incurrir en dificultades económicas. Para lograrlo, es necesario integrar la salud de estos colectivos en las políticas nacionales y locales y en la financiación, la planificación, la ejecución, el seguimiento y la evaluación. La OMS promueve la inclusión sostenible de los refugiados y los migrantes en los sistemas y servicios nacionales.
Guiada por el Plan de Acción Mundial sobre la Promoción de la Salud de Refugiados y Migrantes 2019-2030, la OMS, a través de su Iniciativa Especial sobre Salud y Migración, colabora con los Estados Miembros y los asociados para promover la equidad en la salud y la protección de los derechos relacionados con ella en el caso de los refugiados y los migrantes. La OMS lidera la labor de promoción en todo el mundo, establece normas y criterios basados en la evidencia, fortalece la recopilación de datos y la investigación, y promueve enfoques coordinados y multisectoriales para atender las necesidades de salud específicas de estos grupos.