Las remociones en masa constituyen uno de los procesos geodinámicos más relevantes y recurrentes en el territorio chileno, así como en otras regiones montañosas del mundo. Se entienden por remociones en masa (REM) al conjunto de procesos mediante los cuales un volumen de suelo, detritos o roca se desplaza ladera abajo bajo la acción predominante de la gravedad. Estos movimientos pueden diferir ampliamente en su velocidad, magnitud, mecanismo de deformación, estado de saturación y nivel de coherencia del material movilizado.
Desde una perspectiva conceptual, las remociones en masa constituyen uno de los principales agentes de modelado del relieve en zonas montañosas, contribuyendo a la erosión, transporte y redistribución de sedimentos. Su análisis no solo es relevante desde el punto de vista del riesgo, sino también desde la comprensión de la evolución geomorfológica del territorio. La presencia de desastres originados por fenómenos naturales, por ejemplo huracanes, sismos y procesos de remoción en masa, representa un retraso en el desarrollo de las poblaciones afectadas y una carga económica importante para los gobiernos que respaldan a estas comunidades.
Esta condición es agravada por la vulnerabilidad de países o regiones con un nivel económico limitado, el cual dificulta la rápida recuperación e incluso la preparación adecuada para afrontar el desastre mismo. La importancia del estudio de los procesos de remoción en masa radica en el interés de evitar la afectación de tales fenómenos en la sociedad. De aquí se deriva el siguiente paso que es la prevención, la cual pretende, en su forma más ambiciosa, evitar todo daño posible a la estructura social y, principalmente, a la vida humana.
Esta finalidad tiene en consideración la inevitable interacción que actualmente se presenta entre la actividad humana y la presencia de fenómenos gravitacionales. El entendimiento más cercano a la realidad de la génesis de los procesos de remoción en masa es el primer paso para estructurar y aplicar medidas y técnicas que eviten en lo posible el deterioro en la estructura social por la acción de estos procesos.

Factores Condicionantes y Desencadenantes de Remociones en Masa
Las remociones en masa resultan de la interacción entre factores condicionantes, que generan condiciones de inestabilidad a largo plazo, y factores desencadenantes, que actúan como elementos gatillantes del movimiento. En esencia, los procesos gravitacionales ocurren cuando una ladera se vuelve inestable como consecuencia de los cambios en el relieve. Las causas son principalmente de dos tipos: internas y externas.
Las causas internas son aquellas que aumentan el esfuerzo o la tensión, sin que al mismo tiempo crezca la resistencia de los materiales, mientras que las causas externas disminuyen la resistencia en los materiales, sin que se atenúen las fuerzas externas. Los factores que favorecen la presencia de los procesos de remoción en masa se pueden resumir en la geología, los procesos físicos, la morfología y la actividad antrópica.
Factores Geológicos y Geomorfológicos
Los factores geológicos incluyen la presencia de materiales débiles y estructuras con fracturas. La geomorfología, especialmente las pendientes resultado de la tectónica y la erosión, también juega un papel crucial. La configuración del relieve, con sus diferencias notables en elevaciones y una topografía muy irregular, favorece la erosión y la formación de numerosos barrancos, lo que incrementa la susceptibilidad del terreno.
Las unidades litológicas predominantes, como los materiales débiles no consolidados de origen volcánico (ignimbritas) que sobreyacen a rocas sedimentarias de origen marino (principalmente calizas), determinan el grado de resistencia de los materiales que constituyen las laderas, siendo un factor clave en su estabilidad.
Factores Climáticos e Hidrológicos
Los procesos físicos, principalmente la precipitación, son determinantes. Para que un proceso pueda presentarse en el terreno es necesaria la presencia de diversos ingredientes, sin embargo, existen factores que por sí solos pueden ocasionar la detonación de los procesos, tal es el caso de la variación del régimen pluvial, que puede manifestarse a través de lluvias intensas durante un período corto de tiempo, o bien lluvias extraordinarias.
Especialistas explican que lo más importante no es la cantidad de agua, sino el tiempo en el que cae. Puede que un año sea muy lluvioso, pero esté bien distribuida la lluvia, en varios meses, en varias semanas. En cambio, puede que en otro año caiga la mitad de agua comparado a un año normal, pero en dos o tres días, como sucede con los eventos extremos. El régimen pluviométrico alterado por el cambio climático global concentra las lluvias en un período más corto al presentado con anterioridad, lo cual es factor determinante en el incremento de deslizamientos y otros procesos gravitacionales. En Italia, por ejemplo, más del 50% de los movimientos de ladera son directamente provocados por fenómenos meteorológicos, en especial por lluvias torrenciales.
El factor de la isoterma cero es crucial, ya que si cae agua donde usualmente cae nieve aumenta las posibilidades de que ocurran remociones en masa, porque el agua tiene un efecto de erosión mucho mayor al de la nieve. Las lluvias intensas incrementan la saturación del terreno y elevan el nivel del agua subterránea, lo que reduce la resistencia del suelo y aumenta el riesgo de deslizamientos.
Factores Sísmicos
La sismicidad es otro factor físico significativo. El último evento sísmico que afectó el centro-sur de Chile el 27 de febrero del 2010 dejó al descubierto la necesidad de actualizar algunos planes reguladores en distintas comunas, incorporando la variable de zonas de riesgo por amenazas naturales, tales como sismos, remociones en masa, volcanismo, tsunamis y fallas geológicas explicitadas en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (O.G.U.C.). Los sismos pueden actuar como gatillantes directos de deslizamientos o debilitar las laderas, haciéndolas más susceptibles a eventos posteriores.

Tipos de Remociones en Masa
Los procesos de remoción en masa, definidos desde un punto de vista geomorfológico, son fenómenos que involucran el movimiento de material formador de laderas por influencia de la gravedad, sin la asistencia de algún agente de transporte fluido. Uno de los aportes más relevantes en la sistematización de estos procesos corresponde a la clasificación propuesta por Varnes (1978), posteriormente revisada y actualizada por Hungr et al. (2014), la cual establece criterios estandarizados para describir y categorizar distintos tipos de movimientos en masa.
- Deslizamientos: Consisten en el desplazamiento coherente de un cuerpo de suelo o roca sobre una superficie de rotura o falla relativamente definida. Pueden ser deslizamientos superficiales de suelo o deslizamientos de bloques en unidades de roca.
- Caídas: Fenómenos rápidos que afectan macizos rocosos fracturados o expuestos a meteorización, principalmente caída de roca, que ocurren a mucha velocidad.
- Flujos: Corresponden a movimientos de alta energía que movilizan mezclas de agua, arenas, gravas y bloques, generalmente canalizados por quebradas. Se incluyen los flujos de barro, tierra o detritos (rocas), que a diferencia de los deslizamientos, el material ya está desintegrado.
- Desplazamientos laterales: Ocurren en laderas con muy poca pendiente y a velocidades muy bajas.
En muchos casos, los fenómenos de remoción en masa no responden a un único mecanismo, sino que evolucionan progresivamente de uno a otro. Ejemplos de ello incluyen deslizamientos que evolucionan a flujos de detritos, caídas de rocas que desencadenan movimientos de tipo fluido, o reajustes sucesivos en un mismo talud a lo largo del tiempo. La clasificación revisada por Hungr et al. (2014) incorpora explícitamente estas transiciones, reconociéndolas como un aspecto clave en la evaluación moderna de amenazas. Un caso emblemático de este tipo de procesos complejos o combinados es el aluvión de Yungay ocurrido en 1970 en Perú, donde un terremoto desencadenó un desprendimiento masivo de rocas y hielo que posteriormente evolucionó a un flujo de detritos de gran magnitud.
Metodologías de Evaluación de Riesgos
La evaluación del peligro por remociones en masa puede desarrollarse mediante enfoques cualitativos, cuantitativos o una combinación de ambos. Las metodologías empleadas combinan análisis geomorfológico, caracterización geotécnica, uso de herramientas SIG y procedimientos de modelación orientados a estimar susceptibilidad, probabilidad de ocurrencia e intensidad de los procesos de ladera. La susceptibilidad se define como la posibilidad de que una zona se vea afectada por un determinado proceso, expresada en grados cualitativos y relativos.
Enfoques Cualitativos
Estos enfoques se basan principalmente en la interpretación experta y la integración de evidencias de terreno, inventarios históricos y análisis geomorfológico. Incluyen la elaboración de mapas de inventario y susceptibilidad, la delimitación de unidades homogéneas y la identificación de zonas potencialmente inestables a partir de indicadores morfológicos, estructuras geológicas y estilos de pendiente.
Enfoques Cuantitativos
Corresponden a procedimientos de carácter determinístico, probabilístico o estadístico que utilizan parámetros medibles del medio físico (como propiedades geotécnicas, condiciones hidrológicas, pendientes críticas, intensidad de precipitaciones o aceleraciones sísmicas) para evaluar el desempeño de los taludes y el comportamiento de los movimientos en masa. Estos enfoques permiten estimar factores de seguridad, probabilidades de falla, trayectorias y velocidades de flujo, áreas potenciales de afectación y umbrales de activación. Dentro de este grupo se incluyen los modelos de equilibrio límite, análisis pseudoestáticos, simulaciones probabilísticas, herramientas SIG orientadas a modelación espacial y esquemas de modelación numérica apoyados en modelos digitales de terreno (DEM).
Un ejemplo de esto es el análisis de inestabilidad de laderas a partir de la modelación de la interacción del relieve, la concentración de humedad y las propiedades de los materiales, utilizando el índice de estabilidad SINMAP (Stability Index Mapping) a través de un Modelo Digital del Terreno (MDT).
Enfoques Combinados
Integran componentes cualitativos y cuantitativos, combinando el juicio experto con índices ponderados, análisis multicriterio y modelación espacial. Este enfoque permite incorporar simultáneamente factores condicionantes (litología, pendientes, estructuras, cobertura del suelo) y gatillantes (precipitaciones, sismicidad), generando zonificaciones de susceptibilidad y peligro que reflejan de manera más realista la complejidad de los sistemas de ladera.
El Factor Antrópico y la Vulnerabilidad Humana
La actividad antrópica es una de las principales causas que ocasionan el rompimiento del equilibrio entre las fuerzas internas y externas que determinan la estabilidad de las laderas. La construcción de viviendas, urbanizaciones, caminos y proyectos industriales en zonas de ladera, llanuras aluviales o zonas cercanas a quebradas implica enfrentar condiciones del terreno que pueden presentar inestabilidad natural o inducida por las propias intervenciones humanas. La presencia cada vez mayor de los asentamientos humanos en laderas inestables está condicionada por la nula planeación del crecimiento y por las características socioeconómicas de la población, combinación que magnifica los riesgos por procesos de ladera.
En este tipo de entornos, la ausencia de una evaluación adecuada del comportamiento del suelo y del relieve puede traducirse en daños estructurales progresivos, deslizamientos de taludes, afectación de redes de agua y energía, interrupción de accesos, pérdidas económicas significativas e incluso riesgo para la vida de las personas. La construcción y la deforestación desprotegen las capas superiores del suelo, incrementando la vulnerabilidad. La vegetación fortalece el suelo e inhibe que ocurran estos deslizamientos, ya que las raíces ayudan a estabilizar las laderas.
Cuando la extensión potencial del impacto de un peligro derivado de algún fenómeno natural ocupa una superficie compartida con la actividad humana en sus diferentes expresiones, se establece el concepto de riesgo. Este último representa la afectación que dicho peligro puede causar en la estabilidad y en el equilibrio de las actividades humanas. La relación entre el peligro de un fenómeno natural y las condiciones vulnerables creadas por el ser humano en su espacio físico, económico, social, político y ambiental es lo que determina el grado de riesgo.
ESTABILIDAD EN LADERAS
Casos de Estudio y Ejemplos Concretos
Viña del Mar, Chile
En Chile, la combinación entre pendientes pronunciadas, suelos poco cohesionados, eventos de lluvia concentrados y actividad sísmica hace que los procesos de remoción en masa constituyan una amenaza recurrente, especialmente en áreas en expansión urbana o sometidas a obras de movimiento de tierra. En la ciudad de Viña del Mar, la geomorfología define sectores urbanos con altas pendientes donde ocurren eventos de remoción en masa de menor escala en forma recurrente (al menos 3 eventos al año), y donde además se proyecta la falla Marga-Marga por debajo de la ciudad.
En esta ciudad, se desarrollaron metodologías orientadas a determinar la susceptibilidad de sectores urbanos ante remociones en masa y una posible respuesta sísmica diferencial por la presencia de fallas mayores. Ambas metodologías se basan en la ponderación de factores condicionantes definidos como relevantes para la ocurrencia del fenómeno. La metodología propuesta para evaluar las remociones en masa en áreas urbanas (considerando mecanismos de tipo deslizamientos, caídas y flujos) se definió a partir de ajustes introducidos a la metodología propuesta por Lara (2007), que considera ponderadores de las variables que condicionan la ocurrencia de remociones, como por ejemplo características geológicas, geomorfológicas y geotécnicas de los materiales, antecedentes de remociones anteriores, condiciones climáticas e influencia de las obras antrópicas en la ocurrencia de eventos.
Los resultados muestran la existencia de algunas laderas urbanas altamente susceptibles a verse afectadas por distintos tipos de remociones en masa, principalmente deslizamientos y caídas de bloques en unidades de roca, deslizamientos superficiales de suelo y flujos en zonas de quebradas.
Zacapoaxtla, Puebla, México
El municipio de Zacapoaxtla se localiza a 156 km de la ciudad de Puebla, dentro de la región morfológica de la Sierra Norte. Tiene una extensión de 188.81 km2. El relieve del municipio presenta diferencias notables en sus elevaciones, con una topografía muy irregular, lo cual resulta en una hidrografía extensa que favorece la erosión, formando numerosos barrancos. La porción sur es la única zona que se caracteriza por una topografía plana. Las rocas que afloran de manera particular en Zacapoaxtla son ignimbritas, andesita y basalto. Algunas de estas rocas se encuentran cubiertas por rocas sedimentarias continentales, mientras que otras subyacen rocas sedimentarias marinas.
En octubre de 1999, como resultado de la conjunción de un sistema de baja presión que originó la depresión tropical 11 en las costas de Veracruz, y del frente frío 5, ocurrieron precipitaciones extraordinarias en el oriente del país, afectando principalmente a los estados de Hidalgo, Oaxaca y Puebla. Las consecuencias fueron diversas, derivadas principalmente de inundaciones y de la ocurrencia de cientos de procesos de remoción en masa, la magnitud del evento fue tal que se le calificó como el desastre de la década en México. Particularmente, la Sierra Norte de Puebla fue una de las zonas en las que ocurrieron cuantiosos daños económicos y numerosas pérdidas humanas, principalmente en municipios como Zacapoaxtla.
En este municipio, los sectores más dañados fueron la infraestructura (en especial las carreteras, redes de agua potable y energía eléctrica) y los sectores productivos (agricultura, en particular plantaciones de café). Zacapoaxtla, junto con otros municipios de la zona, se vio afectado en un alto grado por estos fenómenos. La incidencia de tales procesos fue resultado en gran medida de la interacción entre las características geológicas y geomorfológicas existentes, y de las actividades humanas que han alterado el medio.
Este trabajo muestra un análisis de los procesos de remoción en masa y su inseparable relación con la vulnerabilidad de la población. El objetivo principal fue determinar las zonas de riesgo al que está expuesto el municipio de Zacapoaxtla como consecuencia de la susceptibilidad a la inestabilidad de laderas. Se realizó un análisis de inestabilidad de laderas a partir de la modelación de la interacción del relieve, la concentración de humedad y las propiedades de los materiales, utilizando el índice de estabilidad SINMAP a través de un Modelo Digital del Terreno (MDT) del municipio en la plataforma del SIG ArcView. Los resultados de dicho análisis fueron combinados con un índice de vulnerabilidad desarrollado con base en datos de población y vivienda con la finalidad de elaborar el mapa de riesgos por procesos de remoción en masa para el municipio.
Entre el 31 de septiembre y el 13 de octubre de 1999, la precipitación acumulada en Zacapoaxtla fue de 1 120 mm, lo que equivale al 79% de la media anual que es de 1421 mm. Particularmente entre los días 4 y 6 se registró una precipitación total de 808 mm, que corresponde a casi cuatro veces la media de octubre. Durante estos días ocurrió el mayor número de procesos de ladera en el municipio, y en general a lo largo de la Sierra Norte, lo que confirma la relación existente entre las precipitaciones extraordinarias y los movimientos gravitacionales. En el estado de Puebla fueron 87 los municipios afectados, y en mayor grado 49 de ellos; entre estos últimos está Zacapoaxtla. Las pérdidas económicas se estimaron, en todo el estado, en más de 2 300 millones de pesos. Los sectores más dañados fueron la infraestructura y los servicios, así como la agricultura, donde se estimó la pérdida de cerca del 30% de los campos.
Gran Concepción, Chile
Académicos de la Facultad de Ingeniería UCSC, Dra. María Teresa Bull, Dr. Robert King y Dr. José Montenegro, analizaron la remoción en masa y sus implicancias en el Gran Concepción. La Dra. Bull explicó que “la remoción en masa puede generar erosión del suelo, cambios en la topografía y mayor inestabilidad en laderas”. En el Gran Concepción, las recientes lluvias intensas han incrementado la saturación del terreno y elevado el nivel del agua subterránea, lo que reduce la resistencia del suelo y aumenta el riesgo de deslizamientos.
El Dr. King señaló que “la construcción y la deforestación desprotegen las capas superiores del suelo, incrementando la vulnerabilidad”. Los expertos enfatizaron que es necesario evaluar el riesgo de remoción en masa en la Región del Biobío, utilizando tecnologías avanzadas, como imágenes satelitales, mapeo mediante drones y el sistema LiDAR (dispositivo que utiliza luz láser para medir distancias). El Dr. Montenegro destacó que “se recomienda una monitorización periódica de movimientos del terreno y la profundidad del agua subterránea”.
Medidas Preventivas y Gestión del Riesgo
Planificación Territorial y Normativa
La identificación temprana de sectores inestables o susceptibles de activarse frente a lluvias intensas, cortes de talud o vibraciones sísmicas resulta fundamental antes de definir el emplazamiento final de un proyecto o sus soluciones constructivas asociadas. Un estudio especializado de remociones en masa permite reconocer las condiciones geomorfológicas del terreno, caracterizar los materiales presentes, evaluar los factores desencadenantes potenciales y determinar los niveles de peligro asociados.
En Chile, la Ley General de Urbanismo y Construcciones y los Planes de Ordenamiento Territorial regulan la estabilidad de suelos y la prevención de riesgos geológicos. El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) juegan roles cruciales en la identificación, evaluación y manejo de riesgos, proporcionando alertas a las comunidades. El último evento sísmico del 2010 dejó al descubierto la necesidad de actualizar algunos planes reguladores en distintas comunas, incorporando la variable de zonas de riesgo por amenazas naturales, tales como sismos, remociones en masa, volcanismo, tsunamis y fallas geológicas explicitadas en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (O.G.U.C.).
Acciones a Nivel Local e Individual
Los propietarios de viviendas pueden tomar diversas medidas preventivas para minimizar el riesgo de deslizamientos en sus propiedades. Estas incluyen no construir en laderas sin un manejo adecuado de taludes, monitorear el terreno en busca de grietas o inclinaciones anormales, asegurar un drenaje adecuado para evitar la saturación del suelo, controlar la vegetación cercana y estabilizar el suelo mediante terrazas o barreras físicas. En caso de un deslizamiento, los residentes deben evacuar inmediatamente, informar a las autoridades y consultar a expertos para evaluar la situación.
Para la recuperación y reconstrucción de las áreas afectadas, es crucial que geólogos e ingenieros realicen evaluaciones y recomienden acciones mitigadoras, considerando la historia del terreno. Además, para aumentar la conciencia y educación pública sobre los riesgos y medidas de seguridad relacionadas con la remoción en masa, se recomienda realizar charlas y presentaciones en áreas públicas.
Rol de la Investigación y el Monitoreo Continuo
En cuanto a la investigación sobre remoción en masa en Chile, esta aún es incipiente. En el contexto del cambio climático y el desarrollo urbano, es esencial monitorear constantemente los factores que afectan las amenazas geológicas y afinar los modelos de predicción para mejorar la gestión del riesgo.