La violencia de género contra las mujeres y las niñas constituye una de las violaciones de los derechos humanos más recurrentes y extendidas a nivel global. Se estima que una de cada tres mujeres ha experimentado alguna forma de esta violencia a lo largo de su vida. Sus orígenes se encuentran en la desigualdad de género, la discriminación sistémica y las relaciones de poder desequilibradas entre hombres y mujeres. Aunque la violencia de género es prevenible, su erradicación requiere una comprensión profunda de sus causas fundamentales y la aplicación de medidas alineadas con las normas internacionales de derechos humanos.

¿Qué es la Violencia de Género contra Mujeres y Niñas?
La violencia de género contra mujeres y niñas se manifiesta de múltiples maneras, incluyendo el abuso físico, sexual, psicológico y económico, así como prácticas perjudiciales como la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil. Las repercusiones de esta violencia son profundas y duraderas, afectando la salud y el bienestar de las víctimas. Provoca lesiones, enfermedades crónicas, traumas psicológicos, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual e incluso la muerte. Además, obstaculiza la educación y las oportunidades económicas, perpetuando ciclos de pobreza y abuso.
Las personas que enfrentan múltiples formas de discriminación -basadas en origen étnico, discapacidad, edad, orientación sexual o identidad de género- son particularmente vulnerables a la violencia y encuentran mayores obstáculos para acceder a la justicia. Es crucial adoptar un enfoque interseccional para abordar la discriminación y la exclusión estructural que sustentan esta violencia. Las deficiencias en marcos legales e institucionales continúan impidiendo que mujeres y niñas obtengan protección y justicia, fomentando la impunidad. Se requieren esfuerzos adicionales para garantizar su derecho a una vida libre de violencia, un derecho consagrado en el derecho internacional de los derechos humanos.

Normas Internacionales de Derechos Humanos y la Violencia de Género
El Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), en su Recomendación general n.º 35, ha definido la violencia de género contra mujeres y niñas. Este comité reconoce que la prohibición de dicha violencia se ha consolidado como un principio del derecho internacional consuetudinario, de obligado cumplimiento para todos los Estados.
Además del Comité CEDAW, otros órganos creados en virtud de tratados internacionales también abordan la violencia de género dentro de sus competencias específicas. Entre ellos se encuentran el Comité contra la Tortura (CAT). Otros mecanismos relevantes de derechos humanos que contribuyen a esta labor incluyen al Relator Especial sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, el Relator Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños, y el Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres y las niñas.
El Compromiso del ACNUDH en la Lucha contra la Violencia de Género
La violencia de género emana de una discriminación estructural profundamente arraigada, cuya erradicación es una obligación estatal. La prevención y el combate de la violencia de género contra las mujeres exigen esfuerzos coordinados a nivel mundial, regional, nacional y local. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) identifica tendencias y patrones de violencia de género a través de sus investigaciones, documentando las dimensiones de género de todas las violaciones de derechos humanos. Estas conclusiones se comparten en informes públicos, resaltando las causas y consecuencias de dicha violencia.
El ACNUDH también proporciona recomendaciones concretas y asistencia técnica a los Estados y a todas las partes interesadas, promoviendo la prevención, la rendición de cuentas y las soluciones a través de iniciativas humanitarias, de desarrollo y de paz, conectando así las acciones globales y nacionales.
ES VIOLENCIA - Cortometraje de Ceres Machado
Herramientas y Recursos para Abordar la Violencia de Género
Se han desarrollado diversas herramientas y recursos para abordar la violencia de género:
- Tecnología y violencia de género (2025)
- Violencia de género contra las mujeres en centros penitenciarios (2025)
- Material de formación sobre entrevistas informadas sobre el trauma
- Documento de observación del ACNUDH sobre el acceso de las mujeres a la justicia para la CSW70
- Mensajes clave sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos armados
- Informe A/HRC/59/31 de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la violencia de género en la detención en el ámbito de la justicia penal (2025)
- Conjunto de herramientas para el seguimiento de casos de violencia de género (2025)
- Informe A/79/308 del Secretario General sobre el matrimonio infantil, precoz y forzado (2024)
- Informe A/HRC/56/29 de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la mutilación genital femenina transfronteriza y transnacional (2024)
- Herramienta de la OACDH para realizar entrevistas sensibles al trauma a sobrevivientes de violencia sexual (2024)
Todos los informes sobre cuestiones relacionadas con el género están disponibles en la página oficial del ACNUDH.
Buenas Prácticas y Avances en la Lucha contra la Violencia de Género
Se han logrado avances significativos en los ámbitos jurídico, político y social en numerosos países. Con el apoyo técnico del ACNUDH, se han establecido marcos jurídicos integrales, así como instituciones y políticas específicas para promover los derechos humanos de mujeres y niñas, prevenir la violencia de género y proteger a las víctimas.
Existe una creciente conciencia global sobre la naturaleza e impacto de la violencia de género contra las mujeres. Cada año se presentan ante la Asamblea General, el Consejo de Derechos Humanos y la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, entre otros foros, prácticas innovadoras y prometedoras en áreas como la investigación, el enjuiciamiento y la prestación de servicios.
Ejemplos de Buenas Prácticas:
- Enfoque centrado en la víctima y sensible al género: Experiencias de litigios estratégicos en América Latina han demostrado el éxito de la colaboración entre fiscalías, sociedad civil y litigantes. La coordinación y el desarrollo de teorías de caso compatibles aumentan las probabilidades de éxito en los juicios, respetando los mandatos individuales de cada parte.
- Medidas de protección para el acceso a la justicia: En países como Camboya, Bosnia y Herzegovina, República Democrática del Congo, Malí, Uganda y Guatemala, se han implementado medidas de protección que mejoran el acceso a la justicia para las víctimas de violencia de género, especialmente sexual. Estas medidas incluyen protección contra represalias, intimidación y estigmatización, así como apoyo psicológico y oportunidades de generación de ingresos para las víctimas en todas las etapas de los procesos de rendición de cuentas.
- Formación para jueces: La capacitación de jueces para identificar y superar estereotipos de género, particularmente en casos de violencia de género y salud sexual y reproductiva, ha fortalecido la protección de los derechos humanos y mejorado el acceso a la justicia, especialmente para mujeres y otras personas marginadas por motivos de sexo, identidad de género y/u orientación sexual.
- Colaboración a nivel local: Trabajar con autoridades socialmente aceptadas, como líderes escolares, religiosos y comunitarios, ha sido clave para cuestionar normas de género perjudiciales relacionadas con la educación de las niñas y sus roles sociales, así como para iniciar debates sobre las consecuencias negativas del matrimonio infantil, precoz y forzado, y la mutilación genital femenina.
- Integración de la perspectiva de género en investigaciones de la ONU: El despliegue de expertos en género en órganos y mecanismos de investigación de las Naciones Unidas, como comisiones de investigación, ha sido fundamental para integrar una perspectiva de género en sus metodologías y análisis. Esto mejora la visibilidad del impacto de las violaciones de derechos humanos en mujeres y niñas, incluida la violencia de género, y proporciona datos fiables para la promoción legal y política.

Campañas Globales y Participación del ACNUDH
El ACNUDH apoya y contribuye a diversas campañas globales para sensibilizar y movilizar acciones destinadas a eliminar la violencia de género contra mujeres y niñas:
- 16 días de activismo contra la violencia de género (25 de noviembre - 10 de diciembre)
- Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (6 de febrero)
- Día Internacional de la Mujer (8 de marzo)
- Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos (19 de junio)
Intervenciones del Alto Comisionado sobre Violencia de Género:
- Consejo de Derechos Humanos, 59º período de sesiones: Mesa redonda anual sobre violencia de género en situaciones de conflicto, posconflicto y humanitarias (junio de 2025).
- Consejo de Derechos Humanos, 58º período de sesiones: Mesa redonda anual de alto nivel sobre el trigésimo aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (febrero de 2025).
- Consejo de Derechos Humanos, 56º período de sesiones: Mesa redonda anual sobre la violencia económica como forma de violencia de género contra mujeres y niñas (junio de 2024).
- Episodio del podcast «Dignidad, libertad y justicia para todos» con el Alto Comisionado y la Sra. Kamala Chandrakirana sobre los 16 días de activismo (noviembre de 2023).
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos aboga por la participación igualitaria y significativa de las mujeres en la vida pública y política.
La Violencia de Género: Una Cuestión de Desigualdad Estructural
Si bien las violaciones de los derechos humanos afectan tanto a hombres como a mujeres, su impacto varía según el sexo de la víctima. Los estudios indican que toda agresión perpetrada contra una mujer presenta características que la identifican como violencia de género. Esta violencia está intrínsecamente ligada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas entre hombres y mujeres en la sociedad, lo que perpetúa la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo masculino. El factor de riesgo o vulnerabilidad distintivo en este tipo de violencia es, precisamente, el hecho de ser mujer.
La violencia de género puede manifestarse de diversas formas, clasificándose según la relación en que ocurre y el ejercicio de poder que implica. Entre ellas se incluyen la violación sexual e incesto, el acoso sexual en el trabajo y en instituciones educativas, la violencia sexual contra mujeres detenidas o presas, actos de violencia contra mujeres desarraigadas, el tráfico de mujeres y la violencia doméstica. Si bien este documento se centra en la violencia doméstica, las otras formas también son descritas, dado que han impulsado nuevas instituciones y enmiendas legislativas, y han articulado acciones colectivas de mujeres.
La falta de datos estadísticos precisos sobre la magnitud real del fenómeno en América Latina y el Caribe dificulta una comprensión más profunda. A pesar de que su incidencia es probablemente mucho mayor que la registrada oficialmente, los estudios sugieren su carácter epidemiológico. La mayoría de los datos utilizados provienen de investigaciones de organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales.
Las propuestas para abordar esta problemática se basan en el carácter irreductible de los derechos de las mujeres, la obligación del Estado de protegerlos y garantizarlos, y la convicción de que el respeto de los derechos humanos es esencial para el desarrollo de los países y el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos de toda la población.
Conceptos Clave: Vulnerabilidad y Género
La vulnerabilidad de género se construye desde una perspectiva que critica la concepción esencializada de las mujeres como un grupo social homogéneo. Esta visión puede conducir a regímenes de igualdad de género doblemente excluyentes, que dejan fuera a hombres y mujeres de otras culturas y regiones. Las prácticas y políticas públicas basadas en una conceptualización limitada de la vulnerabilidad de género pueden tener consecuencias negativas:
- Perpetúan roles de género estereotipados.
- Exponen a muchas mujeres a una mayor vulnerabilidad debido a la dependencia económica.
- Privan a la mayoría de los hombres de la oportunidad de cuidar y criar.
- La falta de medidas de conciliación y corresponsabilidad eficaces puede llevar a que mujeres migrantes en situación jurídica precaria asuman el trabajo de cuidado, quedando expuestas a violaciones de sus derechos.
Por lo tanto, esta conceptualización de la categoría 'vulnerabilidad de género' resulta en regímenes de igualdad de género incompletos, incapaces de lograr una transformación social completa.
Interseccionalidad: Una Visión Crítica
La interseccionalidad juega un rol fundamental en el análisis de la vulnerabilidad de género, ya que permite abordar esta problemática junto con otros ejes de organización social como la heterosexualidad, la supremacía blanca, el capitalismo y el nacionalismo. Una visión crítica de la interseccionalidad reconoce que la construcción del género y la vulnerabilidad no son universales ni homogéneas, sino que están influenciadas por múltiples factores sociales y estructurales.
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