La situación de los niños, niñas y adolescentes bajo la protección del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile presenta una compleja red de desafíos, especialmente en lo que respecta a los procesos de adopción, la convivencia en los centros residenciales y la articulación del sistema de protección. Este análisis aborda la crítica sobre la recalificación de delitos, la dificultad de adopción para menores de mayor edad, la problemática de la convivencia entre menores vulnerados e infractores de la ley, y las deficiencias en la gestión interna del servicio.
Recalificación de Delitos en Casos de Derechos Humanos
La Segunda Sala del máximo tribunal chileno condenó a tres miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en el secuestro calificado del obrero textil Jorge Leonel Gaete Espinoza, un ilícito cometido a partir del 20 de septiembre de 1973 en la actual comuna de San Joaquín. La Corte Suprema condenó a 5 años y un día de presidio a los oficiales Alejandro Emilio Valdés Vistainer e Iván de la Fuente Sáez, en calidad de autores del delito. En tanto, confirmó la pena de 3 años y un día de presidio impuesta a Gilberto Ubaldo Sepúlveda del Pino, y decretó la absolución de Hernán Ricardo Ovalle Hidalgo.
La Corte Suprema consideró un error en la sentencia de segunda instancia, dictada por la Corte de Apelaciones de San Miguel, al recalificar el delito de secuestro calificado a secuestro simple. El fallo plantea que la recalificación fue incorrecta, ya que la privación de libertad del señor Gaete Espinoza finalizó con su muerte, presentando seis impactos de proyectil balístico en la región torácica. La norma en estudio precisa que el daño grave en la víctima se verifica en la especie, dado que la detención se originó en un procedimiento totalmente irregular y arbitrario, en un contexto de represión a nivel nacional.
La privación de libertad y el posterior sometimiento de la víctima a interrogatorios y malos tratos físicos y psicológicos suponen necesariamente aceptar el daño grave que se preveía ocasionar, actuando con dolo eventual. La resolución establece que se ha errado en la calificación del ilícito como secuestro simple y no calificado, lo que influyó en la imposición de una pena inferior a la legalmente correspondiente. Por tanto, se resolvieron rechazar los recursos de casación en la forma deducidos por las defensas de los encausados Alejandro Emilio Valdés Visintainer, Hernán Reinaldo Ricardo Ovalle Hidalgo y Gilberto Ubaldo Sepúlveda del Pino.
Desafíos en la Adopción de Niños Mayores en SENAME
Cifras y Realidades de la Adopción
El 68% de los niños bajo protección del Sename tiene más de ocho años de edad. Por esta razón, el Estado no iniciará el trámite que declara que pueden ser adoptados. La falta de padres interesados y el cuidado por la reputación del sistema son las causas invocadas por el organismo, que deja a la mayoría de estos menores institucionalizados de por vida y conviviendo con infractores de la ley. En junio de 2016, el diario La Tercera publicó un diagnóstico del Sename donde se identificaron 1.334 menores en estado “crítico”, con potencial riesgo vital y patologías mentales complejas. En Chile, existen 12.442 niños sin cuidado parental y alta vulnerabilidad, según cifras del Servicio Nacional de Menores.
Hasta abril de 2016, 159 niños habían sido declarados en condiciones para ser adoptados, pero aún no habían sido vinculados con una familia. Carlos Soto, psicólogo y jefe de la Unidad de Adopción del Sename en la Región Metropolitana, señala que a mayor edad de los niños, menor es la posibilidad de encontrar padres interesados en su adopción. Yanett Maldonado, asistente social y evaluadora externa del Sename, explica que el Sename ha ido promoviendo la adopción de niños mayores, pero para la institución, "niños mayores" son de cinco o seis años, y los niños de ocho prácticamente no tienen trámites de susceptibilidad de adopción.

Marco Legal y Proceso de Adopción
Según la Ley de Adopción 19.620, para que un menor sea declarado candidato a la adopción, un Tribunal de Familia debe haber realizado una investigación que determine alguna de estas situaciones:
- Que el niño fue cedido (al Sename u organismo colaborador).
- Que fue víctima de abandono.
- La inhabilidad parental de sus progenitores, que aplica cuando estos vulneran los derechos de sus hijos.
Luego, se debe citar a los familiares hasta el tercer grado de parentesco y corroborar que ninguno es apto para el cuidado del niño. Soledad Navarrete, asistente social de la Unidad de Adopción del Sename, señala que cuando a un niño no se le inician los trámites para que sea adoptado, la responsabilidad recae en todas las partes del sistema de protección de que ese menor permanezca en residencias toda su vida. Los organismos colaboradores autorizados por el Sename son la Fundación Chilena de la Adopción (FADOP), Fundación San José, Fundación Mi Casa y el Instituto Chileno de Colonias y Campamentos.
Obstáculos y Consecuencias de la Institucionalización
Los expertos coinciden en que lo más difícil de probar y el motivo que extiende el proceso de declaración de adopción es la inhabilidad parental, lo que puede tardar 16 meses en promedio. En el Anuario Estadístico del Sename de 2015, de 510 adopciones concretadas, 62 correspondieron a niños de ocho años y más (12%). María Elena González, directora ejecutiva de FADOP, comenta que la fundación no trabaja con niños mayores de seis años debido a la complejidad de encontrar padres interesados.
La Ley N° 16.618, creada en 2004, indica que la permanencia de un niño en una residencia no debe superar el año y debe ser revisada cada seis meses. Sin embargo, Carlos Soto y la jueza Luz María Barceló coinciden en que no se cuenta con el personal necesario ni el trabajo intersectorial para que esto se cumpla, dilatándose los tiempos por el retraso en informes de organismos como el Registro Civil o el Servicio Médico Legal, y los propios hogares del Sename.
Adopción en Chile: Desafíos y Realidades
Los niños que pasan mucho tiempo institucionalizados forman grupos humanos que consideran su familia. Otros, por malas decisiones de tribunales, son entregados a familiares que no se hacen cargo y terminan siendo delincuentes. La psicóloga Lorena Bustamante y la asistente social Erika Villalobos señalan que el daño generado por permanecer tantos años en residencias es directamente proporcional al tiempo de los menores en el sistema de protección, afectando su capacidad de generar vínculos familiares.
Convivencia y Problemáticas en los Centros de Sename
Mezcla de Menores Vulnerados e Infractores de la Ley
Un equipo de 24 evaluadores externos del Sename para la Región Metropolitana, contactados para un reportaje, aseguró que los menores que nunca fueron adoptados ni declarados susceptibles de adopción conviven con menores que cometen delitos. Rommy Lindemann, asistente social evaluadora externa del Sename, explica que los menores vulnerados en sus derechos que no son adoptados y que han delinquido con menos de 14 años van a los CREAD. Lo más grave es que niños de más de 14 años que han cometido delitos y estado en centros de reclusión, al cumplir su sentencia, son derivados por los jueces a protección y llegan a los CREAD con "conductas de cárcel".
Rodrigo Godoy (50), egresado de Fundación Mi Casa, relata su experiencia de convivencia con infractores de la ley: “Una vez, estábamos en la pieza donde veíamos tele en el hogar y unos compañeros que habían estado castigados por robo comenzaron a incendiar objetos. Al final la pieza se quemó entera.” Violeta Lara (24) también cuenta que durante el tiempo que vivió en la residencia tuvo que convivir con compañeras que robaban o que abusaban de otras niñas.
En 2013, tras la muerte de un joven de 17 años en el centro de reclusión juvenil de Til Til, Ciper publicó un artículo sobre el nivel de violencia al interior de los centros del Sename, mostrando fotografías de menores portando armas y describiendo dinámicas de abuso entre los internos, donde los jóvenes más vulnerables son explotados por líderes y sus "soldados".
Deficiencias en la Gestión Interna del Sename
Uno de los factores que incide en que los menores pertenecientes a programas de protección convivan en los mismos centros con infractores de la ley tiene que ver con la falta de claridad de las rutas que siguen los niños dentro del sistema. En 2014 y 2015, el Sename fiscalizó los hogares bajo su administración, revelando "reparos por la carencia de mapas de procesos donde se definan las responsabilidades y plazos" y "falta de registro sistemático de los niños/as en ADOPSEN" (base de datos de la Unidad de Adopción del Sename), así como la falta de orden en las carpetas con el historial de los menores.

Al no poder distinguir si un menor de 14 años ha delinquido o no, estos terminan invariablemente mezclados con quienes no han sido adoptados, una falencia crítica en la Región Metropolitana. Víctor Martínez, educador de trato directo en el Centro Cerrado de Reclusión Tiempo Joven y presidente del Sindicato de Funcionarios del Sename Provincial del Maipo, afirma: “En mis más de veinte años trabajando acá, he podido constatar que muchos jóvenes pasan por todas las instancias del Sename. Ingresan a protección cuando son muy pequeños, pasan a Galvarino, Pudahuel y llegan a reclusión.”
Matías Orellana (48), quien llegó a una residencia de Fundación Mi Casa a los tres años, no tiene mayores recuerdos de su familia biológica ni recibió visitas durante los 15 años que vivió en el hogar. Su experiencia lo motivó a crear la Fundación de Egresados de Casas de Menores (ECAM), con el fin de ayudar a los jóvenes institucionalizados y asesorarlos una vez que salgan de los hogares, consciente de las marcas que deja la institucionalización.
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