La tos es la expulsión repentina y con fuerza del aire de los pulmones, actuando como un mecanismo de defensa para eliminar material de las vías respiratorias. En los adultos mayores, la tos con flema -también llamada tos productiva- puede ser un síntoma preocupante que señala una afección subyacente que requiere atención médica, especialmente debido a que su sistema respiratorio suele ser más sensible a cambios de temperatura, polvo o humo.
¿Qué es la bronquitis y cómo afecta a los adultos mayores?
La bronquitis es la hinchazón e inflamación del tejido de los bronquios, los conductos que llevan el aire hacia los pulmones. Esta inflamación estrecha las vías respiratorias, dificultando la respiración y provocando la acumulación de mucosidad.
Bronquitis aguda frente a crónica
- Bronquitis aguda: Los síntomas están presentes por un periodo corto (menos de 3 semanas). Casi siempre aparece tras un resfriado o gripe y suele ser causada por un virus.
- Bronquitis crónica: Es una afección prolongada. Se diagnostica cuando existe tos con flema la mayoría de los días del mes durante al menos 3 meses. A menudo se clasifica dentro de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Causas comunes de la tos con flema
La tos persistente suele ser el resultado de un problema de salud subyacente. Las causas más frecuentes incluyen:
- Infecciones respiratorias: Resfriado común, gripe, sinusitis o neumonía.
- Goteo postnasal: Mucosidad que gotea desde la nariz hacia la parte posterior de la garganta.
- Asma: Puede provocar producción de mucosidad durante los brotes; en ocasiones, la tos es el síntoma principal (equivalente asmático).
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): El ácido estomacal irrita el esófago y puede derivar en tos crónica.
- Tabaquismo: Ser fumador o exfumador es uno de los principales factores de riesgo para la tos crónica.
- Aspiración: En personas con demencia o antecedentes de accidentes cerebrovasculares, la dificultad para tragar puede provocar la aspiración involuntaria de pequeñas cantidades de comida o saliva hacia la tráquea.
Cuándo acudir al médico: Signos de alarma
No todos los casos requieren atención inmediata, pero debe contactar a su proveedor de salud si presenta:
- Tos con sangre.
- Dificultad para respirar o dolor torácico.
- Fiebre alta o escalofríos con temblores.
- Fiebre baja durante 3 o más días.
- Flemas espesas, verdosas o con mal olor.
- Tos que reaparece frecuentemente o persiste tras varias semanas.
Uso correcto del inhalador en adultos
Tratamiento y manejo de los síntomas
El tratamiento principal consiste en abordar la causa subyacente. Como norma general, la tos no debe suprimirse, ya que es necesaria para limpiar las vías respiratorias, a menos que sea tan intensa que impida el descanso.
Medidas de alivio en casa
- Hidratación: Beber mucho líquido ayuda a que las secreciones bronquiales sean menos espesas y más fáciles de expulsar.
- Humidificación: Utilizar un humidificador o vapor en el baño ayuda a suavizar la irritación.
- Descanso: Vital para la recuperación del sistema inmunológico.
- Medicamentos:
- Expectorantes: Medicamentos con guaifenesina pueden ayudar a disolver la flema.
- Antitusígenos: Solo bajo prescripción médica para casos de tos que interfiere con el sueño.
- Antibióticos: Solo efectivos si existe una infección bacteriana confirmada. No funcionan contra virus.
| Tipo de medicamento | Función | Nota importante |
|---|---|---|
| Expectorantes (Guaifenesina) | Fluidificar el moco | Eficacia no siempre demostrada |
| Antitusígenos (Codeína/Dextrometorfano) | Suprimir la tos | Deben usarse con precaución en adultos mayores |
Prevención
La prevención es clave, especialmente en adultos mayores:
- Vacunación: La vacuna antigripal es fundamental para evitar complicaciones.
- Higiene: Lavado frecuente de manos para reducir la transmisión de gérmenes.
- Calidad del aire: Evitar el tabaquismo (activo y pasivo) y la exposición a contaminantes.