El buen trato hacia las personas mayores está intrínsecamente vinculado a todos los aspectos que rodean a un individuo, promoviendo que cada uno pueda ser como quiera. En la sociedad actual, la atención a este colectivo representa uno de los retos más significativos, abarcando tanto el ámbito sanitario como el social. Una cuestión fundamental es abordar y erradicar los casos de maltrato que menoscaban sus legítimos derechos.

Investigaciones Académicas sobre el Buen Trato
La Tesis Central y sus Objetivos
Una tesis relevante en este campo, dirigida por Gema Pérez Rojo y Javier López Martínez, investiga qué es el buen trato, cómo afecta a los auxiliares de enfermería y qué factores pueden contribuir a una mayor presencia del buen trato en las residencias. Esta investigación se estructura a través de tres estudios principales:
- Un estudio de validación de un cuestionario sobre el buen trato hacia las personas mayores, enfocado en la percepción de los auxiliares.
- Un segundo estudio que identifica los factores relacionados con el buen trato.
- Un tercer estudio que evalúa si una intervención específica produce cambios significativos en la aplicación del buen trato.
Hallazgos Clave de la Investigación
A partir de los resultados obtenidos, se determina que el buen trato se relaciona directamente con varios elementos cruciales, tales como la calidad de vida de los profesionales, la presencia de pensamientos estereotipados, la implementación de la atención centrada en la persona, la motivación y la satisfacción en el trabajo. Estos hallazgos subrayan la complejidad del buen trato y la necesidad de enfoques multifactoriales para su mejora.
El Maltrato a Personas Mayores: Un Reto Social
El maltrato a personas mayores es un problema que ha sido reconocido de manera relativamente reciente. La primera referencia internacional significativa se remonta a 1989 con la Declaración de Hong Kong de la Asociación Médica Mundial sobre el Maltrato de Ancianos. En España, la Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el Anciano Maltratado se celebró en 1995.
La prevalencia del maltrato es difícil de estimar debido a su naturaleza oculta. Incluyendo todas sus formas, desde el abandono hasta el maltrato físico, la tasa de prevalencia oscila entre el 3% y 5% de las personas mayores que residen en su domicilio, según datos de la Red Internacional para la Prevención del Maltrato a las Personas Mayores (INPEA). La Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa la prevalencia global entre el 4% y el 6%, mientras que en España se han publicado cifras que varían entre el 4,7% y el 12%. Además, la ONU considera previsible un aumento de la incidencia del maltrato a personas mayores en el ámbito familiar, como consecuencia de la tendencia a la desinstitucionalización en favor de los cuidados basados en la familia.
La justificación de herramientas y guías en esta materia reside en la constatación de que los tratos inadecuados hacia las personas de edad tienden a ser ocultados en la esfera familiar, comunitaria e institucional, incluso de forma no premeditada. Esta realidad es difícil de reconocer para la propia sociedad, lo que a menudo lleva a su negación. Ambas realidades confluyen en que son los propios mayores quienes, en última instancia, dudan de la existencia del maltrato y evitan significarlos. Es fundamental sensibilizar sobre la necesidad de visibilizar esta situación y orientar la acción hacia una cultura del buen trato como criterio de normalidad.
Entrevista Dra. Verónica Rodríguez, "maltrato a los adultos mayores".
Iniciativas y Talleres para Fomentar el Buen Trato
Encuentros Intergeneracionales y Actividades de Concientización
Para abordar esta problemática, se han llevado a cabo diversas iniciativas. Un ejemplo es la conmemoración del Día del Buen Trato hacia el Adulto Mayor en la Casa de Encuentros del Adulto Mayor, que incluyó un encuentro intergeneracional con alumnos de cuarto año básico del Liceo Polivalente Juan Arturo Pacheco Altamirano. Esta instancia desarrolló una charla de concientización, considerando que la región es la segunda a nivel nacional con índices de envejecimiento por encima del promedio. Se realizaron actividades lúdicas con los menores, un desayuno saludable y preguntas cruzadas acerca de la infancia de cada participante. La jornada no solo permitió compartir un espacio recreativo entre generaciones, sino que también abrió un valioso diálogo sobre la importancia del respeto, la empatía y la valoración de quienes han construido nuestra historia, logrando que niños y adultos mayores descubrieran puntos en común y tendieran puentes de comprensión mutua.
Esta práctica, realizada en conjunto con el liceo, reforzó los lazos entre entidades educativas y municipales, facilitando el cruce de experiencias y la adaptación para cada rango etario de los participantes. Autoridades locales, incluyendo el alcalde, directores y coordinadores, fueron citadas, y se gestionó el financiamiento para colaciones frías y líquidos calientes para los asistentes.
Como parte de las retroalimentaciones, se planteó la posibilidad de dictar charlas y/o conversatorios sobre el buen trato y resolución de conflictos en clubes de adulto mayor o juntas de vecinos, con el fin de reforzar el buen compartir en las organizaciones. Estas charlas y conversatorios se ampliarían a la población general, clubes de adultos mayores y talleres compuestos por participantes mayores de 60 años.
Sin embargo, se identificó la falta de continuidad como un desafío; una actividad puntual puede ser significativa, pero su impacto puede ser limitado si no se complementa con un seguimiento o una estrategia educativa a largo plazo.
Guías Prácticas para el Buen Trato
Otra herramienta fundamental en la promoción del buen trato es la “Guía para el buen trato a las personas mayores”. Esta guía recopila indicaciones clave como erradicar términos obsoletos y ofensivos, y entender que las personas mayores son adultos funcionales, activos y con derechos que deben ser respetados. Busca promover un lenguaje claro, sin estigmatizaciones, eliminando términos como "abuelitos" o "tatitas", y dejando de asumir que son “dependientes o jubilados”. Además, informa sobre sus derechos y los protocolos de denuncias ante vulneraciones.
Esta herramienta fue desarrollada por el primer centro en Latinoamérica dedicado al estudio del envejecimiento (GERO) en colaboración con la Municipalidad de Quinta Normal, con el objetivo de mejorar la calidad de la atención que se brinda a las personas mayores en las reparticiones públicas, respetando sus derechos y, con ello, mejorar su calidad de vida. La iniciativa se inspiró en una alianza previa con la Municipalidad de Peñalolén.
La guía ofrece recomendaciones concretas para hacer conscientes los sesgos que ocurren frecuentemente. Por ejemplo:
- Cuando una persona mayor llega a un servicio público y la persona que la recibe le dice ‘abuelito, ¿cómo está?’, infantilizándola. Se enfatiza que una persona por ser mayor no pierde sus capacidades.
- Cuando los profesionales de la salud se dirigen a un acompañante joven en lugar de hablar directamente con la persona mayor. Este es descrito como una forma muy sutil de maltrato.
- Cuando se le habla fuerte o se grita a una persona mayor, asumiendo que es sorda.
La investigadora de GERO, Daniela Thumala, explica que el interés principal del centro fue proporcionar información para cambiar estas prácticas infantilizadoras, ya que "no tratar bien a una persona mayor rara vez es por maldad, la mayor parte de las veces es por ignorancia”. La guía busca ofrecer información para que las personas que trabajan con mayores entiendan que una persona puede estar físicamente frágil, pero no necesariamente psicológicamente frágil. El profesor Christian González-Billault destaca la importancia de este cambio cultural, considerando la guía una herramienta de bajo costo que, desde el área de la educación, logra cambiar la realidad de quienes se ven beneficiados.
Cambiando la Mirada sobre la Vejez y Promoviendo el Bienestar
Erradicación de Estereotipos y Lenguaje Discriminatorio
Es fundamental hacer un cambio cultural en la sociedad y entender que uno no deja de ser ciudadano al jubilarse. La profesora Thumala refuerza la necesidad de cambiar la mirada sobre la vejez, pasando de una perspectiva infantilizadora y edadista, que ve la vejez como algo negativo, hacia una que reconozca la diversidad presente en esta etapa. Dar información que muestre la vejez como una etapa diversa, con pérdidas pero también con ganancias, como la capacidad para enfrentar dificultades, es clave. La mayoría de las personas reportan buenos niveles de bienestar en la vejez, contrariamente a la percepción común.
Elementos Cruciales para una Vejez Digna
Para mejorar la calidad de vida de las personas mayores en Chile y en otras sociedades, la investigadora de GERO señala tres elementos cruciales, todos ellos abordables a través de talleres y programas de concientización:
- Incorporar la vejez como parte del curso vital desde etapas tempranas: Es fundamental que los jóvenes visualicen la vejez como una etapa larga de su propia vida, preparándose para ella en las mejores condiciones posibles, lo que incluye hábitos de alimentación y actividad física.
- Cultivar redes afectivas sólidas: La soledad es un fenómeno creciente entre las personas mayores, a menudo descrita como una "segunda pandemia". Si bien la familia es un pilar importante, no puede satisfacer todas las necesidades afectivas. Es esencial cultivar redes afectivas a lo largo de la vida y estar abiertos a generar nuevas amistades, e incluso nuevas relaciones de pareja, en la adultez mayor.
- Fomentar el sentido y la participación: Vivir más años requiere un propósito. La sociedad tiene una deuda en ofrecer espacios de participación y aporte para que las personas mayores puedan compartir su experiencia y sentir que son valoradas. Aunque cuidar a los nietos puede llenar la vida de muchos, es importante reconocer que esto no es universal y que se necesitan otras vías para que los mayores encuentren sentido en su día a día.
La difusión de información y el mayor conocimiento sobre el proceso de envejecimiento y la vejez son cruciales para superar los estereotipos, prejuicios y miradas 100% negativas que a menudo llevan a la negación, la falta de preparación y la discriminación hacia las personas mayores.