Teoría de la Actividad y la Autovalencia en el Adulto Mayor

El envejecimiento poblacional es un fenómeno global que presenta desafíos significativos en materia de salud y bienestar. En este contexto, la teoría de la actividad y el concepto de autovalencia emergen como pilares fundamentales para promover una vejez digna, activa y saludable. La autovalencia se define como la capacidad de las personas para realizar sus actividades diarias por sí solas, sin depender de terceros.

El Envejecimiento en Chile: Contexto y Desafíos

Chile se encuentra en una etapa avanzada de envejecimiento, una tendencia que se proyecta en aumento tanto a nivel nacional como internacional. Un claro ejemplo es la comuna de Viña del Mar, donde los mayores de 60 años representan el 18,45% de la población, superando la media nacional según datos de la encuesta CASEN 2015.

Según la Encuesta Nacional de Dependencia en Personas Mayores (ENDIDE 2022), el 77,80% de este grupo etario es autovalente, mientras que el 5,50% presenta dependencia leve, el 8,70% moderada y el 8,00% severa. Esta realidad subraya la creciente necesidad de contar con cuidados por parte de terceros, aunque un dato preocupante es que el 31,9% de las personas con algún nivel de dependencia no dispone de un cuidador.

Percepción Social y Desafíos Institucionales

Desde 2008, la Encuesta de Exclusión e Inclusión Social de las personas mayores, realizada por SENAMA y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, ha revelado un pesimismo e insatisfacción generalizados en torno a la vejez. Los resultados de la séptima edición del estudio (2022), con una muestra de 1.000 casos, indican que el 80% de los chilenos considera que sus instituciones y responsables políticos están "poco o nada o casi nada" preparados para abordar los desafíos del envejecimiento poblacional y la vejez personal. Existe una marcada percepción de marginación social de este grupo etario y una insuficiencia de apoyo en términos de salud.

A pesar de esta visión negativa, es alentador que un 54,6% de los chilenos estaría de acuerdo con contribuir con impuestos para asegurar los derechos y el bienestar de las personas mayores. La preocupación por el futuro personal y social es generalizada, con un 71% señalando que la "satisfacción con la vida al envejecer" disminuye con la edad, y un bajo apoyo familiar percibido. Un 41% considera que sus años de vejez serán peores que su edad actual, y un 37% tiene miedo a enfrentar esa etapa. No obstante, un segmento de las actuales personas mayores presenta niveles más altos de satisfacción vital y una mejor respuesta a sus necesidades de bienestar, dignidad e independencia en comparación con generaciones anteriores.

El Impacto Demográfico del Envejecimiento Poblacional: Retos y oportunidades.

Concepto de Funcionalidad y Autovalencia

La vejez es una etapa de la vida que experimenta un gran número de personas. La idea de función debe conceptualizarse como la capacidad que poseen los seres humanos para llevar a cabo de manera autónoma actividades de un mayor o menor nivel de complejidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a un adulto mayor sano como aquel que es autónomo, considerando la autonomía como el principal parámetro de salud en este grupo. En este concepto está comprendida la idea de funcionalidad, debiendo definir el estado de salud entre los envejecidos no en términos de déficit, sino de mantenimiento de la capacidad funcional. De esta manera, el anciano sano es aquel que es capaz de enfrentar el proceso de cambios a un nivel adecuado de adaptabilidad funcional y satisfacción personal.

La independencia funcional o funcionalidad se ha definido clásicamente como la capacidad de realizar las actividades diarias, permitiendo a los adultos mayores vivir y subsistir de forma independiente. Estas habilidades se relacionan con la frecuencia de actividad física y de integración social, lo que favorece su calidad de vida y limita la aparición de modificaciones psicosociales.

Evaluación Geriátrica Integral y Capacidad Funcional

La valoración de la capacidad funcional se incluye dentro del concepto más genérico de Evaluación Geriátrica (EG), entendida como un proceso diagnóstico multidimensional e interdisciplinar, dirigido a las capacidades funcionales, médicas y psicosociales de un anciano, con el fin de desarrollar un plan de tratamiento y seguimiento. La EG va más allá del examen médico de rutina, enfatizando los aspectos funcionales y la calidad de vida, utilizando instrumentos estandarizados y equipos multidisciplinares.

La capacidad funcional en el anciano es el indicador más potente utilizado en la evaluación geriátrica. Desde fines de los años cuarenta se comenzó a utilizar el concepto, y a principios de los sesenta se crearon los primeros instrumentos para su medición (Kast; Barthel), los cuales han sido corregidos y reformulados a través del tiempo. Este concepto se usa como un indicador en el área de la epidemiología clínica para efectuar diferentes mediciones (clinimetría) en el grupo de los adultos mayores.

Infografía sobre los componentes de la Evaluación Geriátrica Integral (EGI) y su importancia.

Importancia de la Capacidad Funcional

La dificultad o imposibilidad para llevar a cabo las acciones de los dominios de la actividad humana va más allá de lo meramente descriptivo y tiene un impacto ineludible sobre la calidad de vida. La capacidad funcional es un parámetro de salud y, como tal, descriptor de resultados evolutivos relevantes:

  • Mortalidad: El riesgo de mortalidad se eleva conforme se avanza en el grado de discapacidad.
  • Consumo de recursos: La frecuentación hospitalaria, las visitas al médico o la utilización de fármacos se relacionan con el grado de discapacidad.
  • Institucionalización: El riesgo de utilizar una residencia se incrementa notablemente con el deterioro funcional.
  • Utilización de recursos sociales: Los costos del cuidado personal y de ayuda doméstica para individuos mayores de 75 años aumentan conforme lo hace el nivel de dependencia.
  • Futura discapacidad: La discapacidad es un estado dinámico que puede mejorar, mantenerse estable o empeorar. Las posibilidades de mejora disminuyen con la edad, pero nunca desaparecen por completo.

La pérdida de la autonomía funcional es una condición frecuente en geriatría. Sin embargo, una persona adulta puede ser independiente para realizar las actividades de la vida diaria y carecer de autonomía para decidir.

Clasificación de Adultos Mayores según su Funcionalidad

Se pueden clasificar a los adultos mayores según su nivel de funcionalidad o autovalencia en tres grupos:

  1. Adultos Mayores Autovalentes: Representan el 57% del total de adultos mayores en Chile. Estas personas, generalmente, viven en sus propias viviendas con familiares, solos o allegados. Muchos están integrados en diferentes organizaciones de tercera edad, como clubes, talleres o parroquias, donde buscan compañía y esparcimiento. Aprenden, comparten experiencias y expresan sus deseos de vivir la vida activamente.
  2. Adultos Mayores Frágiles: Constituyen el 30% de la población mayor. Sufren ciertas limitaciones que, a pesar de los tratamientos, no mejoran su descompensación, por lo que requieren ayuda profesional para mantener su estado de salud y para realizar actividades de la vida diaria. Generalmente, esta ayuda proviene de sus familiares, o de centros de atención no siempre especializados o de otros grupos de apoyo.
  3. Adultos Mayores Dependientes: Este segmento concentra entre el 3% y el 5% de la población adulta mayor. Corresponden a personas que requieren ayuda para todas sus actividades diarias, su condición de invalidez los mantiene postrados, con un deterioro ostensible de su calidad de vida y la de su grupo familiar. Necesitan mayores recursos y servicios especializados que incluyan cuidados continuos y de larga estancia, paliativos o curativos para poder subsistir. La mayoría de estas personas se encuentran en sus casas, y muy pocas en hogares o asilos.

Programas y Políticas para la Autovalencia en Chile

Frente al constante proceso de envejecimiento, en materia de salud se han desarrollado políticas públicas y programas de salud preventivos para contar con una población de adultos autovalentes física, psíquica y socialmente más preparados para enfrentar la prolongación de este periodo de vida en mejores condiciones.

Programa “Más Adultos Mayores Autovalentes” (MÁS AMA)

Producto del envejecimiento de la población chilena, desde hace varios años se ejecuta en diversas comunas, con aportes del Ministerio de Salud, el Programa Más Adultos Mayores Autovalentes. Alrededor de 1.500 inscritos participan anualmente en este programa, destinado a mejorar la condición funcional de las personas de la tercera edad, por medio de la educación, integración y participación en talleres sobre autocuidado, estilos de vida saludable, prevención de caídas y estimulación de funciones cognitivas y motoras.

El kinesiólogo Juan Pablo Cea, terapeuta del Taller de Yoga del programa en Viña del Mar, destaca que su labor es "entregarles herramientas para que mantengan su funcionalidad y autovalencia; mostrarles a los que dicen que no pueden, que sí pueden hacer cambios, a veces pequeños, en su rutina." El programa tiene un enfoque de salud preventivo, conducido por un equipo multidisciplinario de 15 profesionales (5 kinesiólogos, 3 psicólogos, 5 nutricionistas y 2 asistentes sociales). La intervención dura un mes y medio y consta de un total de 24 sesiones.

Foto de grupo de adultos mayores participando en un taller de yoga o actividad física adaptada.

Los talleres impartidos incluyen:

  • Yoga: Con ejercicios adaptados especialmente para ellos y supervisados por kinesiólogos, que ayudan al fortalecimiento de huesos y articulaciones. Cea enfatiza que "la única forma de paliar el dolor es haciendo actividad física" para evitar un círculo vicioso de inactividad por dolor.
  • Arte Terapia: A cargo de psicólogos que fomentan la estimulación cognitiva a través de las manualidades.
  • Cocina Saludable: Donde nutricionistas promueven el autocuidado a través de la alimentación, considerando patologías como la diabetes e hipertensión, así como los cambios fisiológicos de la tercera edad.

Otra arista del programa apunta a fomentar la participación social y la integración comunitaria de la tercera edad mediante un Taller de Formación de Líderes, con el propósito de formar una red de colaboradores que puedan replicar los contenidos del Programa en su entorno cercano.

Examen Médico Preventivo del Adulto Mayor (EMPAM)

En la prevención de enfermedades y el autocuidado de la salud, el Examen Médico Preventivo del Adulto Mayor (EMPAM) es una de las principales mediciones para los usuarios del sistema de salud público, mayores de 65 años. Su objetivo es evaluar la salud integral del adulto mayor, identificar y controlar los factores de riesgo de pérdida de la funcionalidad y elaborar un plan de atención y seguimiento.

Este es un examen muy completo, que dura alrededor de 60 minutos y es prerrequisito para ingresar al Programa Más Adulto Mayor Autovalente. El EMPAM evalúa 8 aspectos, incluyendo mediciones antropométricas, actividad física, vacunación, estado nutricional, adicciones, patologías y consumo de fármacos, así como exámenes anuales. También se aplica el test de funcionalidad del adulto mayor, que mide la capacidad de desenvolverse de manera independiente en la realización de actividades de la vida diaria, ya sean básicas (comer, dormir, bañarse) o instrumentales (administrar dinero, tomar locomoción). Este diagnóstico también mide la presencia de redes familiares y sociales, sospecha de maltrato, depresiones de la persona y de su cuidador, y riesgo de caídas.

Gráfico que muestra los 8 aspectos evaluados por el EMPAM.

Cambio de Paradigma en Salud y Rol Activo del Adulto Mayor

El kinesiólogo Juan Pablo Cea destaca que existe un cambio positivo en el modelo de salud para que el adulto mayor tenga un rol más activo, siendo protagonista de su propio bienestar y se integre socialmente. "Lo peor que puede hacer es quedarse quieto o aislado porque aumenta la depresión, los dolores físicos y la pérdida de masa muscular." Desde una perspectiva preventiva e integral, las estrategias de salud pública orientadas a los adultos mayores presentan un desafío compartido, tanto para la sociedad al abrir más espacios de integración, como para los propios adultos mayores al asumir un rol más activo en el cuidado de su salud para vivir no solo más, sino mejor.

La Familia y la Autovalencia: Un Estudio en Huechuraba

Un estudio descriptivo, de corte transversal y correlacional, realizado en 2016 en la comuna de Huechuraba, Santiago, Chile, se propuso relacionar la funcionalidad familiar con la autovalencia y el bienestar psicosocial de personas mayores. La investigación, con una muestra de 60 adultos mayores, utilizó el Apgar Familiar, la Escala de Whoqol-Bref y el EFAM (Examen de Funcionalidad del Adulto Mayor) para la recolección de información.

Resultados Clave

  • Más del 70% de los participantes presentaron familias muy funcionales, y solo el 3% perteneció a familias con graves disfunciones.
  • El 45% fueron autovalentes con riesgo, y el 16.7% presentó riesgo de dependencia.
  • No se encontró relación entre funcionalidad familiar y salud física, aunque se identificó que las familias más funcionales presentan una mejor salud física.
  • Sí se presentó asociación entre funcionalidad familiar, salud psicológica y relaciones interpersonales, concentrándose en familias con mayor funcionalidad.

El estudio concluyó que existe una relación entre la funcionalidad familiar y el nivel de autovalencia, salud psicológica, relaciones interpersonales y entorno. Aquellos que pertenecen a familias con una mejor dinámica interna disfrutan de una mejor calidad de vida.

Esta investigación refuerza la generación de conocimiento sobre la calidad de vida y la funcionalidad de las personas mayores, destacando la estrecha relación con la familia para mejorar la sensación de bienestar y autovalencia.

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Estrategias y Programas de SENAMA para el Envejecimiento Activo

El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) en Chile ha implementado diversas iniciativas para abordar los desafíos del envejecimiento y promover la autovalencia y el bienestar de las personas mayores.

Participación Ciudadana y Liderazgos

Desde 2011, la Ley N°20.500, sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, ha garantizado el derecho de la ciudadanía a la participación, permitiendo la creación de Consejos Comunales de la Sociedad Civil. Estos consejos tienen un carácter consultivo y apoyan la incidencia en el diseño, ejecución y evaluación de políticas públicas comunales y sectoriales.

La Ley N°20.500 también modificó la Ley N° 19.418, permitiendo que las Uniones Comunales de personas mayores se agrupen en Federaciones y Confederaciones, lo cual ha sido fundamental para elevar el nivel de la participación social. Actualmente, existen 6 federaciones regionales de personas mayores activas en el país.

SENAMA fomenta nuevos liderazgos a través del programa Escuela de Formación para Dirigentes Mayores. Además, en cada región de Chile existe un Consejo Asesor Regional de Mayores, integrado por dirigentes de diversas organizaciones de personas de 60 años y más. El Comité Consultivo de SENAMA, establecido por Ley 19.828, asesora a la Dirección Nacional del Servicio en planes y programas para las personas mayores.

Cuidados Integrales y Apoyo a la Dependencia

SENAMA cuenta con un eje de cuidados integrales, asociado al proyecto de Ley del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida). Esta iniciativa reconoce el derecho al cuidado (derecho a recibir cuidados, a cuidar y al autocuidado) como un derecho social y humano de acceso universal, con el objetivo de promover la autonomía y prevenir la dependencia. Sus focos son la niñez y adolescencia, las personas con discapacidad, las personas mayores y las personas cuidadoras.

El 10 de junio de 2024, el Ejecutivo ingresó al Congreso Nacional el "Proyecto de Ley que Reconoce el Derecho al Cuidado", cuyo objeto es reconocer este derecho a todas las personas y crear el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados para promover la autonomía y prevenir la dependencia.

Programas Específicos de Cuidados:

  • Cuidados Domiciliarios: Entrega servicios de apoyo y/o cuidados en las actividades de la vida diaria a personas mayores con dependencia moderada y/o severa, sin cuidador principal y en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Incluye un componente de "Herramientas de información y asistencia para el cuidado" que ofrece soporte tecnológico y capacitación para cuidadores formales e informales.
  • Centros Diurnos Comunitarios: Buscan mejorar o mantener la funcionalidad de personas mayores con dependencia leve, permitiéndoles mantenerse en su entorno familiar y social, y disminuyendo la posibilidad de necesitar servicios de cuidados. Ofrecen servicios en áreas personal, social y comunitaria, con una participación mínima de 3 veces por semana.
  • Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM): A través de subsidios, este programa mejora las condiciones de vida de personas mayores dependientes y vulnerables que residen en ELEAM públicos o privados sin fines de lucro. Los ELEAM brindan alojamiento, diagnóstico geriátrico integral, atención gerontogeriátrica, estimulación, rehabilitación, apoyo personal, alimentación, aseo y apoyo sociocomunitario.

Vivienda y Entorno Adecuado

Desde 2007, SENAMA y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo colaboran en el Programa Habitacional para personas mayores. Su objetivo es contribuir a que personas mayores autovalentes en situación de vulnerabilidad accedan a viviendas adecuadas a sus necesidades y a servicios de apoyo sociocomunitarios. El programa considera la construcción de conjuntos habitacionales con espacios de uso común accesibles para personas mayores, además de un plan de intervención psicosocial y sociocomunitaria para promover la autonomía, participación social y el acceso a redes de apoyo local.

Inclusión Digital y Voluntariado

Para abordar la brecha digital, el Programa Envejecimiento Activo inició talleres virtuales para la alfabetización digital de personas mayores en 2020, que buscan promover la autonomía digital mediante el uso de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en las 16 regiones del país.

El Programa “Voluntariado País de Mayores”, en funcionamiento desde 2004, promueve la inclusión social a través de actividades que fortalecen las relaciones intergeneracionales.

Promoción del Buen Trato y Derechos

En 2022, SENAMA elaboró el “Decálogo de Buen Trato a las Personas Mayores”, que establece 10 preceptos para la atención directa en espacios públicos y privados. Asimismo, el organismo promueve la mejora de los conocimientos sobre derechos humanos y derechos de las personas mayores entre sus funcionarios y operadores, con un plan de capacitación específico.

Proyecto de Ley Integral de las Personas Mayores

El proyecto de ley integral de las personas mayores y de promoción del envejecimiento digno, activo y saludable, en su etapa final de tramitación legislativa, se constituye como un instrumento fundamental para establecer un cambio de paradigma hacia las personas mayores. Este proyecto especifica 15 derechos, incluyendo el derecho a la igualdad y no discriminación, a un trato digno, respetuoso y a la atención preferente, el acceso a la justicia, una vida libre de violencia, el derecho a la salud y a manifestar consentimiento libre e informado.

Una mención especial merece el derecho a la independencia y autonomía, que establece que “las personas mayores tienen derecho a tomar sus propias decisiones, a definir su plan de vida y a desarrollar una vida autónoma e independiente, en igualdad de condiciones que las demás, reafirmando la autonomía personal de las personas de edad, sin discriminación con el resto de la sociedad”.

Aporte del Personal Sanitario

En el sector salud se produce un verdadero cambio de paradigma. Los adultos mayores deben constituir un objetivo primordial en la atención que entregan todos los profesionales sanitarios. En particular, los profesionales de enfermería, con su orientación especial hacia el cuidado de las personas, deben esforzarse por disminuir el nivel de dependencia de este grupo etario y reducir las oportunidades en que estas personas precisen ayuda asistencial.

Para lograr el mantenimiento de la funcionalidad, el Ministerio de Salud ha iniciado programas de capacitación en diferentes niveles asistenciales y equipos de salud, fomentando la interacción espontánea y cordial, junto con estimular la amistad y colaboración.

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