Accesibilidad en Terrazas: Un Requisito Clave para la Inclusión en el Hogar

Contar con una terraza accesible es fundamental para garantizar que todas las personas, sin importar su edad o condición física, puedan disfrutar y aprovechar plenamente los espacios exteriores de su hogar. En Chile, la realidad muestra una población envejeciendo a paso firme, lo que subraya la importancia de adaptar las viviendas para brindar mayor seguridad y comodidad.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), más del 16% de los chilenos ya supera los 60 años, haciendo de este un tema crucial. Una terraza accesible no solo mejora la calidad de vida diaria, sino que fomenta la independencia, la integración familiar y la interacción social, al tiempo que previene riesgos innecesarios y promueve la equidad en el uso de los espacios.

Marco Normativo de Accesibilidad en Chile

La accesibilidad de los espacios, incluidos los exteriores, está regulada en Chile por la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), que establece los requisitos mínimos para elementos como rampas, barandas y circulaciones. Es esencial cumplir con estas normas para garantizar la seguridad y evitar sanciones legales.

Estas disposiciones se alinean con la Ley N°20.422, promulgada en 2010 sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad, y sus principios de accesibilidad y diseño universal. Esta ley es fundamental para promover la igualdad de oportunidades y la inclusión social. En 2015, el Decreto Supremo N° 50 (D.S. 50) modificó la OGUC para incorporar requisitos de accesibilidad más específicos. Esta publicación representa un hito relevante, beneficiando a personas con discapacidad, movilidad reducida, adultos mayores y mujeres embarazadas al facilitar su acceso, desplazamiento y uso seguro y autónomo de espacios públicos y edificaciones.

Organismos como el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) ofrecen manuales y fichas técnicas con dimensiones, materiales y soluciones accesibles para espacios exteriores, sirviendo como guías adicionales para adaptar terrazas según las mejores prácticas locales.

Esquema de las regulaciones de accesibilidad en Chile para edificios y espacios públicos.

Desafíos de Inclusión en la Vida Comunitaria

Vivir en comunidad presenta tanto beneficios como desafíos. Para las personas mayores y aquellas en situación de discapacidad, a menudo surgen obstáculos adicionales debido a que la infraestructura y los procedimientos actuales no siempre consideran sus necesidades específicas.

Según el censo poblacional de 2017, los adultos mayores (más de 65 años) alcanzan los 2.200.000 en el país, concentrados principalmente en la Región Metropolitana, Valparaíso y Biobío. Un censo del SENADIS revela que aproximadamente el 16.7% de la población se encuentra en situación de discapacidad, y de este grupo, un 38% pertenece a la tercera edad. A pesar de que más del 70% de las personas con discapacidad en Chile trabaja, sus salarios suelen ser bajos, lo que dificulta cubrir gastos adicionales relacionados con la accesibilidad, como lo confirma César Oviedo, residente en silla de ruedas en Santiago, quien subraya la dificultad de encontrar un departamento accesible y la necesidad de una rigurosa administración presupuestaria.

Actualmente, el Reglamento o Ley de Copropiedad Inmobiliaria carece de artículos específicos sobre consideraciones para personas con discapacidad o de la tercera edad, lo que genera dificultades significativas. Ante esta realidad, es fundamental promover la inclusión en las comunidades a través de:

  • Identificación y Apoyo a Residentes Vulnerables: Conocer las circunstancias y necesidades de personas con discapacidad o de la tercera edad, especialmente aquellas que viven solas, es clave. Pequeñas adaptaciones como barandas o superficies antideslizantes pueden hacer una gran diferencia.
  • Fomento del Lenguaje Inclusivo: Promover el uso de términos adecuados para referirse a personas con discapacidad, utilizando guías del SENADIS y capacitando al personal del edificio.
  • Mantenimiento de Rampas de Acceso: Asegurar que las rampas de acceso estén en óptimo estado, revisando su firmeza y la de las barandas de apoyo, conforme al Decreto N° 47, de 1992, de la OGUC.

Elementos Clave para una Terraza Accesible

Una terraza accesible debe considerar no solo cuestiones de espacio, sino también tres áreas fundamentales de accesibilidad: cognitiva, física y sensorial. Los problemas de movilidad reducida pueden estar relacionados con cuestiones físicas o sensoriales, por lo que es vital evaluar diferentes aspectos para adaptarla.

Acceso y Puertas

El acceso a la terraza debe ser amplio y sencillo. Como mínimo, la puerta debe tener un ancho de 100 cm y una altura de 220 cm para facilitar el acceso con sillas de ruedas u otros sistemas de movilidad. En espacios comunes o departamentos, un ancho de puerta de al menos 90 cm es recomendable, e incluso se puede considerar la eliminación del marco si es necesario.

Suelos Antideslizantes y Seguros

El tipo de suelo es tan importante como el acceso. Los suelos antideslizantes son los más seguros para personas con movilidad reducida, disponibles en diversos materiales como porcelanatos rugosos o maderas tratadas. Es crucial descartar cualquier cambio en el suelo que pueda suponer un obstáculo, como césped artificial o alfombras de exterior. Si se necesita dividir el espacio, se pueden usar suelos antideslizantes de distintos colores o incorporar rugosidades para ayudar a identificar las zonas.

Foto de una terraza con suelo antideslizante y sin desniveles.

Mobiliario y Distribución Interior

Un mobiliario con acabados redondeados es más seguro, ya que las esquinas o zonas puntiagudas pueden causar problemas en caso de tropiezos o caídas. Además, los muebles, especialmente en recepciones o conserjerías, deberían tener una altura media de aproximadamente 80 cm para facilitar la interacción. En los departamentos, la altura de los muebles debe permitir el acceso cómodo de personas en silla de ruedas.

César Oviedo destaca que, al elegir un lugar para vivir, la accesibilidad al edificio y la estructura, incluyendo detalles como el ancho de las puertas o la altura de los muebles de cocina, son tan importantes como la ubicación o la estética. Sobre su propio departamento, comenta que el baño no fue pensado para una persona en silla de ruedas, y el balcón, debido a su tamaño, se convirtió en un almacén.

Acristalamiento y Cortinas de Cristal

Una terraza accesible con acristalamiento, como las cortinas de cristal, aporta un extra de seguridad y confort. Independientemente del problema de movilidad reducida, este sistema es un acierto por sus ventajas en eficiencia energética, sostenibilidad, protección frente al ruido y durabilidad. Las cortinas de cristal, como las de Lumon, están disponibles en formato abatible y corredera, permitiendo una apertura y cierre sencillos. Las hojas se acumulan en un lateral, y sus rieles permiten un movimiento fluido, apto para personas con movilidad reducida, niños pequeños o mascotas.

El acristalamiento también contribuye al confort térmico, creando una capa extra de protección contra el viento, lo que permite disfrutar de la terraza en cualquier clima. La facilidad de apertura total o parcial, junto con la incorporación de estores solares, ofrece un control completo sobre la luz y la intimidad. Además, las cortinas de cristal Lumon facilitan la limpieza, ya que no requieren posturas de riesgo y permiten acceder a ambas caras de la hoja de forma segura y sencilla con agua y jabón, promoviendo la autonomía.

¿Cómo funciona una cortina de cristal Lumon?

Caminos en Jardines y Cerraduras Ergonómicas

En jardines, es preferible contar con senderos lisos y estables, como el cemento, sin desniveles ni elevaciones, para facilitar la movilidad. Evitar que la única opción sea el césped es crucial para personas con bastón o silla de ruedas. Las cerraduras horizontales, más prácticas y con mejor agarre que las circulares, facilitan la apertura y cierre de puertas para todos, y se recomienda cubrirlas con silicona para un uso aún más cómodo.

Requisitos Detallados de Accesibilidad Universal según OGUC (Chile)

El Art. 4.1.7 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción establece requisitos específicos de Accesibilidad Universal para edificaciones:

  • Ruta Accesible: Los edificios deben contar con una ruta accesible que conecte el espacio público con accesos, recintos de uso público, vías de evacuación, servicios higiénicos, estacionamientos accesibles y ascensores. Se especifican anchos de puertas, rutas y pasillos, desniveles y áreas frente a escaleras.
  • Rampas: Se definen requisitos de pendientes máximas, anchos, largos, cambios de dirección, resaltes de borde y barandas.
  • Ascensores: Se establecen requisitos para dimensiones interiores de la cabina, ancho de puerta, botones de comando, pasamanos, espejos, señales audibles, tiempos de detención, mecanismos de prevención de cierre de puertas y separación entre cabina y piso. También se incluyen plataformas elevadoras y salvaescaleras.
  • Puertas de Acceso: Con condiciones definidas de ancho libre de paso, resistencia al impacto y sistema de apertura. Se especifican también puertas interiores.
  • Mesones de Atención: Deben cumplir requisitos de diseño en ancho, altura y área libre bajo el mesón para permitir el desplazamiento de sillas de ruedas.
  • Servicios Higiénicos: Deben cumplir condiciones de diseño en acceso, tipo de puerta, sentido de apertura, distribución, tipo y dimensiones de artefactos sanitarios, distancia a muros, espacio de transferencia lateral, simbolización y accesorios de baño.

Estos requisitos son obligatorios para todo edificio de uso público y aquel que, sin importar su carga de ocupación, preste un servicio a la comunidad (ej. centros de salud, educativos, locales comerciales), así como las edificaciones colectivas de vivienda. El cumplimiento es evaluado en cada proyecto, y no es opcional.

Accesibilidad en el Transporte Público

La accesibilidad se extiende más allá del hogar, abarcando también el transporte público de pasajeros. Las normativas establecen características para garantizar que estos medios sean utilizables por personas con discapacidad y movilidad reducida.

  • Asientos Preferentes: En medios de transporte público, el 10% de los asientos se reserva y señaliza para personas con discapacidad y movilidad reducida.
  • Señalización: Los bordes de escalones, vías y elementos de acceso/abandono del vehículo deben estar destacados con color contrastante. Se incorporan señales táctiles para personas con discapacidad visual.
  • Perros de Asistencia: Se permite el acceso, circulación y permanencia de perros de asistencia que acompañen a personas con discapacidad.
  • Buses Nuevos: Deben cumplir con rampa o elevador y recorrido con anchos y giros mínimos hasta el espacio reservado.
  • Trenes y Naves: Deben contar con espacios habilitados para sillas de ruedas, garantizando acceso y personal capacitado.

Aunque la Ley no exige el uso de la credencial de discapacidad, sí define a las personas con discapacidad y movilidad reducida como prioritarias en el uso de espacios reservados. La fiscalización de estas normas es importante, con multas por infracciones graves estipuladas en la Ley de Tránsito.

Infografía que muestra los espacios y señalizaciones para personas con discapacidad en el transporte público.

tags: #salida #terraza #minusvalido