En el corazón de la preocupación social por el bienestar infantil y adolescente, emerge el programa de Familias de Acogida Especializadas (FAE) como una respuesta vital. Este programa está diseñado para atender a niños, niñas y adolescentes (NNA) que han sido separados de su entorno familiar debido a graves vulneraciones de sus derechos, ofreciéndoles un contexto protector y afectivo.
El objetivo principal del FAE es potenciar en los NNA y en las familias de acogida el desarrollo de recursos y destrezas necesarios para restituir los derechos vulnerados que motivaron su ingreso al programa. Así, el programa FAE se constituye en una medida de cuidado alternativo a la internación de NNA, buscando que puedan permanecer en un ambiente de contención, cuidado y efectiva protección mientras se realizan las acciones para restablecer su derecho a vivir en una familia definitiva.
Los NNA ingresan al programa FAE derivados por el Tribunal de Familia respectivo en el contexto de una medida de protección, con el fin de integrarlos en una familia alternativa de manera transitoria. Cuando se habla de acogimiento temporal, se refiere a que un niño o niña permanece un período no superior a 2 años en la familia de acogida, tiempo durante el cual el equipo técnico y profesional del programa evaluará las mejores alternativas de egreso para ese niño o niña.
Organismos colaboradores, como ADRA-Chile a través del Programa de Protección Especializada FAE PRO Ovalle, forman parte de esta iniciativa, trabajando en conjunto con el Servicio Nacional de Menores (Sename), hoy el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.

Testimonios que Inspiran: La Experiencia de Acogida
La Familia de Sandra Cortés: Una Bendición Inesperada
Sandra Cortés jamás pensó volver a tener que estudiar para ayudar en labores escolares o entregar cuidados a una nueva integrante en la familia. Esta labor comenzó hace cinco años, cambiando su vida y la de su familia de manera muy positiva. Hoy, forman parte del programa FAE, donde se encuentran bajo el cuidado de una niña de 9 años que ya es considerada como la hija menor, recibiendo los cuidados y el amor que todo niño necesita y debe tener.
“Ella ya es parte de la familia, es nuestra compañera, yo ya tengo mis hijos grandes. Para nosotros ella fue una bendición, un regalo, porque si no, estaríamos solos. Ella es una hija más”, indica Sandra.
Los procesos que ha tenido que vivir en el programa son varios y comenta que son de mucha ayuda no solo para el desarrollo de la niña, sino también para la familia entera. “Ellos nos pueden decir cómo hacer las cosas, porque uno puede tener otros métodos, pero nos entregan los más correctos”.
Mediante los cuidados y el nuevo estilo de vida que tuvo que adoptar, Sandra señala que no ha sido difícil y realiza su rutina sin problemas. “No he tenido ninguna dificultad, ni el colegio, ni mi trabajo, porque muchas personas a mí me dicen: ¿se te hace problema tener una niña más chica?, pero no, ella es muy independiente y habilosa. La experiencia con ella ha sido bonita”, explica Cortés.
Frente a la pregunta de cómo la familia ha vivido el proceso de acogida, Sandra indica que ha sido una experiencia de unión. “Cuando comenzamos el proceso yo lo conversé con mi familia y de ahí todos hemos estado más unidos, eso es lo bueno. Esto nos favoreció a nosotros como familia”.
Los Bayón: una familia de acogida que quiere compartir su experiencia
La Familia Salinas Araya: El Amor Supera Prejuicios
La familia Salinas Araya, de Punitaqui, lleva cerca de dos años en el programa al cuidado de una adolescente de 15 años. Para ellos la experiencia fue totalmente sorpresiva, ya que a petición de su hija mayor, quien es la mejor amiga de la adolescente, decidieron cuidarla con mucho amor.
“Nosotros no teníamos contemplado ser familia de acogida, fue una decisión que tuvimos que tomar en menos de una semana, cuando desde el tribunal nos propusieron cuidar de ella. Lo hicimos y hasta hoy sigue con nosotros. Es un proceso difícil, no todo es color de rosa, pero te das cuenta que todo se puede si hay amor”, señala Katherine Araya, cuidadora de la adolescente.
Los cuidados y la atención para acoger a un adolescente muchas veces generan prejuicios por la edad, pero Luis Salinas explica que bajo su experiencia como padre de familia, “a veces uno viene con los prejuicios, hay muchos. La mayoría de los casos que están en los hogares son adolescentes, porque nadie los quiere tener y tienen ese prejuicio de que están en la edad más difícil, pero con cariño y amor, todo se puede lograr”.
Tipos de Familias de Acogida
En el programa existen tres tipos de familias de acogida que velan por el bienestar de los niños. Estas pueden clasificarse según el vínculo que presentan con el NNA a acoger:
- Familias de Línea Extensa (o Familias de Acogida Extensa): Son aquellas que mantienen un vínculo sanguíneo con el NNA, como abuelos, bisabuelos, tíos o hermanos.
- Familias Externas con Vínculo Previo: Consisten principalmente en personas que conocen al NNA previamente, por ejemplo, en el colegio o la comunidad, como vecinos o profesores.
- Familias Externas (o Familias de Acogida Externas sin Vínculo Previo): No tienen ningún vínculo conocido con los menores de edad que requieren de cuidados.

Desafíos y Compromiso de las Familias Externas
Lograr que las Familias Externas decidan ser parte de esta noble labor ha sido una misión difícil. Pablo González, director del Programa FAE PRO Ovalle, explica que durante los dos años de implementación del programa en la provincia, son muy pocas las familias que se encuentran en proceso de postulación para esta línea.
“En la actualidad solo hay tres familias que están postulando para constituirse como una familia de acogida. Anterior a eso, hemos tenido otras postulaciones, muchas veces estas se caen en el proceso; es decir, las personas desisten, deciden no darle continuidad por distintos motivos y hemos tenido un proceso de acogimiento en el programa”, detalla González.
Para ser parte de esta importante labor social, es crucial considerar varios aspectos, siendo el principal el bienestar de los niños. González enfatiza: “Buscamos que como personas podamos situarnos en las necesidades de los niños, generar que seamos sensibles ante esas necesidades y que en ese empeño, no prime nuestro interés o nuestra comodidad, más que el mismo interés de los niños; que ellos estén bien y crezcan saludables, porque lo que hacemos con los niños ahora, va a repercutir en las generaciones que van a ver más adelante cuando nosotros seamos viejos. Desde ahí la importancia de la labor”.
Proceso y Requisitos para Ser Cuidador FAE
Requisitos Generales para Postular
Para ser parte de esta desinteresada labor, es importante cumplir con varios requisitos. Como primer filtro, González explica que “puede postular una persona o una pareja casada, no casada, reconstituida, etc. El requisito sí, es que tenemos que evaluar a todas las personas mayores de 18 años que viven en la casa, los psicólogos hacen algunas pruebas y se define”.
Los requisitos detallados para postular incluyen:
- Ser una persona mayor de 18 años.
- Estar casado/a, viudo/a, soltero/a, o en pareja.
- Presentar motivación de todos los miembros de la familia por ser familia de acogida.
- Tener disposición a que el grupo familiar participe en una evaluación integral para conocer su idoneidad.
- Contar con disposición para colaborar en el proceso de acompañamiento al niño/a y/o adolescente llevado a cabo por profesionales del programa.
- Poseer un ingreso económico que permita sustentar la incorporación de un niño/a y/o adolescente al grupo familiar, lo cual será evaluado por el programa.
- Contar con una vivienda con espacio disponible para la acogida.
- Ser residentes en comunas de cobertura de los programas de la corporación, como Recoleta, Independencia, Santiago, Conchalí, Huechuraba, Quilicura, Cerro Navia, Renca y Pudahuel.
Evaluación y Capacitación
En el caso de las familias externas, deben cumplir con requisitos como tener una salud física y mental adecuada para hacerse cargo de un niño, y cubrir por cuenta propia sus necesidades básicas. Además, esta familia externa debe someterse a una evaluación durante dos meses, “en donde evaluamos las condiciones de su casa, la historia familiar, la relación que hay al interior de la familia”, explica González. Si se cumplen todos los requerimientos, el cuidador queda a la espera de un niño y es objeto de una capacitación.
Los talleres para las familias de acogida externas tienen como objetivo “incrementar la sensibilidad que tenemos como adultos frente a las necesidades de los niños. También es prever algunas situaciones que pudiesen suceder en torno a la crianza, en torno a las normas y límites, además de cómo comprendemos las consecuencias que tienen las situaciones de vulneración de los derechos”.
Durante esta capacitación, se informa a las personas sobre lo que pueden esperar durante el acogimiento y las consecuencias que pueden generar los malos tratos en los niños. Se les enseña sobre el apego, la vulneración de derechos, algunos aspectos del trauma y el proceso de las familias, entregando este contenido para que estén debidamente preparadas.

Acompañamiento Continuo
Ante los procesos de acogida, González señala que el programa “acompaña a las familias desde que empiezan a evaluarse hasta que se desvinculan del niño. La idea es que las familias que quieran asumir el cuidado de un niño, puedan hacerlo en una continuidad del tiempo, es decir; yo acojo a un niño, después ese niño sigue su proceso vital, trayectoria y desarrollo. Después, yo estoy preparado para acoger a otro. Eso de alguna forma, es centrarnos en las necesidades de los niños, más que en la de nosotros”, manifiesta.
Además de los programas y profesionales de los FAE que acompañan durante el proceso, existe la Asociación de Familias de Acogida de Chile (AFAC) que ofrece apoyo adicional a las familias de acogida.
Despejando Dudas Comunes sobre FAE
¿Es una Manera de Adoptar?
Las Familias de Acogida y las Familias Adoptivas tienen funciones diferentes, siendo ambas igualmente necesarias. Las familias de acogida son una medida de protección transitoria que busca el cuidado familiar temporal mientras se trabaja en la revinculación de los NNA con sus familias de origen o se evalúan otras alternativas definitivas.
¿Se Puede Elegir la Edad o Género del Niño/a?
Muchas veces, en las familias, hay otros NNA y se desearía que el acogimiento fuese de cierta edad para compatibilizar las dinámicas familiares, y esto es comprensible. Cada familia debe informar sobre las edades y características que se siente capaz de acoger en su hogar. Es importante que la decisión de ser Familia de Acogida incluya a los NNA de la familia que recibe.
¿Es Difícil Ser Familia de Acogida?
Como mencionan los testimonios, "es un proceso difícil, no todo es color de rosa, pero te das cuenta que todo se puede si hay amor”. La experiencia de acoger a un niño que lo necesita nunca será una mala decisión. “Yo digo que debería haber más familias que acojan a estos niñitos. Se recomienda totalmente, sería muy bueno que sumaran más familias. Yo creo que los niños solo le hacen falta cariño y amor”.
Importancia y Llamado a la Acción
Crecer en una familia donde hay afecto y protección es lo que todo niño y niña necesita, pero lamentablemente hoy algunos no tienen ese derecho. No basta con saberlo y lamentarlo, sino que debemos actuar. Ser familia de acogida es una oportunidad en la que se puede hacer un cambio, no solo en la vida de un niño/a, sino un cambio en la propia historia familiar.
Pablo González concluye: “La misión que tenemos como programa es cambiar el mundo, una vida a la vez. Creo que esa misión resume lo que nosotros hacemos como programa. La invitación a las familias es a sumarse a esta labor de amor y que en definitiva podamos comprender que por un lado todos los adultos somos responsables de todos los niños”. Además, añade: “Hacernos parte del problema que muchas veces criticamos. El acogimiento familiar nos favorece a todos, en la medida que tenemos adultos más sanos, la sociedad funciona mejor. Entonces es una tarea de todos nosotros y desde ahí hago una invitación a activarse en los distintos espacios”.
La posibilidad de que un NNA pueda ser cuidado/a por una Familia de Acogida representa un enorme apoyo en todas sus áreas de desarrollo. Dentro de la Red Acogida, la Fundación ProAcogida lidera el acompañamiento a familias interesadas en ser Familia de Acogida, ofreciendo reuniones por Zoom, información y apoyo constante a través de su "Incubadora de Familias". Asimismo, la Fundación Kumelén lidera la creación y gestión de campañas como "Acoger es", sumando más familias de acogida que nunca en Chile.
Los Bayón: una familia de acogida que quiere compartir su experiencia
Para postular a un programa de Familias de Acogida FAE, es importante ponerse en contacto con alguno de los que ofrece su región. El trámite se puede realizar durante todo el año en el sitio web y las oficinas de Mejor Niñez. Es importante destacar que las familias que decidan inscribirse y formar parte del programa serán evaluadas y capacitadas. Además, se considerarán otros requisitos como el nivel de compromiso y motivación, junto a aspectos personales como la perseverancia, empatía y tolerancia a la frustración, entre otros. Para la inscripción inicial no es necesario ningún documento, pero el postulante será contactado e invitado a participar de una charla inicial. Como resultado del trámite, se habrán inscrito para postular al Programa Familias de Acogida Especializada y posteriormente serán contactados por un profesional del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
Infórmate, toma la decisión y contribuye junto a tu familia a vivir de una forma distinta.
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