A pesar de que a partir del 1 de octubre el servicio de atención a la infancia y adolescencia pasará a estar a cargo de la entidad Mejor Niñez, el Servicio Nacional de Menores (SENAME) ha trabajado intensamente para establecer y consolidar alternativas de atención especializada. Un ejemplo de ello es la implementación de un nuevo modelo para usuarios de entre 14 y 18 años en Copiapó.
Tras el cierre de la residencia copiapina “Aragón” en 2017, dependiente de la ONG Padre Amigó, la cual ofrecía atención a niños, niñas y adolescentes mayores de 6 años, se produjo un déficit significativo en la disponibilidad de plazas para la atención y protección. Esta labor fue asumida por las residencias existentes en otras comunas de la Región de Atacama.

El Acuerdo Nacional por la Infancia y la Transición a Residencias Familiares
El Acuerdo Nacional por la Infancia, firmado en 2017, sentó las bases para la implementación de 94 propuestas destinadas a promover el desarrollo integral de todos los niños y niñas del país. Una de las transformaciones clave derivadas de este acuerdo fue la transición de los Centros de Régimen Especializado de Adolescentes (CREAD) a residencias familiares.
Residencia de Vida Familiar para Adolescentes (RVA) Esperanza: Un Modelo Innovador
La Residencia de Vida Familiar para Adolescentes (RVA) Esperanza representa una nueva modalidad de atención que ha reestructurado el cuidado alternativo, poniendo énfasis en la reparación y restitución de derechos. Este modelo complementa dos proyectos integrados en su intervención: el Programa de Atención Residencial Especializado (PRE) y el Programa de Protección Especial (PPE).
Una de las características distintivas de la RVA Esperanza es la reducción de la cantidad de usuarios, pasando de una cobertura habitual de 20 plazas a solo 12 adolescentes. La edad de los residentes abarca desde los 14 hasta los 18 años, con una extensión excepcional hasta los 24 años, siempre que cumplan el requisito de estar estudiando o presentar capacidades diferentes.
Patricia Vergara, quien asumió el desafío de dirigir la RVA Esperanza, expresó que el propósito fundamental es asegurar un entorno residencial emocionalmente seguro. Por su parte, la directora del SENAME Atacama, Carolina Cortés, resaltó la importancia de esta alternativa, destacando su modelo técnico orientado a una atención especializada en un ambiente que se asemeje lo más posible a un entorno familiar. El objetivo es generar las condiciones necesarias para facilitar vínculos seguros y sanos para los y las adolescentes.

Objetivos y Aspiraciones de los Beneficiados
Uno de los objetivos primordiales de la RVA es trabajar en el acercamiento familiar para restablecer el derecho de los adolescentes a vivir en familia. Los 23 beneficiados ya se encuentran habitando en estas nuevas instalaciones, con la aspiración de poder trasladarse a las residencias familiares Chacabuco y Castellón, ubicadas en Concepción.
Transformación del Modelo de Cuidados Alternativos
Evelyn Arriagada, directora de la Residencia Familiar Chacabuco, enfatizó que este cambio trasciende la mera infraestructura, significando una profunda transformación del modelo de cuidados alternativos. Este es el tercer centro masivo de protección que cesa su funcionamiento, sumándose al cierre del Cread Playa Ancha en marzo de 2019 y al de Arica en febrero del mismo año.
El entonces titular de Justicia señaló que los Cread eran centros de atención masiva que no lograban resolver los complejos problemas de los jóvenes que llegaban a ellos. La meta era que antes de finalizar el gobierno, todos estos centros se convirtieran en residencias familiares, ofreciendo una atención personalizada, cercana y en lugares acogedores que emulen un ambiente familiar para los niños, niñas y adolescentes.
Profesionalización de la Intervención y Supervisión Rigurosa
Rosario Martínez, directora nacional del SENAME en ese momento, afirmó que esta nueva casa no solo brindaría mayor comodidad, sino que también permitiría un trabajo más profesionalizado de intervención para contribuir a reparar el daño con el que los jóvenes llegan al sistema de cuidado alternativo. Al respecto, la directora nacional (s) del SENAME, Claudia De La Hoz, indicó que se ha establecido un plan riguroso de supervisión tanto en el aspecto técnico como en los planes de intervención, incluyendo la revisión de circulares y protocolos respectivos.
Respuesta Ante Vulneraciones y Fortalecimiento Regional
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, manifestó que, desde el primer momento en que se conocieron los hechos en la residencia Nido, el SENAME a nivel nacional y el ministerio han actuado con la mayor preocupación y dedicación para asegurar el pleno restablecimiento de la situación de los niños y niñas que pudieran haber sido abusados. Se consideró oportuno apoyar la iniciativa del servicio de implementar un plan especial de fortalecimiento en la región, centrado en las vulneraciones ocurridas en residencias y en los procesos de adopción.