El Servicio Nacional de Menores (Sename) ha implementado un modelo de residencias familiares como parte de su estrategia para mejorar la protección de niños, niñas y adolescentes bajo el cuidado del Estado. Concebidas como un entorno más cercano a un hogar, estas residencias buscan ofrecer atención especializada y fomentar vínculos sanos y seguros. Su inauguración y expansión han sido un hito importante en la política pública de infancia y adolescencia en Chile, marcando una transformación significativa en el abordaje de la protección de derechos.
La Transición hacia un Modelo de Cuidado Alternativo
El modelo de residencias familiares del Sename representa un cambio profundo en la forma en que el Estado acoge a los menores. El objetivo principal es generar las condiciones necesarias para posibilitar vínculos sanos y seguros para los adolescentes, alejándose del formato de grandes centros de internación. Este cambio no es solo de infraestructura, sino que significa una transformación del modelo de cuidados alternativos, priorizando ambientes que simulen un espacio familiar.

La Implementación en Concepción
Con gran satisfacción, 23 beneficiados ya se encuentran habitando las residencias familiares Chacabuco y Castellón, ubicadas en Concepción. Este avance es crucial para la región, ya que estas residencias encarnan el anhelo de muchos jóvenes de vivir en un entorno más parecido a un hogar. La directora de la Residencia Familiar Chacabuco, Evelyn Arriagada, destacó que este cambio es fundamental. Además, la puesta en marcha de estas residencias en Concepción se enmarca en un contexto de cierre de centros masivos de protección, siendo este el tercer centro de grandes dimensiones que deja de funcionar en su totalidad, tras experiencias previas como el cierre del Cread Playa Ancha en marzo de 2019 y el de Arica en febrero de un año previo.
Expansión Nacional y Compromiso Presidencial
La implementación de las residencias familiares ha sido liderada a nivel nacional. El Presidente Sebastián Piñera ha inaugurado varias de estas instalaciones. La primera residencia familiar se puso en marcha en Coyhaique en octubre del año pasado, lo que representó un avance significativo en la cobertura de este modelo. Posteriormente, una nueva residencia familiar del Sename fue inaugurada en la Región Metropolitana, contando con la presencia de diversas autoridades, incluyendo al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, y la ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar.
En la Región de Valparaíso, la comuna de Santa María también celebró la inauguración de una nueva Residencia de Vida Familiar para Adolescentes. Este proyecto, administrado por el municipio como Organismo Colaborador Acreditado (OCA) del Sename, representa la primera iniciativa de este tipo en la región. El modelo técnico de baja cobertura está diseñado para brindar atención especializada en un ambiente que simula un espacio familiar, acogiendo a un máximo de 12 adolescentes de entre 14 y 18 años, con prioridad para aquellos de la zona del Aconcagua.
Asimismo, la Región de Antofagasta ha recibido dos nuevas residencias que complementan la oferta proteccional. Estas buscan no solo acoger a menores que lo requieran, sino también contribuir a su desarrollo personal. La Directora Regional del Sename en Antofagasta, Ivonne Muñoz Briones, destacó que estos centros son espacios donde los jóvenes pueden restituir sus derechos tras diversas vulneraciones, y que su diseño como residencias de vida familiar facilita la integración con el entorno y potencia el trabajo de reparación.
El Jefe de Estado ha enfatizado el compromiso de su gobierno de "poner a los niños primeros en la fila", recordando el Acuerdo por la Infancia firmado al inicio de su mandato.
Características y Funcionamiento de las Residencias Familiares
Las residencias familiares del Sename están planificadas para recibir como máximo 15 niños o adolescentes. Estos menores son derivados por orden de los tribunales de familia debido a graves vulneraciones sufridas. Las casas se ubican en zonas urbanas, buscando proporcionar un ambiente lo más parecido a un hogar posible. Un componente fundamental de la atención es la asistencia regular a instituciones educativas, esperando que los menores asistan de manera regular a clases.
En el caso de Coyhaique, el director de la residencia de vida familiar, Felipe Paredes, es el encargado del cuidado y protección, y el seremi de Justicia de Aysén, Eugenio Canales, ha confirmado que este director es el responsable de ejercer el rol de apoderado de los menores residentes. El modelo técnico de baja cobertura está orientado a una atención especializada, priorizando la inclusión comunitaria y reconociendo a la sociedad como garante de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Se espera que estas experiencias incentiven la participación de otros municipios en iniciativas similares. Entre enero y noviembre de un año específico, casi 300 niños, niñas y adolescentes fueron atendidos en estas residencias familiares.
Desafíos y Controversias en las Residencias
A pesar de los avances, las residencias del Sename también han enfrentado desafíos y denuncias. En Coyhaique, una educadora de la residencia fue suspendida de sus funciones tras una investigación iniciada por una denuncia en su contra. La existencia de esta denuncia fue confirmada por el seremi de Justicia de Aysén, Eugenio Canales, quien también señaló que la dirección regional del Sename en Aysén denunció el hecho a Fiscalía y aportó los antecedentes necesarios.
El 31 de mayo, el Tribunal Oral en lo Penal de Coyhaique condenó a uno de los menores residentes del centro familiar por abuso sexual contra una educadora. La Asociación de Funcionarios del Sename (Afuse) ha expresado su preocupación, sugiriendo una posible relación entre la denuncia de la trabajadora y la decisión de no renovarle el contrato. Los funcionarios también han señalado que es habitual encontrar elementos prohibidos en las casas, y que la altura de los muros de las propiedades colindantes no es suficiente para evitar el lanzamiento de objetos.
La comunidad también ha manifestado preocupaciones. Ernesto Heitzer, vocero de la comunidad colindante a la residencia en Coyhaique, afirmó no estar en contra de la reinserción de los jóvenes, pero aseguró que la cercanía de la residencia ha generado un impacto en la comunidad, llegando incluso a obligar a una vecina a mudarse. La vecina conversó con la directora del hogar, quien reconoció el enorme descontrol existente. Además, se hizo presente que la residencia acoge a adolescentes entre 14 y 17 años y en la que, además, viven 6 jóvenes con problemas psiquiátricos, que no cuentan con personal de alta especialidad. Por ello, el tribunal de alzada acogió un recurso de protección y ordenó coordinarse con la Municipalidad, Gobernación Provincial, Carabineros y Seremi de Justicia y Derechos Humanos, a fin de elaborar y llevar adelante medidas necesarias para resolver una problemática que se ha prolongado por años.
Reestructuración del Sename y Creación de Nuevos Servicios
El Servicio Nacional de Menores (Sename) ha estado en un proceso de cierre y traspaso a dos nuevos servicios especializados: el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Este cambio, que se ha desarrollado de forma paulatina desde 2024, busca mejorar sustancialmente la atención y protección de los niños, niñas y adolescentes.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, ha subrayado la urgencia de implementar estos nuevos servicios para garantizar que los niños, niñas y adolescentes reciban la atención que merecen. La directora del Sename, Rosario Martínez, explicó que se ha continuado trabajando en este importante cambio para la atención de los menores bajo el cuidado del Estado por orden de tribunales de familia, como una medida de protección. El compromiso ha sido cerrar los Cread (Centros de Reparación Especializada de Adolescentes) y convertirlos en residencias familiares que ofrezcan condiciones para su desarrollo integral.
Casos Emblemáticos y Reflexión sobre la Custodia Estatal
La historia del Sename ha estado marcada por casos que han generado un profundo cuestionamiento sobre su desempeño en la custodia estatal de menores de edad. Uno de los casos más resonantes es la muerte de Lissette Villa, una niña de 11 años que falleció en el centro Galvarino del Sename en Estación Central en junio de 2016. La entonces directora nacional del Sename, Marcela Labraña, atribuyó la muerte a traumas de abuso sexual y decepción familiar, aunque la justicia chilena continuaba investigando las causas y la presunta responsabilidad del servicio. Este trágico suceso abrió un debate más amplio sobre las condiciones de los centros del Sename y la efectividad de sus protocolos, impulsando la necesidad de modelos más humanizados y protectores como las residencias familiares.
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