La Corporación María Ayuda, una institución con una vasta trayectoria en el cuidado y protección de niños, niñas y adolescentes, opera diversas residencias a lo largo de Chile. Estas instalaciones se extienden por 13 ciudades, desde Iquique en el norte hasta Temuco en el sur, ofreciendo programas de atención de alta complejidad tanto para niños y niñas como para madres adolescentes. La presencia de María Ayuda en una amplia gama de regiones permite a la corporación contribuir significativamente a la política pública y a las mesas de reflexión, aportando una visión integral y un profundo conocimiento de las realidades locales de todo el territorio chileno.
Esta diversidad geográfica también enriquece el abordaje de la infancia vulnerada, permitiendo que cada región aporte sus experiencias y enfoques específicos en el trabajo de intervención con los usuarios. A pesar de las particularidades de cada localidad, existe un denominador común en todas estas realidades geográficas que María Ayuda se esfuerza por abordar.
Transformación a Través del Modelo Casa Alma

Durante un reciente encuentro, se presentaron los avances de Casa Alma, un modelo de intervención innovador inspirado en los últimos descubrimientos de la neurociencia. Este modelo se enfoca en una intervención personalizada que integra mejoras significativas tanto en la calidad técnica de los equipos de trabajo como en la infraestructura y habitabilidad de las residencias. Ignacio, uno de los participantes, señaló que "esta transformación tiene como pilares fundamentales la seguridad, los vínculos, las competencias y la recuperación de los NNAJ (niños, niñas y adolescentes en justicia), cimentando las bases de un cuidado verdaderamente terapéutico".
Proyecto de Seguimiento al Egreso
En línea con la visión de Casa Alma, la reunión también abordó el progreso del Proyecto de Seguimiento al Egreso. Este proyecto tiene como objetivo principal mejorar las competencias parentales en las familias cuidadoras, reducir los reingresos de NNAJ a las residencias y fomentar un autoconcepto positivo tanto en quienes permanecen en las residencias como en aquellos que regresan a sus familias de origen.
La Corporación María Ayuda busca activamente ser parte de la solución al sistema proteccional en Chile, lo que "significa permanecer en el cuidado residencial alternativo". Este compromiso es crucial, especialmente considerando que "hoy hay muchas fundaciones amigas que han cerrado o están cerrando sus residencias y eso aumenta la dificultad porque la falta de oferta hoy en día es un gran problema", destacando la importancia de mantener y fortalecer las opciones de cuidado residencial.
Mejoras en la Residencia de Chillán Viejo
Las recientes mejoras en la residencia de Chillán Viejo fueron financiadas por SQM a través del programa "Juntos por la Infancia", organizado por la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Pablo Pisani, ejecutivo de SQM, explicó que "esta obra es un sueño compartido que hoy estamos concretando y tiene dos componentes muy importantes, por un lado los arreglos del hogar y por otro, un programa de voluntariado que hemos desarrollado en este lugar, haciendo aportes concretos desde la perspectiva de nuestros trabajadores". Esta iniciativa se alinea con el Plan de Sostenibilidad de SQM, que busca una mayor cercanía con las comunidades vecinas, compartir situaciones difíciles e incorporar a sus trabajadores en esta visión.
Impacto de las Obras en las Niñas
Paola Arias, directora de la residencia, expresó su satisfacción por las mejoras, señalando que "hace cuatro años empezó este sueño que hoy vemos hecho realidad y que impacta enormemente en el día a día de nuestras niñas y en la calidad de nuestras intervenciones". Entre las obras realizadas, destaca la reubicación de una cocina que se encontraba en un segundo piso, la construcción de una cancha multiuso, una sala de estudios y una pequeña capilla, entre otras mejoras significativas. Estas remodelaciones han sido recibidas con gran entusiasmo por parte de todo el equipo y las residentes.
Tras una ceremonia formal y el tradicional corte de cinta, los invitados tuvieron la oportunidad de recorrer las nuevas instalaciones junto a los representantes de la Corporación María Ayuda, constatando el impacto positivo de estas mejoras en el entorno y la calidad de vida de las niñas.