Las redes sociales se han integrado profundamente en nuestra rutina diaria, ocupando una gran parte de nuestro tiempo libre. Si bien estas plataformas ofrecen entretenimiento y nos mantienen en contacto con nuestros seres queridos, su uso prolongado también ha generado numerosos peligros para las familias, debido a la alta dependencia que producen y al estado de vulnerabilidad en el que ponen a las personas. Conocer los riesgos de las redes sociales nos permite tomar mejores medidas de autocuidado y aumentar la protección de nuestra familia, especialmente si tenemos niños o jóvenes en casa.

El Poder Adictivo de las Redes Sociales y sus Consecuencias
El documental “El dilema de las redes sociales” y las afirmaciones de expertos como Tristan Harris (ex ingeniero de Google) y Guillaume Chaslot (desarrollador del algoritmo de YouTube), revelan que las redes sociales implementan estrategias para conseguir que los usuarios se mantengan conectados el mayor tiempo posible. Esto puede hacer que en ocasiones sea muy difícil dejar la pantalla de lado, lo que conlleva al aislamiento y, por las noches, a una mala calidad del sueño. La llegada de las redes sociales abrió una ventana a un mundo de posibilidades comunicativas imposibles de imaginar apenas unos años antes, pero la inocencia inicial dio paso a un ecosistema en el que hay que convivir con riesgos que afectan a niños, adolescentes y adultos.
Impacto en la Salud Mental
Los riesgos a la salud mental también merecen seria consideración. De acuerdo con el portal Clínic Barcelona, los adictos a Internet tienen cambios cerebrales similares a los de personas con adicción a las drogas, con niveles más bajos de serotonina y dopamina. Este fenómeno se da porque los “me gusta” y los comentarios estimulan impulsos de dopamina en los usuarios, manteniéndolos enganchados. Esto aumenta las posibilidades de generar adicción al Internet en personas que padecen de ansiedad, depresión o dificultades para expandirse socialmente.
Esta capacidad adictiva de las redes sociales también puede afectar nuestro bienestar y salud mental, generando ansiedad por la imposibilidad de conexión, depresión al recibir críticas y hasta sensación de inseguridad. Además, podemos crear estrés y dificultad para socializar, riñendo a menudo con los problemas de la vida real. El uso excesivo de redes sociales ha sido vinculado a problemas de salud mental, como ansiedad, depresión y baja autoestima, especialmente entre los jóvenes. La comparación constante con otras vidas idealizadas y la búsqueda de validación a través de ‘likes’ pueden deteriorar el bienestar emocional. Ante esto, es tan importante ser conscientes de que no todo lo que vemos en redes sociales es real como buscar ayuda en caso de experimentar sensaciones y efectos negativos.
La adicción a las redes sociales es un problema cada vez más presente en nuestra sociedad, con personas que pasan horas leyendo mensajes y viendo vídeos sin un propósito real, lo que afecta su productividad, relaciones personales y reduce el tiempo dedicado a actividades más enriquecedoras. Este problema, generado sobre todo entre los jóvenes, se debe a su momento vital en el que deben desarrollar relaciones con otras personas de su edad o similar. La cuestión radica en el momento en que la persona solo está pendiente de recibir o no una alerta en su teléfono, tras haber subido stories o publicar contenido que considere atractivo y esté esperando solicitudes de amistad o mensajes directos en cascada.
Las redes sociales son muy seductoras, ya que están diseñadas para captar la atención del usuario durante la mayor cantidad de tiempo posible. Esto puede llevar a muchas personas a la alienación social, es decir, a descuidar aspectos cruciales de su vida real, como el trabajo, el estudio o las relaciones interpersonales, en favor de la vida virtual. Así, aquellos usuarios cuya vida real es mucho menos rica que su vida virtual pueden llegar a invertir un tiempo excesivo en las redes sociales. Precisamente por ello, nos encontramos en una encrucijada: ¿Sucumbiremos a las sombras de la toxicidad o aprovecharemos el potencial de las redes sociales para una interacción significativa y tolerante?
El impacto de las redes sociales en la salud mental | Psicología UNRC
Vulnerabilidad ante la Violencia y el Ciberacoso
A esto se suma la vulnerabilidad que generan las redes sociales ante amenazas, difamaciones o extorsión por medio del ciberacoso. Estas situaciones, lamentablemente, han aumentado la tasa de suicidios de adolescentes, alcanzando una cifra de 100.000 al año y convirtiéndola en la segunda causa de muerte en la población mundial de 10 a 24 años. La violencia en Internet es una amenaza a los derechos humanos, pudiendo vulnerar nuestro derecho a la privacidad, a no sufrir discriminación y a no ser víctimas de violencia. Además, supone una amenaza alarmante a nuestro derecho a expresarnos libremente y a participar en protestas pacíficas.
El Ciberacoso y sus Manifestaciones
A menudo, cuando pensamos en la violencia, nos viene a la mente la agresión física o la violencia que sucede frente a frente. Sin embargo, la violencia también puede tener lugar en Internet. Este tipo de conducta, como el ciberacoso y el hostigamiento en línea, puede ser tan real y peligrosa como la violencia cara a cara. El ciberacoso o ciberbullying es una dinámica agresiva de persecución que se da a través de mecanismos en línea. La dinámica del ciberacoso puede ser particularmente nociva para los usuarios juveniles, poco preparados para identificar y lidiar con este tipo de conductas tóxicas; o para los que dan una importancia desmedida a la interacción en las redes sociales. Las víctimas del ciberacoso pueden recibir mensajes de odio, acoso en línea o difamación, lo que puede provocar consecuencias psicológicas graves, incluyendo depresión y ansiedad.
Utilizar las redes sociales de forma responsable y respetuosa es una de las claves para no caer en esta trampa. Además, buscar ayuda profesional, ya sea en forma de asistencia legal o psicológica, es importante para gestionar estos riesgos de las redes sociales. Cuantos menos datos personales se publiquen, mejor. El centro de estudios, el lugar de nacimiento o a dónde nos vamos de vacaciones son datos útiles para quien quiera acosar o amenazar a sus víctimas. Un correcto manejo de las redes sociales y el conocimiento de los peligros que atañen es vital para evitar todo tipo de acoso a través de una red social.
Violencia de Género Facilitada por la Tecnología
La expresión “violencia de género facilitada por la tecnología” describe actos que utilizan la tecnología para causar daño a las mujeres, niñas y personas LGBTI. Esta violencia puede provocar daños físicos, psicológicos, económicos y sexuales y reproductivos. Entre los ejemplos de violencia de género facilitada por la tecnología que no siempre tienen lugar en línea se encuentran el software espía, la grabación no consentida de vídeos e imágenes o el intercambio de estos a través de Bluetooth y dispositivos sin conexión a Internet. La violencia en Internet puede provenir tanto de agentes estatales como no estatales. Hay infinidad de casos documentados de autoridades gubernamentales que recurren a este tipo de violencia para silenciar la disidencia o espiar a activistas y periodistas.
Algunas personas usan Internet para propagar odio, misoginia, homofobia, bifobia y transfobia. Esta violencia forma parte de una secuencia ininterrumpida de violencia de género que atenta contra las mujeres, niñas y personas LGBTI, que tiene sus raíces en la desigualdad de género, la asimetría de poder y los estereotipos y normas de género nocivos, que a su vez reproduce. Si bien la violencia de género facilitada por la tecnología afecta a todas las mujeres, niñas y personas LGBTI, las que se enfrentan a formas entrecruzadas de discriminación y marginación sistémica -en especial, por motivos de raza, discapacidad, religión, casta, etnia, edad, clase, entorno rural y urbano, entre otros- pueden sufrir formas particulares y agravadas de violencia de género en Internet facilitada por la tecnología. Un estudio de 2018 reveló que las mujeres de color tenían un 34% más de probabilidades que las mujeres blancas de ser mencionadas en contenido abusivo o repetido de carácter nocivo u hostil, y las mujeres negras un 84% más de probabilidades que las blancas.
Formas de Violencia de Género Facilitada por la Tecnología:
- Revelación de datos personales (doxeo): Divulgar en Internet datos o documentos personales o de la identidad de una persona sin su consentimiento, normalmente con malas intenciones.
- Abuso basado en vídeos e imágenes: Utilizar imágenes o vídeos para amenazar y acosar, en especial, compartir imágenes íntimas no consentidas, tomar imágenes y vídeos íntimos no consentidos de una persona, crear contenido “ultrafalso” o transformar imágenes que muestren a supervivientes de forma sexualmente explícita, o enviar imágenes o mensajes sexuales no solicitados a otra persona.
- Discurso de odio y abusivo: Utilizar un lenguaje intencionadamente despectivo y ofensivo en referencia a una persona o grupo debido a su identidad, incluido su género u orientación sexual, que deshumaniza y fomenta la violencia.
- Outing (sacar del armario): Divulgar la orientación sexual o identidad de género de una persona sin su consentimiento, vulnerando su derecho a la privacidad.
- Vigilancia selectiva: Vigilancia que tiene como objetivo una persona u organización en concreto, por ejemplo mediante software espía, con el fin de tener acceso a sus actividades y datos privados y controlarlos.
Cuando las mujeres, las niñas y las personas LGBTI son objetivo de la violencia de género facilitada por la tecnología, es más peligroso para ellas involucrarse y participar en conversaciones en línea, así como aprovechar las tecnologías digitales. También puede ocasionar daños psicológicos graves que afecten a su salud mental. Se incluyen afecciones como el trastorno de estrés postraumático, la paranoia, la depresión y la ansiedad, que pueden dar lugar a autolesiones. La naturaleza omnipresente y consumidora de la violencia de género en Internet lleva a muchas personas -incluidos defensores y defensoras de los derechos humanos- a aislarse por completo de las comunidades virtuales. Ser objetivo de la violencia de género facilitada por la tecnología también puede resultar en daños económicos, ya que las mujeres, las niñas y las personas LGBTI se ven obligadas a minimizar su huella digital. También afecta a su acceso a una amplia gama de información y servicios y puede dar paso a ataques y casos de violación y abuso en el mundo físico.

El Rol de los Estados y la Sociedad Civil
El uso de diversas comunicaciones sociales implica un peligro inminente respecto a los derechos fundamentales de los usuarios activos. La presente investigación pretende determinar el imperio que profesan los medios sociales sobre los derechos humanos como la intimidad, libertad de expresión, privacidad, protección de datos, honor, crédito, prestigio, dignidad, vida privada, imagen, identidad, integridad física, psíquica y patrimonial (Legislatura Local del Estado de México, 2024). Las redes sociales constituyen un medio de comunicación cotidiano, por ello el uso desmedido e instintivo genera adicción; daños morales, psicológicos, y sanitarios debido a la manipulación, disertaciones de antipatía, odio, acoso mediático. Por lo anterior, uno de los deberes del Estado se centra en resguardar los derechos humanos de la sociedad, por lo que se deben establecer políticas públicas que protejan derechos fundamentales. La capacidad de comunicarnos con gente de todo el mundo a través de Internet puede ser una poderosa fuerza para el bien, pero también generar nuevas formas para que tanto las personas como los Estados ejerzan violencia e inflijan daños a la población a una escala completamente desconocida.
Noticias Falsas y Desinformación
Las redes sociales son un caldo de cultivo para noticias falsas y la desinformación. Estas plataformas gratuitas se financian a través de anunciantes, lo que expone a los usuarios a recibir y compartir fake news sobre temas sociales e incluso políticos. Las noticias falsas o fake news son una forma de contenido tóxico muy habitual en las redes sociales. Disfrazadas de contenido informativo oficial, esparcen rumores o ideas delirantes, generalmente vinculadas a las áreas de la política, la salud o la actualidad. Las fake news suelen radicalizar las opiniones que se tienen sobre un tema, especialmente entre los usuarios más vulnerables emocionalmente o menos preparados para la lectura crítica de lo que consumen en línea. Además, la frontera entre el material permisible y el prohibido no siempre es fácil de percibir, y muchos contenidos tendenciosos, perturbadores o subidos de tono pueden evadir las restricciones.

Riesgos para la Privacidad y Seguridad de Datos
Las redes sociales predicen los contenidos que nos interesan y vemos en nuestro tiempo libre a través de algoritmos que miden comentarios, calificaciones y tiempos de lectura. De igual modo, tienen los derechos de las fotos que compartimos, a las cuales se les puede dar un uso inapropiado. Y lo más importante, tampoco hay que olvidar el riesgo latente a equivocarnos al configurar la privacidad de nuestros perfiles, permitiendo que personas no deseadas tengan acceso y se valgan de estos datos para hacer mal uso de ellos. Por esto la importancia de educar y prevenir a los menores de edad, además de controlar el uso de las redes sociales. A medida que se coloca más y más información en línea, existe un mayor peligro de que los hackers, las empresas y los intrusos malintencionados extraigan tus datos de manera que vulneran la privacidad personal.
Recopilación y Uso Indebido de Datos
El uso global de las redes sociales ha aumentado drásticamente gracias a la expansión de Internet y el abaratamiento de la tecnología. Con ese tipo de números y un uso generalizado, es fácil entender por qué esos datos son valiosos. El objetivo de las redes sociales es orientar estratégicamente los anuncios a los usuarios que probablemente hagan clic en ellos. Al convertir a esos usuarios en consumidores, las empresas ganan dinero. Cuanto mejores sean los anunciantes para orientar los anuncios y cuanto más relevantes sean los anuncios para sus intereses, datos demográficos, ubicación e inclinaciones políticas, es más probable que te vuelvas uno de sus clientes.
Algunos ejemplos de fallas importantes dentro de diferentes plataformas de redes sociales y qué tipo de datos están en juego incluyen:
- Grupos cerrados y aseguradoras: Los usuarios comparten sus experiencias y problemas libremente en estos grupos, creyendo que un “grupo cerrado” les otorga cierto anonimato. Aunque se supone que las aseguradoras no deben discriminar por condiciones preexistentes, no todas son escrupulosas a la hora de cumplir con esta ley. Hubo un caso en el que una aseguradora canceló la cobertura en el hogar de una mujer porque afirmaron que tenía un perro de una raza peligrosa no permitida, información obtenida de sus redes sociales.
- Perfiles falsos y suplantación de identidad: Los delincuentes se dirigen a las plataformas sociales porque tu cuenta está repleta de información personal que pueden usar para una variedad de propósitos. La información recopilada se puede utilizar en tu contra a través de chantaje o para hacerse pasar por ti. El robo de identidad digital y la clonación de perfiles se dan cuando alguien obtiene o copia tus datos (nombre, fotos, biografía, contraseñas) para hacerse pasar por ti o tomar control de tus cuentas.
- Phishing y fraudes: Un amigo te manda un enlace, el título sugiere que es un video tuyo. Si inicias sesión en esta ventana emergente, estás entregando tu contraseña y nombre de usuario al estafador. Luego, el estafador usa esa información para enviar el mismo video a todos tus amigos. Los ataques de phishing y las estafas online se han convertido en problemas de las redes sociales cada vez más comunes. En ellos, los estafadores utilizan mensajes engañosos con la intención de robar información personal y financiera, lo que puede llevar a la pérdida de datos sensibles y a problemas bancarios.
- Fraude empresarial: Si los ciberdelincuentes se apoderan de una cuenta, pueden engañar a las personas de forma creíble para que piensen que son empresas legítimas. Luego, pueden canalizar el dinero directamente a sus bolsillos persuadiendo a las partes desprevenidas para que proporcionen información de tarjetas de crédito para productos que nunca recibirán.
- Tokens de acceso y aplicaciones de terceros: La consultora británica Cambridge Analytica tomó los datos de al menos 87 millones de usuarios sin su conocimiento después de recopilar esos datos de personas que participaron en una aplicación de cuestionarios de terceros. Las aplicaciones de terceros a menudo extraen datos que tienes abiertamente disponibles, así que asegúrate de saber exactamente qué información está usando la aplicación.
- Aplicaciones basadas en la ubicación: La mayoría de los teléfonos inteligentes de las personas ya rastrean y recopilan automáticamente datos de ubicación. Los ladrones o acosadores pueden atacar los datos de ubicación debido a la información de ubicación geográfica que se comparte.
- Deepfakes y manipulación con inteligencia artificial: Los deepfakes son imágenes, audios o vídeos sintéticos generados con IA que imitan rostros y voces de forma hiperrealista, y que de hecho son cada vez más convincentes. Su objetivo puede ir desde el mero entretenimiento hasta la estafa. Lo más grave es el uso de deepfakes para manipulación sexualizada sin consentimiento.
Supervisión de Menores y Grooming
Un caso de especial vulnerabilidad en las redes sociales lo constituyen los menores de edad, especialmente cuando hacen uso de ellas sin supervisión de adultos. Se conoce como grooming o cibergrooming (cuando se hace por Internet) a los engaños pederastas, es decir, a los intentos de parte de adultos por captar la atención y la confianza de los niños para posteriormente inducirlos a tener un encuentro en persona. Para evitar la exposición a contenido inapropiado, es importante utilizar herramientas de control parental y supervisar sus actividades en línea siempre que sea posible. Por esto, la importancia de educar y prevenir a los menores de edad, además de controlar el uso de las redes sociales.
El impacto de las redes sociales en la salud mental | Psicología UNRC
Medidas de Autocuidado y Prevención
El consejo general para evitar la mayoría de las situaciones de riesgo en las redes sociales consiste en comprenderlas como una herramienta y una actividad más de la vida cotidiana, que debe por lo tanto ejercerse con moderación y responsabilidad. La gente debe hacer una introspección acerca de la identidad digital que posee, reflexionar acerca de los comportamientos y relaciones que construyen en el ámbito digital. Además, es importante ser inteligente y cauteloso con lo que publicas en las redes sociales, nunca se sabe quién podría estar mirando.
Estrategias Esenciales para Protegerse
Como mínimo, debes saber qué configuraciones de privacidad tienes actualmente y cómo se pueden cambiar:
- Lee la letra pequeña: Las plataformas de redes sociales a menudo persuaden a los usuarios para que acepten los términos de uso que benefician a la plataforma misma en lugar de a los usuarios. Tampoco querrás olvidarte de esas aplicaciones de terceros.
- Protege la información privada: No es recomendable publicar absolutamente todo en las redes sociales, ya que no todo el mundo las emplea con el mismo propósito. Limita lo que compartes públicamente.
- No aceptar solicitudes de personas extrañas: En especial, de aquellas que resulten demasiado buenas para ser verdad, o que pidan información o dinero de manera apresurada.
- Utiliza contraseñas seguras y protección antivirus: Una contraseña segura es aquella que no contiene información personal fácilmente obtenible y que combina mayúsculas y minúsculas, números y signos especiales. Cámbialas de vez en cuando. El software antivirus actúa como una barrera que puede ofrecerte y a tus dispositivos una medida de seguridad. Activa la autenticación en dos pasos (2FA).
- Supervisar a los menores de edad: Existen opciones para otorgar a los padres el control de la actividad de los menores en redes sociales.
- Desconfiar de lo que no tiene fuente: Tanto los mensajes de perfiles anónimos, como los textos sin autoría o las noticias sin ninguna fuente periodística suelen ser falsos e, inclusive, potencialmente peligrosos.
- Saber cuándo parar: Las redes sociales deben tener un momento y un lugar para su uso, y no pueden invadir el resto de las esferas de lo cotidiano.
- Comprueba la información: Ante cualquier sospecha de deepfake o estafa, comprueba la información a través de una vía directa y fiable, como una página web oficial.
- Denuncia y conserva evidencias: Si sufres robo de identidad o suplantación, es primordial que actúes cuanto antes, cambiando contraseñas, activando la autenticación en dos pasos, revisando accesos y reportando la suplantación a la plataforma. En España, la suplantación puede tener implicaciones penales y conviene denunciar ante Policía o Guardia Civil.
Repercusiones en el Futuro Laboral
Otro de los peligros de las redes sociales está vinculado con la reciente práctica hecha por parte de los departamentos de recursos humanos de las empresas a la hora de localizar a los candidatos a un puesto de trabajo. Con la excusa de buscar más información sobre los candidatos, les sirve como un primer filtro para descartar aquellos que causen una primera impresión negativa que acabe siendo definitiva. Por tanto, si tienes fotos íntimas o comprometidas que puedan ser vistas, elimínalas cuanto antes. También se tienen en cuenta posibles publicaciones y mensajes que den una mala imagen sobre tus opiniones, por lo que se recomienda no interactuar demasiado en redes sociales más allá de lo estrictamente necesario. Esto permite a los empleadores saber si un candidato es idóneo para el puesto o si, una vez contratada dicha persona, no hará bien sus tareas por estar distraída.
tags: #redes #sociales #vulneradas