Las quemaduras son lesiones comunes y graves que pueden afectar a cualquier persona, independientemente de su edad. Pueden producirse por diversas fuentes, como el calor, las sustancias químicas, la electricidad y la radiación. Comprender las quemaduras es crucial no solo para la prevención, sino también para un tratamiento y una recuperación eficaces, especialmente en poblaciones vulnerables como las personas mayores.
Una quemadura es una lesión en la piel u otro tejido orgánico causada principalmente por el calor o debida a la radiación, la radiactividad, la electricidad, la fricción o el contacto con sustancias químicas. Estas lesiones pueden ser de leves a graves, según la profundidad y la extensión del daño. Las quemaduras pueden provocar muerte celular, lo que puede requerir hospitalización y, en casos extremos, causar la muerte.
Se estima que, cada año, 180.000 personas mueren como consecuencia de quemaduras a nivel mundial, concentrándose la gran mayoría de casos en países de ingreso mediano y bajo. Las quemaduras no mortales son una de las causas principales de morbilidad, incluida la hospitalización prolongada, la desfiguración y la discapacidad, lo que suele generar estigmatización y rechazo. Las quemaduras se producen principalmente en el hogar y en el lugar de trabajo.
Tipos de Quemaduras
Las quemaduras se clasifican en tres tipos principales según la profundidad del daño en la piel:
- Quemaduras de primer grado (superficiales): Afectan solo la capa externa de la piel, la epidermis. Causan dolor, enrojecimiento e hinchazón. Son dolorosas y sensibles, se blanquean con una ligera presión y no presentan ampollas ni vesículas.
- Quemaduras de segundo grado (de espesor parcial): Afectan tanto la epidermis como la segunda capa de piel, la dermis. Pueden causar hinchazón y que la piel se vea roja, blanca o manchada. Pueden aparecer ampollas y el dolor puede ser intenso. Se subdividen en superficiales (comprometen la mitad superior de la dermis, curan en 1 a 2 semanas con cicatriz mínima) y profundas (comprometen la dermis profunda, tardan ≥ 2 semanas en cicatrizar y requieren injerto de piel a menos que sean pequeñas).
- Quemaduras de tercer grado (de espesor total): Abarcan todas las capas de la piel y, a veces, incluso la grasa y el tejido muscular debajo de la piel. Las zonas quemadas pueden quedar de color negro, marrón o blanco. La piel puede tener un aspecto curtido. Son blancas y elásticas, negras y chamuscadas, o rojo brillantes. Generalmente presentan anestesia o hipoestesia y el pelo puede arrancarse fácilmente de sus folículos. No se desarrollan vesículas ni ampollas.
A veces, las características que diferencian las quemaduras de espesor total de las de espesor parcial tardan entre 24 y 48 horas en desarrollarse.
Causas y Factores de Riesgo en Personas Mayores
Las quemaduras ocurren habitualmente por contacto directo o indirecto con calor, corriente eléctrica, radiación o agentes químicos. Las causas más frecuentes son:
- Fuego/llama: Produce más del 54% de las quemaduras en adultos.
- Escaldado a raíz de vapor o líquidos calientes: Son más comunes en niños (más del 50%) pero también afectan a adultos mayores.
- Contacto con objetos calientes.
- Quemaduras eléctricas.
- Quemaduras químicas.
Grupos de Riesgo Específicos
Las personas mayores de 60 años tienen una mayor probabilidad de presentar complicaciones y muerte a causa de quemaduras graves, debido a que su piel tiende a ser más delgada que en otros grupos de edades. En el caso de los adultos mayores, los principales riesgos se asocian a:
- Manipulación de alimentos en la cocina y el traslado de bebidas calientes, con el peligro de sufrir una caída o el derrame de estos líquidos.
- Estufas: Aunque algunas estufas se apaguen solas ante el riesgo de volcamiento, la temperatura que mantiene su estructura puede causar quemaduras si una persona mayor tropieza o se apoya.
- Demencia: La demencia puede aumentar el riesgo al afectar la capacidad de las personas para alejarse de fuentes de calor o llamas, o para evaluar situaciones peligrosas.
- Enfermedades preexistentes: Afecciones como la epilepsia, la neuropatía periférica y discapacidades físicas y cognitivas aumentan la vulnerabilidad.
- Otros factores de riesgo: La pobreza, el hacinamiento, la ausencia de medidas adecuadas de seguridad, el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo, y el uso de queroseno o gas licuado en electrodomésticos no eléctricos con medidas de seguridad inadecuadas.
Además, las personas con afecciones como la epidermólisis ampollosa tienen una piel frágil y más propensa a sufrir lesiones por quemaduras.
Fisiopatología y Complicaciones de las Quemaduras
El calor de las quemaduras provoca la desnaturalización de las proteínas y, por ende, la necrosis coagulativa. Los tejidos dañados a menudo se vuelven edematosos, lo que aumenta aún más la pérdida de volumen intravascular. El daño de la barrera epidérmica normal permite la invasión bacteriana, la pérdida externa de líquido y la alteración de la termorregulación.
Complicaciones Sistémicas
Cuanto mayor sea el porcentaje de la superficie corporal total (SCT) afectada, mayor es el riesgo de desarrollar complicaciones sistémicas. Los factores de riesgo de complicaciones sistémicas graves y mortalidad incluyen:
- Quemaduras de espesor parcial y total que abarcan ≥ 40% de la superficie corporal.
- Edad > 60 años o < 2 años.
- Presencia de traumatismo importante simultáneo o inhalación de humo.
Las complicaciones sistémicas más comunes son la hipovolemia y la infección. La hipovolemia, que causa hipoperfusión del tejido quemado y a veces shock, puede ser consecuencia de la pérdida de líquidos por quemaduras profundas o de la afectación de grandes zonas de la superficie corporal. La infección, incluso en quemaduras pequeñas, es una causa frecuente de sepsis y de mortalidad, y provoca complicaciones locales. Los patógenos más frecuentes son los estreptococos y estafilococos durante los primeros días y las bacterias gramnegativas después de 5-7 días.
Otras complicaciones incluyen:
- Alteraciones metabólicas: hipoalbuminemia, deficiencias de electrolitos (hipomagnesemia, hipofosfatemia, hipopotasemia), y acidosis metabólica.
- Rabdomiólisis o hemólisis: Pueden ser consecuencia de quemaduras térmicas o eléctricas profundas del músculo, llevando a necrosis tubular aguda y lesión renal aguda.
- Hipotermia: Puede deberse a la administración de grandes volúmenes de líquidos fríos IV y la extensa exposición de las superficies corporales.
- Íleo: Frecuente después de quemaduras extensas.

Complicaciones Locales
- Escara: Tejido duro y muerto causado por quemaduras profundas. Una escara circunferencial puede limitar la expansión del tejido, aumentando la presión y causando isquemia local, amenazando la viabilidad de los miembros o comprometiendo la ventilación si afecta cuello o tórax.
- Cicatrices y contracturas: Son el resultado de la curación de quemaduras profundas. Las deformidades por contracturas pueden aparecer en las articulaciones, afectando seriamente la función si la quemadura está cerca de las articulaciones (especialmente manos), pies o perineo. La infección puede aumentar la cicatrización. En algunos pacientes quemados se forman queloides, especialmente en personas de raza negra.
- Dolor crónico y problemas de movilidad.
- Impacto psicológico y estigmatización.
- Cáncer de piel: A veces, puede producirse en cicatrices de quemaduras anteriores.
Síntomas y Signos
Los signos y síntomas de las quemaduras varían según su profundidad:
- Quemaduras superficiales: Rojas, dolorosas, sensibles, se blanquean con la presión. Sin vesículas ni ampollas.
- Quemaduras de espesor parcial superficial: Se blanquean con la presión, son dolorosas y sensibles. Vesículas o ampollas aparecen en 24 horas.
- Quemaduras de espesor parcial profundas: Blancas, rojas o moteadas. No se blanquean con la presión, menos dolorosas y sensibles. Pueden aparecer vesículas o ampollas, suelen ser secas.
- Quemaduras de espesor total: Blancas y elásticas, negras y chamuscadas, marrones y coriáceas o rojo brillantes. Generalmente anestésicas o hipoestésicas. El pelo puede arrancarse fácilmente de sus folículos. No se desarrollan vesículas ni ampollas.
Una quemadura leve podría requerir atención médica de emergencia si afecta a los ojos, la boca, las manos o los genitales. Se debe buscar atención médica si se sospecha una infección (aumento del enrojecimiento, hinchazón, pus, fiebre).
También, las quemaduras pueden dejar cicatrices, especialmente si son profundas o no se tratan adecuadamente. Los efectos a largo plazo pueden incluir dolor crónico, problemas de movilidad, impacto psicológico y cicatrices permanentes.
Usted puede tener una quemadura en las vías respiratorias si tiene:
- Quemaduras en la cabeza, la cara, el cuello, las cejas o los pelos de la nariz.
- Boca y labios quemados.
- Tos, dificultad para respirar, moco oscuro o con manchas negras.
- Cambios en la voz o sibilancias.
Prevención de Quemaduras en Personas Mayores
Las quemaduras son muy comunes, y la mayoría se puede evitar. Un plan eficaz de prevención de las quemaduras debería ser multisectorial e incluir iniciativas amplias para generar mayor conciencia, elaborar políticas eficaces y exigir su cumplimiento, y fortalecer la atención de las quemaduras.
Recomendaciones específicas:
- No permita que el fuego se propague y limite la altura de las llamas en entornos domésticos.
- Promueva el uso de cocinas más seguras y de combustibles menos peligrosos y proporcione información sobre el uso de prendas holgadas. Nunca cocine con ropa holgada.
- Mejore el diseño de las cocinas, en particular en términos de estabilidad y prevención del acceso de los niños (y en este caso, de personas mayores con deterioro cognitivo).
- Reduzca la temperatura en los grifos de agua caliente. Coloque el termostato del calentador de agua por debajo de los 120 °F (48,9 °C) para prevenir escaldaduras, ya que los adultos mayores y los niños pequeños tienen un mayor riesgo.
- Desenchufe planchas, calefactores y dispositivos similares cuando no estén en uso.
- Si fuma, deje de hacerlo y evite fumar en la cama. Fomente el uso de encendedores que incluyan dispositivos de seguridad.
- Asegúrese de tener detectores de humo funcionando en cada piso de su hogar.
- Mantenga las sustancias químicas, los encendedores y los fósforos fuera del alcance de los niños y, si aplica, de personas mayores con demencia. Use cierres de seguridad.
- Voltee los mangos de las ollas hacia la parte posterior de la estufa, de tal manera que las personas mayores no puedan tomarlas y que no puedan ser volcadas accidentalmente.
- Promueva leyes que insten a la producción de cigarrillos diseñados para reducir el peligro de incendio.
- Mejore el tratamiento de la epilepsia, en particular en los países en desarrollo, para reducir el riesgo de caídas y quemaduras durante un episodio.
- Apoye la confección y la distribución de delantales ignífugos para su uso al cocinar a fuego abierto o en cocinas de queroseno.
La epidemiología de las quemaduras permite a una sociedad determinar dónde corren más riesgo sus habitantes, y qué es lo que se debe cambiar para prevenir o reducir la gravedad de estas lesiones, tanto a pequeña como a gran escala. Las medidas preventivas deben basarse en un sólido conocimiento de la etiología de estas lesiones, tomando en cuenta las diferencias geográficas y los antecedentes socioeconómicos.
Primeros Auxilios y Tratamiento General
Quemaduras: cómo tratarlas
El tratamiento para las quemaduras depende de su ubicación y su gravedad. Por lo general, las quemaduras pequeñas o por el sol pueden tratarse con primeros auxilios. Las quemaduras profundas o generalizadas y las quemaduras químicas o eléctricas requieren atención médica inmediata.
Primeros Auxilios para Quemaduras Menores
Para quemaduras leves, refresque la zona con agua corriente fría (no helada) durante 10 a 20 minutos. Una toalla limpia, húmeda y fría también ayuda a reducir el dolor. Calme y reconforte a la persona. Luego de lavar o remojar la quemadura en agua, cúbrala con un vendaje estéril y seco o con un apósito limpio, sin aplicar presión. El ibuprofeno o el paracetamol de venta libre pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. Una vez que se enfríe la piel, una loción humectante que contenga aloe o un ungüento para quemaduras puede ayudar.
Lo que NO se debe hacer:
- No comience a prestar primeros auxilios antes de garantizar su propia seguridad (apague la corriente eléctrica, use guantes de protección contra sustancias químicas, etc.).
- No aplique pomadas, aceite, mantequilla, hielo, medicamentos, cremas, aceites en aerosol ni ningún otro remedio casero en las quemaduras. El hielo puede dañar aún más la piel.
- No rompa las ampollas, ya que ayudan a proteger contra las infecciones. Si se rompe una ampolla, limpie suavemente la zona con agua y, si lo desea, con jabón líquido. Luego, aplique un ungüento que contenga antibiótico.
- No aplique algodón en bruto sobre la quemadura.
- Evite el enfriamiento prolongado con agua, ya que provocará hipotermia, especialmente en personas mayores.
- No aplique ningún material directamente sobre la herida que pueda infectarse.
- No respire, sople ni tosa sobre la quemadura.
- No toque la piel muerta o ampollada.
- No retire la ropa que esté pegada a la piel.
- No administre nada a la persona por vía oral si hay una quemadura grave.
- No ponga una quemadura grave en agua fría, pues esto puede causar shock.
- No coloque una almohada debajo de la cabeza de la persona si hay quemaduras de la vía respiratoria, ya que esto puede cerrarla.
Primeros Auxilios para Quemaduras Graves
Si alguien se prende fuego, indíquele que se detenga, se tire al suelo y ruede. Envuelva a la persona con un material grueso como un abrigo de algodón o lana, una alfombra o una manta para apagar las llamas. Rocíe agua sobre la persona. Llame al 911 o al número local de emergencias. Asegúrese de que la persona ya no esté en contacto con materiales ardientes o humeantes.
Otras medidas importantes incluyen:
- No le quite las ropas quemadas que estén pegadas a la piel.
- Verifique que la persona esté respirando. De ser necesario, comience a administrar respiración artificial y RCP.
- Cubra la zona de la quemadura con un vendaje estéril y seco (si lo hay) o una tela limpia. Una sábana es suficiente si la zona de la quemadura es extensa.
- Si los dedos de las manos o de los pies sufrieron quemaduras, sepárelos con compresas secas, estériles y antiadhesivas.
- Eleve la parte del cuerpo quemada por encima del nivel del corazón.
- Proteja la zona de presiones y fricciones.
- Si una lesión eléctrica puede haber causado la quemadura, no toque directamente a la víctima hasta que se haya cortado la fuente de energía. Observe si hay signos de shock.
- Continúe vigilando el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial de la persona hasta que llegue la ayuda médica.
Atención Médica Profesional
Frente a quemaduras graves, después de los primeros auxilios y de que un profesional de atención médica las revise, el tratamiento puede implicar uno o más de los siguientes métodos: medicamentos, vendajes en la herida, terapia y cirugía. Las personas con quemaduras graves pueden requerir tratamiento en centros especializados en quemaduras. Es posible que necesiten injertos de piel para cubrir heridas grandes.
Tratamientos Específicos
- Líquidos intravenosos: Para quemaduras de espesor parcial y total > 10% de la superficie corporal total, para prevenir la deshidratación y la insuficiencia de los órganos.
- Medicamentos para el dolor y la ansiedad: La cicatrización de las quemaduras puede ser sumamente dolorosa. Es posible que se necesiten opioides y medicamentos para la ansiedad.
- Ungüentos y cremas para quemaduras: Como bacitracina y sulfadiazina de plata (Silvadene), seleccionados por el equipo médico para la cicatrización.
- Apósitos especiales: Para preparar la herida para su cierre.
- Fármacos que combaten la infección: Los antibióticos profilácticos raramente se indican durante la fase inicial de las quemaduras. La antibioticoterapia específica está definida de acuerdo con normas bacteriológicas.
- Vacuna contra el tétanos: Se debe asegurar que la persona esté al día con la vacuna antitetánica.
- Terapia ocupacional y fisioterapia: Si el área quemada es extensa o comprende alguna articulación, se necesitan ejercicios de fisioterapia para estirar la piel y mantener las articulaciones flexibles, así como mejorar la fuerza y coordinación musculares.
- Asistencia respiratoria: Si hubo quemaduras en la cara o en el cuello, o quemaduras en las vías respiratorias.
- Sonda de alimentación: Si las quemaduras son extensas o hay desnutrición, es posible que se necesite apoyo nutricional. Una dieta rica en proteínas, vitaminas A y C, y zinc puede favorecer la cicatrización de la piel.
- Facilitar la circulación sanguínea alrededor de la herida: Si la escara se extiende completamente alrededor de una extremidad o el pecho, puede endurecerse y cortar la circulación o dificultar la respiración, requiriendo una escarotomía.
- Injertos de piel: Cirugía donde partes sanas de la propia piel de la persona se usan para reemplazar el tejido cicatricial causado por las quemaduras profundas.
Manejo Quirúrgico
La selección de los pacientes candidatos a cirugía debe considerar: edad, tipo de quemaduras, lesiones concurrentes y las enfermedades preexistentes. No existe un límite superior de edad para la escisión, pero las personas de edad avanzada se encuentran más expuestas a pérdidas de los injertos y a complicaciones intra y postoperatorias.
Las quemaduras profundas producidas por fuego, aceites calientes, sustancias alcalinas o electricidad, que evidencian escaras profundas y bien definidas desde el comienzo, tienen indicación quirúrgica temprana una vez lograda la estabilización hemodinámica inicial.
En la actualidad se siguen dos métodos quirúrgicos fundamentales:
- Escarectomía tangencial: Eliminación secuencial de la escara hasta encontrar tejido viable.
- Excisión hasta la fascia: Elimina la escara y todo el tejido celular hasta el plano supraaponeurótico, con menor pérdida sanguínea y mejor adhesión de los autoinjertos. El principal inconveniente es la gran deformidad estética al eliminar todo el tejido subcutáneo subyacente.
Otras indicaciones quirúrgicas incluyen las escarotomías para quemaduras circulares constrictivas y síndrome compartimental.
Otras Medidas Generales de Soporte
- Disminuir el estrés y el dolor: Usar narcóticos, analgésicos y sedantes de forma limitada, vía endovenosa, en dosis bajas y frecuentes. Cubrir las quemaduras de espesor parcial con apósitos o sábanas limpias alivia considerablemente el dolor.
- Disminuir la actividad muscular: Mantener un microambiente abrigado y temperatura agradable para el paciente, ya que los escalofríos estimulan la lisis muscular.
- Nutrición adecuada: El requerimiento de calorías es doble que para un paciente normal.
- Antiácidos: Sucralfato idealmente, o bloqueadores H2. Siempre colocar una sonda nasogástrica si el paciente tiene náusea, vómito o distensión abdominal.
- Terapia de apoyo físico para disminuir la emaciación muscular.
Quemaduras Especiales
- Quemaduras químicas: Las alcalinas son más graves que las ácidas. Es fundamental remover la sustancia química y lavar abundantemente con agua fría durante 20 o 30 minutos (más prolongado para álcalis). Si hay polvo seco, debe eliminarse con un cepillo antes de la irrigación.
- Quemaduras eléctricas: Requieren atención inmediata de la vía aérea, respiración, establecimiento de vía intravenosa, monitoreo electrocardiográfico y sonda vesical. Se debe asegurar una eliminación urinaria adecuada para tratar la mioglobinuria y corregir la acidosis metabólica.
Estrategias de Afrontamiento y Apoyo
Afrontar una lesión por quemaduras graves puede ser todo un desafío, en especial si afecta zonas extensas del cuerpo o se produce en lugares que los demás ven fácilmente, como el rostro o las manos. Considerar la posibilidad de unirse a un grupo de apoyo con otras personas que tengan quemaduras graves y sepan lo que se está atravesando puede brindar consuelo al compartir experiencias y problemas.
Las quemaduras son un problema de salud importante que puede causar complicaciones graves si no se tratan adecuadamente. Comprender las causas, los síntomas y las opciones de tratamiento es esencial para una prevención y recuperación eficaces.
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