La Autovalencia en el Contexto de la Adicción y la Dependencia

El concepto de autovalencia es fundamental para comprender la capacidad de un individuo de llevar una vida plena e independiente. Un adulto autovalente es aquel que es capaz de realizar sus actividades diarias por sí solo sin tener que depender de otras personas. Esta capacidad no solo se refiere a la autonomía física, sino también a la mental y social, siendo una expresión de dignidad y bienestar.

Foto de una persona mayor activa y sonriente, realizando una actividad

La Autovalencia como Eje Central de Bienestar

La promoción de la autonomía y la prevención de la dependencia son objetivos clave en las políticas públicas y en la salud integral de las personas. Desde una perspectiva preventiva e integral, las estrategias de salud pública presentan un desafío compartido: tanto por la sociedad para abrir más espacios de integración, como por los propios individuos para asumir un rol cada vez más activo en el cuidado de su salud. Esto permite que no solo vivan más, sino que vivan mejor.

El kinesiólogo Juan Pablo Cea ha destacado que existe un cambio positivo en el modelo de salud para que las personas tengan un rol más activo, siendo protagonistas de su propio bienestar y se integren socialmente. Mantenerse activo e integrado socialmente es crucial, ya que, como se ha señalado, lo peor que puede hacer una persona es quedarse quieta o aislada, dado que aumenta la depresión, los dolores físicos y la pérdida de masa muscular.

Iniciativas como el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, denominado “Chile Cuida”, buscan precisamente promover la autonomía y prevenir la dependencia. Este sistema reconoce el derecho al cuidado como el derecho a recibir cuidados, a cuidar, y al autocuidado de todas las personas, con el objetivo de garantizarlo de manera gradual y progresiva. El proyecto de ley que lo sustenta especifica derechos fundamentales, incluyendo la independencia y autonomía, que establece que las personas "tienen derecho a tomar sus propias decisiones, a definir su plan de vida y a desarrollar una vida autónoma e independiente, en igualdad de condiciones que las demás, reafirmando la autonomía personal sin discriminación con el resto de la sociedad".

La Adicción y su Impacto en la Autovalencia Personal

La adicción a sustancias representa un desafío significativo para la autovalencia individual. Una persona adicta, por definición, desarrolla una dependencia hacia una sustancia o comportamiento, perdiendo progresivamente la capacidad de tomar decisiones autónomas y de llevar a cabo sus actividades diarias sin la influencia de la adicción. Esta condición no solo afecta la autonomía física y mental, sino que también socava la independencia social y económica, generando un ciclo de dependencia que es difícil de romper sin apoyo.

Esquema que ilustra el ciclo de la adicción y cómo afecta la autonomía

Codependencia: Cuando la Adicción Afecta la Autovalencia del Entorno

La adicción a sustancias no solo impacta a la persona que la padece, sino que también afecta profundamente a su entorno, especialmente a la familia. Este fenómeno ha dado origen al concepto de codependencia, un término que se remonta a la década de los cincuenta, cuando en Estados Unidos se comenzó a denominar "co-alcohólicas" a las esposas de los alcohólicos. Posteriormente, en los años setenta, el término se amplió para describir a aquellas personas que mantienen una relación estrecha con un adicto a cualquier sustancia y que, de alguna manera, desarrollan una relación enfermiza que les lleva a la facilitación de la adicción y a enfermarse a sí mismos.

La Figura del Codependiente y sus Características

La familia sufre las consecuencias de que uno de sus integrantes consuma drogas o alcohol, y los sentimientos de frustración, culpabilidad e impotencia pueden producir un trastorno conocido como codependencia. El codependiente es la persona que se dedica a cuidar y a “salvar” al adicto, involucrándose de forma obsesiva en sus problemas. Ante los repetidos fracasos (recaídas), el codependiente se frustra, llegando a adquirir características y conductas tan anormales como las del propio adicto.

Un codependiente puede llegar a perder el control de su propia vida y de sus límites, invirtiendo toda su energía en el adicto. Esto puede conducir a la negligencia de sí mismo y al debilitamiento de su propia identidad, desequilibrándose en sus áreas personal, familiar, laboral y social, hasta el punto de vivir por y para el adicto. La codependencia puede definirse como un tipo de dependencia a las relaciones o una dependencia emocional, que se forma en un vínculo enfermizo donde la preocupación por el otro se convierte en una forma de vincularse adictiva.

Síntomas Comunes de la Codependencia

Los síntomas de la codependencia, que inicialmente se manifiestan con la persona adicta, suelen generalizarse luego a otras relaciones. Algunos de ellos incluyen:

  • Estar siempre preocupado por complacer a los demás, sacrificando las propias necesidades.
  • Tener dificultades para decir "no" o para expresar sus preferencias.
  • Baja autoestima, cuya valía depende en gran medida de la aprobación externa.
  • Miedo intenso a ser rechazado o abandonado.
  • Negación de los aspectos problemáticos de la pareja o de la relación.
  • Invertir tiempo y energía en tratar de cambiar a la pareja o a otras personas significativas.
  • Límites difusos, sintiéndose excesivamente responsables por los sentimientos y problemas de los demás.
  • Permanecer atrapado en relaciones insatisfactorias o abusivas, a pesar de reconocer que no son beneficiosas.
  • Necesidad de controlar a quienes están alrededor, buscando seguridad.
  • Tener obsesiones, pasando mucho tiempo pensando en otras personas o en errores pasados.

Codependencia: cómo romper el ciclo | Psicología al Desnudo | T2 E23

La Facilitación de la Adicción por la Codependencia

Paradójicamente, la familia afectada por una adicción termina produciendo un sistema de conductas que apoyan el desarrollo de la misma. La codependencia, como respuesta enferma al proceso adictivo, se convierte en un factor clave en su evolución, promoviendo el avance de la adicción. Este concepto se conoce como facilitación, y puede manifestarse de diversas formas, desde la colaboración hasta la agresión.

Los codependientes a menudo no son conscientes de que están facilitando el problema, en parte debido a la negación y en parte porque están convencidos de que su conducta está justificada, creyendo que están "ayudando" al adicto a no deteriorarse más o a que la familia no se desintegre. En este escenario, las relaciones familiares y la comunicación se vuelven cada vez más disfuncionales, enferman el sistema familiar y hacen que la comunicación sea más confusa e indirecta, lo que facilita el encubrimiento y la justificación de la conducta del adicto.

Promover la Autovalencia: Un Enfoque Integral frente a la Adicción

Para abordar la adicción y la codependencia de manera efectiva, es absolutamente recomendable que se incluya a la familia en los tratamientos con el drogodependiente. Esto es crucial para prevenir la codependencia o tratarla si ya está presente, constituyendo la mejor ayuda que la familia puede brindar. Un enfoque multidisciplinario, que incluya apoyo psicosocial, capacitación y promoción de la autonomía, es esencial.

En el camino hacia la recuperación, la autovalencia implica no solo la abstinencia de sustancias, sino también la capacidad de gestionar la propia vida, tomar decisiones informadas y participar activamente en el propio bienestar. Esto incluye desde saber buscar los medicamentos correctos y entender su uso, hasta involucrarse en la terapia y en la construcción de redes de apoyo. Promover la autonomía y la participación informada es fundamental para que las personas, tanto aquellas en proceso de recuperación de una adicción como sus familiares, puedan desarrollar una vida independiente y digna.

tags: #que #es #ser #autovalente #en #una