El Caso Sename: Muertes de Niñas Bajo la Custodia del Estado

La investigación sobre las muertes de menores bajo la tutela del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile ha revelado una serie de negligencias y situaciones críticas dentro de los centros. Este artículo aborda las declaraciones y antecedentes relacionados con algunos de estos lamentables fallecimientos, destacando los casos de Lissette Villa y la joven conocida como "K".

Indagatorias y Responsabilidades en el Caso Sename

Declaraciones de Ex Directivos y Funcionarios

El fiscal regional de Los Lagos, Marcos Emilfork, interrogó a la ex directora del Sename, Marcela Labraña, como imputada. En su declaración del 27 de diciembre de 2017, Labraña fue consultada sobre la muerte de Lissette Villa y Daniela Vargas, y en enero del año siguiente, sobre los decesos de James Gaete, Rachel Contreras y Tania Osorio.

Esta diligencia forma parte de la indagatoria por la muerte de 865 menores a cargo del Estado, investigación que se inició por orden del fiscal nacional Jorge Abbott. Emilfork y su equipo investigan desde la muerte de Lissette Villa en el Cread Galvarino el 11 de abril de 2016, hasta casos más recientes, como el formalizado por el fallecimiento de una menor en la V Región.

Gráfico: Línea de tiempo de los casos de muertes en Sename

Querellas y Acusaciones

Una querella por homicidio calificado en calidad de encubridora fue interpuesta contra Marcela Labraña por la muerte de Lissette Villa. El abogado Sebastián Lafaurie, en representación de Juana Poblete (madre de Lissette), amplió la acción legal debido a las declaraciones de Labraña que, según el abogado, justificaron el hecho al mencionar que la menor sufrió una crisis de angustia por la falta de visitas. Lafaurie insistió en que "los niños en el Sename no mueren de pena", acusando a Labraña de responsabilizar a la madre cuando ella era la superior jerárquica con toda la responsabilidad.

La acción penal también incluyó a las cuidadoras directas de Lissette, Conne Fritz y Thiare Oyarce, y a la directora del establecimiento, Mónica Monje. Lafaurie aseveró que "se sabía que Lissette fue maltratada, violentada físicamente y que era muy habitual", enfatizando que la ausencia de un protocolo adecuado contribuyó al fallecimiento de la niña de 11 años.

Delitos Investigados

Respecto al fallecimiento de los niños, se investigan delitos como apremios ilegítimos con resultado de muerte, cuasidelito de homicidio, violación de secreto por ficha y autopsia de Lissette, además de obstrucción a la investigación. En el Juzgado de Garantía de Quintero, la fiscalía formalizó a la directora del hogar Pequeño Cottolengo por cuasidelito de homicidio, debido a la falta de asistencia a una niña de 13 años con constipación crónica, lo que derivó en necrosis hemorrágica intestinal.

El Caso de Lissette Villa

Contexto y Antecedentes

Lissette Villa, nacida el 25 de abril de 2004, vivió una corta vida marcada por profundos problemas familiares y decisiones erráticas del sistema de protección social. Ingresó por primera vez a una residencia a los 5 años, y a partir de ese momento, su proceso fue conocido por la psicóloga del CREAD Galvarino, quien testificó sobre las dificultades de la niña. La ausencia de visitas regulares de sus padres le provocaba una doble sensación de abandono.

El regreso de Lissette al CREAD Galvarino se concretó el 12 de noviembre de 2013, después de que su anterior residencia se declarara incompetente para su cuidado. Posteriormente, sus hermanos también ingresaron al sistema residencial proteccional, lo que sumó más complejidad a su situación.

Juicio oral por muerte de Lissette Villa: Piden 7 años de cárcel para ex funcionarias del Sename

El Día de su Muerte: 11 de Abril de 2016

Cerca de las 20:20 horas del 11 de abril de 2016, la jefa técnica del CREAD Galvarino informó sobre una "descompensación" de Lissette. Al llegar al centro aproximadamente a las 20:50 horas, la psicóloga encontró a Lissette tendida en el piso, siendo reanimada por el equipo del SAPU y Bomberos. A las 21:05 horas, la reanimación cesó y Lissette falleció.

La encargada de turno relató su versión de los hechos. Once días después, otra niña, testigo ocular, derrumbó esa versión, involucrando a funcionarias del centro. Esto fue filtrado a la prensa, y meses después, surgieron dos causas de muerte opuestas. Un informe pericial del Servicio Médico Legal estableció la causa de muerte como "asfixia por sofocación producto de compresión mecánica externa". Este informe sugiere que una de las educadoras de trato directo (ETD) comprimió la región torácica y abdominal de Lissette, impidiendo su respiración por varios minutos, evidenciado por rasguños en sus mejillas.

Incumplimiento de Protocolos

El "Protocolo de Actuación en situaciones de conflicto o crisis" del centro Galvarino, actualizado en agosto de 2015, no fue seguido. Por ejemplo, no se realizó un análisis previo antes de actuar, ni el equipo de radio estuvo activado. La técnica de contención utilizada por Fritz y Oyarce, conocida como "hacer un sushi" (envolver a los niños en toallas), no fue mencionada en las declaraciones iniciales. Conne Fritz, la educadora sindicada como quien se sentó sobre Lissette, omitió cualquier mención a este hecho en su primera declaración. Thiare Oyarce, la otra educadora, consignó en el libro de novedades una versión que contradecía la de Fritz y también omitió la contención física.

Además de los rasguños en su cara, Lissette presentaba lesiones por morderse los labios y lesiones equimóticas (moretones) que no correspondían a caídas o autogolpes, sugiriendo la aplicación de fuerza. La directora del centro, Mónica Monje Lutjens, envió un oficio a la jueza del Tribunal de Familia de Colina dos días después de la muerte de Lissette, indicando que las acciones realizadas por el equipo se ajustaban al protocolo establecido, a pesar de que las educadoras Thiare Oyarce y Conne Fritz reconocieron a la Fiscalía no estar al tanto de los protocolos internos del Sename ante situaciones de crisis.

Medicamentos y Atención Médica

Lissette recibía atención psicológica y psiquiátrica en el Hospital San Borja Arriarán, con tratamiento farmacológico. Ante la gran ingesta de medicamentos, en una ocasión se solicitó su reingreso al hospital para desintoxicarla y ajustar su esquema medicamentoso. La psicóloga del CREAD Galvarino había solicitado la contratación de un pediatra o al menos horas pediátricas en febrero de 2016, pero al momento del fallecimiento de Lissette, no se había recibido respuesta. Las diez horas semanales de atención psiquiátrica se lograron en 2014, y las dos enfermeras contratadas a honorarios no garantizaban cobertura después de las 18:00 horas ni los fines de semana.

El Caso de "K": Una Muerte por Negligencia Médica

Un Intento de Suicidio Fatal

En junio de 2019, una joven de 16 años, identificada como "K", murió cuatro horas después de ingerir más de 100 píldoras de medicamentos en la residencia María Ayuda de Lontué. Rompió una ventana para acceder a los medicamentos, ingiriendo clorfenamina, aradix, domperidona, ibuprofeno y alcohol etílico. A pesar de la gravedad de su estado, el equipo médico liderado por el doctor Castro la categorizó como C3 (condición de mediana complejidad), lo que significó un retraso crucial en su atención.

Testigos, incluyendo dos carabineros y una cuidadora, suplicaron por una atención urgente. El médico, el doctor Castro, dudó de su estado crítico y se negó a atenderla a tiempo. Según testimonios, el doctor Castro le increpó a la menor que dijera la verdad sobre dónde había dejado las pastillas, argumentando que era imposible que se las hubiera comido. Solo 53 minutos después de su ingreso, el doctor Castro indicó la instalación de una sonda nasogástrica para lavado de estómago. Finalmente, fue trasladada al Hospital de Curicó, donde falleció a las 2:07 horas del 15 de junio de 2019, con el diagnóstico de "efectos adversos de otras drogas e intoxicación por medicamentos".

Historia de Vida de "K"

"K" nació en agosto de 2002. Desde pequeña, tuvo que hacerse cargo de su hermana menor, "E", debido a la ausencia y adicción a las drogas de su madre y un ambiente familiar hostil. La violencia intrafamiliar y la precariedad económica eran cotidianas. A los 10 años, ya cuidaba y alimentaba a su hermana. En 2016, la madre de "K" y "E" se sumió en una profunda adicción a las drogas, abandonándolas por largos períodos. Los vecinos de Curicó informaron a las autoridades sobre el estado de abandono y maltrato de las niñas, quienes ingresaron a un hogar en Talca.

La separación de "E", quien fue acogida por una tía, fue muy fuerte para "K", quien desarrolló una depresión severa por el abandono materno. Su cuidadora, que renunció a su trabajo para poder hacerse cargo de ella, observó cómo "K" era especialmente cuidadosa con las más chicas, pero también el sufrimiento que arrastraba. "K" comenzó a ser medicada, pero el tratamiento farmacológico no funcionó.

Intentos de Suicidio y Falta de Apoyo

Entre mayo y diciembre de 2018, "K" tuvo al menos cuatro intentos de suicidio, tres de ellos con autolesiones y uno por alta dosis de medicamentos. El Programa Especializado en Reparación de Maltrato Grave y Abuso Sexual infantil Nehuen solicitó al Tribunal de Familia de Curicó que la residencia informara si contaba con personal para el cuidado a tiempo completo de "K". A pesar de que el Juzgado de Familia delegó la supervisión al Sename Regional, el apoyo permanente nunca se implementó.

La relación de "K" con su cuidadora se fortaleció tras la renuncia de esta, quien la visitaba todos los días. Su hermano Mauricio también la visitaba y trabajaba en dos empleos para poder acogerla en su propia casa. Durante 2019, "K" no registró más intentos de suicidio y había hablado con su cuidadora sobre sus ganas de vivir, eligiendo una flor como símbolo de su promesa de no volver a autolesionarse.

Un día antes de su muerte, un encuentro sorpresivo con su madre biológica la desestabilizó. "K" la vio en condiciones deplorables, llegó al hogar nerviosa y angustiada. Esa noche, rompió un vidrio y accedió a la sala de medicamentos.

Consecuencias Legales y Administrativas

Mauricio, hermano de "K", busca justicia para que este tipo de situaciones no vuelvan a ocurrir. Hoy tiene la tutela de "E" y lucha para que ella no sufra lo mismo. Los abogados Juan Cesar Kehr y Omar Abuid representan a Mauricio y "E", y han presentado una querella por homicidio simple contra el doctor Oscar Castro, incorporando una agravante por la Ley Zamudio, destacando la vulnerabilidad del grupo social al que pertenecía "K".

El programa Mi Abogado, iniciado en 2017, busca combatir la discriminación hacia niños, niñas y adolescentes dependientes del Sename en el sistema público de salud. El Servicio de Salud del Maule confirma que el doctor Oscar Castro continúa ejerciendo en el hospital de Molina debido al proceso judicial en curso. Las sanciones administrativas en organismos colaboradores como María Ayuda son limitadas, ya que el Sename no está facultado para sumariar administrativamente a entidades privadas.

Funcionamiento y Deficiencias del CREAD

Estructura Jerárquica y Orientaciones Técnicas

La ex directora del CREAD Galvarino enfatizó la precariedad y el trabajo solitario en estos centros. En un servicio jerarquizado como el Sename, toda orientación técnica proviene de su dirección nacional, específicamente del Departamento de Protección y Restitución de Derechos (Deprode). Es en Deprode donde se elaboran protocolos e instructivos, pero este departamento es, por lo general, cerrado e impermeable a las sugerencias de los equipos técnicos de los centros.

Esquema de la estructura organizacional del Sename y Deprode

Cambio de Denominación y Aumento de Plazas

Alrededor de 2010, los Centros de Tránsito y Diagnóstico (CTD) pasaron a denominarse Centros de Reparación Especializado de Administración Directa (CREAD) por temas administrativos y económicos. Esta situación generó ruido debido al aumento de plazas de niños que podían atender, manteniendo los mismos funcionarios. Las nuevas orientaciones técnicas indicaban un trabajo "reparatorio", una meta imposible al ampliar las plazas sin aumentar el personal.

La dirección del CREAD informó a todos los Tribunales de Familia sobre la alta dotación de niños varones y la falta de camas, pero sus advertencias fueron ignoradas. También se informó a las autoridades del Sename sobre el hacinamiento y la necesidad de despejar niños de otros perfiles a residencias más simples, obteniendo respuestas insuficientes.

Capacitación y Condiciones de Salud

En 2010, el CREAD se erigió con los mismos profesionales y educadores sin un plan de capacitación coherente con el nuevo modelo. Las capacitaciones desarrolladas no respondieron al modelo instaurado y solo incluyeron a un reducido grupo de profesionales, sin abarcar a la totalidad de los funcionarios.

El CREAD Galvarino recibía (y sigue recibiendo) a niños con trastornos autistas Asperger, dificultades motoras y enfermedades crónicas, muchos de ellos abandonados y vulnerados, lo que implica una doble o triple realidad afectiva, emocional e intelectual. Estos niños requieren tratamientos altamente especializados y, a menudo, no cuentan con las mínimas condiciones de atención de salud.

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