Ancianos Testigos de Jehová: Requisitos y Responsabilidades

Los ancianos en las congregaciones de los Testigos de Jehová cumplen un papel fundamental, actuando como líderes espirituales y pastores del rebaño de Dios. Su función no es de señorío, sino de servicio y ejemplo. Estos hombres son designados por Dios para cuidar de la congregación, y para ello, deben cumplir con una serie de requisitos bíblicos que garantizan su idoneidad y capacidad para velar por las almas de sus hermanos.

Roles Fundamentales de los Ancianos

Los ancianos son pacificadores, guerreros de oración, maestros, líderes de ejemplo y personas que toman decisiones. Son los líderes predicadores y maestros de la iglesia.

Ayudar a Resolver Disputas

Una de las responsabilidades clave de los ancianos es ayudar a resolver disputas dentro de la congregación. Como se narra en Hechos 15:1-2, cuando Pablo y Bernabé estuvieron en Antioquía de Siria y surgió una discusión sobre la circuncisión, la cuestión fue discutida y luego llevada a los apóstoles y ancianos en Jerusalén para tomar una decisión.

Orar por los Enfermos

La Biblia, en Santiago 5:14, exhorta: "¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor." Un anciano que reúne los requisitos bíblicos tiene una vida santa, y "la oración eficaz del justo puede mucho" (Santiago 5:16).

Cuidar a la Congregación con Humildad

Los ancianos son líderes de la congregación designados por Dios, y la congregación se les confía a ellos. La exhortación de 1 Pedro 5:1-4 dice: "Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada. Apacentad a la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria."

Proteger la Vida Espiritual de la Congregación

Es fundamental que los ancianos velen por la vida espiritual de la congregación. "Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no es provechoso" (Hebreos 13:17). Este versículo, aunque no menciona específicamente "ancianos", se refiere a los líderes de la congregación.

Dedicar Tiempo a la Oración y la Enseñanza de la Palabra

Los ancianos deben persistir en la oración y en el ministerio de la palabra. Hechos 6:2-4 relata que los apóstoles se dedicaron a la oración y al ministerio de la palabra, delegando otras tareas. Podemos deducir de 1 Pedro 5:1 que Pedro era a la vez apóstol y anciano, lo que subraya la importancia de estas funciones para los ancianos.

Esquema de las responsabilidades clave de un anciano en la congregación de los Testigos de Jehová

Requisitos Bíblicos Detallados para los Ancianos

Jehová desea que la congregación reciba el cuidado debido, y por ese motivo puso en su Palabra los requisitos que deben satisfacer los superintendentes. Los requisitos para el ministerio verdadero pueden diferir en ocasiones determinadas. Para detalles en cuanto a los requisitos, nos dirigimos a la primera carta que Pablo le escribió a Timoteo y a Tito. Particularmente en 1 Timoteo 3:1-10, 12, 13 y Tito 1:5-9 el apóstol Pablo expone los requisitos que deben satisfacer los hombres a quienes se encomienda responsabilidad en la congregación. Jehová nos ha dado una lista de los requisitos que deben cumplir los ancianos. El libro donde se encuentran los requisitos de los superintendentes espirituales fue inspirado por espíritu santo.

Ser Irreprochable

Uno de los requisitos fundamentales para el anciano es "ser irreprochable" o "libre de acusación". Esto significa que nadie en la congregación debe poder cuestionar su buena conducta. Además, debe tener una buena reputación entre la gente de afuera, de modo que los no creyentes no tengan razón válida para poner en duda que sea honrado y bueno (Daniel 6:4, 5). El hecho de que los requisitos bíblicos se fijen altamente significa que cada uno que aspira a ocupar u ocupa tal puesto se esforzaría encarecidamente por satisfacerlos.

Esposo de una Sola Mujer

El superintendente debe ser "esposo de una sola mujer". Esto no significa que un viudo o un soltero esté descalificado, sino que uno que practica la poligamia o vive con una mujer sin beneficio del matrimonio no puede servir de superintendente en la congregación cristiana. En realidad, no se le puede extender la diestra del compañerismo.

Moderado en sus Hábitos y con Autocontrol

Se considera que alguien es "moderado en sus hábitos" y tiene "autocontrol" si muestra equilibrio en todos los campos de su vida. Esto incluye evitar los excesos al comer y beber, no irse a los extremos al vestirse y arreglarse, y ser sensato en el uso del tiempo libre. Implica no ser esclavo de las tendencias de este mundo (Lucas 21:34; Santiago 4:4). También exige mantener siempre la calma, incluso en medio de las provocaciones. El anciano "no debe ser borracho" ni tener fama de beber demasiado. Amoldarse a los hábitos del viejo mundo impediría que tuviera la aprobación de Dios.

Buen Juicio y Ordenado

El anciano demuestra tener "buen juicio" cuando evalúa con cuidado todos los asuntos a la luz de los principios bíblicos. Al meditar en cómo aplicar lo que dice la Biblia, entiende bien cada situación y toma mejores decisiones. No se apresura a sacar conclusiones, sino que se asegura de conocer todos los hechos (Proverbios 18:13). Como resultado, toma decisiones equilibradas que reflejan la forma de pensar de Jehová. También es "ordenado", lo que implica ser organizado y puntual. Gracias a todas estas cualidades, tiene una buena reputación.

Hospitalario

El hombre "hospitalario" no se limita a hacer cosas buenas por las personas que pertenecen a su círculo de amistades (1 Pedro 4:9). La puerta de su casa y de su corazón tiene que estar abierta a los extraños (Hebreos 13:2, 16). Esto es verdadera hospitalidad, un requisito para el que quiera ser superintendente. La hospitalidad incluye compartir lo que se tiene con quienes lo visitan, incluyendo personas con pocos recursos y aquellos que trabajan arduamente, como los superintendentes de circuito y los oradores visitantes (Génesis 18:2-8; Proverbios 3:27; Lucas 14:13, 14; Hechos 16:15; Romanos 12:13).

No Amador del Dinero

El anciano "no debe amar el dinero". Esto significa que no debe centrarse en las cosas materiales. Sea rico o pobre, tiene que poner los intereses del Reino en primer lugar en todos los aspectos de la vida (Mateo 6:33). Debe usar el tiempo, las energías y otros recursos para adorar a Jehová, cuidar de la familia y servir a la congregación (Mateo 6:24; 1 Juan 2:15-17). No debe ser "ganancioso deshonesto" (Tito 1:7).

Razonable y No Conflictivo

Los hermanos que demuestran excelentes cualidades cristianas son una bendición para la congregación. El hermano "razonable" promueve la paz, escucha a los demás y está abierto a sus puntos de vista. En una reunión de ancianos, debe estar dispuesto a apoyar la decisión de la mayoría si no se viola ningún principio o ley de la Biblia. El anciano "no debe ser terco", es decir, no insiste en hacer las cosas a su manera, sino que reconoce el valor de contar con muchos consejeros (Génesis 13:8, 9; Proverbios 15:22). "No debe ser conflictivo" ni "enojarse con facilidad". En vez de ser brusco y desagradable, es amable y demuestra tacto. Como es una persona pacífica, da el primer paso para mantener la paz, hasta en situaciones tensas (Santiago 3:17, 18). Usa palabras amables que pueden suavizar las malas actitudes de otros (Jueces 8:1-3; Proverbios 20:3; 25:15).

No un Hombre Recién Convertido

El anciano "no debe ser un hombre recién convertido" (1 Timoteo 3:6). Aunque no lleve muchos años bautizado, debe haber tenido suficiente tiempo para madurar como cristiano. Antes de ser nombrado anciano debe demostrar que, igual que Jesús, es humilde y está dispuesto a servir a Jehová como él quiera y cuando él quiera (Mateo 20:23; Filipenses 2:5-8). Esto es porque se necesitan un buen juicio y madurez, pues las decisiones pueden involucrar vidas o la prosecución de la importantísima obra de predicar las buenas nuevas. Los recién asociados tienen que ser "sazonados" y tener "facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto" (Hebreos 5:13, 14).

Leal

Además, tiene que demostrar que es "leal", aferrándose a Jehová y a sus justas normas, y siguiendo las instrucciones que él da a través de su organización (1 Timoteo 4:11, 12).

Capacitado para Enseñar

Las Escrituras dejan muy claro que un superintendente tiene que estar "capacitado para enseñar" (1 Timoteo 3:2, Tito 1:9). Para ser un maestro más eficaz, el anciano debe basarse siempre en la Palabra de Dios, tanto cuando enseña en público como cuando da consejos en privado. Es un buen estudiante de la Biblia y de las publicaciones de los Testigos de Jehová (Proverbios 15:28; 16:23). Cuando estudia, presta mucha atención a la aplicación correcta de los versículos. Y, cuando enseña, se esfuerza por llegar al corazón de los que lo escuchan. Algo que lo ayudará a mejorar como maestro es pedir sugerencias a ancianos experimentados y ponerlas en práctica (1 Timoteo 5:17). Los ancianos también tienen que ser capaces de "animar" a sus hermanos y hermanas, aunque a veces tengan que darles consejos o incluso "censurar" a algunos. Pero siempre deben hacerlo con bondad. Si son amables y cariñosos y basan su enseñanza en la Palabra de Dios, serán maestros eficaces porque estarán imitando al Gran Maestro, Jesús (Mateo 11:28-30; 2 Timoteo 4:2).

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Dirigir Bien a su Familia

Uno de los requisitos para que un hermano casado sea nombrado anciano es que su familia tenga una buena reputación. Por eso se le pide que "dirija bien a su familia". Debe ser conocido como un cabeza de familia amoroso y responsable, y debe tomar la iniciativa en todas las facetas de la adoración cristiana. Como dijo el apóstol Pablo, "si un hombre no sabe dirigir a su propia familia, ¿cómo cuidará de la congregación de Dios?" (1 Timoteo 3:5). Si el hermano es padre de hijos menores de edad, debe tener "a sus hijos en sujeción a él con toda seriedad". Tiene que enseñarles y educarlos con cariño. Deben ser obedientes y respetuosos y tener un buen comportamiento. "Debe ser un hombre con hijos creyentes a los que no se les pueda acusar de desenfreno ni de rebeldía" (Tito 1:6). Si bien su casa no será un modelo ideal en todo aspecto, y puede que algún miembro de su familia no responda como a él le gustaría, lo importante es que él, como cabeza de familia, sea diligente en sus responsabilidades y no sea la causa de la desunión o rebelión.

Anciano Testigo de Jehová estudiando la Biblia en familia

Proceso de Nombramiento y Evaluación de Ancianos

Una vez al año, alrededor del 1 de septiembre, los que ya son ancianos nombrados deben considerar con oración si hay otros hermanos que ahora satisfacen los requisitos para llegar a ser ancianos o siervos ministeriales. El avalúo de estos hermanos no debe basarse en puntos de vista personales, sino en la Palabra de Dios. Se recomienda que cada anciano lea y considere con oración los requisitos para ancianos y siervos ministeriales que se describen en 1 Timoteo 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9; y 1 Pedro 5:1-5. Además, es provechoso volver a leer artículos específicos en las publicaciones de la Sociedad Watchtower que profundizan en estos requisitos.

La Importancia de la Oración y el Juicio Sano

Cuando el cuerpo de ancianos se reúne, debe ofrecerse oración, buscando la dirección de Jehová para que todo lo que se haga esté en plena armonía con Su voluntad. Los que se recomienden como ancianos y siervos ministeriales deben ser considerados a la luz de los requisitos bíblicos.

Consideración de la Edad y Experiencia

No se ha estipulado ninguna edad específica en la Biblia para ser anciano. Sin embargo, la persona recomendada debe tener suficientes antecedentes y experiencia para ser considerada y respetada como un "anciano". Es crucial preguntarse: ¿Se dirigirían los publicadores a esta persona si tuvieran dificultades serias? ¿Tiene él suficiente edad para tener la experiencia que se necesita en la vida para poder dar consejo apropiado y eficaz en cuanto a problemas de familia graves u otros aspectos serios de la vida? Sería muy extraordinario que un hermano que tuviera solo poco más de 20 años de edad pudiera tener estos antecedentes y la experiencia que se necesitan para ser anciano. Si el cuerpo de ancianos sinceramente tiene dudas, sería aconsejable esperar otro año o más. Mientras tanto, se pueden extender privilegios de servicio al siervo ministerial considerado.

Evitar Nombramientos Apresurados

Los ancianos deben evitar "imponer las manos apresuradamente a hermanos que no muestren verdadero interés por el rebaño y un deseo genuino de servir a sus hermanos" (1 Timoteo 5:22). La humildad y un amor abnegado son esenciales para que los ancianos suministren al rebaño lo que este necesita. Todos los requisitos bíblicos son importantes, ninguno debe tenerse en poco ni pasarse por alto.

Apoyo y Orientación para los Candidatos

Si hay hermanos que están dando evidencia de que están "haciendo esfuerzos" para aceptar responsabilidad pero aún no califican, sería apropiado encomiarlos por sus esfuerzos y decirles bondadosamente por qué todavía no satisfacen los requisitos. Esto puede hacerse sea que ellos inquieran en cuanto a sus calificaciones o no. Por medio de señalar francamente las cosas en las que ellos pueden trabajar u ofrecer consejo y estímulo apropiados, esas personas reconocerán que los ancianos se están interesando verdaderamente en ellas y probablemente se aplicarán con mayor diligencia con la meta de lograr más progreso.

Evaluación Justa y Cuidadosa

No es necesario someter a los siervos ministeriales y ancianos en perspectiva a una interrogación intensa delante del entero cuerpo de ancianos, lo que pudiera resultar en malas interpretaciones y sentimientos heridos. Si los ancianos no conocen a un hombre lo suficientemente bien como para recomendarlo sin un interrogatorio de esa índole, entonces deben asegurarse de observar su progreso dentro de la congregación, trabajar con él en el campo, asociarse con él de otras maneras, y así llegar a familiarizarse con el hermano.

Alternación de Asignaciones y Cambios

En la reunión de ancianos de septiembre el cuerpo de ancianos decide qué anciano servirá en cada posición de superintendencia durante el nuevo año de servicio. Si hay posiciones en las que algunos de los hermanos quizás no puedan servir según el patrón regular de la alternación, esas posiciones deben ser ocupadas por hermanos capacitados, y la decisión en cuanto a esto la hace el cuerpo de ancianos de la localidad. No es necesario que un anciano pueda servir en cada una de las cinco posiciones principales y esté dispuesto a hacerlo sin temor de ser descalificado. Un hermano pudiera ser un anciano excelente, capaz de brindar buen estímulo y consejo bíblico a un individuo, pero debido a que no tiene fluidez en el idioma local, quizás no se sienta capacitado para servir como superintendente de escuela. Esto no lo descalificaría de tener otras responsabilidades o de servir en cualesquiera posiciones en las que él crea que pueda servir año tras año.

Transición de Responsabilidades

Por lo general, el cambio de deberes de un anciano a otro anciano debe ocurrir durante el mes de septiembre. Sería provechoso que el anciano que actualmente sirve en una posición en particular ayudara al anciano que lo va a reemplazar a aprender sus responsabilidades. Deben pasar tiempo juntos para familiarizar al anciano que está asumiendo la nueva responsabilidad con sus deberes. Por ejemplo, el superintendente presidente puede familiarizar a su reemplazo con el material en los archivos de la congregación, la condición financiera, cualquier correspondencia importante, reuniones con precursores, visitas del superintendente de circuito, etc. Esto también se aplica a los problemas que el comité judicial esté tratando actualmente. De manera similar, los ancianos a cargo de departamentos deben explicar sus deberes a los siervos ministeriales recién asignados.

Remoción o Reubicación de Ancianos

Si se va a recomendar que un hermano que ahora es anciano o siervo ministerial sea removido, el cuerpo de ancianos debe decirle el porqué, a fin de que él entienda claramente la situación. Si él no concuerda con la decisión del cuerpo de ancianos, se le debe informar que si lo desea puede escribir al cuerpo gobernante declarando por qué no concuerda con la recomendación de su remoción. Si un anciano o siervo ministerial comete un mal grave que requiere censura pública o expulsión, debe ser removido. En casos excepcionales en los que la conducta de un anciano o siervo ministerial haga surgir dudas en cuanto a sus calificaciones para continuar sirviendo, los ancianos deben hacer todo lo que puedan para resolver el asunto en la localidad, tal vez obteniendo consejo apropiado de otros ancianos con experiencia.

Traslado a Otra Congregación

Si un anciano se muda a otra congregación, y esta última desea que sirva con ellos, deben enviar su recomendación al cuerpo gobernante, explicando que los ajustes tienen la aprobación de la congregación anterior. Cuando esto sea aprobado, el anciano puede servir en la nueva congregación y su nombre será removido de la lista de ancianos de su anterior congregación. Si la congregación anterior no suministra una recomendación favorable, es aconsejable obtener información cabal sobre las razones y considerarlas con el hermano. Si se concluye que no califica, no se le debe recomendar.

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