La iniciativa «Ponte en mi lugar» es una metodología vivencial diseñada para generar conciencia sobre los desafíos que enfrentan diariamente las personas en situación de discapacidad. A través de la experimentación, el juego colaborativo y el descubrimiento, esta propuesta busca sensibilizar a la comunidad sobre temáticas fundamentales como la inclusión, la diversidad, la justicia y los derechos humanos.

Objetivos y fundamentos de la actividad
El propósito principal de estas jornadas es fomentar la inclusión educativa y social, permitiendo que los participantes comprendan las realidades de otras personas y los esfuerzos que realizan en su día a día. Como indica Rocío Muñoz, profesional de PUCV Inclusiva, el valor de esta actividad radica en la capacidad de empatizar con el otro, reconociendo que, además de contar con espacios adecuados, es necesario saber utilizarlos correctamente.
Estas acciones brindan oportunidades de mejora a nivel institucional y social, mostrando el camino para relacionarnos desde la empatía, el respeto y la solidaridad. Mediante la vivencia directa, se busca poner en valor conceptos clave como:
- Democracia y justicia social.
- Igualdad de oportunidades.
- Ciudadanía y derechos humanos.
- Reconocimiento de las capacidades diversas.

Metodología: aprender a vivir con los demás
La metodología es fundamentalmente práctica, experimental y lúdica. Los contenidos se ajustan a la edad y conocimientos previos de los participantes, introduciendo conceptos básicos que permiten extraer conclusiones extrapolables a situaciones cotidianas. Entre las dinámicas más comunes destacan:
Circuitos de simulación y obstáculos
Los participantes recorren circuitos que simulan entornos urbanos o arquitectónicos, añadiendo dificultades específicas como el uso de silla de ruedas, muletas o la privación de la visión. Estas actividades obligan al grupo a trabajar en equipo, donde los participantes deben guiarse y ayudarse mutuamente para superar los obstáculos.
Talleres de comunicación y habilidades
Se introducen sistemas de comunicación alternativos, como el sistema Braille y la Lengua de Signos, permitiendo que los asistentes aprendan conceptos básicos sobre su funcionamiento y quiénes los utilizan. Asimismo, se realizan pruebas de habilidades artísticas bajo condiciones restrictivas -como el uso de la mano no dominante o sin manos- para demostrar la complejidad de tareas cotidianas cuando se presentan limitaciones físicas.
Discapacidad auditiva
Impacto en la comunidad educativa
La implementación de «Ponte en mi lugar» ha tenido un impacto significativo tanto en estudiantes universitarios como en niños en etapas escolares. La experiencia permite que los jóvenes, al enfrentarse a situaciones sin ayuda o con limitaciones, comprendan las dificultades reales de la falta de modulación o el desplazamiento en entornos no adaptados.
Esta sensibilización debe realizarse en todas las etapas de la vida, siendo los niños y jóvenes un foco imprescindible para mejorar la convivencia futura. Al respecto, los testimonios de los participantes coinciden en que estas actividades son un aprendizaje valioso, ya que permiten pasar de la teoría a la práctica, logrando cambiar la perspectiva sobre lo que poseen y lo que carecen las personas con discapacidad.
| Área de enfoque | Metodología aplicada |
|---|---|
| Discapacidad física | Circuitos con silla de ruedas y muletas |
| Discapacidad sensorial | Uso de antifaces, Braille y Lengua de Signos |
| Discapacidad intelectual | Juegos colaborativos y reconocimiento de capacidades |
Próximamente, se espera seguir replicando esta actividad con la colaboración de estudiantes con diferentes tipos de necesidades especiales, integrando también jornadas de convivencia deportiva donde se practican diversas disciplinas adaptadas, consolidando así un modelo de sociedad más inclusivo y consciente.
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