El Trabajo en la Tercera Edad: Tendencias, Desafíos y Aspectos Legales en Chile

En Chile, el Día Nacional del Adulto Mayor, conmemorado el primero de octubre, invita a la sociedad a reflexionar sobre diversos aspectos que conciernen a una población en constante crecimiento. En este contexto, el ámbito laboral de las personas mayores emerge como un tema de particular relevancia, especialmente en lo que respecta a la seguridad en el trabajo y las implicaciones socioeconómicas de su participación activa en el mercado.

Infografía o gráfico que muestre el crecimiento de la población adulta mayor en Chile a lo largo del tiempo

Panorama Demográfico y Participación Laboral

El país está experimentando un rápido envejecimiento demográfico. Según las cifras preliminares del Censo 2024 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las personas de 60 años o más alcanzaron el 19,8% de la población, casi el doble que en 1992 (9,8%). Esta tendencia proyecta que para el año 2050, las personas mayores representarán el “31,6% de la población del país”.

Este panorama ha impulsado una creciente participación de las personas mayores en la fuerza laboral. En 2024, se estima que aproximadamente el 31,8% de los adultos mayores en Chile (personas de 60 años o más) participan en el mercado laboral. Esto representa una fuerza laboral de más de un millón de personas que en su mayoría están presentes en trabajos informales o por cuenta propia. Mientras que en 2019, el 36% de las personas mayores de 60 años se mantenían activas laboralmente, alcanzando un máximo histórico, esta cifra se redujo a un 30% en 2023, debido al impacto de la pandemia de Covid-19.

Factores que Impulsan la Extensión de la Vida Laboral

Muchas personas mayores continúan trabajando más allá de la edad legal de jubilación -65 años para los hombres y 60 para las mujeres- por diversas razones. Un 62% declara que sigue trabajando por necesidad económica, cifra que asciende al 71% en el caso de las mujeres, lo que responde en gran parte a la necesidad de complementar pensiones insuficientes. La investigadora y coordinadora del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, Valentina Jorquera, comenta que “influyen de manera significativa el nivel educativo y los ingresos del hogar. Un mayor nivel de escolaridad se asocia con una mayor permanencia laboral, especialmente entre los 60 y 69 años”.

A esto se suma el rol clave que desempeña la salud autopercibida en la decisión o posibilidad de seguir trabajando en la vejez. Un 31,1% de las personas mayores que califican su salud como excelente, muy buena o buena se encuentra ocupada, mientras que solo el 18,6% de quienes perciben su salud como regular o mala continúa trabajando.

Características de la Participación Laboral y Desafíos

Diferencias por Género y Sectores

Las tasas de ocupación en la vejez revelan diferencias por género. En 2024, el 75,9% de los hombres entre 60 y 64 años se encontraba ocupado, frente al 40,9% de las mujeres. Esta brecha se acentúa en el tramo de 65 a 69 años, con una tasa de ocupación del 50,9% en hombres y solo del 19,8% en mujeres. Entre los 70 años o más, el 22,8% de los hombres seguía trabajando, frente al 7,1% de las mujeres.

Las personas mayores que continúan trabajando después de la edad legal de jubilación se concentran principalmente en el comercio al por mayor y al por menor (19% de los hombres y 23% de las mujeres). Para los hombres, otros sectores relevantes incluyen la agricultura (14%) y el transporte y almacenamiento (11%). En particular, las mujeres informales se concentran en el trabajo doméstico remunerado puertas afuera (10,7% del total de mujeres ocupadas).

Informalidad y Desempleo

La informalidad es una característica persistente y significativa en la participación laboral de las personas mayores. Las brechas según nivel de ingresos son significativas. Entre los hombres de 65 a 69 años, el 79% del quintil de menores ingresos continúa trabajando informalmente, mientras que en el quintil de mayores ingresos lo hace solo el 36%. Esta diferencia de 43 puntos porcentuales refleja una fuerte desigualdad en las condiciones que motivan o exigen extender la vida laboral.

Asimismo, el 49,7% de las personas mayores que trabajan informalmente lo hace por cuenta propia, mientras que un 31,9% son asalariados informales del sector privado.

Infografía sobre la informalidad laboral en adultos mayores por quintiles de ingreso

El reporte advierte un aumento sostenido en el porcentaje de personas mayores que buscan empleo: entre los 60 y 64 años, el porcentaje de población desempleada pasó de 2,1% en 2010 a 4% en 2024, superando los niveles prepandemia y duplicando las tasas de desempleo respecto al año 2019. Sin embargo, Valentina Jorquera comenta que “aunque el desempleo en las personas mayores parece bajo en las cifras oficiales, esto no necesariamente refleja una buena inserción laboral. Muchas veces, no pueden darse el lujo de declararse desempleadas y continúan en trabajos informales o por cuenta propia.”

Seguridad Laboral

La seguridad laboral es un tema central que no debe limitarse únicamente al entorno de trabajo, sino también extenderse al hogar, donde los adultos mayores pasan gran parte de su tiempo. Según datos del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), el 53% de las denuncias ingresadas por accidentes en adultos mayores están relacionadas con incidentes laborales. Por otro lado, un estudio de la Pontificia Universidad Católica de Chile sobre caídas en adultos mayores, indica que uno de cada cinco entre los 65 y 69 años ha sufrido al menos una caída en el último año, cifra que aumenta a dos de cada cinco en personas mayores de 80 años.

Como Instituto de Seguridad Laboral (ISL), estamos conscientes que esta es una realidad en el mundo del trabajo en donde el segmento de adultos mayores que está activo no es menor. Es imperativo que sigamos desarrollando políticas y prácticas que garanticen la seguridad y el bienestar de los adultos mayores en sus lugares de trabajo.

“Haz que la seguridad laboral forme parte de tu vida”

Aspectos Legales y Previsionales del Trabajo en la Vejez

Cotizaciones a AFP para Pensionados del Antiguo Sistema

Los trabajadores pensionados o jubilados de la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (CAPREDENA), o de la Dirección de Previsión de Carabineros de Chile (DIPRECA), o de cualquier otro régimen de pensiones que conforma el antiguo sistema previsional, que continúan laborando en forma dependiente para una empresa del sector privado, están exentos de cotizar a una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP). Esta exención aplica sean mayores o menores de 65 años de edad si son hombres, o de 60 si son mujeres, salvo que manifiesten por escrito al empleador con copia a la AFP respectiva su voluntad de hacerlo.

Compatibilidad entre Trabajo y Beneficios Solidarios de Invalidez

Si una persona tiene Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI) o un Aporte Previsional Solidario de Invalidez (APSI) y consigue un trabajo, mantendrá el 100% de su PBS y APS de Invalidez siempre que su sueldo no sea mayor a un Ingreso Mínimo Mensual (IMM). Perderá una parte de la Pensión Básica Solidaria de Invalidez solo después de dos años de recibir un sueldo superior a un Ingreso Mínimo Mensual, pero menor a dos ingresos mínimos.

Políticas y Futuro del Trabajo para Adultos Mayores

Mirando hacia el futuro, la formación continua es clave para mantener a nuestros mayores informados sobre cómo prevenir accidentes y mantener un estilo de vida saludable. En resumen, garantizar la seguridad laboral de los adultos mayores es un desafío que exige un enfoque sensible, que no solo atienda la prevención de riesgos en el hogar y el trabajo, sino que también promueva un envejecimiento activo y saludable. En el ISL, nos enorgullece trabajar por la creación de entornos seguros y por brindar las herramientas necesarias para que nuestros adultos mayores puedan continuar aportando su experiencia y talento en condiciones óptimas.

En esta línea, el Ministerio del Trabajo, a través de Nicolás Ratto, dio a conocer la presentación de un proyecto de ley al Congreso que crea el Subsidio Unificado al Empleo. Este subsidio aportará a la creación de empleo formal, especialmente en cuatro grupos que enfrentan mayores dificultades para acceder al mercado laboral: mujeres, jóvenes, mayores de 55 años y personas con discapacidad.

Macarena Rojas, directora de gestión del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, comenta que “este nuevo informe es clave para comprender los cambios en el mundo del trabajo en un país que envejece rápidamente”. Por su parte, Mauricio Fasce, gerente general de Compañía de Seguros Confuturo, afirma que “la evidencia es fundamental para acompañar el proceso de envejecimiento de la población chilena”.

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